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sábado, 20 de enero de 2024

LA HORA DE MILAGROS MATA GIL

 




LA HORA DE MILAGROS


"Hasta que cumplí los doce años fui una niña enfermiza con una madre sobreprotectora, así que, en vez de jugar al aire libre y en el glorioso patio (que aprendí luego a disfrutar) me estaba mucho rato en mi habitación, siempre leyendo. Antes de dormirme, inventaba historias que teatralizaba para mí. Era lo que mi madre llamaba la hora de Milagros"

Milagros Mata Gil


Pertinente, diría ella. He compartido con el mayor de los orgullos, el póster del nuevo logo de nuestro sello editorial. Pero no solo es el logo, sino que hasta la musiquita que lo acompaña tiene su historia que en otro texto explicaré. Es que han transcurrido seis meses del fallecimiento de la escritora y al propio tiempo, se asoma un nuevo año. Desde luego, no me parece justo que reiniciemos actividades editoriales, sin antes hacer memoria de  Milagros Mata Gil, Directora General de Itaca y referente vigoroso de la Letra Venezolana. Wikipedia asoma muchas de las cosas que hizo Milagros en favor de la Literatura y nos recuerda todos los premios ganados, además de su honroso sitial en la Academia Venezolana de la Lengua. Por supuesto, no tiene el portal maneras de saber que el último recuerdo de la niña  Milagros con respecto a su propia caraqueñidad, fue ver  cómo la gran bola de Pilotes Frankie hacía añicos su casa de siempre, para dar paso a la avenida San Martín. Esa visión la marcó, y mudarse a Ciudad Bolívar no hizo sino concitar en ella una hondura de amores sin igual por el oriente venezolano. Hablo de amores que parieron en sus dedos la letra del himno de Ciudad Bolívar (Es Autora de la letra del himno del municipio Heres del estado Bolívar. Nota del editor). Hablo de simposios y de millones de eventos y tenidas. Milagros y el río Orinoco. Milagros  y la Casa de las Doce Ventanas. Milagros y Piar. Milagros y Américo Fernandez. Milagros y su padre, el señor del puesto de revistas. Milagros y las monjas del colegio. Milagros niña. Milagros grande. Milagros, ya de salida. 



Esta es la hora de Milagros. Y mi intención no es pescarle bonituras. Me lo reclamaría airadamente. Sin embargo, no puedo olvidar su posterior residencia en la ciudad de El Tigre. Su capacidad de redactar noticias en los brevísimos espacios que le cedió el tigrense diario Antorcha a sus pingües trece años, le ganaron el respeto de los grandes. Luego vinieron los amores, los hijos y en fin, el extraño pathos que implica este  oficio del vivir tratando de entender -escribiendo- de qué cuernos va la cosa. Yo, para meter baza, le decía que su casa no tenía patios, sino que allí pervivían vastos jardines colgantes ahítos en aguacates.  Y que en esa comarca, ella no podría ser otra que la gran reina de las estepas de Guanipa:

-Tú jodes, Chino.

Tenía este texto atarugado. Lo tomo de mis entrañas. Como a veces pasa, nuestra amistad se forjó en la lectura mutua. Yo la redescubrí en la entrevista que le hiciera en 2020 otro grande, el escritor José Pulido, que la describe hermosamente:

"Milagros ha recorrido muchos kilómetros de palabras leídas. Ella ha ido a la universidad para aprender y enseñar. Ella ha investigado como un científico incansable. Y para completar su descripción: nadie sabe más de la vida que esta señora. Porque Milagros Mata Gil ha vivido cada uno de los días de su existencia como un arduo trabajo corporal y espiritual. Y ha transformado toda esa experiencia en una narrativa que podría formar parte de un evangelio sincero y femenino."

Es la hora de Milagros y para la editorial, siempre lo será. Milagros y sus gatos Matilda y Bob. Milagros y sus arepas chuecas. Milagros y el fuego de la escritura:

-Chino, me llamó un pran de la cárcel de Vista Hermosa. Antes ya me había contactado.

- ¿Un pran? Coño, es que tú para hacer amigos raros estás mandada a hacer...

- ¿Y por qué crees que te convoqué a la editorial? más raro que tú, dificulto, mijo.

El preso tenía una gran obsesión por el origen de algunos términos. Y contaba, ciertamente, con mucho tiempo vacuo, como para investigar que inmolar no tiene que ver con incendios o grandes quemazones, al menos en principio:  

 -Aprende, Chino, aprende. Si no ¿cómo escribirás?. Al término se le aprecia en el latín como immolāre, entendiéndose originalmente como tal, una práctica romana en la que se preparaba un animal previo a su sacrificio, esparciendo sobre el mismo una harina tostada y con sal denominada mola salsa, de esta forma comprende una composición dada por el prefijo in-, por en, y molā, con referencia en el griego mýlē, para corresponder a la harina, asociado al verbo molĕre, por la acción de moler, evidenciando raíz en el indoeuropeo *mel, por moler o exprimir.

-Ajá. ¿Y cómo queda Moliére en todo esto?

-¿El dramaturgo? ¿Y qué tiene que ver, vale? tú jodes. 

Como diría el título del libro aquel "Asi se templó el acero". Cada día, una catajarra de libros muy extraños amanecían en mi bandeja de entrada. Deben ser más de 3.000 textos uno mejor que el otro. Y términos y acepciones y sobre todo, su lucha con mis comas y con el corpus de cualquiera de mis textos "que no son malos, pero hablas mucha paja".

A lo largo de estos meses, me he dedicado entre otras cosas a transcribir unos ensayos de Milagros que la gente tiene que re-conocer y que llevan por título "Reloj a Contracorriente". Dice la autora: 

"Más adelante, en esa época que Carl Jung llama la Crisis de los Treinta Años, y Dante, la mitad del camino de la vida, en plena selva oscura, el hombre siente la necesidad de mirar hacia atrás, hacer un inventario de lo vivido y calcular cuánto aun puede vivir. Ese período de recuperaciones, es, de hecho, otra edad de la razón":

-Chino, es el Tiempo como acumulación de instantes. Y es el Tiempo como perspectiva de realidad, y, en medio de todo, el momento condensado donde al parecer, existimos verdaderamente.

Si. Milagros existe verdaderamente. Y ha trascendiendo lo que Bachelar denominaba Los Dos Instantes de la Flecha de Zenón. Por lo tanto, no me queda más que agradecer a todos los amigos que nos acompañaron en la hora de su partida y que de muchas maneras, siguen apoyando el devenir de nuestra editorial. Gracias. Mi compromiso es grande, como grandes son mis ganas de seguir adelante. Milagros y la editorial. Milagros, la gran intelectual. Milagros siempre será Don Quijote y yo a perpetuidad, el Sancho que la acompañará allá en la colina donde todos duermen. Milagros es Ítaca.

Agradezco la gentileza del profesor David De los Reyes, artífice de esta imagen que traigo de Milagros Mata Gil. A ella le encantaría



Eziongeber Chino Alvarez


Milagros Mata Gil - Mata el caracol (Audiolibro).La escritora venezolana Milagros Mata Gil nos lee un fragmento de su novela "Mata el caracol".Subido el 31 de octubre de 2021. 36 visualizaciones hasta el 26 de julio de 2023. 



Memoria Literaria: Milagros Mata Gil.La escritora Milagros Mata Gil conversa con los productores de este canal acerca de "la construcción del texto".
Subido el 12 de octubre de 2022. 48 visualizaciones  hasta el 26 de julio de 2023



Aquí ahora podrán leer y descargar una antología de cuentos venezolanos hecha por Milagros Mata Gil. Agradecemos a nuestro amigo Javier Domínguez habernos facilitado el libro.


Milagros Mata Gil, Antología Personal de Cuentos Venezolanos, Vol 1 by Dimitri Lipo on Scribd



Milagros Mata GilFotografía de Juan Raydan.

MILAGROS MATA GIL

Escritora: Profesora de Castellano, Literatura y Latín, periodista, narradora e investigadora en literatura venezolana. Miembro correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua desde 2011. Autora de la letra del himno del municipio Heres del estado Bolívar.


Coral Manos Blancas. Himno del municipio Heres.


Libros de ensayo de Milagros Mata Gil: Héroes y tumbas en Armas AlfonzoLa Cuenca del Unare según Alfredo Armas AlfonzoLa rebelión de las ficcionesEl pregón mercadero (relaciones entre crítica literaria y mercado editorial en América Latina)Ensayos diversos, Sobre una ciudad campamento (In Loco Remoto)Una reflexión sobre el espacio en la novela venezolanaLos signos de la tramaEl Orinoco es una identidadBalza: el cuerpo fluvialTiempo y muerte en Alfredo Armas Alfonzo y José BalzaElipse sobre una ciudad sin nombresLucila Palacios: tiempo y siembra (en proceso); Imágenes e impresiones de El Tigre (entrevistas, reflexiones, reportajes, en proceso).

NovelasLa casa en llamas (1986); Memorias de una antigua primavera (1989); Mata El Caracol (1990); El diario íntimo de Francisca Malabar (1992); El caso del Pastor Acosado (2019); Piar: del traidor y del héroe (en proceso); Los manuscritos de Lyon (en proceso), antología personal de cuentos venezolanos.


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El Chino Álvarez, como se le conoce en los medios literarios y las redes sociales es un narrador venezolano que se decanta por la veta del humorismo en la escritura. Más allá de eso, por una parte escribe crónicas memoriosas y por la otra, hace una fuerte crítica política que involucra todas las dictaduras. Y lo hace con inteligente desparpajo. Ahora, en "Humor en tiempos de crisis", explora la comunicación directa con un espectador de quién se pide compromiso, a través del discurso, como en los viejos tiempos en que la oralidad y lo teatral servían para soliviantar las conciencias. El Chino mezcla en sus crónicas el lenguaje típicamente urbano y mayormente caraqueño que resalta la calidad de sus reflexiones, cuyas referencias tocan la historia, la filosofía y la política en tono dicharachero. La risa viene a ser en su caso un vehículo. Eziongeber Chino Álvarez es un escritor y humorista venezolano nacido en Caracas, en 1964. Abogado de profesión, ha dedicado gran parte de su vida al cultivo de la lectura y la escritura, en especial de crónicas y relatos. La mayor parte de sus publicaciones se encuentran en Facebook. En los últimos tiempos, ha incursionado en publicaciones especializadas como Letralia y Actualy.es. Su primer libro es "El País de los Turpiales", publicado por Editorial Ítaca, que es su propio proyecto editorial. La segunda edición fue publicada por FB Libros. Tiene en preparación otros dos libros de crónicas, “Resistencias” y “El Cuarto de lo Imposible”. Además, está escribiendo una novela, “Malandro Viejo” En su blog eziongeberalvarezarias.blogspot.com se encuentran muchas de sus obras e información sobre el autor.


Tomada de Escritores.










miércoles, 6 de diciembre de 2023

Inauguración de Micro Biblioteca Milagros Mata Gil este 9 de Diciembre.


 


Biblioteca Milagros Mata Gil.


Bien. La imagen que acompaña estas palabras es muy especial para mi. Y más que para mi, para la gran familia de Milagros. Hablo de la consanguínea y también de la literaria. Y tendré la oportunidad de hablar un poco sobre ella, sobre Milagros Mata Gil, lo cual me complace. ¿Qué tal?. Sobre su vida. Sobre su obra. Me alegra que me hayan convocado a construir una breve semblanza de mi amiga en la inauguración de un sueño maravilloso que llevará su nombre.

Milagros Mata GilFotografía de Juan Raydan.


¿Quiénes me invitaron? pues el Proyecto REMO y #CayapaAlaBasura. El Proyecto REMO tiene la intención, tan simple como determinante, de sembrar de Micro Bibliotecas en muchos rincones de Venezuela. Así como asi. Son héroes vestidos de gente normal, que con ese corazón generoso y semoviente que se gastan, van y montan una Micro Biblioteca allí donde les digan 'Aqui Es'. Increible, pero cierto. Tienen su tremenda página en Instagram y yo te invito a seguirlos.

Por su parte, #CayapaAlaBasura. Cito: "Se trata de una iniciativa vecinal que nace en enero de 2021. Su propósito es promover la participación comunitaria con la finalidad de buscar soluciones que cambien de manera positiva el entorno social". Las claves son la Reducción, el Reúso y el Reciclaje. Puro corazón, digo yo. Entonces, ambas iniciativas se hermanan a través de los libros y en este caso, el Parque La Paz será la sede de la Micro Biblioteca "Milagros Mata Gil".

Milagros estaría contentîsima. La veo arremillada y orgullosa de que todo el esfuerzo que desplegó valientemente en vida en defensa de las letras, se vea recompensado. Si, un micro sueño. Una pequeña biblioteca. Pero con un significado muy grande para la literatura venezolana y para todos los amigos de la escritora, que se cuentan por montones.

Le medio comenté a Pulido, y este gentilmente respondió:
"Cada vez que un libro se detiene en algún lugar con la posibilidad de ser leído puedo imaginar el espíritu de Milagros Mata Gil sonriendo de pura satisfacción".

Es así. Gracias por invitarme, me emociona en gran manera. Y ya saben: "Deja un libro, lleva un libro". Excelente iniciativa.

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El Chino Álvarez, como se le conoce en los medios literarios y las redes sociales es un narrador venezolano que se decanta por la veta del humorismo en la escritura. Más allá de eso, por una parte escribe crónicas memoriosas y por la otra, hace una fuerte crítica política que involucra todas las dictaduras. Y lo hace con inteligente desparpajo. Ahora, en "Humor en tiempos de crisis", explora la comunicación directa con un espectador de quién se pide compromiso, a través del discurso, como en los viejos tiempos en que la oralidad y lo teatral servían para soliviantar las conciencias. El Chino mezcla en sus crónicas el lenguaje típicamente urbano y mayormente caraqueño que resalta la calidad de sus reflexiones, cuyas referencias tocan la historia, la filosofía y la política en tono dicharachero. La risa viene a ser en su caso un vehículo. Eziongeber Chino Álvarez es un escritor y humorista venezolano nacido en Caracas, en 1964. Abogado de profesión, ha dedicado gran parte de su vida al cultivo de la lectura y la escritura, en especial de crónicas y relatos. La mayor parte de sus publicaciones se encuentran en Facebook. En los últimos tiempos, ha incursionado en publicaciones especializadas como Letralia y Actualy.es. Su primer libro es "El País de los Turpiales", publicado por Editorial Ítaca, que es su propio proyecto editorial. La segunda edición fue publicada por FB Libros. Tiene en preparación otros dos libros de crónicas, “Resistencias” y “El Cuarto de lo Imposible”. Además, está escribiendo una novela, “Malandro Viejo” En su blog eziongeberalvarezarias.blogspot.com se encuentran muchas de sus obras e información sobre el autor.


Tomada de Escritores.



Enlaces relacionados:








































































































































































miércoles, 26 de julio de 2023

Milagros Mata Gil a José Pulido: Yo no lo veré, pero Venezuela resurgirá y será un mejor país

 

Milagros Mata GilFotografía de Juan Raydan.


Estimados Liponautas


La escritora, editora y miembro correspondiente de la Academia de Lengua de Venezuela Milagros Mata Gil falleció el pasado 7 de julio de 2023  y le hacemos llegar a ustedes esta entrevista que le hizo nuestro amigo el poeta José Pulido a manera de homenaje póstumo...


Desgraciadamente no pudo ver una mejor Venezuela...

 

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Milagros Mata Gil: Yo no lo veré, pero Venezuela resurgirá y será un mejor país

Una entrevista de José Pulido



Milagros Mata Gil
“No hay lugar que no me corresponda”

José Pulido domingo 5 de julio de 2020


Mata Gil: “Me había propuesto que al jubilarme me iría a vivir a Irlanda. Entonces llegaron los bárbaros y sentí la responsabilidad moral de resguardar lo que pudiera de los valores éticos y espirituales”.

En el relato titulado “Obsesiones”, Milagros Mata Gil muestra su carisma de escritora:

De cinco de la tarde a nueve de la noche, lee las Escrituras y prepara las predicaciones que dirá cuando la peste termine. Las escribe en un cuaderno viejo que usa hace tres años y que va llenando con su letra menudita. Luego, se baña y se acuesta para tratar de dormir. A veces, lo consigue y tiene sueños raros: sueños de maletas que abre y encuentra en ellas un hato de ropas desordenadas. Sueños del Ángel de la Muerte, que llega atravesando sus sembradíos de mandarina, resecos ahora.

Ella es la escritora más libre y atrevida que se pueda imaginar. La más irreverente. Y sin embargo se guía por un instinto sagrado. Si no hay una razón de peso que parezca un mandato de la Divina Providencia es mejor que no la incluyan, que no la busquen, que no la molesten. Ella necesita saber con qué se enfrenta y en qué lugar debe hacerlo.

Eso pensé la primera vez que vi a Milagros Mata Gil. Ya había leído varios textos suyos cuando nos encontramos en Caracas hace treinta años. Al tenerla enfrente por primera vez, supe que ella no era de estos sitios. Hablo de los lugares demasiado agotados de edificios y de gente.


Sus pensamientos parecen moverse como una estampida en la región de su cara; pensamientos jineteando los caballos de la fe, agitando sus filos color de cuchillo en un campo de batalla continuo. Su inteligencia y sabiduría se notan apenas habla y su leve sonrisa es una sentencia irónica. Ella se formó adentro y afuera del país, pero a veces pienso que Irlanda constituyó una influencia poderosa. Irlanda y toda la rebeldía transformadora que eso implica. A veces sus palabras son instrumentos para desollar. En ella perviven la ciencia y el mito, la experiencia detallada en el lenguaje. Y la certeza de que Dios existe.

Milagros ha recorrido muchos kilómetros de palabras leídas. Ella ha ido a la universidad para aprender y enseñar. Ella ha investigado como un científico incansable. Y para completar su descripción: nadie sabe más de la vida que esta señora. Porque Milagros Mata Gil ha vivido cada uno de los días de su existencia como un arduo trabajo corporal y espiritual. Y ha transformado toda esa experiencia en una narrativa que podría formar parte de un evangelio sincero y femenino.


Alfredo Armas Alfonzo. 1972. Fotografía de Ricardo Armas. Imagen tomada de La Casa Cueva Editorial.

Primero conocí sus ensayos sobre escritores, en particular todo lo que escribió sobre Alfredo Armas Alfonzo. A continuación, descubrí su novela Memorias de una antigua primavera, que ganó el Premio Miguel Otero Silva de Editorial Planeta, y podía haber ganado cualquier concurso porque es una novela excepcional. Después la conocí en persona y gracias a la amistad que nació entre nosotros, conocí a quien era su compañero de esa época, el poeta Néstor Rojas. En consecuencia, fui a Ciudad Bolívar y me senté en una piedra a orillas del Orinoco para saturarme con la atmósfera que los había engendrado.




INTERRUMPO PARA INFORMAR

Escritora: Profesora de Castellano, Literatura y Latín, periodista, narradora e investigadora en literatura venezolana. Miembro correspondiente de la Academia Venezolana de la Lengua desde 2011. Autora de la letra del himno del municipio Heres del estado Bolívar.


Coral Manos Blancas. Himno del municipio Heres.

Libros de ensayo de Milagros Mata Gil: Héroes y tumbas en Armas AlfonzoLa Cuenca del Unare según Alfredo Armas AlfonzoLa rebelión de las ficcionesEl pregón mercadero (relaciones entre crítica literaria y mercado editorial en América Latina)Ensayos diversos, Sobre una ciudad campamento (In Loco Remoto)Una reflexión sobre el espacio en la novela venezolanaLos signos de la tramaEl Orinoco es una identidadBalza: el cuerpo fluvialTiempo y muerte en Alfredo Armas Alfonzo y José BalzaElipse sobre una ciudad sin nombresLucila Palacios: tiempo y siembra (en proceso); Imágenes e impresiones de El Tigre (entrevistas, reflexiones, reportajes, en proceso).

NovelasLa casa en llamas (1986); Memorias de una antigua primavera (1989); Mata El Caracol (1990); El diario íntimo de Francisca Malabar (1992); El caso del Pastor Acosado (2019); Piar: del traidor y del héroe (en proceso); Los manuscritos de Lyon (en proceso), antología personal de cuentos venezolanos.


PROSIGO

 

Milagros Mata Gil es una luchadora que ha entregado su aliento y su voluntad al arte de escribir. Podría decirse, sin exagerar ni un ápice, que ha sacrificado todo por ese oficio tan anímico. Y lo ha hecho bien porque su escritura es una especie de tesoro gramatical.

Desde niña, Milagros Mata Gil leía. Se ensimismaba en sor Juana Inés de la Cruz, san Juan de la Cruz y Teresa de Ávila. Luego leía completa la Biblia y más después leyó a Faulkner, Kafka, Virginia Wolf. Leyó página a página el Ulises de James Joyce. Cuando se dice que Milagros leía no es que lo hacía a vuelo de pájaro: es que ella ejercía la lectura como todo lo que emprende: hasta toparse con el hueso.

Así como se dedicó a leer intensamente y con una especie de responsabilidad fraterna hacia los libros, comenzó a escribir. Y sus ensayos sobre escritores como Alfredo Armas Alfonzo han quedado ejemplificando lo que es un ensayo carismático, detallado, y generador de una especie de retrato espiritual y sentimental de quien escribe. Valga esta muestra:

Blanchot dice que cada hombre está llamado a recomenzar la misión de Noé. Si cada hombre es Noé, entonces él debe ser el refugio donde reciban amparo las especies de lo que existe y lo que existió, para evitar que se extingan. Allí deben permanecer las cosas sangrientas, románticas, terribles. La soledad y el amor. La enfermedad y la ambición. Los espectros amigos o enemigos. Las aves que nutrieron la infancia y ya no están. Las nubes en el cielo. Los días tormentosos y el abismo. El miedo y la dicha. Todo debe conservarse. De un modo extraño, un hombre como Armas Alfonzo toma esas cosas sobre sí, como un fardo, y las sumerge en el esplendor de su palabra para que no desaparezcan radicalmente.

En uno de estos días de miedos y de añoranzas, le dije: “Me gustaría hacerte unas preguntas”, aunque en realidad tenía ganas de verla y de hablar con ella; de seguir aprendiendo con su modo intenso de escribir y de ser. Y Milagros Mata Gil, la escritora perfectamente íntima y contundente, respondió las preguntas. Y ya está. De lo bueno poco.


La entrevista


—¿Qué determinó en tu infancia el camino que seguirías?

—No podría decirlo con exactitud. Tal vez el gusto casi obsesivo por leer, estimulado, además, por mi tío y padrino Manuel Gil. En algún momento, a los siete, ocho años, sentí la necesidad de escribir lo que había en mi entorno. Empecé con unas coplas y luego supe que por ahí no era. Las monjas de mi escuela nos ponían como tarea hacer “temas de composición” y eran muy severas en cuanto a las normas de ortografía y redacción. Supongo que todo eso confluyó naturalmente en mi acercamiento al periodismo, en mis tempranos trece años, y allí encontré un guía en Américo Fernández, quien entonces trabajaba paralelamente en El Nacional y El Bolivarense, allá en Angostura.

Américo Fernández


—¿Cuál es tu sueño más preciado en este tiempo?

—Morirme en paz, después de haber librado “mi buena batalla”.


—¿Cuándo sentiste que eras narradora, escritora?

—Desde que entendí que me era no sólo posible sino necesario contar lo que sucedía a mi alrededor. Pero sólo después de los treinta años decidí dedicarme con rigor a la literatura como actividad conscientemente estética.


—¿Cómo te ha ayudado la escritura?

—Como dice la canción de Andrea Bocelli, “vivo por ella porque me da fuerza, valor y voluntad”.

Andrea Bocelli  y Marta Sánchez. Vivo por ella.


—¿Qué parte de la vida no puedes explicar, qué se te escapa?

—Muchas cosas. Destaco que no entiendo que la gente no vea cómo Dios está en toda la vida que nos rodea y niegan su existencia.


—¿Cuál es tu gran pasión?

—Tengo varias (además de leer y escribir): observo todo con curiosidad, soy una investigadora nata, amo los gatos y los perros y amo las plantas. Ciertamente, plantas y mascotas me parecen más dignas de consideración y amor que muchas personas.


—¿Estás muy cerca de ti o te mueves como si estuvieras en un lugar que no te corresponde?

—No hay lugar que no me corresponda.


—¿Qué lugar ocupa la religión en tu vida?

—No la religión, que es más bien un conjunto de reglas y normas, a veces estúpidas o perversas. Participo en una iglesia y una confesión con muchas reservas, más bien con intenciones sociales. Lo que sí es mi sino existencial es la fe. Creo sin dudas en la existencia de Dios, en su presencia en la vida, en la justicia absoluta de sus decisiones (de todas: las que nos afectan directa o indirectamente); creo que aún el dolor, la enfermedad y la muerte tienen una razón benéfica. Y, definitivamente, estoy enamorada de Dios.


—¿Dónde vives?

—En una casa en los suburbios de El Tigre, Venezuela.


El Tigre, Feliz aniversario. Fundada el 23 de febrero de 1933.



—¿Qué haces?

—Muchas cosas: leo, escribo, mantengo un huerto productivo de media hectárea, atiendo a mis gatos, participo en la vida social y política proactivamente. Ya no en eventos culturales. Y tengo varios amigos con los que converso: virtuales y reales. Cocino, también. No tengo tiempo para ver televisión o para ir al cine, evidentemente.


—¿Cómo ha cambiado dentro de ti la ciudadanía, en un país que ha cambiado tanto?

—Antes de esta catástrofe ni siquiera me sentía venezolana. Me había propuesto que al jubilarme me iría a vivir a Irlanda. Entonces llegaron los bárbaros y sentí la responsabilidad moral de resguardar lo que pudiera de los valores éticos y espirituales. Por eso no me he ido. Por eso asumí varias formas de combate, a veces con riesgo de mi salud física y mental. Soy más que nunca venezolana y aún estoy aquí, más fuerte que nunca. Creo en la capacidad regenerativa y en que este país resurgirá y será mejor. Yo no lo veré, pero no importa. Trabajo por ello.

"Lots of Drops of Brandy" - The Chieftains -
 

—¿Qué crees que pasará con el país?

—La verdad, en este momento no lo sé. Estoy en etapa de alejamiento para percibir mejor. Me desalientan la incoherencia de la oposición y el conformismo de los ciudadanos, limitándose a sobrevivir. Rumian sus inconformidades y se amargan. Pero no hacen algo real y se atemorizan.


Milagros Mata Gil - Mata el caracol (Audiolibro).La escritora venezolana Milagros Mata Gil nos lee un fragmento de su novela "Mata el caracol".
Subido el 31 de octubre de 2021. 36 visualizaciones hasta el 26 de julio de 2023


—¿Se ha dispersado tu familia?

—Sólo uno de mis cinco hijos y su familia están fuera del país. En Colombia. Le está yendo bien. Trabajando dura y honestamente. Los demás están aquí.


La pequeña DorritPortada del Volumen IV del serial. 1856.


—¿Qué te ha hecho sentir la cuarentena?

—Estoy leyendo La pequeña Dorrit, una excelente novela de Charles Dickens. No es sobre una peste propiamente, pero tiene un episodio de cuarentena con el que puedo identificarme:

¡Sería más encomiable, me parece a mí, que permitieras que los demás allerán y marcherán a sus honrados negocios en vez de encerrarlos en una cuarentena!

—Bastante fatigosa —dijo el otro—, pero saldremos hoy.

—¡Saldremos hoy! —repitió el primero—. Que salgamos hoy agrava incluso el disparate. ¡Salir! ¿Y por qué nos metieron dentro?

—Me parece a mí que por ningún motivo importante, pero como venimos del este y en oriente hay peste…

—¡Peste! —repitió el otro—. De eso me quejo, desde que llegué me siento apestado. Soy como un hombre cuerdo encerrado en un manicomio; no puedo soportar la sospecha. He llegado más sano que nunca, pero sospechar que tengo la peste es como contagiármela. La he tenido… y la tengo.

—Pues lleva usted muy bien la enfermedad, señor Meagles —dijo su interlocutor con una sonrisa.

—No, si conociera bien la situación sería la última observación que se le ocurriría. Me he despertado noche tras noche diciéndome: ya la tengo, ya la he contraído, ahora sí que se está desarrollando, ahora, con tantas precauciones, estos individuos han conseguido que la tenga.

Después de poner este ejemplo de lo que está leyendo en época de peste, Milagros dijo, terminando la entrevista:

—Por lo demás, fiel a mi naturaleza, no he sido muy rigurosa en cumplir el aislamiento social.

Estuve a punto de preguntar: “¿Habrá un miedo capaz de mantener encerrada a Milagros Mata Gil?”, pero desistí de la idea porque conozco la respuesta.

 

Tomada de Actualy.es


Memoria Literaria: Milagros Mata Gil.La escritora Milagros Mata Gil conversa con los productores de este canal acerca de "la construcción del texto".
Subido el 12 de octubre de 2022. 48 visualizaciones  hasta el 26 de julio de 2023.


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José Pulido. Fotografía de Gabriela Pulido Simne

José Pulido

Poeta, escritor y periodista, nació en Venezuela, el 1° de noviembre de 1945.

Vive en Génova, Italia. 

En 1989 obtuvo el Segundo Premio Miguel Otero Silva de novela, Editorial Planeta. En el 2000 recibió el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, por su poemario Los Poseídos. Ha publicado cinco poemarios y nueve novelas. Desde el 2018 el Papel Literario de El Nacional creó la Serie José Pulido pregunta y publica las entrevistas que ha realizado a creadores y artistas.

(Ha fundado y dirigido varios suplementos y revistas de literatura. Si se requiere información detallada sobre estas publicaciones, favor solicitarla a este  correo: jipulido777@gmail.com)

Forma parte de la Antología Por ocho centurias, XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca, España, entre otras. Ha sido invitado a festivales en Irak, Colombia, Brasil, Chile, España y Génova. Participó, en 2012, como invitado de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que se celebran en SalamancaEn el 2018 y en el 2019 invitado al Festival Internacional de Poesía de Génova. 

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Compilación: Kira Kariakin y Eleonora Requena, para Caritas.

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Actualizada el 22/05/2024
17/01/2024