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martes, 31 de octubre de 2017

Carlos Yusti: En la era de Internet, el libro de artista, será un artefacto insólito tanto de la literatura como del arte





















Estimados Liponautas

Hoy tenemos el agrada de compartir una nueva entrada de nuestro amigo Carlos Yusti.

Esperamos la disfruten.



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James Joyce


En la pista de los libros de artista


Carlos Yusti

Viernes 16 de Septiembre de 2016


Comencé a interesarme por los libros-objeto y los libros de artistas gracias a un texto de James Joyce que aparece en el capítulo 17 del Ulises. Leopold Bloom escudriña las gavetas de la cocina:


Dibujo de Leopold Bloom realizado por James Joyce

¿Qué contenía el primer cajón abierto?

Un cuaderno de caligrafía de Vere Foster, propiedad de Milly (Millicent) Bloom, algunas de cuyas páginas llevaban dibujos esquemáticos, subtitulados Papi, que mostraban una gran cabeza globular con 5 pelos de punta, 2 ojos de perfil, el tronco completamente de frente con 3 grandes botones, 1 pie triangular: 2 fotografías amarillentas de la reina Alejandra de Inglaterra y de Maud Branscombe, actriz y belleza oficial: una tarjeta de Pascuas con una representación pictórica de una planta trepadora, la inscripción Mizpah, la fecha Navidades de 1892, el nombre de los remitentes: de Mi. y Mis. M. Comerford, el versículo: Que estas Pascuas te traigan paz, felicidad y júbilo venturoso: (…) algunas monedas austrohúngaras heterogéneas: 2 papeletas de la lotería patrocinada por la Corona húngara: una lupa de poca potencia: 2 fotolitografías eróticas mostrando a) coito bucal entre señorita desnuda (presentación trasera, posición superior) y torero desnudo (presentación delantera, posición inferior) b) violación anal a cargo de religioso varón (enteramente vestido, ojos turbios) de religiosa hembra (parcialmente vestida, ojos diáfanos), adquiridas por correo en el Apartado n.º 32, Estafeta de Correos de Charing Cross, Londres, W. C.: un recorte de periódico de una receta para la restauración de botas viejas marrones: sello adhesivo de 1 penique, de color lila, del reinado de la Reina Victoria: (…).

Y así otros etcéteras.

Lo que me gustaba era la descripción que convertía en visual una serie de objetos, fotos y papeles variados agrupados sin conexión alguna.

Arno Schmidt

El otro hilo, de este zurcido un tanto descolocado, fue un documental del escritor Arno Schmidt, considerado como el “Joyce alemán”. Cuando Schmidt comenzó a escribir y a realizar su primeros textos experimentales no había leído a Joyce. Luego de leerlo subrayó mucho más su experimentación estilística y su libro Zettels Traum (o El sueño de la ficha) es (grosso modo) un monumental (1.330 páginas) ensayo sobre Edgar Allan Poe. Para tal fin su autor redactó a mano 130.000 mil fichas y que mecanografiadas llegaron a la cifra de un millón ciento treinta con un formato de 33 x 44 cm. El derrotero temático del libro se podría simplificar así: una pareja de traductores están en los preparativos para iniciar la traducción de las obras de Edgar Allan Poe. Como parte del trabajo visitan a un anciano y ermitaño polígrafo, aparte de buen conocedor de la vida y obra de Poe, Dän Pagenstecher, para solicitarle algunas orientaciones. Durante un día completo (los acordes joyceanos son innegables) el lector participa de paseos, conversaciones, sospechas amorosas entre Dän y la hija del matrimonio, de dieciséis años, la visita a una feria campestre y casi siempre discusiones, citas y comentarios sobre Poe



Lo singular es que Arno Schmidt utilizó tres columnas, que se entrelazan, para desarrollar el libro. La columna central de la página desarrolla la acción externa e interna, la anécdota junto con el diálogo y el monólogo interior del anciano polígrafo. A la izquierda encontramos la discusión sobre Poe, llena de citas, y en el margen derecho se desarrollan los comentarios adicionales, las notas al pie y las acotaciones del propio escritor. Además cada página está llena de subrayados, líneas e incluso dibujos sin contar los neologismos y las palabras inventadas por el autor.

Ruscha en 1964, fotografiado por Dennis Hopper.


Esto me llevó hasta el artista Ed Ruscha, quien veía al libro no como Borges, para quien era “una extensión de la memoria y de la imaginación”, sino como una composición repetitiva de palabras y páginas, especie de objeto curioso y estético. A Ruscha le fascinaba ese sentido casi mecánico del libro con hojas y palabras produciendo una frecuencia repetitiva. Con esta idea elaboró su primer libro: Twenty-six Gasoline Stations, (Veintiséis estaciones de gasolina, publicado en 1963) como una composición de repetición. Eran 26 fotos cuyo tema eran gasolineras un tanto desoladas, ubicadas en la ruta 40 entre las ciudades de Los Ángeles (donde vivía) y Oklahoma (lugar de residencia de su madre), por las que pasaba cada vez que la visitaba. Realizó una autoedición con tiraje de 400 ejemplares y luego los colocó en cada una de estas gasolineras para su venta. Sus otros libros también eran de fotografía, como Todos los edificios de Sunset Strip, del año 1965. El libro presentaba en un formato panorámico la totalidad de los edificios a ambos lados del bulevar californiano de Sunset Strip. Lo interesante es que el interior del libro está encuadernado en forma de acordeón, mediante la unión de nueve fragmentos de papel doblados en veintisiete pasos, con una longitud total de unos ocho metros. Las imágenes que contiene recogen todos los edificios de la calle mencionada en el título en un rango de números, que van del 8024 al 9156, para los pares, y del 8101 al 9145 para los impares. Cada una de las secuencias aparece impresa en una larga fila, arriba y abajo de la página (esta última invertida), de modo que tienen absoluta autonomía. El texto del libro sólo ofrece información de los números de las casas fotografiadas y de las calles transversales que cruzan la calle principal. Este recorrido el artista lo hizo con una cámara montada en un camión; el tiempo que le tomó conducir los dos o tres kilómetros del recorrido y volver fue apenas de 35 minutos. No obstante, armar las fotos, unirlas, luego doblar y pegar las hojas impresas a mano le llevó alrededor de nueve meses. Ya el lector no sólo vería el libro, sino que lo manipularía como un artefacto que se despliega y el cual tiene que girar. El artista confeccionó un libro a su gusto, o como él lo dijo: “No soy un gran lector, pero amo los libros, los que son como objeto físico”.

Edición de Twenty-six Gasoline Stations.


Los antecedentes del libro de artista apuntaban a Giovanni Battista Piranesi y sus grabados sobre esas cárceles imposibles y laberínticas. Aparecieron impresas a mitad del año 1740. Goya hizo lo propio que Piranesi con sus Caprichos. Agrupó un conjunto de ochenta grabados, un tanto oscuros y grotescos, para ser vendidos como una obra en su totalidad en cuanto a coherencia y temática. Goya se preocupó por los temas y las tonalidades de la tinta que tendría cada dibujo. Luego estaba William Blake, cuya idea de crear libros con textos e imágenes se asume a plenitud. Blake creó sus conocidos Libros Iluminados (Illuminated Books), denominados así debido a que el poeta creó una técnica de impresión al emplear una solución, que él mismo concibió, que le permitía combinar, en una misma laminilla de cobre, texto y dibujo. Otro nombre en estos antecedentes fue el de William Morris, que concibe el libro desde una visión arquitectónica; retoma la ornamentación de los libros medievales y lo lleva a un grado de excelencia y barroca belleza. Por último, el poeta Stéphane Mallarmé concibió dos libros (Igitur y Un golpe de dados) que de alguna manera esbozaban sus preocupaciones sobre el libro. Jorge Luis Borges lo cita en su famoso texto sobre el culto a los libros: “En el octavo libro de la Odisea se lee que los dioses tejen desdichas para que a las futuras generaciones no les falte algo que cantar; la declaración de Mallarmé: El mundo existe para llegar a un libro, parece repetir, unos treinta siglos después, el mismo concepto de una justificación estética de los males”. El libro Igitur o la locura de Elbehnon es extraño; escrito por Mallarmé en el año 1867, nunca fue publicado en vida del autor y es una obra algo resbaladiza. Con respecto al texto el propio poeta escribió: “Es un cuento con el que quiero aplastar al viejo monstruo de la impotencia y su tema con objeto de enclaustrarme en mi gran tarea…”. Su preocupación por escribir un libro total será su drama como creador. Luego de escrito Igitur hay un silencio prolongado hasta la publicación en una revista del poema “Un golpe de dados”, con una distribución espacial, casi pictórica, del poema, que lleva a escribir a Paul Valery: “Mallarmé me dejó ver por fin cómo había colocado las palabras en la página. Me parecía tener frente a mí la forma y el modelo de un pensamiento puesto por primera vez en un espacio circunscrito. Era el propio espacio el que hablaba, soñaba, daba vida a las formas temporales (…). Expectativa, perplejidad, concentración eran todas cosas visibles… Con mis propios ojos he podido ver los silencios que las formas asumían, instantes imperceptibles se hicieron claramente visibles: fracciones de un segundo durante el cual la idea viene y se va, átomos de tiempo que funcionan como gérmenes de infinitas consecuencias”.



Los artistas que conformaron las vanguardias estéticas europeas retomarían el libro para plasmar desde lo estético sus concepciones sobre la realidad y las posibilidades del arte.


Hoy la Internet copa el espectro comunicacional y el libro electrónico ha venido para quedarse, pero la transición será larga e incluso en un futuro ambos libros, el de papel y el electrónico, coexistirán, pero el libro de artista, con todo su trabajo artesanal a cuestas, será una rara joya, un artefacto insólito tanto de la literatura como del arte.



Tomado de Letralia



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Carlos Yusti en Barcelona, con la estatua de Colon al fondo, al final de la Rambla donde desemboca en el puerto.



Carlos Yusti (Valencia, 1959). Es pintor y escritor. Ha publicado los libros Pocaterra y su mundo (Ediciones de la Secretaría de Cultura de Carabobo, 1991); Vírgenes necias (Fondo Editorial Predios, 1994) y De ciertos peces voladores (1997). En 1996 obtuvo el Premio de Ensayo de la Casa de Cultura “Miguel Ramón Utrera” con el libro Cuaderno de Argonauta. En el 2006 ganó la IV Bienal de Literatura “Antonio Arráiz”, en la categoría Crónica, por su libro Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasión. Como pintor ha realizado 40 exposiciones individuales. Fue el director editorial de las revistas impresas Fauna Urbana y Fauna Nocturna. Colabora con las publicaciones  El correo del Caroní en Guayana y  el Notitarde en Valencia y la revista Rasmia. Coordina la página web de arte y literatura Códice y Arte Literal


sábado, 20 de mayo de 2017

Sobre los Libros de Artista de Carlos Yusti




Estimados Liponautas

Hoy sábado le reiteramos la invitación a la muestra de nuestro amigo Carlos Yusti montada en la UNEARTE en Caracas.

Salgan y visiten la exposición.


Esperaremos sus comentarios


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Ximena Benítez

La Universidad Nacional Experimental de las Artes celebra su 9° Aniversario con la Exposición Arte en Proceso que se desarrolla en sus Centros de Estudios y Creación Artística, para la Galería Universitaria Espacios Cálidos del CECA Plaza Morelos se invitó a exhibir su trabajo al venezolano Carlos Yusti, escritor y artista plástico nacido en la ciudad de Valencia, estado Carabobo.

En el trabajo de Yusti encontramos estrecha relación entre la literatura y las artes plásticas. En esta exposición de Libros de Artista hallamos objetos intervenidos que fungen como libros: disquetes de los que se despliegan papeles doblados en forma triangular constituyendo una suerte de acordeón con pinturas y grafismos, discos de vinil que se abren para desplegar papeles coloreados, zapatos a los que luego de desatar sus trenzas puedes acceder a un libro de idéntico tamaño del pie que debería habitarlo, una máquina de escribir de la que brota un papiro suspendido que da la sensación de volar, ser infinito y atraviesa la sala de la galería.



La muestra plástica está integrada además con varios ejemplares de la revista La Tapa del Frasco, estas revistas contienen ensayos de diversos temas y autores, poemas, dibujos que vienen doblados dentro de contenedores distintos: frascos de pastillas, bolsas de plástico con objetos dentro, dedales de los que salen pequeños textos que se despliegan, textos que forman cigarrillos que pueden ser desenrollados para leer, hasta un simulacro de billetera de caballero realizada con cartulina y que posee dentro todo lo que suele llevarse (identificación, estampita de santo, servilleta con la huella de un beso, billetes).  Entonces la función del objeto adquiere una resignificación y la idea convencional de libro o revista es abolida abriendo paso a un universo de posibilidades que despierta la imaginación y desprejuicia al espectador, le hace dudar de lo establecido, le invita a buscar qué hay más allá, le sintoniza con un tiempo de lectura en el que lo creado (el libro de artista) le permite modificar su ánimo y  pensamientos.

Ironía, contradicción, irreverencia, crítica, erotismo, son algunas de las características que poseen las obras del artista, invitan al espectador al juego, a manipularlas, a interactuar con ellas, son sensuales en la medida de que quien las toca (mientras lo hace) se convierte en su testigo; si el papel tiene una textura, un sonido, una trasparencia quien las manipula se lleva algo de ese cuerpo que fue creado por el artista, por un  momento pasa a formar parte de ese espacio de calidez y comunión.

La obra de Yusti posee entonces alumbramiento en la medida en la que algo se “descubre” o es “develado”, asombro y goce en el momento en que esto sucede, hay silencio, sensorialidad, emociones. Mujeres con rasgos negroides y grandes curvas realizadas con trazos gestuales y colores vibrantes son una constante en esta muestra. El papel es plegado para ser desdoblado, hay  experimentación con diferentes materiales.



El espacio en la obra de Yusti sucede en secuencias, lo que “aparece” descubre la noción de superficie versus interioridad y el tiempo o momento de lectura generada por la obra-acontecimiento. Los formatos utilizados en sus obras ofrecen calidez-intimidad-complicidad, asimismo, son frágiles e invitan al juego.

Un libro dentro de un libro, dentro de otro que se despliega y te hace soñar. En los Libros de Artista de Carlos Yusti se muestra el infinito espacio de lo finito por medio de lo sensorial que logra despertar la imaginación.


Caracas, mayo de 2017

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Carlos Yusti en Barcelona, con la estatua de Colon al fondo, al final de la Rambla donde desemboca en el puerto.



Carlos Yusti (Valencia, 1959). Es pintor y escritor. Ha publicado los libros Pocaterra y su mundo (Ediciones de la Secretaría de Cultura de Carabobo, 1991); Vírgenes necias (Fondo Editorial Predios, 1994) y De ciertos peces voladores (1997). En 1996 obtuvo el Premio de Ensayo de la Casa de Cultura “Miguel Ramón Utrera” con el libro Cuaderno de Argonauta. En el 2006 ganó la IV Bienal de Literatura “Antonio Arráiz”, en la categoría Crónica, por su libro Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasión. Como pintor ha realizado 40 exposiciones individuales. Fue el director editorial de las revistas impresas Fauna Urbana y Fauna Nocturna. Colabora con las publicaciones  El correo del Caroní en Guayana y  el Notitarde en Valencia y la revista Rasmia. Coordina la página web de arte y literatura Códice y Arte Literal


 Tomado de Letralia


Ximena Benítez, foto: Carlos Vega

Ximena Benítez (Caracas, 1974). Poeta venezolana Licenciada en Artes Plásticas, mención Escultura, egresada de la Escuela de Artes Visuales “Cristóbal Rojas” Editora fundadora de la Colección Poesía del Mundo, la Revista Arte de Leer, Libros de Venezuela del Ministerio del Poder Popular para la Cultura de Venezuela y de los Cuadernos de Pensamiento y Creación de la Unearte. Ha publicado Temporales en extramuros (Fondo Editorial Ipasme 2007) y Caracas, Visiones Visibles (Fundación Editorial El perro y la rana, 2013). Premio Nacional de Promoción de Lectura 2003. Actualmente es Vicerrectora del Poder Popular de la Universidad Nacional Experimental de las Artes. También lleva el blog http://ximenabenitezvargas.blogspot.com/ y puedes encontrarla en su cuenta twitter @TibisayCaracas


Enlaces relacionados:













































23/06/2025


miércoles, 12 de abril de 2017

El libro de artista y el libro-objeto en la escuela





Estimados Amigos


Hoy es miércoles de estrenos en el blog. El miércoles antiguamente el día de los estrenos cinematográficos en Venezuela. Decimos antiguamente porque las condiciones políticas-económicas han variado tanto que ya hasta ciertas películas no llegan a nuestro país. Para muestra dos botones. Logan y Trainspotting 2 son dos de las películas que los venezolanos no podremos ver en las pantallas de plata locales.  Esta es una forma frívola de mostrar como se muestra la crisis en nuestro país. Las formas realmente importantes como se manifiesta la crisis que vivimos en esta tierra de gracia son el alto costo de los alimentos, la falta de medicinas, la inseguridad y las protestas que se suceden a diario desde el miércoles pasado, 5 de abril, cuando la Guardia Nacional allanó la Universidad de Carabobo lesionando gravemente a varios estudiantes.


Pero a pesar del humo que se nota a lo lejos no podemos obviar la magnifica labor de gente que nos muestra el verdadero sendero del país al realizar actividades que muestran lo mejor de nuestras posibilidades. Una de esas personas es Carlos Yusti y hoy tenemos el gusto de compartir una de sus más recientes experiencias.

Disfruten de la entrada.

Richard Montenegro

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Carlos Yusti


El libro de artista se podría definir como ese soporte por medio del cual se desarrolla un trabajo estético-visual y en el cual se combinan técnicas diversas con un lenguaje más cerca­no a las artes plástica que a lo literario. Surgieron a principios de los años sesenta y sus referentes inmediatos fueron los movimientos vanguardistas de la postguerra (Dadaísmo, Surrealis­mo, Futurismo, etc.) que iniciaron una especie de estampida editorial publicando libros y revistas experimentales en la que se jugaba con la imagen, la tipografía y el dibujo para hacer saltar las páginas y convertirlas en inigualables mecanos interactivos. El libro-objeto por su parte adopta el formato de libro tradicional para transformarse, en algunos casos, en un objeto tridimensional. También ocurre que el artista interviene un libro y le agrega dibujos, collages, doblas sus páginas hasta convertirlo en una escultura. En otras ocasiones ocurre que el libro tradicional se interviene, se ahueca y se llena de adminículos artísticos como postales, pequeñas esculturas y objetos inconexos con el arte o de variada configuración. En ambos casos los dos modelos mencionados no son libros para ser leídos y contienen una información visual lo que permite al lector/espectador a una interpretación y no a la lectura.



El interés por este tipo de libros inusuales se ha renovado desde que la nuevas tecnologías de la información y la comunicación se han convertido en extensiones imprescindibles de la existencia cotidiana. Esto me llevó, en combinación con la socióloga Ana María Marín, ha desarrollar un conjunto de actividades didácticas a partir de estos libros nada convencionales.



Ajustamos la propuesta para hacerla viable en la escuela minimizando los costos. Se contactó con la Escuela Integral Bolivariana Yocoima, ubicada en Los Olivos, Puerto Ordaz. La directora Vicenta Chaparro enseguida permitió realizar los primeros talleres de libros de artistas a mediados del año pasado (2016) y a principios de este año (2017). La colaboración del personal docente y la gentileza de todos lo trabajadores de la Escuela Integral Bolivariana Yocoima ha sido altamente solidaria.



El objetivo del taller era que los alumnos, aún sin tener nociones de arte, comprendan y experimenten el proceso de creación de un libro y de una obra de arte. Por otra parte se buscó acercar el libro a los alumnos desde ese ángulo de la creatividad. La finalidad, por lo tanto, es que los alumnos fuesen capaces de desarrollar todo el proceso de creación que sigue un artista a partir de una idea previa hasta conseguir el resultado definitivo. Los libros han sido realizados con ilustraciones, collage, dibujos, fotomontajes, a partir de materiales de desecho. Los materiales utilizados fueron: Cartón de caja (reciclado), Revistas viejas y periódicos o folletos impresos, envases desechados de plástico o de vidrio, pega blanca, lápices de colores, tempera y papeles usados, etc.



La metodología empleada fue activa y participativa, en la que se ha combinado teoría y práctica. Se dividió en distintos tramos. En el primero se realiza una breve charla sobre la historia del libro-objeto y el libro de artista, además se muestran algunos ejemplos. El segundo se seleccionan los distintos formatos y como elaborarlos. Cada alumno hará un libro individual y todo el salón creará un libro colectivo y en el cual el docente será la guía importante. En el tercer tramo corrección del libro de artista más ficha conceptual del libro. El docente trabaja a modo de guía, señalando pautas de corrección a medida que ellos exponen sus bocetos de libros. En el cuarto tramo se realizan los correctivos finales del libro elaborado. Se visualizan las obras en función del espacio disponible para la exposición de todos lo trabajos en una sala expositiva ya que los alumnos colaboraran con el montaje final de todos los trabajos. Posteriormente se plasma en un video todo el proceso creativo. El quinto y último tramo se completa con la presentación al público del trabajo realizado, con la participación de todos los alumnos y alumnas participantes, con lo que se cierra el proceso y converge en una evaluación personal.



La utilización del libro-objeto y del libro de artista permite incorporar un elemento importante como lo es la imaginación y la creatividad al momento de elaborar un objeto interactivo en la se combina discurso literario y arte pictórico, sin mencionar el diseño lo cual todo conjugado permite crear una obra de arte que puede funcionar tanto en una biblioteca, en una librería como en un museo o una galería de arte.  Otro aspecto es el sentido de juego de los libros elaborados. Este elemento lúdico aporta un acercamiento menos académico al libro.



Este trabajo debe verse más como un incentivo para que los niños y las niñas den rienda suelta a su creatividad y conducirles hasta concretar las ideas en una obra que dirá más de sus capacidades y potencialidades como un ser creador y hacedor de arte. Y como se sabe el arte siempre está en ese bando del humanismo y la memoria.

  






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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.

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Carlos Yusti en Barcelona, con la estatua de Colon al fondo, al final de la Rambla donde desemboca en el puerto.



Carlos Yusti (Valencia, 1959). Es pintor y escritor. Ha publicado los libros Pocaterra y su mundo (Ediciones de la Secretaría de Cultura de Carabobo, 1991); Vírgenes necias (Fondo Editorial Predios, 1994) y De ciertos peces voladores (1997). En 1996 obtuvo el Premio de Ensayo de la Casa de Cultura “Miguel Ramón Utrera” con el libro Cuaderno de Argonauta. En el 2006 ganó la IV Bienal de Literatura “Antonio Arráiz”, en la categoría Crónica, por su libro Los sapos son príncipes y otras crónicas de ocasión. Como pintor ha realizado 40 exposiciones individuales. Fue el director editorial de las revistas impresas Fauna Urbana y Fauna Nocturna. Colabora con las publicaciones  El correo del Caroní en Guayana y  el Notitarde en Valencia y la revista Rasmia. Coordina la página web de arte y literatura Códice y Arte Literal