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lunes, 14 de octubre de 2024

Iván Feo ya no hace cine, pero no deja de ser cineasta

 



Iván Feo, juez de sus propias pasiones

– 15 FEBRERO, 2015


Iván Feo crítica todo. En especial y con rigurosidad, a sí mismo. Ya no hace cine, pero no deja de ser cineasta. Ahora el beisbol es su coprotagonista. Jorge Luis Borges decía con frecuencia que “cualquier hombre es todos los hombres” y Feo es la prueba de ello porque en un solo cuerpo convergen cine, arte, música, beisbol y tauromaquia; siendo él mismo su propio verdugo

Norkis Arias


Un hombre con abundante cabellera marrón, amplios lentes, de contextura gruesa y a la vez delgada fue como se presentó en su película País portátil. Más de treinta años después su cabello se ha ido, el poco que queda tiene un tono grisáceo. Ya no es esbelto y en vez de unos amplios lentes, ahora usa tres: para ver de cerca, para ver de lejos y para leer en monitor.



País portátil es considerada una perla del cine venezolano, pero él puede rebatir esa valoración con una extensa lista de argumentos fríamente pensados que, a su juicio, demuestran lo contrario. Considera que su ópera prima solo es “la primera película decente venezolana”.


No hay nadie que me dé más látigo que yo mismo.


En su carrera cinematográfica ha sido guionista y director de tres filmes: País portátil (en 1979, junto con Antonio Llerandi), Ifigenia (1986) y Tosca, la verdadera historia (2001). Esta última es la única que califica como “buena” y lamenta, pero no le avergüenza contar, que fue un fracaso de taquilla.

Ni siquiera puedo decir que no le gustó al público porque es que nadie la vio. En una semana la vieron 1057 personas y yo llevé 900 a la premier. La explicación tiene que ser sociológica: la gente no quería ver cine venezolano en esa época.

Sea cual fuese el motivo, Iván Feo no ha hecho más películas. No se debe a una frustración, ni a temor al fracaso. Simplemente maquina una idea desde hace años que, para él mismo, no termina de atar cabos. No cree estar en deuda con el cine y no se deja afectar por las críticas referidas al escueto número de obras que ha producido. De producir su idea no busca complacer a nadie más que a él mismo. Por eso no siente apuro en llevarla a cabo.


***


Antes de aprender a hablar ya tarareaba óperas. Su melodía impactaba el alma y llorar era una costumbre habitual de los sábados porque durante todo el día se escuchaba ópera en su casa. Fue un gusto adquirido de su padre Guillermo Feo Calcaño, uno de los precursores de la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas.


Nombres de películas, actores y movimientos eran reconocidos fácilmente por su intelecto. Su padre sembró en él la semilla de la cinematografía. En su juventud, al salir de clases, iban juntos al cine Apolo de La Candelaria y veían mayormente películas del viejo oeste. Ha visto West Side Story 17 veces.


A finales de los sesenta empezó a estudiar Letras en la Universidad Central de Venezuela y sin haber culminado el primer año se dio cuenta de que no se sentía a gusto pues “la literatura no rondaba por allí”. No abandonó la carrera para evitar problemas con sus padres, pero en 1970, cuando ocurrió el “semestre negro” de la UCV, la Escuela de Letras fue la única que no paralizó las clases y colaborar en esa reformación fue para él una especie de venganza contra todo lo que estaba en desacuerdo.


En 1980, luego de prepararse intensivamente, comenzó a dictar clases de Teoría Cinematográfica en la Escuela de Artes de la UCV. Fue profesor durante 25 años. El actor Luigi Sciamanna fue su estudiante en 1987 y recuerda que:


Como profesor incitaba a los alumnos a pensar y a tener una opinión propia sobre las cosas. Tenía mucha energía. Usaba unas camisas hawaianas al estilo de Francis Ford Coppola y para quienes lo entendíamos resultaba muy interesante.


En una ocasión Sciamanna redactó un ensayo crítico por voluntad propia sobre Ifigenia y cuando Feo lo leyó, a pesar de tener un carácter irascible, lo tomó con amabilidad y conversaron amenamente sobre los planteamientos. Desde entonces, el actor supo que surgiría una amistad, la cual perdura en la actualidad.


***


Se rehúsa a abrir cuentas en redes sociales porque lo considera algo promiscuo. Sin embargo, sí posee un canal en Youtube donde pasa horas armando listas musicales para compartir. Su hijo, Andrés Feo, asegura que: 


“La música es tan intrínseca a él que no lo ve como un pasatiempo”.


Pasó once meses musicalizando Tosca, la verdadera historia porque nadie más que él sabía y entendía lo que buscaba proyectar. Fueron once meses y su escape se traducía en salir a comer con Andrés.


La cocina es un hábito adquirido de su madre quien “cocinaba absurdamente bien”. Falleció en 2008, pero cada 14 de diciembre, en conmemoración a su cumpleaños, hace una cena preparando las recetas que aprendió de ella.


Su esposa Simonette y su hijo Andrés ya saben que en su cumpleaños no puede faltar su plato favorito: cebollas rellenas con queso.


Para él comer significa más que el mero acto de alimentarse. Durante el día su hijo, su esposa y él pasan la mayor parte del tiempo distantes, cada quien en sus obligaciones. Por eso, comer es una costumbre de recreación. En diciembre, adquirió una pequeña plancha que sirve de excusa para poder compartir amenas pláticas mientras en el centro de la mesa preparan una parrilla.




“Iván Feo ya no es profesor, ya no es cineasta” es lo que podría decir alguna persona que esté al tanto de lo que hace actualmente. Pero uno no deja de ser algo solo por no ejercerlo. Es profesor en cada plática, tiene el gusano de la curiosidad que lo lleva a saber de todo y a regar el conocimiento. Es cineasta en la idea que aún maquina dentro de sí y no sabe si un día compartirá.


Iván Feo es coleccionista de beisbol. Su afición no puede considerarse una vida paralela porque es una cualidad tan característica que quien sea que converse 15 minutos con él no se irá sin saber que es magallanero, pero más que eso es amante del beisbol. No por ser un deporte, sino por lo que para él significa.


El beisbol representa la vida. No hay un estereotipo fijo de cómo debe ser físicamente el jugador. Hay bajitos, gordos, altos. No hay fórmula que sea un dogma. Durante 9 innings no sabes cómo terminará. Nada es seguro. Todo es posible. Lo que me gusta del beisbol es lo que representa del ser humano.


Se relaciona tanto con este deporte que tiene decenas de pelotas, bates, gorras y fotografías firmadas por los peloteros más trascendentes de la historia. El sótano de su casa en La Unión y su oficina en Bello Monte se han convertido en su museo personal.


Quizás una de las posesiones de mayor valor, sentimental, sea una hoja enmarcada en su oficina. En ella se esboza un retrato de él y versa “A mi papi, mi magallanero preferido”. Fue firmado en 2001 por su hijo cuando tenía nueve años.


Andrés es mi cuarta película.


Aunque Iván Feo admite ser intolerante y de carácter fuerte, no teme mostrar sensibilidad. “Es estricto y rígido, pero esa rigidez viene de su alta emotividad”, comenta su hijo. “Tiene unos principios muy marcados y una opinión tajante de las cosas”.


***


Iván Feo habla de arte, de beisbol, de cine, de tauromaquia, de política. Platicar es algo que puede hacer por horas sin cansarse. Continuamente pierde la exactitud de algunos recuerdos. Ya comprobó médicamente que no es una consecuencia del aneurisma que sufrió en 2009. Tampoco es alzhéimer. Aunque no puede explicar los vacíos, su  esposa Simonette es el ancla en sus memorias.


A sus 67 años de edad tiene una fuente de curiosidad inagotable y ahora pasa la mayor parte del día navegando en internet, compartiendo música, viendo documentales y enviando correos electrónicos a sus amistades. La intolerancia es algo que aún aprende a manejar.



Tomada de Hable Conmigo



Iván Feo, el hombre de cine en 1 minuto con las artes




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sábado, 31 de agosto de 2024

Adriano González León a 13 Voces. Un cortometraje de Iván Feo


Adriano González León  (Valera, 14 de noviembre de 1931-Caracas, 12 de enero de 2008).



Estimados Liponautas

Hoy tenemos el gusto de compartir con ustedes el cortometraje hecho por el finado Iván Feo (n. CaracasVenezuela, 3 de marzo de 1947 - f. Caracas, Venezuela, 5 de agosto de 2024),  Adriano a 13 Voces. 

Iván Feo (n. CaracasVenezuela, 3 de marzo de 1947 - f. Caracas, Venezuela, 5 de agosto de 2024)



Este corto de 25 minutos fue realizado para celebrar los 35 años del Premio de novela "Biblioteca Breve" (Seix-Barral) a "País portátil" de Adriano González León  (Valera, 14 de noviembre de 1931-Caracas, 12 de enero de 2008).


Disfruten de las imágenes

25 minutos. 2004.


Adriano a 13 Voces... Iván Feo

238 visualizaciones  Fecha de estreno: 15 dic 2020





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ADRIANO GONZÁLEZ LEÓN: Los latinoamericanos vivimos en un gran país que va de los Pirineos a la Tierra del Fuego


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Una entrevista de Rafael Simón Hurtado


ADRIANO Y LA ESCRITURA por José Pulido


Adriano González León en un frasco de Ají Portatil


El escritor venezolano Adriano González León: No todos nuestros actos están destinados a la eternidad.

Una entrevista de José Pulido.



miércoles, 7 de agosto de 2024

Iván Feo, cineasta, a Milagros Socorro: No soy estrella de cine porque vivo en Venezuela y no me dediqué a actuar

 




Estimados Liponautas

El pasado domingo 4 de agosto falleció a lo 77 años  Iván Feo,  director, guionista, productor, actor de cine y profesor de la Universidad Central de Venezuela. Por esta razón compartimos con ustedes como modesto homenaje este cuestionario centrado en el cine que le hizo la periodista Milagros Socorro. Le damos nuestras condolencias a sus familiares y amigos.

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El cine según… Iván Feo


Milagros Socorro.- 


Iván Feo es cineasta venezolano.Guionista, actor, productor, director de cine y profesor universitario.


Como director, ha hecho dos películas y media: Tosca, la verdadera historia; Ifigenia, la película; y la media: País portátil, junto a Antonio Llerandi.

Visión diacrónica (a la manera de un trailer) de País Portátil.



En otras lides: La empresa perdona un momento de locura (1978), como actor.País portátil (1979), como actor y director. Ifigenia (1986), como guionista y director.




Colt Comando 5,56 (1986), como actor.Macu, la mujer del policía (1987), como actor.Tosca, la verdadera historia (2001), como guionista y director.

Coleccionista de béisbol, taurino y operático.

 

Margaret Chapman y Randolph Scott


–¿Qué estrella de cine persiste en su admiración desde su infancia?


Randolph Scott, en cualquiera de los western que le dirigió Bud Boetticher. Duro, magro, vaquero de verdad. Nada que ver con Roy Rogers.


El Indio Fernandez


–¿Qué clásico del cine tiene ganada una reputación injusta?


–Toda la obra del Indio Fernández con Gabriel Figueroa como fotógrafo. El sumun del amaneramiento y el subdesarrollo. Incluyo aquí a Pedro Armendáriz, Dolores del Río, María Félix y Columba Domínguez (a quienes, fuera de esos filmes, daba gusto verlos).





–¿Cuál es la película que ha visto el mayor número de veces?


West Side Story. 17 veces en salas de cine. La última vez, en el año 82, un miércoles en vespertina en el Teatro Caribe. El viernes siguiente estaba viendo el play en el Minskoff de NY y no salía de mi asombro: la obra de teatro era todavía mejor que la película.

West Side Story HD Trailer



–¿Cuál es el mal actor (o mala actriz) cuyas interpretaciones usted, sin embargo, disfruta?


Kevin Costner en Danza con lobos: el bolsa perfecto (por cierto, buena película dirigida por el susodicho).




–¿Cuál fue la última película cuya proyección abandonó antes de finalizar?


El hombre elefante, de David Lynch. No resistí. Toomuch para mí. Volví otro día, con arrestos suficientes para verla. Por cierto, una maravilla, una genialidad de Mel Brooks, quien la produjo.


–¿Qué es lo que en verdad no soporta en una película?


–Que me traten como bruto y me lo cuenten todo clarito y en orden como si fuera incapaz de leer metáforas, metonimias o símiles. En fin, me siento maltratado la mayoría del tiempo. Cuando vi Howards End, de James Ivory, estuve tentado de ponerle un email y agradecerle que me hablara así.

Howards End | Official Trailer | STARZ



–¿Ha copiado alguna vez un modelo de vestido, un peinado, un gesto o una actitud de algún actor o actriz?


–Oh, sí. Me mandé a hacer (con un sastre barato de Los Teques) el flux negro con forro de satén morado y camisa también morada, de “Bernardo” en West Side Story. Mis amigos y yo (ellos con otras combinaciones de forro y camisa) nos trajeamos de los Sharks en más de una fiesta.



–¿Cuál es la película con la que más ha llorado?


Las estaciones de nuestro amor, de Florestano Vancini. La vi en estreno, con una novia y lloré con la cabeza gacha como por 20 minutos. Me morí de la pena y otro día regresé a ver la película (sin ella, sin mi novia). Yo estaba a punto de dejar la militancia en la Juventud Comunista (clandestina) y la trama me crucificó.


– ¿Cuál es la película que más lo ha hecho reír?


La fiesta inolvidable, con Peter Sellers. Comencé a reírme con los créditos iniciales y no paré durante toda la película. Salí del cine La Castellana y caminé hasta el cine Canaima, en Los Palos Grandes, y seguía riéndome. No podía coger el carrito por puesto para irme a la casa…

Visión diacrónica (a la manera de un trailer) de Ifigenia, la película



–¿Cuál es la peor película que ha visto en su vida?


–Cualquiera de Spielberg. Pero si tengo que escoger estaría entre Color púrpura y El imperio del sol.


¿Se ha enamorado alguna vez de un actor o actriz?


– De buena parte de los actores y actrices de mis películas. Fuera de ellas, tengo una patología con Bernardette Petters.



–¿Qué parlamento de película suele citar en sus conversaciones?


–“Madre, no soy feliz…”. Se lo dice Guido (Marcello Mastroianni) a su mamá en un sueño, de los muchos de 8 y medio, de Fellini.

Bernadette Peters - Not a Day Goes By (Sondheim's 80th)


–¿Quiénes son la actriz y el actor que más admira en la actualidad?


–En comedia: Jon Cryer, Johnny Galecki, Kaley Cuoco, todos de la TV. En drama y en lo que sea: Michelle  Pfeiffer, Denzel Washington, Robert Downey Jr., John Goodman, Joaquín Phoenix, Cate Blanchett, Nicole Kidman, Audrey Hepburn (quien no morirá). Tienen el don, lo saben, pero además trabajan duro.



–¿A cuál actor o actriz no le encuentra ningún atractivo… a pesar de que su pareja y/o amigos insisten en que es lo máximo?


Clooney es tan malo como Kevin Costner, pero es el director y productor norteamericano más interesante de hoy día.


–¿Le han propuesto alguna vez que aparezca en una película?


–Trabajé para mis amigos en varias películas. Y me voy a proponer para trabajar en una próxima que voy a hacer.


–¿A qué estrella de cine suelen decirle que se parece?


–Recién, una amiga me dijo que era igualito a un personaje que hace Mandy Patinkin en la serie Homeland. Se refería no al físico sino a la actitud. “Es siniestro”, me dijo. “Se te queda viendo y tira flechas…”. Lo vi y algo hay, sí.



–Cuando se lleve al cine su vida, ¿qué genero preferiría? ¿quién le gustaría que la dirigiera? ¿qué actor le gustaría que hiciera su papel? ¿qué actores y actrices quisiera que estuvieran en los otros roles? ¿cómo empezaría la película y cuál sería la escena cumbre?


–Un musical. Que lo dirigiera mi hijo Andrés. Que estuviera protagonizada por Samuel Garnica  y Rebeca Perich (dos maravillas jovencísimas del teatro UCAB). Podría comenzar con un niño que vocea, para vender, suplementos (comiquitas impresas) en la puerta de su casa en San Agustín del Norte, un día de mercado libre en el Nuevo Circo de Caracas. También podría comenzar en un partido de béisbol en el Estadio Universitario: al protagonista se lo lleva la policía después de una pelea…


–¿Qué película está ligada a su vida?


West Side Story y 8 y medio. No puedo escoger.



–¿Cuál es la historia que el cine nacional debe filmar cuanto antes?


–Habrá tiempo para hacer una que nos revele en profundidad: una mezcla de There will be blood (Petróleo Sangriento), de Paul Thomas Anderson, y la obra de Ibsen Martínez, Petroleros suicidas.


–¿Cuál es la única razón por la que usted no es una estrella de cine?


–Vivo en Venezuela y no me dediqué a actuar. Seguro es por eso.




Tomado de Milagros Socorro



Toda una Vida - Entrevistado: Ivan Feo




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Fotografía coloreada de Vasco Szinetar






Periodista y escritora venezolana nacida en Maracaibo en 1960. Trabaja como periodista independiente en diversos medios impresos, como la revista Exceso, el diario El Nacional y la revista Bigott. Ha publicado Una atmósfera de viaje (cuentos, 1989), Catia, tres voces (testimonio, 1994), Alfonso "Chico" Carrasquel. Con la V en el pecho (testimonio, 1994) y Actos de salvajismo (cuentos, 1999) con el que obtuvo el premio de narrativa de la Bienal José Antonio Ramos Sucre (Cumaná), en 1997. Sus textos se pueden leer en La BitBlioteca.
Ganadora del premio Nacional de Periodismo en el año 1999 y del premio La Haya el Premio Oxfam Novib/PEN por su interminable labor a favor de la libertad de expresión.

Fotografía original de Vasco Szinetar
 Tomada de Prodavinci