Mostrando entradas con la etiqueta Cine venezolano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cine venezolano. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de abril de 2026

Lorenzo Vigas, director de cine venezolano: En "Desde allá", las mujeres no están pero sí que son importantes.

 

 .Imagen tomada de aquí.


Entrevista con Lorenzo Vigas, director de ‘Desde allá’


Posted on July 7, 2016


Galardonada con el León de Oro en Venecia, Italia, ‘Desde allá” explora la relación entre un señor profesional y un joven de la calle —dos hombres de clases diferentes cuya relación de amigos, padre e hijo y amantes deviene en un lazo eminentemente humano.  





Esta sólida ópera prima del director venezolano Lorenzo Vigas es un filme parco y muy masculino en el que la ciudad de Caracas figura como tercer protagonista. Escueta y distante, ‘Desde allá’ comunica tanto mediante la historia como a través de su estética gélida.




Dos días después de su exitosa presentación en el marco del Festival Internacional de Cine de San Francisco, charlamos con Lorenzo Vigas sobre sus inicios en el mundo del cine, su obsesión con el tema del padre ausente, su trabajo con los actores y su labor visual.


 .Imagen tomada de aquí.



Naciste en Mérida, Venezuela; estudiaste en Florida y en Nueva York; viviste en México… ¿Cómo nació tu pasión por el cine?


Soy hijo de un pintor que se llama Oswaldo Vigas, uno de los artistas más importantes de Latinoamérica. Estudié biología y el cine era mi hobby. Hacía películas caseras con mis amigos del bachillerato. Pero la biología era lo serio. Hice una carrera técnica de oceanógrafo en Venezuela, la licenciatura en Tampa, Florida, y cuando estaba en Boston haciendo una maestría en biología molecular, un día me levanté y me dí cuenta que necesitaba expresarme.


La ciencia no me iba a dejar expresarme y tenía una necesidad de expresión. Yo sabía que era algo visual. Entonces me fui a Nueva York donde hice dos talleres de cine en la universidad de NYU. No quise hacer la carrera, sino que solamente aprender las cosas prácticas. A partir de ahí empecé a escribir cortos. Me fui a Venezuela donde trabajé unos años haciendo infomerciales y documentales institucionales. Pero en realidad lo que quería era hacer una película. Ya había escrito un guión que contenía la idea para ‘Desde allá’.

Imagen tomada de aquí.


Y te fuiste a México donde conociste a Guillermo Arriaga, quien sería coguionista de tu debut cinematográfico.


Lo conocí en Venezuela, donde le comenté la idea y me dijo ‘me encanta tu película, quiero ayudarte a producirla’. Para mí fue una oportunidad de salir de Venezuela, donde no tenía de quién aprender. Me fui a México D.F. y trabajé unos años con Guillermo, y luego conocí a Michel Franco y Gabriel Ripstein que ahora son mis socios. La productora de ellos se llama Lucía Films. Y yo tengo mi propia productora que se llama Malandro Films. Y nos asociamos.




Has declarado que ‘Desde allá’ nació de tu interés por contar una historia sobre la figura del padre. En tu película hay dos padres, uno maltratador y otro ausente.


Sí, el padre de Armando y el de Elder; y luego Armando empieza a ser el padre de Elder. Es la figura del padre vista desde diferentes perspectivas. Estoy trabajando en una trilogía sobre el tema del padre ausente, un tema que me obsesiona. La primera parte es un cortometraje que hice hace tiempo, ‘Los elefantes nunca olvidan’, que está disponible en YouTube. Luego está ‘Desde allá’, y una película en la que estoy trabajando ahorita en el guión que se va a llamar ‘La caja’, el final de la trilogía.


Oswaldo Vigas. Foto de Darwin García


¿Tu padre estaba ausente cuando tú creciste?


Nunca. Siempre fue muy cercano. Yo tuve una relación muy emocional y próxima con él. Murió hace dos años. Éramos muy cercanos y muy amigos. No tiene que ver con eso, tiene que ver con el arquetipo. Por alguna razón conecté con el arquetipo. Quizá porque mi papá es muy famoso hice un contacto con ese arquetipo, pero no porque tuviera una experiencia de ese tipo con mi padre, sino todo lo contrario.


‘Desde allá’ es una película muy de hombres, con las mujeres en segundo plano…


Pero que al final son muy importantes. Fíjate que para mí la mamá de Armando es muy importante en la película, aunque sólo la vemos en fotografía, ya que la casa de Armando está llena de fotos de su mamá. Ahí es donde él le dice a Elder cuando están comiendo que su mamá lo enseñó a cocinar. Él siente ese confort en su casa justamente porque vive con su madre. Las mujeres no están pero sí que son importantes.




Excelentes actuaciones. ¿Cómo escogiste los actores y trabajaste con ellos?


El reto más grande fue encontrar al joven. Vi la foto de Luis Silva en una agencia de casting y quise conocerlo —fui a comer con él, fuimos al cine…, nos hicimos muy amigos. Enseguida me di cuenta que él iba a ser el protagonista porque es un chaval brillante, intuitivo, con una gran presencia. Tuvimos un año de relación antes de filmar. Fue riesgoso porque nunca le hice una prueba de casting, ya que pensé que no era necesario.


Y luego vino Alfredo Castro, para mí el actor más importante hoy en día de Latinoamérica. Cuando aceptó me quedé tranquilo. Necesitaba un actor sólido para poder hacer un juego con este otro actor que no era actor. Me gusta mucho hacer combinaciones de actores y no actores.



Durante la filmación, Luis nunca supo de qué trataba la película. Cada día recibía una líneas e iba descubriendo su personaje poco a poco. Quería que su personaje fuera muy crudo, sin que se hiciera una idea intelectual del personaje.


¿Entonces Luis nunca leyó la historia entera?

Nunca, la fue descubriendo poco a poco. Sabía que tenía que interpretar unas escenas muy fuertes, como una escena de sexo, pero sin saber de qué trataba la historia. En el mismo set aprendía sus líneas de diálogo y empezábamos a ensayar y filmar. Hicimos un taller de actuación durante cuatro meses con quienes harían de amigos de él en la película, que tampoco son actores, para que se conocieran, aprendieran a expresarse y se sintieran cómodos. Pero las escenas las ensayamos ya en el set filmando.




‘Desde allá’ también presenta un sopesado balance entre la forma y el contenido: comunica tanto visualmente como mediante la historia en sí. ¿Cómo fue tu labor con el director de fotografía?

Es una película donde las cosas que no se dicen son muy importantes, razón por la cual era muy importante que la forma tuviera sintonía. Hay muchas cosas que no se muestran, que ocurren fuera de cuadro o que ocurren fuera de foco, lo que estimula la imaginación del espectador. Estás obligado a estar activamente completando en tu cabeza. Es una película que te obliga a meterte, no te da opción.


Hoy en día las películas nos dicen exactamente qué sentir, qué pensar. No estás activo como espectador. A mí me parece importante estimular la imaginación del espectador. Mi película juega con la ambigüedad, porque la vida es ambigua: uno no está nunca seguro de sus sentimientos, no sabe si quiere a la mamá o si la odia, si quiere a la novia o el novio o si lo odia… Creo que es importante jugar con la ambigüedad en el cine porque así es la vida.


El trabajo con Sergio Armstrong, el director de fotografía, fue muy rico. Yo tenía unas ideas un poco extremas —dejar cosas fuera de foco, fuera de cuadro— y él entró en sintonía rápidamente, le gustaron mis ideas. Me llevé muy bien con él. Es un gran fotógrafo.


En la presentación en el Cine Roxie hablaste de cómo la filmación sucedió justo antes de unas manifestaciones masivas en Caracas y lo difícil que es hacer cine en Venezuela…

Sí, las manifestaciones estudiantiles que ocurrieron hace dos años. Terminamos de filmar justo antes de que sucedieron. Es muy difícil hacer cine en Venezuela pero al mismo tiempo es un reto. Es maravilloso poder estar en un lugar donde hay una complejidad social tan grande. En el caso de mi película va con la historia, por lo que Caracas se convirtió en un personaje más de la película.


Imagen tomada de aquí.


Premiada en Venecia, Miami, La Habana, Salónica y San Sebastián, presente en Toronto, aquí en San Francisco, y recién se va a estrenar en Francia con el título de ‘Los amantes de Caracas’… ¡como que le está yendo bien a tu película!


Sí, se vendió muy bien en todo el mundo. Ayer me decían que se está convirtiendo en una película de culto aquí en EEUU. Entonces como que sí, aunque uno nunca sabe qué va a pasar. La película una vez terminada adquiere su propia vida, como me decía un amigo. Claro yo estoy haciendo todo el mejor esfuerzo en acompañarla, por eso estoy viajando a todo el mundo ahorita. Pero luego la película es la que poco a poco sigue su camino.






https://cinemaerrante.wordpress.com/2016/07/07/entrevista-con-lorenzo-vigas-director-de-desde-alla/




Enlaces relacionados:








lunes, 10 de noviembre de 2025

Eduardo Liendo: hay que ser medio masoquista para escribir cuentos



Eduardo Liendo. Fotografía: Oriana Lozada


Estimados Liponautas


Hoy tenemos el gusto de compartir una entrevista hecha por el portal Ficción breve al fallecido escritor venezolano Eduardo Liendo.


Esperamos disfruten de la lectura


Atentamente


La Gerencia.


*******




Eduardo Liendo: Los libros deben defenderse solos



6 de Febrero de 2013

 

 

 


Durante uno de esos primeros meses del 1998, Eduardo Liendo visitó La Victoria, ciudad del estado Aragua donde comenzamos a hacer Ficción Breve, para asistir a la entrega de premios de la bienal Ciudad de La Victoria, en la que él fue jurado. Él, un autor con una obra ya consolidada; nosotros, jóvenes y deslumbrados editores nacientes, que nos atrevimos a solicitarle una entrevista, a la cual accedió gustosamente. Fue la primera que hacíamos y la primera que publicamos en nuestro sitio. Con la intención de recuperar el material que hemos producido y recopilado a lo largo de nuestra historia, publicamos la primera de una serie de entrevistas realizadas desde 1999 hasta 2008, las cuales iremos revisando y publicando en este espacio.



En su novela Los platos del Diablo se presenta un interesante diálogo imaginario entre Oscar Wilde y Jean-Paul Sartre. Si Sartre representase a la literatura de «compromiso social» de los sesenta, y Wilde a la idea del «arte por el arte», más bien de los setenta, ¿Dónde estaría el punto de equilibrio de la función social de la literatura?


Yo, en la medida en que me aproximo más a una interpretación de lo que puede ser la escritura literaria, he llegado al convencimiento de que el primer deber del escritor es hacerlo lo mejor que le sea posible. Todo lo demás está dado por extensión. Hay escritores que le gusta establecer un compromiso social, y de hecho lo hacen, y otros que no; pero, en definitiva, lo importante es la obra. En una oportunidad le oí decir a Alejo Carpentier algo que me parece absolutamente cierto: «Es preferible una novela policial lograda a una epopeya fallida». Todo está en el resultado.


Usted tiene publicado un sólo libro de cuentos, mientras que ha editado cinco novelas ¿Por qué, a pesar de dominar la forma, trabaja tan poco el cuento?


Yo tengo la tentación de la novela, y sobre todo la tentación de la novela breve, aunque en alguna ocasión Augusto Monterroso dijo que el gran sueño de un escritor de textos breves es escribir una novela larga, pero creo que es el género que más me interesa. En cuanto al cuento, te confieso que implica un esfuerzo enorme para lograr unas poquitas páginas; hay que ser medio masoquista para escribir cuentos, porque el trabajo se multiplica y las páginas no rinden.

Antonia Palacios


¿Escribió minicuentos, entonces, para demostrar que puede escribir con rigurosa concisión?


Bueno, yo me precio de ser un escritor intenso en el sentido de que la síntesis se me da como algo normal, casi espontáneo; o sea, yo tengo que luchar contra mi propensión a ser demasiado sintético. Incluso, hay lectores que me exigen que escriba de una manera más abundante. Pero a lo mejor tienes razón, porque en el momento que yo escribí los cuentos de El Cocodrilo Rojo, era bastante más joven que ahora; creo que la mayoría se corresponden a la época en que yo visitaba al Taller Calicanto, en la casa de Antonia Palacios. Uno de los ejercicios literarios que se acostumbran en los talleres son los textos breves y brevísimos, e incorporé algunos de esos textos al libro.



Cuando se sienta a escribir, ¿Cómo y cuándo sabe que el material que tiene entre manos va a ser un cuento o una novela?


Yo siempre me siento con la esperanza de escribir una novela, lo que ocurre es que a veces se desinfla o desaparece del todo, y sólo queda como una ensoñación (que en los últimos meses me ocurre bastante). Por eso, ahora no me aventuro a decir que estoy escribiendo un determinado asunto hasta lograr un borrador, porque ya no confío en las primeras impresiones acerca de una historia. Pero tengo tiempo que no digo «voy a escribir un cuento». Va a llegar un momento en que lo haga, pero en este momento no, porque no estoy escribiendo para revistas, ni para suplementos literarios que es una vía. La otra vía (acumular un libro de cuentos) sería para mí algo maratónico; esperar a tener reunidos diez, doce cuentos, es una cosa de varios años. Creo que con más facilidad podría lograr en ese mismo lapso una novela breve.


¿A qué se debe que, a pesar de haber tenido un número importante de novelistas reconocidos en el pasado, ahora tengamos tan pocos?


Yo no creo que tengamos poco novelistas, lo que ocurre es que a este país le encantan los muertos; para incluir un nuevo creador a nuestro inventario de personalidades ilustres de la literatura, tenemos que tenerlo difunto. Pero yo creo que tenemos buenos novelistas, que están vivos y tienen una obra magnífica. Para citarte uno que vive en este estado: Orlando Chirinos es un excelente novelista, cuando se muera lo vamos a decir en letras mayúsculas.


Orlando Chirinos (Maracaibo, 11 de septiembre de 1944 - Valencia, 13 de junio de 2021)


¿Cuáles considera que son los más destacados de la Venezuela actual?


Bueno, hay muchos. Aunque yo me había prometido no hacer inventarios, porque es fastidioso. Yo respondo por mi propio trabajo narrativo. Pero no es autosuficiencia, ni mezquindad, lo que pasa es que no soy crítico de oficio. Yo creo que Venezuela tiene ahora una cantidad enorme de novelistas y cuentistas, la mayoría de ellos relativamente jóvenes. Y no hablemos de poetas, porque tenemos excelentes poetas. Venezuela siempre ha producido una enorme cantidad de poetas de alta calidad. Se puede apostar perfectamente a un buen momento de la literatura venezolana.


Hay quien piensa que una de las características del cine venezolano es la ausencia de buenos guiones. Pensando en eso, nuestra literatura puede ser una fuente útil para el cine ¿Cómo juzga el resultado de la cinta de Thaelman Urgelles: Los platos del diablo?



Los platos del diablo (1992)

3392 Visualizaciones desde el 23 abr 2015 hasta l fecha de publicación de esta entrada

https://m.youtube.com/watch?v=yqL2XNcakgM


Mira, ahí si no me gustaría opinar mucho, porque yo tengo una relación de gratitud esencial con Thaelman Urgelles, porque eso de que alguien se aventure a tomar un texto tuyo para realizar una versión cinematográfica, ya de por sí representa una suerte de homenaje o de reconocimiento, que no debería mal pagar con una crítica adversa a su resultado. Entonces, yo prefiero eximirme de ese criterio. A mí me parece que él hizo un interesante trabajo, y además tengo una gran estimación por los actores que participaron allí.


Como espectador, ¿le gustó la película?


Es un juicio que le dejo a los espectadores, porque me he encontrado con opiniones sobre la película de gente que sabe de cine y que tiene un juicio crítico y la ponderan muchísimo, les resulta una buena película. Fui invitado a verla en la Universidad de Colorado, en los Estados Unidos, con una gente que no es venezolana y no tiene prejuicios al respecto. Algunos veían sus limitaciones pero reconocían un trabajo interesante. Y como no eran amigos ni enemigos de Thaelman, era un juicio más o menos ponderado.

Thaelman Urgelles con el brazo extendido. Imagen tomada de aquí.


Ahora, tratando de ser objetivo, ¿Qué tanto se ajusta al espíritu de la novela la actuación de Mimí Lazo y Gustavo Rodríguez?


Mira, uno tiene que acostumbrarse a considerar que un texto literario es un texto literario, y una película es una película. Es una cosa diferente. En todo caso, es una versión, una recreación. Y el caso que tú me preguntas, por ejemplo, el personaje de Mimí, prácticamente no existe como tal en el libro, porque es una incorporación de algunos elementos que hacen Edilio Peña (el guionista) y Thaelman.


¿No siente terror de que su obra sea lectura obligada en el sistema de educación oficial venezolano? ¿No puede eso generar a futuro un rechazo de los lectores a su obra?


No, todo lo contrario; yo me siento un escritor muy afortunado de que la obra mía sea leída por cantidad de jóvenes en el bachillerato y en la universidad, y no creo que eso implique rechazo de la obra. Las obras deben defenderse solas. Los libros deben defenderse solos. Si mi libro es recomendado para ser utilizado por alumnos de un liceo, y les resulta a ellos una cosa sumamente latosa, es un riesgo del libro y algo que no se cumplió felizmente. Pero yo estoy seguro que si el libro tiene algún encanto, alguna calidad literaria que resulte atractiva, ellos van a ser sumamente receptivos y su respuesta va a ser generosa. Y la prueba es que en esta visita que yo estoy haciendo a La Victoria, muchos alumnos me expresaron con palabras generosas el gusto que habían tenido en leer esos libros, entonces no puedo decir lo contrario.



Plaza José Félix Ribas en La Victoria. Imagen tomada de aquí.



¿Por qué el nombre definitivo de El Cocodrilo Rojo para una obra que se conoció inicialmente como Lágrimas de Cocodrilo?


Mira, porque lo recogí como libro y el título de Lágrimas de cocodrilo para todo un libro no me gusta. Me resulta, además de manido, porque «lágrimas de cocodrilo» es una frase hecha, me resultaba algo como de un humor… que no me gusta; no voy a calificar ese tipo de humor, pero no me gusta. Me gusta que el humor mío permanezca dentro de un ámbito que podemos llamar el humorismo; o sea, algo un poco más sutil que la comicidad abierta completamente, como lo sugiere un título como lágrimas de cocodrilo. Pero lágrimas de cocodrilo tampoco fue el título original de ese cuento, el título original fue Esquizofrenia, y se editó por primera vez en la revista Hojas de Calicanto. Pero entonces el título de esquizofrenia vendía demasiado la anécdota, esa división allí entre cocodrilo y Ramón que se advierte en el conjunto del texto. Por eso modifiqué dos veces el título. Pero es un derecho que tiene un autor. De hecho, Julio Garmendia, Rómulo Gallegos y Borges le cambiaron a sus obras varias veces el título, e hicieron numerosas modificaciones en los mismos, y también lo hizo Ramos Sucre, con los textos que publicaba en la prensa. O sea, que uno no tiene que arrepentirse ni avergonzarse de esas cosas.


¿Cuál personaje lo identifica más: Perucho Contreras, Ricardo Azolar o Prudencio González?


No, yo soy Eduardo Liendo (risas). Los personajes son una derivación de nuestras ensoñaciones, de nuestras frustraciones, de nuestras percepciones; pero no somos exactamente esos personajes. Yo no soy Ricardo Azolar porque no he plagiado a nadie, no he matado a nadie; no soy Perucho Contreras porque no soy un oficinista enajenado, y no soy Prudencio porque no soy la sombra de nada. Soy simplemente un escritor que se llama Eduardo Liendo.


 

Primero se publicó El Cocodrilo Rojo, y luego vino Si yo fuera Pedro Infante. Relatos como «La venganza de Pepe el Toro» y «13» se encuentran presentes en la segunda obra ¿Qué fue primero: Los cuentos o la idea de la novela?


Mira, el cuento 13 es primero, lo que pasa es que (como decía Oswaldo Trejo) yo quería rendir mi novela; entonces tenía que meterle algunas cosas que la hicieran más gorda; y además ya tenía la historia de un burdel perfecta en 13, entonces dije: «¿Qué voy a hacer? No le voy a cambiar el número tampoco, no lo voy a convertir en 17», entonces la metí así como estaba. Ahora lo otro si es más interesante, porque yo había desechado el borrador de Si yo fuera Pedro Infante y dije: ¿Qué se puede salvar de aquí? se puede salvar el episodio de la pelea de Pepe el Toro, que por cierto no es la misma de la película, sino una imaginaria, porque es un recuerdo que tiene el personaje que no terminó de ver esa película, y después que había publicado el cuento, por varias razones que serían largas de enumerar aquí, rescaté otra vez el borrador de la novela que ya había desechado. Entonces dije: «Bueno, lo que ya publiqué como cuento también va en la novela», lo que considero también lícito.

Enrique Bernardo Núñez


Recuerdo una frase de Enrique Bernardo Nuñez que decía: «A veces me gustaría tener una segunda versión de la vida como los autores tienen la oportunidad de una segunda versión de sus obras». Eso es lo que hizo Walt Whitman con sus Hojas de Hierba; le dio para arriba y para abajo hasta que quedó un libro definitivo. Rómulo Gallegos escribió algo llamado La Coronela antes de escribir Doña Bárbara, que fue una versión más primitiva. García Márquez escribió una cosa llamada: La Casa Grande antes de escribir Cien Años de Soledad. Entonces, es bueno que él haya superado ese borrador de La Casa Grande y haya escrito Cien Años de Soledad. Es decir, esa es una soberanía que tiene un escritor, porque yo creo que una obra es infinitamente perfectible. Hay argumentos en contra y yo los conozco. Uno de los que opina en contra de esta posición es el doctor Uslar Pietri. Él dice que el escritor maduro no tiene por qué enmendarle la plana al escritor más joven. Esa fue una polémica pública que estableció él con Miguel Otero Silva cuando éste, muchos años más tarde, hizo modificaciones a Fiebre, una novela juvenil.


Para concluir: Una poética urgente del cuento según Liendo.


Yo privilegio algunos elementos, no solamente en el cuento si no en otras formas literarias. La intensidad es importante para mí, y la tensión, con lo cual no estoy descubriendo el agua tibia. Esa es una de las virtudes que consideraba Julio Cortázar que debía tener todo cuento. Otro gusto mío, pero ese es un gusto de lector, es la diafanidad, pero entiendo que eso no es generalizable; yo aprecio mucho la diafanidad, y considero que todo lo que obstaculice el discurso, desde el punto de vista de su capacidad comunicacional, es un estorbo para la literatura, con lo cual tampoco descubro el agua tibia, porque de alguna manera lo dijo Borges, que en una época fue ultraísta, su literatura estaba llena de metáforas, y después llegó a la mayor sencillez.


 




https://ficcionbreve.org/eduardo-liendo-los-libros-deben-defenderse-solos/


Enlaces Relacionados:


Eduardo Liendo: La guerrilla en Venezuela , fue un error gravísimo de la izquierda




Eduardo Liendo: LEER EN VENEZUELA ES UN PODER PARA CONSTRUIR UN PAÍS DISTINTO




Ida Gramcko en el Programa "Entrelíneas": Yo ya no creo en la inspiración, ni en el inconsciente. El poema es un trabajo consciente




Eduardo Liendo, el autor de "El Mago de la cara de vidrio": la labor de los escritores, y de todos los ciudadanos, es defender la diversidad, el pluralismo y la libertad de expresión




Eduardo Liendo,escritor venezolano: Los venezolanos no deben resignarse a la pobreza




Venezuela, el País Samsa de Eduardo Liendo y de todos los venezolanos no enchufados





miércoles, 17 de septiembre de 2025

“Balada del preso insomne”, por Leoncio Martínez

 

Imagen tomada de Acceso a la justicia.



“Balada del preso insomne”, por Leoncio Martínez [Poesía contra la opresión]



Estimados Liponautas


Es curioso como la presencia de un escritor en el status quo literario de una nación depende muchas veces de factores extraliterarios y muchas veces ese factor extra es del tipo político. En la entrada de hoy nos acercamos a Leoncio Martínez, un escritor y humorista venezolano que había sido olvidado por las mayorías lectoras en Venezuela, hasta que la situación de opresión en la que vivimos hizo revivir una obra escrita por Martínez en la terrible prisión de La Rotunda en 1921 titulada "La balada del preso insomne".


En esta obra donde refleja la falta de libertad y de oportunidades de una nación pisada por la bota de un tirano, cualquier parecido con la realidad vigente ahora es mera coincidencia, y en donde se ve como una opción válida el exiliarse y asimilarse a un país extranjero donde exista un verdadero estado de derecho. 

La Rotunda


Es curioso como en la Venezuela del pasado los "intelectuales" hicieron frente con lo que tenían a la mano al irrespeto por parte de los gorilas de turno. Una actitud de la que totalmente carecen una buena porción de los escritores de ahora que solo están pendientes de publicar su libro utilizando la plataforma de Amazón y estar presentes en la gran mayoría de las Ferias del libro nacionales (financiadas por el régimen) e internacionales (estas últimas si es que tienen el enchufe adecuado) pero personas como esas actualmente son escasas. Ahora mayoritariamente somos entes más cercanos a los arbolitos plásticos de navidad esperando ser rodeados por el energético abrazo de las mas recientes luces led.



Pero hay gente con guáramo que se arriesga. Como la que logró cuajar el libro Poesía venezolana contra la opresión (1918 - 2020) y todas aquellas personas (escritores y ciudadanos)  que hacen pública su expresión crítica ante el estado actual de las cosas en nuestra Venezuela. Hurgando un poco en la red pudimos hallar cinco montajes audiovisuales de "La balada del preso insomne" y hasta un montaje teatral de la balada hecho en la ciudad de El Tigre. Con gente como esa, la Venezuela decente y laboriosa aún lucha por lograr un espacio digno bajo el Sol de la justicia.


Disfruten del texto y de los diversos montajes audiovisuales que le dejamos en esta entrada.


No decaigamos y sigamos luchando por un lugar justo bajo el Sol de la libertad y la justicia.


Atentamente


La Gerencia.

 






Viñeta de Lucas García.



Estoy pensando en exilarme,

En marchame lejos de aquí

A tierra extraña donde goce

Las libertades de vivir:

Sobre los fueros: hombre-humano

Los derechos: hombre-civil.

Por adorar mis libertades

Esclavo en cadenas caí;

Aquí estoy cargado de hierros,

Sucio, famélico, cerril,

Enchiquerado como un puerco,

Hirsuto como un puerco-espín.

Harto en el día de tinieblas

Asomo fuera del cubil

Bien la cabeza, bien un ojo,

Bien la punta de la nariz;

Temeroso de un escarmiento,

Encorvado, convulso, ruin,

-como ladrón que se robase

Sólo el reflejo de un rubí-

Por mirar brillando en el patio

El claro sol de mi país.


II


¡Sol para iluminar ensueños

De vastos campos sin fin,

Del cielo abierto a la esperanza,

De las alas tendidas. Y

Aquí alumbra torvas miserias,

Venganzas crueles, odio vil

Y un dolor que no acaba nunca

Ante otro dolor por venir…

¡Oh la bendita tierra extraña

Donde nadie sepa de mí,

A dónde llegue de atorrante

Sin ambiciones de Rothschild

Con la mediocre burguesía

De que me dejen existir!

Hablaré mal en otro idioma,

Comeré bien otros menús,

Y alguna tarde arrellanado

En mi sillón de Marroquín,

Viendo a través de los cristales

Un cielo de invierno muy gris,

Pensaré en los muertos amados,

En los amigos que perdí,

En aquella a quien quise tanto

Con la vesania juvenil,

De cuando iluminó mis sueños

¡el claro sol de mi país!


III


Estoy pensando en exiliarme,

Me casaré con una miss

De crenchas color de mecate

Y ojos de acuático zafir;

Una descendiente romántica

De la muy dulce Annabel Lee,

Evanescente en las caricias

Y marimacho en el trajín,

Y que me adore porque soy

Tropical cual mono tití…

Que me pregunte ingenuamente

-¡Y no la habré de desmentir!-

Cómo es cierto que en Venezuela

Los coches de la gente chic

Los tiran parejas de tigres,

De tigres “tamaños así…”

(Y la altura de un elefante

Marcará su mano pueril).

¡Qué fantasía desarrolla

El claro sol de mi país!


IV


Mis hijos han de ser gimnastas

Con el ímpetu varonil

De quien tiene libres los músculos

Libres el pensar y el sentir,

Pues nacerán en tierra extraña

Y no en la tierra en que nací;

Y mis nietos, gigantes rubios,

De cutis de cotoperiz,

Bíceps y espíritus de atletas

Con volubilidad infantil,

Puede que sí se me parezcan,

Tal vez tengan algo de mí:

La realidad de mis ensueños,

La mentira de mi sufrir.

¡Pero en vano entre sus cabellos

Hundiré mi mano febril,

Echaré hacia atrás sus cabezas

Y buscaré, sin conseguir,

En el fondo de sus miradas

El claro sol de mi país!


V


Y cuando ya, siempre extranjero,

Descanse más libre por fin,

Y tenga lo que a mí me niegan:

La libertad del buen dormir,

En un cementerio evangélico,

Cubierto por el cielo gris,

Allá que no hay flores al año

Sino una vez, mayo o abril,

A falta de la cruz de té,

Del nardo, la rosa y el lys,

Colocarán sobre mi tumba,

Grabado a rasgos de buril,

Un versículo de la Biblia

O algunas coronas de zinc.


Y ya muchos años más tarde,

Muy cerca del año 2.000,

Mis nietos releyendo las fechas

De mi muerte y cuando nací,

Repetirán lo que a sus padres

Cien veces oyeron decir:

-¡Y le darán cierta importancia!-

“el abuelo no era de aquí,

El abuelo era un exiliado,

El abuelo era un infeliz,

El abuelo no tuvo patria,

No tuvo patria…”¡Y ellos sí!


VI


¡Ah, quién sabe si para entonces,

Ya cerca del año 2.000,

Esté alumbrando libertades

El claro sol de mi país!


Leoncio Martínez


***




Poesía contra la opresión (1920-2018) es un libro que surge de la invitación de Provea (Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos), a fin de incorporar la literatura a las distintas formas de activismo por los derechos humanos que esa organización lleva adelante desde hace 30 años. El libro tiene su antecedente en el movimiento Poesía Resistencia que, a finales de mayo de 2017, impulsaron Natalia Mingotti, Teresa Mulet, Diajanida Hernández, Samuel González-Seijas, Álvaro Mata, Rafael Castillo Zapata y Ricardo Ramírez Requena.



La antología –un esfuerzo conjunto de la Fundación La Poeteca y Provea– hace un recorrido por la tradición poética venezolana desde 1920 hasta nuestros días. Prodavinci ha realizado una selección del mismo para sus lectores, con ilustraciones de Lucas García París, que estará publicando durante doce semanas.


Para descargar el libro presione aquí




Balada del Preso Insomne (Ballad of the Sleepless Prisoner) by Venezuelan poet Leoncio Martínez.

84 Visualizaciones desde el 24 ene de 2024 hasta la fecha de publicacion de esta entrada.

https://m.youtube.com/watch?v=IYI8zSkZGxk&pp=ygUYYmFsYWRhIGRlbCBwcmVzbyBpbnNvbW5l




Poema Balada del Preso Insomne

221 Visualizaciones desde el 12 ene de 2022 hasta la fecha de publicacion de esta entrada.

https://m.youtube.com/watch?v=eNp2b2nqO-0&pp=ygUYYmFsYWRhIGRlbCBwcmVzbyBpbnNvbW5l



Balada del preso insomne - Leoncio Martinez

557 Visualizaciones desde el 31 ene de 2020 hasta la fecha de publicacion de esta entrada.

https://m.youtube.com/watch?v=YqRZ6ZdeOuE&pp=ygUYYmFsYWRhIGRlbCBwcmVzbyBpbnNvbW5l



Balada del Preso Insomne por César Cortez Rivas

1235 Visualizaciones desde el 2 feb de 2016 hasta la fecha de publicacion de esta entrada.

https://m.youtube.com/watch?v=97gYjDnj8jM&pp=ygUYYmFsYWRhIGRlbCBwcmVzbyBpbnNvbW5l




Balada del preso insomne

755 Visualizaciones desde el 18 mar de 2014 hasta la fecha de publicacion de esta entrada.

https://m.youtube.com/watch?v=RtbaqgaAHbY&pp=ygUYYmFsYWRhIGRlbCBwcmVzbyBpbnNvbW5l



https://prodavinci.com/balada-del-preso-insomne-por-leoncio-martinez-poesia-contra-la-opresion/




Enlaces relacionados:



Poesía venezolana contra la opresión



LA BALADA DEL PRESO INSOMNE



“Balada del preso insomne”, por Leoncio Martínez




El quincuagésimo cuarto aniversario de la revista Poesía y sus homenajes



Violeta Rojo: Todavía no hemos visto desaparecer El miedo, pero Venezuela volverá a ser Altamira.



Mario Briceño Iragorry: 2024 Y LA USURPACIÓN DEL VOTO POPULAR




El poeta Armando Rojas Guardia a Yoyiana Ahumada Licea: La poesía en Venezuela tiene el empeño y la tarea contracultural de oponerse a la barbarie.




JUAN CARLOS MÉNDEZ GUÉDEZ a Rafael Arráiz Lucca: Creo que los militares venezolanos deberían tener mayor participación política de que la que tienen.




La Cuba sin mascarilla



Jaime Ballestas, “El hombre más malo del mundo” a José Pulido: Venezuela fue devorada por hienas



Boves, Castro y Chávez: LOS ANTIHÉROES por Pedro Berroeta



¡Dios santo, cómo aprendí lavando pocetas, Nicolás!



Kafka, la calle y la policía



MANIFIESTO DE AMANTES DE LA CIENCIA FICCIÓN EN VENEZUELA CON MOTIVO DE LOS RECIENTES HECHOS OCURRIDOS EN EL PAÍS DESDE EL MES DE ABRIL DE 2017



Yuri Valecillo y la cacería de brujas en la escenografía de las ciudades



El Plan revolucionario de lectura en Venezuela fue un gran fracaso avalado por muchos escritores

ESCRITORES CON PIEL DE LECTORES/ Richard Montenegro



La Gran Fiesta de los Libros. Por Luis Britto García



CRÓNICAS INVERTIDAS SOBRE PARAÍSOS ARTIFICIALES.

UNA RESEÑA DEL LIBRO "FANTASMAS" DE LUIS LAYA.

Por José Carlos De Nóbrega



William Osuna, poeta venezolano: Ofrecemos un reto: imponerle la paz con canto y poesía en nuestro idioma y en otras lenguas a un sector de la derecha fascista venezolana.



Don Pedro Berroeta, escritor venezolano: "Aquí lo que ha faltado es gobernar con el ejemplo. Ha faltado austeridad".