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jueves, 19 de junio de 2025

El golpe de Fidel Castro contra la democracia venezolana

 



El golpe de Fidel Castro contra nuestra democracia

Por Virgilio Ávila Vivas

Octubre 8, 2023


Saqueos en Caracas, 27 de febrero de 1989
Imagen tomada de Saberes africanos


En nuestra historia reciente se sucedieron dos hechos de gran relevancia y trascendencia histórica: el 27 de febrero de 1989 y el 4 de febrero de 1992. El primero, que fue bautizado como el Caracazo, viene a ser uno de los episodios más controversiales de los años finales de la democracia. Se ha querido presentar como una explosión espontánea, pero un estudio a fondo de este asunto sugiere otra cosa.


Empecemos por el “detonante”: un aumento de céntimos en el precio de la gasolina. Acabábamos de llegar al gobierno; habían transcurrido apenas 20 días cuando se produjeron protestas en Guarenas contra el aumento del pasaje que se produjo a raíz del ajuste de la gasolina. Inmediatamente, con la difusión que se le dio a esto a través de algunos medios de comunicación, se estimuló una situación de violencia y saqueos que -a la distancia y con más elementos de análisis- no me queda duda de que fue controlada por la extrema izquierda venezolana. Esta convicción -que va a contracorriente de la opinión generalizada de que todo ocurrió por generación espontánea- la sostengo luego de haber estudiado a fondo la participación de sectores de la izquierda comunista y de evaluar cómo en tan corto tiempo se pudo generar una situación tan perfecta si no hubiese sido el resultado de un plan para desarrollar actos vandálicos.



Para poner el tema en contexto, debo señalar que todo lo que se desencadenó desde el 27F hasta el 4F fue orquestado, sin ninguna duda, con la misma receta de actos similares que posteriormente, en nuestros días, se han desarrollado en otros países de América Latina bajo la dirección y activación de Cuba y el Foro de Sao Paulo, donde se elaboran los lineamientos de todas las explosiones y manifestaciones políticas desestabilizadoras, con el único fin de destruir las democracias en nuestra región. Pero esto no es plan de reciente data, sino una estrategia que se inició el 23 de enero de 1959 con la visita Venezuela de Fidel Castro, quien le solicitó una audiencia a Rómulo Betancourt y se encontró con el firme y lógico reclamo del presidente venezolano.



Betancourt recibió a Castro, pero lo increpó por haber llegado al aeropuerto de Maiquetía con un séquito que portaba armas de fuego. Durante la mencionada audiencia, Castro solicitó un trato preferencial especial para las compras de petróleo que Cuba estaba por hacerle a Venezuela. Betancourt fue enfático en rechazar tales pretensiones de recibir petróleo barato, por cuanto el crudo venezolano se negociaba a un precio internacional. Si quería Castro comprarlo, esas eran las condiciones.



Ese día marcó la implosión de las relaciones de la Venezuela democrática -liderada por Rómulo Betancourt- y el Partido Comunista cubano, representado por Fidel Castro. Para dar una idea del impacto de este episodio, baste con señalar que una consecuencia directa fue la creación en Venezuela, por parte del Partido Comunista local, de la organización subversiva FALN en 1962. Se iniciaron las guerrillas y la insurrección armada. Ese y muchos otros hechos que siguieron en el tiempo ponen en evidencia que aquel desencuentro entre Castro y Betancourt no fue simplemente una desavenencia entre gobernantes, sino un episodio de una confrontación que comenzaba a gestarse entre dos países sin los cuales no se comprende bien la historia reciente de buena parte de América Latina: Venezuela, que estrenaba la democracia en medio de dictaduras y le trazaba al continente un rumbo de libertades y apertura. Y Cuba que incubaba una autocracia y buscaría imponer su influencia a toda costa para rodearse de aliados y apropiarse de valiosos recursos.



En ese contexto se sucedieron golpes de Estado durante todos los años del ejercicio presidencial de Betancourt. El primero fue el golpe de Castro León en el Táchira, el 20 de abril de 1960. Luego vinieron el Carupanazo, el 4 de mayo de 1962, y el Porteñazo, el 2 de junio de 1962. Esos golpes, que fueron rápidamente neutralizados, iban en la misma línea de la insurrección comunista, estimulada y apoyada por Fidel Castro, que desde el primer momento fue ganado por la idea de las guerrillas. Pero los golpes fueron anulados y las guerrillas estaban siendo derrotadas. Entonces vino la invasión de Cuba a Venezuela.

Enfrentamientos durante el Carupanazo.


Esta invasión se materializó con el desembarco en Machurucuto, el 8 de mayo de 1967 de un grupo de guerrilleros cubanos y venezolanos preparados en la isla caribeña. Tampoco tuvo éxito esta acción. En menos de 96 horas la avanzada invasora fue cercada y derrotada.

Avión Canberra de la Fuerza Aérea bombardeando el Fortín Solano.


Poco tiempo después, en 1971 -ya sofocadas las guerrillas aunque con la persistencia de pocos focos aislados- se da el primer paso del nuevo plan con el ingreso de Hugo Chávez y otros jóvenes a la Academia Militar. Castro y sus aliados sabían de estrategia y ya no querían seguir recurriendo a la invasión ni a guerrillas ni a golpes de Estado. Ahora lo que vendría sería una conspiración desde el seno de la propia escuela de formación de nuestros oficiales en combinación con la izquierda comunista y la complicidad de Cuba. En ese cambio de idea y en esos planteamientos jugó un rol principal el comandante Douglas Bravo.

Douglas Bravo


El ingreso de Chávez a la Academia Militar fue el 8 de agosto de 1971, en tiempos de Rafael Caldera. Egresó y recibió el sable de manos del presidente Carlos Andrés Pérez el 6 de julio de 1975. Es decir, su carrera la hizo bajo dos gobiernos democráticos que se sucedieron en el poder, una alternancia que él se encargaría de eliminar. Pero, volviendo a aquellos años, hay que decir que fue cuando apareció por primera vez en escena la influencia de uno de los mentores de Chávez: José Esteban Ruiz Guevara, secretario general el Partido Comunista en Barinas, quien se convierte en la persona más cercana al entonces cadete con sus consejos y sus clases de marxismo. Este era primo hermano del general Ramón Guillermo Santeliz Ruiz, oficial que colaboró con el ingreso a la Academia de bachilleres de varios liceos.

José Esteban Ruiz Guevara


En la línea de tiempo de este análisis, hay un episodio que hoy resulta ocioso insistir en verlo como un hecho aislado y que fue bautizado por los medios como la noche de los tanques”. Ocurrió el 26 de noviembre de 1988, estando encargado de la presidencia Simón Alberto Consalvi, ministro del Interior del gobierno de Jaime Lusinchi.


Aquel fue un incidente muy extraño, que según los implicados habría sido producto de una confusión. Lo cierto es que sus alegatos hoy resultan aún menos convincentes que en aquel momento. Lo cierto es que de esto no se supo más nada y no se le dio la importancia que realmente tenía.


Vino luego la huelga de la Policía Metropolitana, a finales de la administración de Lusinchi. Oficiales de este organismo solicitaban reivindicaciones para ingresar a la cúpula de la policía, bajo el argumento de que debían dirigirla sus propios miembros. ¿Es casualidad que para el momento del llamado Caracazo la PM estuviera ya bajo otras condiciones de comando? Veamos los hechos.


El Caracazo estalla apenas 15 días luego de instalarse el gobierno de Carlos Andrés Pérez. La planificación de este evento que se inició en Guarenas, estimulado por gente de izquierda y comunistas, con el acompañamiento de algunas televisoras que facilitaron que se extendiera una situación tan delicada en todo el país. Este evento estaba evidentemente planificado para finales del gobierno de Lusinchi, pero por alguna razón se retrasó y se inició unos días más tarde, el 27 de febrero, con la excusa del aumento de la gasolina. Los primeros brotes no fueron debidamente contenidos, la televisión transmitía en vivo y el caos continuó hasta regarse por toda Caracas.


Cuando esto ocurrió, nos tomó a todos prácticamente por sorpresa. Recuerdo que ese día yo salí del Alto Hatillo a las 6:00 de la mañana bajo una lluvia muy fuerte y con un tráfico totalmente desbordado. En medio de la situación, llegué al despacho de la Gobernación y me dirigí al Palacio de Miraflores a conversar con el presidente Pérez.



Nuestra conversación fue muy rápida y las instrucciones fueron terminantes. El gobernador se ocuparía del abastecimiento de los grandes mercados del Distrito Federal y del equipamiento de los hospitales de la red hospitalaria del Gobierno del Distrito Federal. El presidente se reservaba la conducción policial y militar de los acontecimientos. Acontecimientos que, si los analizamos y los vemos bien, tienen las mismas características de actos similares que han ocurrido en Chile, Argentina, Ecuador, Perú, Colombia, y otros con la misma estrategia de aquel entonces.


En el caso de Caracas, la policía se encontraba fuera de su función operativa, que es la vigilancia y custodia del orden público. Como he señalado, veníamos de una huelga que respondía a las aspiraciones de controlar y manejar el ente de modo que estuviera en manos de los mismos policías y no de un personal traído de las cúpulas de la Guardia Nacional. O sea, que el estallido “espontáneo” se dio justo cuando se sabía que la policía no iba a responder como era debido.


Estoy seguro de que, si siguen estos indicios, se verá la verdad: que todos estos eventos fueron diseñados por Cuba y el Foro de Sao Paulo.


Si se ve la dimensión real del ajuste de la gasolina, resulta difícil tomarlo hoy como argumento válido. Pero sí se puede entender que fue uno de varios elementos que sirvieron para estimular el saqueo y actos vandálicos que ya estaban programados. La extrema izquierda y la izquierda comunista venezolanas siempre han negado esto. Han insistido en fue sido por generación espontánea que salieron a saquear aquellas hordas que no estaban de acuerdo con el aumento de unos céntimos al litro de gasolina. Por eso hay que volver a revisar todo y tomar en cuenta, por ejemplo, que el Caracazo ocurrió cuando se agudiza la célebre crisis del comunismo en la Unión Soviética y apareció en el terreno política Mijaíl Gorbachov.


A la luz de estos datos se ve que todos estos hechos vienen configurándose desde 1959, que no hubo generación espontánea, sino planificación de eventos muy concretos para imponer las doctrinas marxistas, comunistas, que se han ido apoderando geopolíticamente de nuestros países. Con esto se demuestra que el fracasado golpe del 4 de febrero -con sus incidencias militares y en combinación con el Partido Comunista y la izquierda- fue un eslabón de una cadena de conspiración. Lo que empezó en 1959 para destruir la democracia en Venezuela. El propio Chávez insistió una y otra vez que la revolución bolivariana empezó el 27F, aunque repetía la versión de que era un estallido popular porque necesitaba darle una raíz popular a la intentona que él lideró.


Lo más grave es que en su momento hubo gente a quien el país reconocía como figuras relevantes y que contribuyeron a desestabilizar el gobierno del presidente Pérez y legitimaron las acciones contra la democracia. Sin duda, el famoso grupo de los “Notables” fue un instrumento más en la siembra de los vientos que trajeron esta tempestad.

Dr. Arturo Uslar Pietri: "En Venezuela, jamás ha existido una verdadera oposición política""

https://m.youtube.com/watch?v=UTyFNCKqoS0&pp=ygUjYXJ0dXJvIHVzbGFyIHBpZXRyaSBnb2xwZSBkZSBlc3RhZG8%3D


EL 4F no fue una intentona para derrocar al presidente Pérez, fue un golpe contra las instituciones democráticas de Venezuela, contra el Estado de derecho y contra la idea de nación autónoma que se había cultivado con tanto esfuerzo.


Esa autonomía era la pesadilla de Castro, que no lograba convertir en nuestro país en el socio pudiente que tanto necesitaba. Una pesadilla que logró superar para imponernos otra peor





https://www.elnacional.com/opinion/el-golpe-de-fidel-castro-contra-nuestra-democracia/




El CARACAZO: El principio del fin de la DEMOCRACIA en Venezuela

https://m.youtube.com/watch?v=BaUJJr7iVTY





lunes, 16 de octubre de 2023

“ARTURO USLAR PIETRI”, UNA VOZ EN EL VACÍO”, DE EDUARDO CASANOVA

 


 

Crónicas del Olvido


“ARTURO USLAR PIETRI”, UNA VOZ EN EL VACÍO”, DE EDUARDO CASANOVA


**Alberto Hernández**

1.-

El 9 de marzo de 1997, Arturo Uslar Pietri dejó escrito en su volumen “Pizarrón”, el artículo “Mi confesión en la Sorbona”, en la oportunidad de la presentación en francés de su novela “El camino de El Dorado”. En esas líneas finales dice:

“Hoy, con la caída del Muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética, desapareció el enfrentamiento y, con él, desde luego, la posibilidad de una “literatura comprometida”, por lo que, inevitablemente, se está regresando a la búsqueda del mundo perdido del hombre de pensamiento como testigo de su tiempo y como conciencia libre frente al mundo cambiante”.

En efecto, ese ´mundo cambiante´ nos ubica en un hombre que durante toda su obra, en todo el ejercicio de su pensamiento, estuvo al frente de una escritura, sí, comprometida, pero con lo que él mismo destaca, con el “pensamiento de su tiempo” y libre de escribir lo que le vino en ganas acerca de lo que pasó y pasaría en el país donde le tocó nacer, vivir y morir. 

Uslar Pietri era visto como un hombre controversial. Su historia así lo revisa y lo estudia. Quien lo haya leído sabrá que no ocultó sus preferencias por un país libre de fanatismos y atavismos que pudieran conducir el país al desastre. Pero su voz no fue escuchada y cuando alguien lo oyó lo convirtió en el “enemigo” de ciertas causas perdidas.

La obra de Arturo Uslar Pietri, desde su infancia hasta el día que le tocó marcharse ha quedado como una huella profunda en la conciencia nacional. Hasta los que lo adversaban han tenido que reconocer que el “amigo invisible” es una de las voces éticas y literarias más importantes de Venezuela. Su vida íntima, hogareña, familiar, y su vida pública forman parte del legado de su tránsito por la tierra, por la que se entregó a escribirla y a decirla con propiedad.

2.-

Eduardo Casanova, el novelista, el escritor, el que habla del país desde sus adentros, desde su lejanía cronológica, el que nos trae el país a diario en sus crónicas, el que escribió la bella biografía de otro grande como Vicente Gerbasi, hoy nos entrega “Arturo Uslar Pietri, una voz en el vacío”, donde el autor caraqueño revela su proximidad con el vejo novelista y sus hijos. Es decir, Casanova confiesa su familiaridad con los Uslar Braun, como la que tuvo con el autor de "Mi padre, el inmigrante".

Estamos frente a un trabajo que nos revela, que nos anima a encontrarnos nuevamente con ese hombre que hablaba con los ojos puestos en los televidentes cuando desarrollaba su programa “Valores humanos”, el mismo que escribía semanalmente su columna “Pizarrón” en el diario El Nacional en la que esculcaba el país y el mundo desde su mirada y desde sus críticas. Casanova nos acerca a las novelas de Uslar, nos allega a la calidad de cada una de ellas, donde estuvimos en el pasado de aquellas batallas que nos independizaron, con los personajes que hicieron posible la Nación que ahora se debate entre la vida y la muerte.

Por eso traigo las palabras de aquella vez en París, para ubicar al hombre en el instante en que nuestra biografía se contiene en la de él y nos hallamos bajo los restos de ese muro que no termina de caernos encima y de aquella URSS que aún persiste en sostenerse gracias a una herencia sangrienta que podría terminar con nuestra nacionalidad. 

Por eso es importante esta biografía de Uslar escrita por Eduardo Casanova, porque es nuestra historia vaciada en el hombre que siempre habló del país, el de nuestros adentros y el país que se reflejaba en el mundo, con sus errores y aciertos. 

3.-

La lectura de esta biografía nos llevará a todos los títulos escritos por nuestro personaje, como si no se agotara su ánimo para contarnos a Venezuela, la casi borrada del mapa emocional y la que se intenta borrar desde nuestros huesos aún en pie. Entonces nos leeremos en “Las lanzas coloradas”, en “Oficio de difuntos”, en “El camino de El Dorado”, en “La visita en el tiempo” y quedará la huella de los “30 cuentos” que siempre serán referencia en la narrativa de nuestro país y de la lengua castellana. 

Historia, literatura, poesía, polémica, ensayos, teatro: un hombre de todos los géneros. Un conversador insigne guiado por su enorme cultura.  

El título usado por Eduardo Casanova da cuenta del silencio de un país frente a las advertencias de quien sembró en la conciencia nacional la necesidad de verse en la tierra: cultivarla desde las mismas riquezas que ella nos aportaba para beneficio de todos. Queda, para muchos, como uno de los “notables” a quien le han endilgado otros apelativos.

Uslar es un hito en nuestra cultura política, literaria, teatral, poética. Es un punto de partida para muchos, desde su infancia durante la dictadura de Juan Vicente Gómez hasta la última palabra que pronunció un poco antes de morir.

Para no dejar espacio vacío en su biografía, en su rica historia personal y pública, esta biografía de Eduardo Casanova que acaba de ser publicaba en Amazon. Com.




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Eduardo Casanova



Estudió Derecho y Letras en la Universidad Central de Venezuela y en la Universidad Nacional de Buenos Aires. En 1963 se estrenó su obra teatral Barrabasalia, escrita en colaboración con Arturo Uslar Braun, en 1975 se estrenó su comedia "El solo de saxofón". Luego, en 1968, recibió su título de abogado. Presidente de la Fundación para las Artes del Distrito Federal (Fundarte), 1984. Director del Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG), 1984-1987. Premio Guillermo Meneses por su obra narrativa (2000). Presidente del Círculo de Escritores de Venezuela, 1999 y 2001.  

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Alberto Hernández. Fotografía de Alberto H. Cobo.


Alberto Hernández, es poeta, narrador y periodista, Fue secretario de redacción del diario El Periodiquito. Es egresado del Pedagógico de Maracay con estudios de postgrado de Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar. Es fundador de la revista literaria Umbra y colabora además en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Ha publicado un importante número de poemarios: La mofa del musgo (1980), Última instancia (1985) ; Párpado de insolación (1989),  Ojos de afuera (1989) ganadora del 1r Premio del II Concurso Literario Ipasme; Nortes ( 1991), ; Intentos y el exilio(1996), libro ganador del Premio II Bienal Nueva Esparta; Bestias de superficie (1998) premio de Poesía del Ateneo de El Tigre y diario Antorcha 1992 y traducido al idioma árabe por Abdul Zagbour en 2005; Poética del desatino (2001); En boca ajena. Antología poética 1980-2001 (México, 2001);Tierra de la que soy, Universidad de Nueva York (2002). Nortes/ Norths (Universidad de Nueva York, 2002); El poema de la ciudad (2003). Ha escrito también cuentos como Fragmentos de la misma memoria (1994); Cortoletraje (1999) y Virginidades y otros desafíos.  (Universidad de Nueva York, 2000); cuenta también con libros de ensayo literario y crónicas. Publica un blog llamado Puertas de Galina. Parte de su obra ha sido traducida al árabe, italiano, portugués e inglés. 


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sábado, 24 de septiembre de 2022

USLAR PIETRI a José Pulido: Me han propuesto en todas partes para el Premio Nobel menos en Venezuela .

 




USLAR PIETRI: Me han propuesto en todas partes para el Premio Nobel menos en Venezuela .

Una entrevista de José Pulido.




La entrevista que le hice en 1997 cuando cumplió 91 años de edad.

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En febrero de 1997 entrevisté al doctor Arturo Uslar Pietri para El Universal. Siempre lo visitaba en su casa. Esta vez se hallaba muy solo. Su esposa había fallecido. La foto es de Vasco Szinetar


 

 

 UNA PASIÓN FRANCESA PARA USLAR PIETRI

 

 

José Pulido

 

 

Una alta y enorme ola de libros se eleva y parece a punto de caerle encima. Arturo Uslar Pietri, escritor de 91 años de edad, mencionado varias veces como candidato al Premio Nobel, va de un lado a otro de la biblioteca con una agilidad muy especial.

 

Podría movilizarse allí con los ojos cerrados: es el lugar donde pasa más tiempo. Busca datos, notas, párrafos, recuerdos, olores de tintas, aromas de rincones. En algún momento del día debe hablar consigo mismo preguntándose o respondiéndose inquietudes relacionadas con la existencia suya. Ha sido un hombre encerrado en una especie de fortín: Casi nunca sale de allí. Únicamente su voz y sus opiniones lo hacen. Sus libros, sus ideas, sus declaraciones: Uno solo de sus libros debe haber recorrido más calles de Caracas que él.

 

Sin embargo, en estos días tiene que salir hasta el aeropuerto y subirse a un avión. Arturo Uslar Pietri se prepara porque el miércoles 26 y el jueves 27 de febrero realizarán en París un homenaje a su persona y a su obra.

 

En realidad, este es un homenaje sin precedentes que ha comenzado desde hace más de un año con la traducción al francés de los libros Godos, insurgentes y visionarios y Los vencedores.  Ahora se presentará vertida al francés la obra El camino de El Dorado. Todos estos títulos han sido publicados en Francia por la editorial Criterion. El traductor de El camino de El Dorado es Philippe Dessommes Flórez, quien estará presente en los actos de París junto con otros invitados como el embajador de Venezuela  en Francia; Fernando Ainsa, director de ediciones de la Unesco; Astrid Avendaño, autora de la obra Arturo Uslar Pietri: entre la razón y la acción; Francois Delprar, Universidad de París III, presidente del Centro de Estudios de Literatura Venezolana; Gustavo Guerrero, Universidad de Amiens, secretario general del Centro; y Ghislain Ripauls, director de colecciones de la editorial Criterion.

 

El miércoles 26 de febrero habrá una conferencia en la Sorbona con la intervención de todas esas personalidades, quienes hablarán sobre la literatura y la vida de Arturo Uslar Pietri. El jueves, la UNESCO lo tiene como invitado de honor en un almuerzo con todas las delegaciones latinoamericanas.



 


RECONOCIDO POR EL MUNDO

 

El año de 1997 es un monstruo que a estas alturas ya se ha tragado los mangales, los caminos, el aire puro del Ávila, las flores, las matas, las arboleadas propias del valle de Caracas y también ha devorado a casi toda la gente caraqueña que nació a finales del siglo pasado y comienzos de este. Es un monstruo que rodea la zona, que ruge en torno a la casa del escritor con ganas de lanzarle una dentellada.

 

Arturo Uslar Pietri es el único autor venezolano que hasta los momentos ha recibido un homenaje de estas características en Francia.

 

–Voy a París invitado por la editorial Criterion, por la dirección de la UNESCO y el gobierno francés. El acto central va a ser la presentación del libro, y eso tendrá lugar en la Sorbona, el jueves de la semana que viene. Es una especie de homenaje que me hacen en la Sorbona con motivo de la aparición de este libro, El camino de El Dorado, en francés.

 

–¿Qué significa todo eso para usted y para el país?

 

–Lo que está ocurriendo me parece muy satisfactorio para la literatura venezolana, para nosotros que nos quejamos del poco interés que muestran hacia nuestra literatura. Esto se inscribe en un proceso intelectual muy importante que está ocurriendo en Francia.

 

–¿Podría explicarlo?

 

–Después de la II Guerra mundial se inició, particularmente en Francia, por motivos de la política de enfrentamiento Este–Oeste, un movimiento con un gran prestigio intelectual que se llamó “la literatura comprometida”, cuyo campeón era Sartre. Eso trajo como consecuencia que todo el interés de las principales editoriales se volcara hacía la literatura comprometida, hacia toda la literatura que estaba a favor de la revolución mundial. Los escritores que no estábamos en eso, que andábamos preocupándonos en cosas más permanentes pasamos a un segundo plano e incluso a un plano de menosprecio.

 

–Su obra ¿no fue editada antes en Francia?

 

–Yo fui el primer escritor latinoamericano publicado por la editorial Gallimard, que es una de las más prestigiosas de Francia. Gallimard editó Las lanzas coloradas. Eso anunciaba un gran interés por un escritor que tenía 24 años, y acababa de publicar ese libro. Sin embargo, vino el oleaje de la literatura comprometida y el interés de las grandes editoriales por mi obra disminuyó durante años. Lo que importaba era con quién se estaba afiliado, si se estaba dentro de la onda de la revolución o no.

 

–Resultó una etapa difícil para usted y para otros autores…

 

–Hace muchos años, cuando comenzaba esa situación, un gran escritor francés, Julián Benda, publicó un libro que se llama La traición de los intelectuales, en el que decía que los intelectuales estaban enrolándose en una lucha política subalterna y estaban perdiendo de vista el gran papel tradicional de gestores de pensamiento, de inteligencias abiertas, de cuestionadores de lo que está ocurriendo y que eso era muy lamentable y que iba a tener negativas consecuencias. Y las tuvo.

 

–Las circunstancias han cambiado.

 

–Con el colapso de la Unión Soviética y la caída del muro de Berlín ese panorama cambió radicalmente. Ya venía cambiando hace tiempo y hoy en día la literatura comprometida es cosa del pasado. En este momento hay una gran revalorización en Europa, particularmente en Francia y en España, de toda la literatura que quedó arropada por la literatura comprometida. Están buscando a los escritores que no se enrolaron, a los que pensaron por su cuenta, a los pensadores que expresaban cosas desde un punto de vista personal, individual y original.

 

–Volvieron al instante en que el nombre de Arturo Uslar Pietri les llamó la atención con Las lanzas coloradas.

 

–En esa búsqueda se ha vuelto a despertar el interés por mí en Francia y esta editorial Criterion, con apoyo de la UNESCO, ha venido publicando mi obra en francés: este es el tercer libro en un año y pico. Para mí es doblemente satisfactorio porque es un reconocimiento al más alto nivel, a la importancia que fuera de Venezuela tiene mi obra y es al mismo tiempo una afirmación de que la validez de mi obra es permanente. En este momento en que se ha liquidado toda esa literatura comprometida, reaparecen unos autores que estuvieron muy desdeñados.

 

Yo no entré nunca en la literatura comprometida, yo no me enrolé en el compromiso político de izquierda que dominó a la literatura francesa durante muchos años y gran parte de la literatura europea y de la hispanoamericana.

 

–Su obra ha sido traducida a varios idiomas. Usted ha contado con un reconocimiento internacional ¿no le parece?

 

–Libros míos han sido traducidos al francés, alemán, chino, checo, ruso, serbo–croata. El caso mío es muy particular. Durante muchos años hubo una verdadera antipatía por mi obra, que yo no voy a decir quiénes la sintieron ni por qué; que lo investiguen otros. Y desapareció el estudio de mi obra de las universidades. Hubo una actitud por motivos políticos locales: yo no estaba vinculado a los grandes partidos que dominaron el país, yo no tenía la simpatía de la gente que se hallaba vinculada a esos movimientos y entonces se trató de disminuir mi importancia y de mencionarme lo menos posible.

 

Aquí se llegó a extremos de que, a niveles muy altos del pensamiento de la docencia universitaria, se hicieron listas de los principales escritores venezolanos y a mí no se me incluía. Me han propuesto en todas partes para el Premio Nobel menos en Venezuela. Yo no he tenido familia política, no he tenido un partido detrás de mí, en todo caso ha habido desinterés puesto que no me pueden utilizar. A nivel universitario es más lamentable porque ahí no debió llegar la pasión política hasta el extremo de haberme excluido del campo de la enseñanza literaria a nivel universitario: Lo que importa son los pensadores y lo que dicen.

 

–Pero Monte Ávila le publica ¿no es cierto?

 

–Hay varios libros míos en Monte Ávila, que están por salir desde hace tiempo y yo espero que salgan. Casi no he editado en Venezuela. Monte Ávila ha editado algunas cosas mías, pero la mayoría de mis ediciones han sido hechas afuera, en México y España. En este preciso momento acaba de aparecer en México un libro de 800 páginas preparado por Carrera Damas, con una muestra de mi obra literaria.

 

LA SOLEDAD ES MAYOR

 

La casa de Arturo Uslar Pietri siempre ha sido un lugar rodeado de grama, de mangos, de cercas que van perdiendo el equilibrio. Adentro, los libros han ido elevándose en hileras implacables hasta tocar el techo. Es una casa que muestra unas cuantas puertas clausuradas, por donde ya no se transita. Cuando doña Isabel Braun, esposa del escritor, estaba viva, las plantas parecían más frescas, las obras de arte que adornan algunas paredes tenían un brillo de protección museística y ninguna araña osaba tejer su tela entre un libro y otro.

 

–¿No es demasiado fuerte la ausencia de su esposa?

 

–Es una tragedia horrible. Vivimos 57 años de matrimonio perfecto, nunca tuvimos ningún problema. Era una mujer admirable, pero aparte de eso yo he sido un hombre muy solitario, no he sido nunca un hombre de grupos. Pienso que la obra de un intelectual es fundamentalmente una obra en solitario, de hombre que reflexiona. Yo salgo muy poco. Durante semanas enteras no piso la puerta de la calle. Desde que nos casamos vivimos aquí. Yo he podido vivir en cualquier país del mundo, de este planeta y sin embargo me he quedado en Venezuela.

 

–¿Qué aconseja hoy a los autores jóvenes?

 

–Que se enserien, que piensen más en el mundo que en la pequeña capilla literaria que los rodea. Que tengan una visión abierta de cuáles son los grandes problemas de hoy en día en América Latina, de Venezuela y el mundo y que se salgan de esa especie de parcelita en que han ido cayendo todos, encerrándose en una insignificancia evidente porque lo que están es ocupándose de cosas que no tienen más interés que para el pequeño grupo dentro del cual funcionan.

 

–¿Escribe ahora en computadora?

 

–El periodismo lo sigo haciendo, pero estoy en una situación muy difícil por la falla de los ojos. Claro: no puedo escribir en máquina, que es lo que he hecho toda mi vida: sentarme ante una máquina de escribir. Muchísimo menos puedo entrar a trabajar con un procesador de palabras o meterme en Internet, de modo que todo eso se me ha convertido en una cosa inaccesible y entonces estoy limitado a dictar. Ya es una relación muy distinta, otra manera, otro medio, otra técnica de expresión que impone consecuencias, limitaciones, matices.

 

–¿Es cierto que está escribiendo otra novela?

 

–Desde hace muchos años tengo la idea de una novela que no sé si voy a hacer finalmente, con todas estas circunstancias... con estos problemas. Era una novela sobre lo que fue la ciudad de Potosí en la época colonial. Esa ciudad era un mundo mágico, que además sirve bastante para explicar la formación de América Latina. Ese es un tema que me ha interesado muchos años, en torno al cual ha reunido bastante material pero...

 

Arturo Uslar Pietri corta la frase momentáneamente mientras le echa una mirada intensa a la biblioteca, a las rumas de libros, a las sombras frescas que se escurren en las esquinas de la sala y caen como oscuro caramelo en los cucuruchos de los rincones. Afuera suenan los motores del 1997 cual disparos de artillería contra ese fortín, ataques del monstruo capitalista del 1997 contra el señor que protege la última muralla del ayer. El escritor vuelve al tema diciendo:

 

–He reunido bastante material, pero estoy un poco como Moisés...

 

–¿Qué ocurrió con Moisés?

 

–Qué vio la tierra prometida pero no entró en ella.

 

 

 

 

El Universal

21 de febrero de 1997

 

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José Pulido. Fotografía de Gabriela Pulido Simne

José Pulido

Poeta, escritor y periodista, nació en Venezuela, el 1° de noviembre de 1945.

Vive en Génova, Italia. 

En 1989 obtuvo el Segundo Premio Miguel Otero Silva de novela, Editorial Planeta. En el 2000 recibió el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, por su poemario Los Poseídos. Ha publicado cinco poemarios y nueve novelas. Desde el 2018 el Papel Literario de El Nacional creó la Serie José Pulido pregunta y publica las entrevistas que ha realizado a creadores y artistas.

(Ha fundado y dirigido varios suplementos y revistas de literatura. Si se requiere información detallada sobre estas publicaciones, favor solicitarla a este  correo: jipulido777@gmail.com)

Forma parte de la Antología Por ocho centurias, XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca, España, entre otras. Ha sido invitado a festivales en Irak, Colombia, Brasil, Chile, España y Génova. Participó, en 2012, como invitado de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que se celebran en SalamancaEn el 2018 y en el 2019 invitado al Festival Internacional de Poesía de Génova. 

Publicaciones más recientes:

El puente es la palabra. Antología de poetas venezolanos en la diáspora.

Compilación: Kira Kariakin y Eleonora Requena, para Caritas.

Poeti Uniti per il Venezuela, Parole di Libertà  (Poetas Unidos por Venezuela, Palabras de Libertad) publicado por Borella Edizioni, evento respaldado por la Associazione culturale Orquidea de Venezuela, con sede en Milán.

Poemario Heridas espaciales y mermelada casera editado por Barralibro Editores