Mostrando entradas con la etiqueta Últimas Noticias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Últimas Noticias. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de marzo de 2026

Eziongeber Chino Álvarez: Cuanto aprendí con Educando a papá, esa comiquita dominguera del Últimas Noticias

 





Estimados  Liponautas

Hoy compartimos un texto que le dedicó el escritor Eziongeber Chino Álvarez a esa longeva comiquita llamada Educando a papá. Ahora no solo necesitamos educar a papá, debemos educar a la mamá, a los hijos y a todos nosotros en realidad. Y pensar que el "nacionalista" y chavista Últimas noticias publicó durante mucho tiempo esta tira cómica imperial. 

Esperamos disfruten de la entrada.

Atentamente

La Gerencia.


*******


Educando a papá


20/06/2022


EZIONGEBER ÁLVAREZ


«Fue después de la plegaria, cuando los hombres regresaban a sus chozas para desayunar, que Omoro corrió, excitado y sonriente, para darles la noticia del nacimiento de su primogénito, a quien llamó Kunta Kinte»


Raíces, de Alex Haley.


Imagen tomada de aquí






Sí, hablo de la comic aquella que salía creo que en la revista semanal del diario «Últimas Noticias» hace muchos años aquí en Venezuela. 

Imagen tomada de aquí


En Latinoamérica, Pancho y Ramona eran también muy conocidos y por eso no abundaré en ponderaciones: Pancho (Trifón en Argentina), un señor de mediopelo como los demás papás del barrio, repentinamente se hizo multimillonario, pero no atendía de ninguna manera la rogante petición de su esposa, Ramona (Sisebuta en Argentina), de mudarse de allí para seguir trepando socialmente. No qué va. Pancho era bebedor y desadaptado y entonces es que uno empezaba a comprender las peripecias de esta familia, que con sus altas y bajas, estuvieron echándole ganas en muchos diarios del mundo desde 1913 hasta el año 2000, que fue cuando cesaron las publicaciones en forma definitiva de «Bringing Up, Father», así llamadas en EEUU y «Pequeñas delicias de la vida conyugal», como fueron conocidas en Argentina.


 Un día, echaremos el cuento de la importancia de las caricaturas en los periódicos del mundo, pero mientras tanto: «Educando a papá». Un nombre extraño para cualquier comiquita. Importante para mí, destacar este título en referencia a mi viejo.




Lo primero que hay que entender, es que los padres venimos al mundo como hijos, pero tal prodigio no cuenta demasiado ni te garantiza nada. Qué va. Llegamos como hijos y nos vamos como abuelos o como bisabuelos, si es que Dios nos mira con ojos de piedad y nos regala un poco más de tiempo en esta vaina. De ahí en adelante no habría nada más que agregar, de no ser por el hecho de que ¡ey! los padres arribamos desprovistos de Manuales Operativos, y aunque los hubiera, cada hijo precisa de atenciones puntuales que acaso no sean necesarias con su hermano. En una palabra, el oficio de padre es muy raro y no hay reglamento posible. «Nadie se ha tomado la molestia de escribir algo decente en términos de crianza general», decía el Napo, quiero decir, mi papá. «Nadie, salvo el Dr. Benjamin Spock o el señor Freinet», repetía echando fuegos como un águila dragante. Pero no había atisbo de dudas: Mi papá, al igual que Pancho (o Trifón) precisaba de ser educado en muchas cosas, pensábamos nosotros en el fondo de nuestras conversaciones de litera y madrugada. Inconcebible que todo lo que bailara, lo llevara a ritmo de pasodoble. 

Benito QuirósMis Dos Amores



O que siempre escuchara puro Benito Quirós y Francisco Mata. Horrible. También estaban sus brotes coléricos y su afán de que todo en casa marchara perfectamente y en total observancia a las indiscutibles normas emanadas de sí mismo. 



Aparte, mi papá, de joven, era de los tipos que metía en la cava de la maleta del carro sus angustias semanales y se iba regando flores por todo el camino real al abrigo de un frasco de Buchanan’s, llegando después a la casa bien zarataco. Eso hizo durante algún tiempo, pero ¿me pondré a señalar los tantos errores del viejo? No alcanzarían las palabras. Serían muchos. Tantos, que no he contado con la suerte de desprenderme de algunos que heredé y que todavía me acompañan cual si fueran garrapatas.



Una vez, la primera que conversamos «de hombre a hombre», papá me confesó que no sabía cómo ser papá, porque él perdió al suyo a los tres años de edad. ¡Vergación! La tal revelación conmovió cimientos y desde mis ojos de niño, comencé a entender lo inentendible: después de todo y allende los temores y demonios que se guardaba en el alma, mi viejo era un tipo corajudo que se imponía por encima de sus limitaciones y era capaz de amar. Una proeza. Y más que eso que llaman proveedor palacasa, El Napo llegó a ser mi mejor amigo. Lo mismo me enseñó en qué consiste un chubasco, que a cuadrarme con el palo de escoba en el torneo de chapitas de la cuadra. Su presencia en mi vida la veo en mi propio caminar y en el de mis hijos y también la veo en ese sentarme a escribir por el simple hecho de disfrutarlo. Compartimos muchos años en incompleta armonía. Nuestras disputas fueron legendarias. 

Benito QuirósImagen tomada de aquí

Tuvimos problemas, muchas veces propiciados por mí, pero al final de sus días, ambos nos vimos precisados a reacomodar nuestros dolores y a seguir en esa extraña aventura de amarnos en la bulla del silencio de dos manos entrelazadas, la de él y la mía. Y aunque es muy cierto que no existe la sopa de pollo para el alma, coño mano, extraño la sonrisa de mi padre. Y sus chistes malos. Y su perpetuo olor a Jean-Marie Farina.

Colonia Jean Marie Farina


 Y sus maneras de darle la vuelta al «Cantar de los Cantares», al que consideraba un libro erótico de muy alta factura. Échale bolas. La última vez que nos vimos en franca conversación «de hombre a hombre» mi papá, un venezolano orgulloso y hecho a sí mismo, ya no estaba. Vamos, que un cáncer más la diabetes, lo mantenían amarrado a los más íntimos pliegues de la inconciencia y aún así y a pesar de la tragedia tuvo arrestos para pedirme que buscara la Biblia, de forma y manera, que me tocó precisamente a mí, leer jipeando en voz alta y ya de camino al hospital donde murió, aquello de 1ra de Corintios 13-13: «El Amor, todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta».



Educando a papáDespués de todo y a pesar de la misma vida, si te enseñan que amar y amarte es lo más grande, hay que concluir que hay gentes que no necesitan de manuales para aclarar secretos de esos que después de muchos años se revelan cualquier madrugada como esta, en que aparte de saberme orgulloso hijo de mi padre, también me reconozco como orgulloso padre de mis hijos. Vivencias distintas. Personas distintas. Amores distintos, pero que al propio tiempo son muy parecidos y eso ya es un misterio muy grande.


Mi aventura como padre se inició, como es costumbre en mi familia, a los coñazos. Y cometiendo pifias. Cagándola, porque celebrar los miaos me llevó par de semanas. Uno se imagina muchas cosas antes de ser padre, pero nadie te prepara para el gran momento: tu primer hijo. Aquí va agarrando forma el epígrafe con Kunta. Le dije al panadero. Al señor de la quincalla. A la mujer barrendera, que me regaló su más hermosa sonrisa:


-Ay, mijo, lo que te espera es Enea- seguramente pensó. Bah.



El mundo tenía que saber que me convertí en padre, uno bien asustado por cierto. Uno sin bitácora y lleno de inconsistencias y otras pendejadas. Uno que aún no entiende del todo de qué van estos misterios que comportan el vivir, pero que se afirma no en lo que sabe, sino en lo que va sintiendo, porque llenarse de información puede esperar, pero el amor que quita el frío y las angustias, ése no tiene paciencia. Lo que uno tiene que entender es que lo más grande en esta vida es el amor, porque a través de él llega la comprensión y la empatía. Y el respeto por el otro. Tengo un varón. Es abogado como yo. Tiene ideas y un proyecto muy suyo al que seguramente le echará bolas como ya lo hizo su abuelo y como he venido haciendo yo. Y tengo una hija preciosa. Brillante. Y se parece tanto a mí que me asusta. Un día sucederá. Les pediré a mis hijos que busquen la Biblia. Les exigiré a duras penas, que me lean 1ra. de Corintios 13, para que agarren el pulso de lo que en trance de irme, ya puedo ir asegurando. Y muchos años después, en medio de la madrugada, uno de ellos se levantará con su bebé en los brazos y me verá en la lluvia a través de la ventana. Y entenderá por sí mismo y con todas sus letras el gran asunto: «El amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, y todo lo soporta». Sí, sí. Somos ineducables. No tenemos remedio. Pero lo que dejamos sembrado es mucho más importante.




https://actualy.es/educando-a-papa-por-eziongeber-alvarez


*******



El Chino Álvarez, como se le conoce en los medios literarios y las redes sociales es un narrador venezolano que se decanta por la veta del humorismo en la escritura. Más allá de eso, por una parte escribe crónicas memoriosas y por la otra, hace una fuerte crítica política que involucra todas las dictaduras. Y lo hace con inteligente desparpajo. Ahora, en "Humor en tiempos de crisis", explora la comunicación directa con un espectador de quién se pide compromiso, a través del discurso, como en los viejos tiempos en que la oralidad y lo teatral servían para soliviantar las conciencias. El Chino mezcla en sus crónicas el lenguaje típicamente urbano y mayormente caraqueño que resalta la calidad de sus reflexiones, cuyas referencias tocan la historia, la filosofía y la política en tono dicharachero. La risa viene a ser en su caso un vehículo. Eziongeber Chino Álvarez es un escritor y humorista venezolano nacido en Caracas, en 1964. Abogado de profesión, ha dedicado gran parte de su vida al cultivo de la lectura y la escritura, en especial de crónicas y relatos. La mayor parte de sus publicaciones se encuentran en Facebook. En los últimos tiempos, ha incursionado en publicaciones especializadas como Letralia y Actualy.es. Su primer libro es "El País de los Turpiales", publicado por Editorial Ítaca, que es su propio proyecto editorial. La segunda edición fue publicada por FB Libros. Tiene en preparación otros dos libros de crónicas, “Resistencias” y “El Cuarto de lo Imposible”. Además, está escribiendo una novela, “Malandro Viejo” En su blog eziongeberalvarezarias.blogspot.com se encuentran muchas de sus obras e información sobre el autor.


Tomada de Escritores.

JOSÉ PULIDO Y LA VELOCIDAD INVISIBLE.





viernes, 15 de julio de 2022

Invitación a la Exposición Colectiva 25 artistas en Huellas del Sur

 




Este sábado 16 de julio inauguran Muestra Huellas del Sur.

La propuesta busca ser un punto de encuentro, diálogo e intercambio con la cultura china


VERÓNICA ABREU


15 JULIO, 2022


Huellas del Sur. Arte Venezolano para Un Espacio Compartido Venezuela-China es el nombre de la muestra expositiva que se inaugura mañana, a las 11:00 am, en las salas 1 y 2 del Museo de Bellas Artes.



 

Se trata de una muestra colectiva de pinturas y dibujos que cuenta con obras de 25 artistas plásticos.


Las propuestas artísticas son conceptualizadas desde la cosmogonía ancestral, lo anecdótico, hasta el manejo de códigos visuales y grafías propias de la metáfora urbana.

A su vez, buscan ser un punto de encuentro y diálogo entre la cultura criolla y china, desde la paz y exhibir la memoria histórica y cultural del país.


Frank Cisneros, Luis Galindez, Hugo Mariño, José Guamache, Joel Nacache, Ramón Antolines, Gloria Rojas, Lucía Ciarcia, Gloria Blacato, Anni Vásquez, Norma Morales, Alejandro Bello, Giovanni Escala Cardozo, Hugo Newton, José Gerlhder, José Caldas, Joel Pacheco, Félix Morillo, Ignacio Mejías, Eddy Duran, Jesús Castro y Carlos Vielma son los artistas que conforman la muestra.


Junto a ellos se exhibirán también las obras de los artistas invitados: Gerardo Falcó, Ender Cepeda y Zacarías García, este último también curador de la muestra.

La exposición contempla también la realización de conversatorios, charlas y conferencias con historiadores, escritores, artistas y críticos de arte, quienes abordarán temáticas relativas al intercambio cultural entre Venezuela y China.





Huellas del Sur

Arte venezolano para un Espacio Compartido Venezuela-China está pensada para ser mostrada en dos etapas: la primera de ella es la exhibición en el MBA.


Al comprender una visión en conjunto que reivindica la identidad, la pluralidad artística del arte venezolano y del pueblo Chino, la segunda etapa de la muestra busca llevar esta experiencia al país asiático, donde esperan que se incorporen obras de 26 artistas chinos.

De hecho, se prevé realizar un intercambio artístico cultural entre ambos grupos de artistas, que se realizaría en 2023.


La muestra se mantendrá instalada durante dos meses en el MBA, de martes a viernes de 9:00 am a 5:00 pm; sábados y domingos de 10:00 am a 5:00 pm.


 

Para conocer más detalles acerca de las actividades de esta exposición están las cuentas en instagram, @fundacionmuseos y @amigosmuseobellasartes, y en facebook, museodebellasartes.



Tomada de Últimas Noticias.



lunes, 24 de octubre de 2016

¿A qué temperatura arden las ideas en Valencia, la de Venezuela?








Reflexiones Urbanas. ¿A qué temperatura arden las ideas en Valencia?


Crónicas valencianas

Hay escritores que siempre han estado contigo de alguna u otra forma. Son unos miembros más de la familia y aunque a veces puedan fastidiarte siempre te proporcionaran grandes momentos. Uno de esos autores de mi familia es Ray Bradbury (Waukegan, Illinois, 22 de agosto de 1920 - Los Ángeles, California, 5 de junio de 2012). Un autor querido por la extraña forma de hablar del futuro, un futuro donde las máquinas están muy al fondo y donde las sensaciones son el espinazo de la historia.





Recordamos como las primeras lecturas de Bradbury en Naguanagua  junto a nuestro padre hicieron que poco a poco se convirtiera en parte de la familia. Como no hacerse familiar de alguien que podía escribir sobre Marte y mantener un gran amor por el ratón Mickey. Siempre me llamó la atención verlo en las fotografías, muchas veces, junto a alguna figura de Mickey. Algo perfectamente entendible al saber que Ray era amigo de Walt Disney.



Recuerdo como una vez como después de leer un trozo de Crónicas Marcianas le pregunte a mi padre como serían los pueblos marcianos, obviando toda la información acumulada por las sondas para la época, y él dijo:


- Mmm, como Canoabo pero más seco y con un cielo como un suspiro

Así que podía cerrar los ojo y ver a Marte como un pariente lejano de los valles altos bañado por una tenue luz rojiza.


Canoabo

Bradbury poseía ese brillo cromo sueño del que carecían los escritores locales. Era un cuenta cuentos que podía elevarte con sus historias, que alquilaba una máquina de escribir para poder mecanografiar sus manuscritos y que regentaba un kiosco de periódicos. Muchas veces me acerqué a muchos kioqueros en la ciudad esperando que nos hechizaran con fantásticas historias pero ninguno lo hizo. Luego conocimos varios escritores que tenían el baño de gris plomo que da la universidad acompañado del ronroneo permanente de sus cantos a sí mismos que ejecutaban las danzas de apareamiento académico en las reservas biológicas universitarias.




Cuanto placer me brindó morder Las doradas manzanas del Sol mientras iba en autobús con mi madre. Una vez por accidente pisamos una mariposa y con ansiedad esperaba el ruido de un trueno que cambiara a la ciudad inexorablemente. Aún hoy en la noche el aleteo de una mariposa puede despertarnos. Todavía recuerdo como contemplábamos el cielo acostados en la grama del jardín viendo como Orión el cazador señalaba la cordillera de la costa que parecía sostener a ciertas horas a la osa mayor mientras recordábamos El regalo, ese cuento que nos recordaba tanto David Bowman de 2001 una odisea espacial.  Amar a un escritor que comparte tu cariño con Buck Rogers y por las historias extrañas es sencillo.




En una casa donde los libros se aman, leer una novela como Fahrenheit 451 se convertía en una angustia de tinta y papel de la cual no era posible escaparse hasta el final. Por lo que después de concluir su lectura era inevitable preguntarse:

¿A qué temperatura arden las ideas?

Una pregunta que en Venezuela y en Valencia hoy no está de más hacerse




El sábado 29 de octubre a las 10 am en la casa natal de José Rafael Pocaterra se contarán fantásticas historias en la víspera de todos los santos sobre Bradbury y su obra. También podrán disfrutar de la adaptación fílmica de su libro El Árbol  de las brujas.

Por motivos ajenos a nuestra voluntad la actividad del 29 de octubre se suspendió y se rodó para el sábado 5 de noviembre a las 10 am.

Están cordialmente invitados.





Richard Montenegro Caricote


Este texto fue publicado en el diario Últimas Noticias.




*******









Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.



Enlaces Relacionados:























































Actualizada el 02/09/2023


Enlaces relacionados:






















































7/02/2026
12/05/2024

martes, 11 de octubre de 2016

ESPLENDOR EN LA MISERIA LITERARIA.

Por Joan Antoni Fernández

                    



Estimados Amigos


Hoy tenemos el gusto de hacerles llegar un texto de nuestro amigo Joan Antoni Fernández donde nos muestra un desolador panorama en el mundo de las letras. Muchos asocian la literatura solo con los deslumbrantes nombres de los bestseller porque lo asociamos al éxito monetario. Pero ganar el diario sustento con las letras no es la norma prácticamente en ninguna parte del mundo que conocemos. Esa precariedad no solo se circunscribe al mundo de los escritores.  En el más reciente informe de la AISGE nos dice que el 73 por ciento (72,9%) de los actores y actrices españoles no logran vivir exclusivamente con los ingresos que les reporta esta actividad profesional. En nuestro país sin hacer ningún estudio podríamos elevar ese porcentaje al 99 % sin temor a que esa aumento arbitrario tuviese muchos errores, eso sin mencionar la situación de los escritores que en el mejor de los casos reciben 50 céntimos de bolívar (lo que antiguamente se llamaba un real) por palabra cuando escriben en un periódico. Normalmente las columnas en los periodicos rondan en las 500 palabras. Eso significa que un escritor recibe 250 bolívares fuertes (que mentira más grande la de del gobierno de Hugo Chávez que reconvirtió la moneda vieja quitándole  3 ceros para crear el bolívar fuerte. Una manera de devaluar sin levantar grandes pasiones) una cantidad que no le permite comprar un pan canilla o baguette. 




Ni para pan da escribir en Venezuela.


En Venezuela un país donde la cultura siempre ha sido un adorno para dar un poco de brillo a ciertas gestiones públicas siempre hemos asumido a España como una especie de país de jauja de la cultura visto a lo lejos; pero si aumentamos las dioptrías de acercamiento podremos apreciar las grietas en nuestro paraíso soñado.

Joan Antoni Fernández nos presenta varios casos de escritores que murieron en la pobreza pero quizá el que más nos llame la atención sea el del escritor José María Gironella, que logró ser el primer autor superventas de España y  que fue muy conocido aquí por su trilogía de novelas dedicadas a la Guerra civil Española.


Deseamos saquen provecho de la entrada y que se convierta en un llamado para establecer políticas que aseguren la dignidad de todas las personas en sus días finales.




*******

ESPLENDOR EN LA MISERIA


                                                          Joan Antoni Fernández



Tal vez tenían razón los camboyanos cuando, tras la cruenta guerra de Indochina, prohibían la entrada en su país tanto a perros como a escritores. En cierta manera ambas formas de vida han ido muy unidas, al menos en España. No hay más que observar las necrológicas para llegar a esta conclusión, la mayoría de escritores acaban sus días como perros. Sólo tras su muerte genios como Cervantes o Valle-Inclán tuvieron un homenaje y el reconocimiento general. Ya lo dijo el poeta Luis Cernuda, otro escritor maldito que llegó a pasar hambre. "Escribir en España no es llorar, es morir", afirmó retocando la famosa frase de Larra.


Valle-Inclán

Semejantes pensamientos me han asaltado al comprar de saldo la última obra de José María Gironella, el otrora padre del best-seller en España y que hace unos años murió en la más absoluta de las miserias. Este último libro salido de sus manos, "El Apocalipsis", apenas ha vendido unos 6.000 ejemplares, hecho sorprendente viniendo de alguien que en su día alcanzó la cifra de 12 millones de ventas (la mitad tan sólo con "Los cipreses creen en Dios"). No es de extrañar que su entierro fuera pagado en parte por el Centro Español de Derechos Reprográficos (Cedro), un organismo que viene a ocupar el lugar dejado por el viejo Montepío de Escritores.




Según datos oficiales, en 2003 existían en España unos 60 autores, tanto de narrativa como de poesía, alguno incluso Premio Nacional de las Letras, todos ellos malviviendo con la ayuda de semejante organismo. La asociación de autores Cedro se gastó 230.000 euros (unos 38 millones de pesetas), sólo en ese año, y en concepto de ayudas puntuales: pago de alquileres o letras vencidas. Incluso, sin querer decir nombres, se sabe que pagaron la factura médica a un "gran escritor" que no tenía dinero ni para ingresar en una clínica. Todos recordamos casos como el de Alberti, a quien se le pidió el Cervantes para que pudiera sufragar gastos y pagar la residencia donde estaba interna su primera esposa. Autores de la categoría de Rosa Chacel o Gabriel Celaya tuvieron que malvender en vida sus extensas bibliotecas y archivos personales para ir tirando. Gente tan divergente como pudieran ser Emilio Romero o el también cineasta Juan Antonio Bardem han tenido que subsistir casi de la caridad de sus amigos.




La lista se hace interminable: Alfonso Grosso, muerto de forma miserable en un psiquiátrico, Lauro Olmo, fallecido en la indigencia, María Zambrano, siempre al borde de la ruina, o León Felipe, cuya biblioteca fue recientemente vendida en 150 millones de los que ni siquiera sus parientes verán un duro... En Hollywood existe un término para definir a cierta clase de gente: los has-been (los que han sido). En España podría reformarse la expresión por "los que han escrito".


Alfonso Grosso

Confesémoslo: la mayoría de nosotros, pecaminosos amantes de la lectura, fervientes obsesos de la letra impresa, hemos sentido el ardiente anhelo de llegar a ser auténticos escritores consagrados. Lo que es peor, algunos soñamos todavía con semejante locura, empecinados en emborronar cuartillas con la vana esperanza de saltar a eso que de forma heurística ciertos pensadores han definido como El Gran Público. Vano intento, aceptémoslo de una vez por todas: el Gran Público ya no existe.


José María Gironella recibiendo el premio Planeta en 1971. Parece que fue profética la entrega de este premio que sería el refleja de su precaria condición en los últimos años de su vida.

Hagamos un repaso histórico. Año 2002: se produce un parón técnico en las ventas de libros, la crisis económica generalizada hace que los editores españoles se replanteen su estrategia comercial. Ya no sirve de nada editar de forma compulsiva con la única meta de ir llenando estanterías, es preciso enganchar al público, crear nuevos lectores. ¿Queréis cifras? Tomad cifras: en 1992 se editaron 39.000 títulos en España, llegando hasta los 60.267 en 2001. Pero, ¿quién demonios puede leer todo eso? Tan descomunal aumento de títulos editados provoca una inflación que el sector no puede digerir. Las tiradas medias han ido rebajándose y los libros no tienen mucho más de un mes de vida en las librerías, siendo desbancados por otros nuevos para ir a ocupar sitio en el almacén del librero. Las ventas han bajado sencillamente porque es materialmente imposible vender tanta novedad. A eso se le llama morir de éxito.




Los libreros, dichosos ellos, todavía no han notado la tendencia y siguen con los estantes llenos a rebosar, las mesas de novedades pletóricas de títulos hasta el punto de tener que renovar cada semana. Cierto librero me decía que suelen recibir una media de 82 (¡ochenta y dos!) títulos nuevos al día, o sea unos 21.000 ejemplares anuales. A ver, seamos sinceros, ¿alguien se ha comprado, ya no digo leído, veintiún mil libros este año? La política del editor (una política importada de EEUU) consiste en ocupar espacio en las estanterías, incluso a codazos, evitando que lo haga la competencia. Resulta más barato editar por los descosidos que promocionar un solo título. ¿Se preocupan las editoriales porque el libro valga la pena? ¿Y qué más da si a pesar de todo vende? Lo malo es que semejante política comercial impide que el libro tenga vida, que llegue a funcionar el boca-a-oreja entre los lectores. ¿Quién no se ha encontrado nunca ante la incómoda situación de ir a buscar un libro recomendado que ya no estaba, desalojado por toda una retahíla de nuevos títulos absolutamente peregrinos?


Rosa Chacel

La solución radica en editar menos y en hacer tiradas más cortas. Al menos, ésa es la tendencia que se está tomando en editoriales como Planeta (editan un 20% menos que hace un año), Edicions 62 (un 15 %), o Proa (un 15%) entre otros grandes. Tusquets y Edhasa, en cambio, mantendrán el mismo ritmo sin incrementarlo. Lo único cierto es que la media de tiradas se sitúa entre los 2.500 ejemplares y muchas veces las tiradas no se agotan, que no todos son éxitos como Cercas o Zafón (catalogados de "auténticos milagros" por sus propias editoriales).




Otro aspecto a tener en cuenta es la diversificación de los géneros que se está produciendo entre el público lector. La no ficción está desbancando a la ficción en lo que parece ser una tendencia irreversible, ya casi no existen esos lectores fieles que consumían una temática muy concreta y unos autores determinados. El propio best-seller se ve amenazado y las ventas de un Stephen King, entre otros grandes nombres, han bajado en picado en los propios EEUU. Los lectores (lectoras en su mayoría) se han vuelto más volubles y mariposean sobre los títulos publicados decantándose en mayor medida hacia temas menos ficticios, más acordes con las problemáticas sociales.


Stephen King

Entonces, ¿dónde podemos encontrar a ese Gran Público que encandilar con nuestra acerada prosa? Me temo que únicamente en el hipotético caso que Steven Spielberg, J.J. Abrams o Guillermo del Toro nos compren los derechos de la novela para hacer una película, sólo entonces tendremos acceso a las grandes masas. Mientras tanto, desengañémonos, si llegamos a publicar lo haremos para minorías. Todo lo selectas que se quieran, pero minorías sin el menor género de dudas.




Hoy en día resulta relativamente fácil ser publicado por cualquier pequeña editorial de las muchas que pululan en el mercado, empresas que lanzan tiradas medias de unos quinientos ejemplares o incluso menos. Dependiendo de la distribución, que ésa es otra, hasta podemos disfrutar de nuestra media hora de gloria en la mesa de novedades de una gran librería. Parientes, amigos y conocidos podrán pasar y extasiarse ante la Gran Obra que hemos publicado. Pero que no se entretengan ni tarden demasiado en marchar, que hay cola y otros autores aguardan turno con su lista de parientes y amigos. Que no decaiga.




No es de extrañar que las nuevas promesas de la literatura, quienes empiezan, la gente sin padrinos,  se lancen a publicar sus obras en formato digital. Intentan llegar así a un público nuevo, a través de Amazon o de alguna otra plataforma parecida. El libro electrónico ha irrumpido con fuerza, dispuesto a quedarse. Es mucho más económico y parece no requerir tantos mediadores entre autor y lector. Y así, el escritor se convierte en algo parecido a un vendedor de seguros, llamando a todas las puertas virtuales para “colocar” de forma machacona su producto.

Y eso no es lo peor: la falta de filtro hace que se publiquen en las redes demasiadas obras a la vez, saturando la oferta. Además, sin control alguno, la mayoría de novelas están sin pulir, y buena parte de ellas son mediocres, cuando no malas. Así, ante semejante avalancha, el público comienza a sentirse perseguido, estafado y saturado.




 Se ha creado un enorme tsunami, capaz de ahogar a la mayoría. Hasta los títulos que más venden son de usar y tirar. Enseguida llega otro que ocupará su puesto con rapidez. No es oro todo lo que reluce, aunque este fenómeno, el de los e-books, requiere un examen mucho más complejo.

Ante un panorama tan desolador uno se pregunta si resulta buena idea intentar abrirse camino como escritor. Aunque la fama llame a nuestra puerta no podemos fiarnos de ella. En este mundo mercantilista cada vez los reinados son más efímeros y quien hoy vende millones tal vez mañana sea olvidado. La conclusión que sacamos a todo esto es que el tiempo de la literatura está tocando a su fin. Con un poco de suerte se puede brillar con intensidad un breve espacio de tiempo, captar la atención durante un instante. Después, de forma inevitable, llegará el olvido.





Cierto, la creación literaria puede provocar un gran esplendor. Pero mucho me temo que hoy en día sólo sea un esplendor en la miseria.


*******









Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.


*******




Joan Antoni Fernández nació en Barcelona el año 1957, actualmente vive retirado en Argentona. Escritor desde su más tierna infancia ha ido pasando desde ensuciar paredes hasta pergeñar novelas en una progresión ascendente que parece no tener fin. Enfant terrible de la Ci-Fi hispana, ha sido ganador de premios fallidos como el ASCII o el Terra Ignota, que fenecieron sin que el pobre hombre viera un céntimo. Inasequible al desaliento, ha quedado finalista de premios como UPC, Ignotus, Alberto Magno, Espiral, El Melocotón Mecánico y Manuel de Pedrolo, premio éste que finalmente ganó en su edición del 2005. Ha publicado relatos, artículos y reseñas en Ciberpaís, Nexus, A Quien Corresponda, La Plaga, Maelström, Valis, Dark Star, Pulp Magazine, Nitecuento y Gigamesh, así como en las webs Ficción Científica, NGC 3660 y BEM On Line, donde además mantenía junto a Toni Segarra la sección Scrath! dedicada al mundo de los cómics. Que la mayoría de estas publicaciones haya ido cerrando es una simple coincidencia... según su abogado. También es colaborador habitual en todo tipo de libros de antologías, aunque sean de Star Trek ("Últimas Fronteras II"), habiendo participado en más de una docena de ellas (Espiral, Albemuth, Libro Andrómeda, etc.). Hasta la fecha ha publicado siete libros: "Reflejo en el agua", "Policía Sideral", "Vacío Imperfecto", “Esencia divina”, “La mirada del abismo”, “Democracia cibernética” y “A vuestras mentes dispersas”. Además, amenaza con nuevas publicaciones. Su madre piensa que escribe bien, su familia y amigos piensan que sólo escribe y él ni siquiera piensa.


Enlaces relacionados:

































































































                                                                                  Actualizada el 07/02/2026
02/03/2024