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lunes, 18 de septiembre de 2023

Daniel Labarca: En Valencia , Perecito fue un auditorio para el intercambio del hecho cultural

 





Estimados Liponautas

Valencia, la de Venezuela se caracteriza por ser malagradecida con aquellas personas que se preocupan por ella. Nosotros en la medida de lo posible buscamos contrarrestar tan perniciosa actitud. Hoy le hacemos llegar a todos ustedes esta entrevista a Daniel Labarca, la persona que más ha hecho por la divulgación del cine arte en Valencia aunque en esta entrevista el tema tocado es el de la existencia de una peña cultural en la desaparecida fuente de soda "Perecito". La entrevista fue hecha por el escritor y periodista Rafael Simón Hurtado.

Disfruten de la entrada

Atentamente

La Gerencia.


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La peña literaria "Braulio Salazar": un auditorio para Valencia (crónica)


Ingeniero Daniel Labarca, miembro fundador de la Peña Literaria "Braulio Salazar", en Perecito. Foto de José Antonio Rosales.


Valencia exhibe el estruendo de las urbes modernas. Los viejos bares y cafés que seguían la tradición europea -madrileña o parisina- de reunir a artistas y transeúntes, para desmenuzar, ritualmente, en estirados diálogos, el tiempo, han desparecido. La Fuente de Soda Perecito, tal vez, era la última de esta estirpe.


El cercado patio que congregó a poetas, artistas, periodistas y otros bohemios consuetudinarios, durante un tiempo en el que aún era posible despilfarrar en diálogos, cedió terreno a la ampliación de la avenida Bolívar.


En ese apacible lugar, desde 1977, y durante 10 años, también funcionó la Peña Literaria Braulio Salazar. Esta agrupación juntó a seres unidos por afinidad de intereses, actividades o de simple simpatía amistosa, y no hizo otra cosa que materializar una larga tradición que se vincula con la necesidad del hombre de comunicarse, de conjurar la soledad.

Braulio Salazar


El ingeniero Daniel Labarca, ex presidente de Fundacine-UC, y fundador de la peña, recuerda la historia: “Quienes dan nombre a la Peña Literaria Braulio Salazar fueron los profesores Ángel Ramos Giugni y Eduardo Moreno, junto a Carlos Durrego, en honor al maestro de la plástica carabobeña. Luego de haber sido hecha la propuesta, todos la aceptamos de muy buen agrado. Lo que significó que a partir del mes de febrero del año 1977 comenzamos a reunirnos bajo ese nombre”.


La primera junta directiva estuvo integrada por Eduardo Moreno, Carlos Durrego y Daniel Labarca, bajo la coordinación de este último. “La idea, dice Labarca, era aprovechar los conocimientos en los que se distinguían cada uno de los miembros que integraban la peña, para compartirlos con el grupo”.


Perecito en 1985

La primera charla la dictó el doctor Héctor Nieves, reconocido abogado egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Carabobo. Después vinieron nombres como el de J.M. Villarroel París, Eugenio Montejo, José Solanes, Juan Gustavo Cobo Borda, y la presentación de libros y conferencias.


Perecito estuvo considerado desde un principio como un área para la distracción, para el intercambio del hecho cultural, es decir, como un auditorio, porque Valencia es una ciudad que siempre ha estado huérfana de auditorios”, revela Labarca.


Luego el escenario se fue ampliando, y la conversación cotidiana –cada viernes-, trascendió a la comunidad con el ánimo de producir reflexión y pensamiento sobre el hecho cultural. Labarca recuerda dos actividades que se extendieron y convirtieron en una tradición de la ciudad: la Quema de Judas, y los Martes Selectos, en el Cine La Viña.


Esta presencia semanal dio lugar a una heterogénea vida artística, en que tuvieron cabida también los proletarios de la pluma, así como gustos o tendencias de todo tipo. La barra, atendida por Juan Pérez, uno de los hijos del creador de "Perecito" fue mueble en el que se acodaron los más diversos personajes. Por allí pasaron los nombres de muchos escritores, poetas, artistas plásticos, directores y actores de teatro, políticos, profesores universitarios, médicos y cantantes de música popular.


Luego vino su disgregación, en la que influyó, según Labarca, la partidización de las reuniones, que atentó, sobre todo, contra un estado de ánimo propicio a la reunión cordial y desinteresada. Y para su resurgimiento faltó un contexto urbano incitador, ya que nuestra ciudad, como todas las ciudades del mundo, se ha ido despersonalizando a despecho de su progreso.


Cada día hay menos establecimientos públicos aptos para la tertulia, y los valencianos, requeridos por otras urgencias y preocupaciones, han perdido el hábito de reunirse, al menos con la morosidad, despreocupación, y alegría con que lo hicieron nuestros padres y abuelos.


Sólo habría que agregar que la Peña Literaria Braulio Salazar inspiró revoluciones, polémicas, amistades, enamoramientos y separaciones. Era una ciudad con tiempo para arreglar el mundo desde una de las mesas de la famosa Fuente de Soda, en las que un vaso de cerveza se alargaba interminablemente, tanto como la nostalgia impregnada por el humo de un cigarrillo.


Publicado 25th October 2014 por bibliontecario


Daniel Labarca y su historia. 328 visualizaciones desde el 4 diciembre 2013


Tomada de Biblióntecario


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Rafael Simón Hurtado. " Al fondo la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá en MaracaiboEstado Zulia


Rafael Simón Hurtado

Escritor y periodista venezolano. Licenciado en comunicación social egresado de la Universidad Católica Cecilio Acosta (Maracaibo, Zulia). Ha obtenido el Premio Municipal de Literatura Ciudad de Valencia (años 1990 y 1992), el Premio Nacional de Periodismo Científico (2008),  el Premio de Periodismo “Jesús Moreno” (Universidad de Carabobo, 2009) y el Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt" (2016). Ha publicado el libro de cuentos Todo el tiempo en la memoria y las crónicas literarias “Leyendas a pie de imagen, croquis para una ciudad”. Fue editor-director de la revista cultural Laberinto de Papel y de las publicaciones de divulgación científica Saberes Compartidos y A Ciencia Cierta, todas de la Universidad de Carabobo. 



Ficha tomada de Letralia.


 

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Actualizada el 29/10/2023

domingo, 23 de octubre de 2022

Cuando cerraron el Cine Patio Trigal y otras salas de cine en Carabobo


Antigua fachada del Cine Arte Patio Trigal.






Estimados Liponautas

Hoy compartimos un texto que debimos publicar en agosto de 2012 pero que por alguna razón dejamos archivado.  Como ya había pasado cierto tiempo le pedimos al autor que lo actualizara dentro lo posible. Le ofrecemos disculpas al autor y a nuestros lectores.

Atentamente

La Gerencia.




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Inauguración de la sala de cine Patio Trigal en septiembre de 1991. La sala estrenó sus equipos con La Pasión del Rey de Gerard Corbiau.




Hubo una época en donde con menos recursos monetarios, y sin la hoy omnipresente red, era relativamente más fácil disfrutar de buenas obras cinematográficas en Valencia.  Era una época donde lo bueno del cine podía verse en lo que se llamaban los martes selectos o en las diversas salas alternativas de los cineclubes locales. El martes selecto consistía en la proyección de películas de alto contenido artístico en un cine comercial. Dicha actividad era coordinada por el profesor Daniel Labarca. Para ese momento la labor divulgativa de los Cine-clubes que existían en la ciudad realmente era importante, muy diferente del papel que hoy les toca desempeñar culturalmente en Valencia.

Daniel Labarca.



Tiempo después se lograría tener una sala de cinearte. El Cine Patio Trigal, un espacio comprado con aportes mayoritario del desaparecido CONAC y de la Universidad de Carabobo, ubicada en el lugar menos idóneo  de Valencia, una zona de difícil acceso para aquellos que carecen de carro particular, y bajo la administración de la Universidad de Carabobo


El 30 de junio de 2006 abre sus puertas la Cinemateca regional filial de la Cinemateca Nacional, pero no en Valencia donde debería funcionar por el mayor peso poblacional de este municipio, sino en Guacara. La razón fundamental para esto fue que la administración municipal era de la misma tolda del gobierno nacional. Lo que popularmente se conoce en Venezuela como chavista. Craso error Guacara básicamente es una ciudad dormitorio donde hasta los cines comerciales han fracasado. Y como consecuencia en la Cinemateca la mayoría de las veces no se reúne el quorum de 5 personas mínimos para proyectar una película. Por lo que la sala es utilizada generalmente para otros eventos, casi siempre de carácter politiquero.




Luego se inaugurarían cinco salas de cine comunitario en Carabobo.  Estas salas se encuentran ubicadas en Naguanagua en el barrio La Luz , en la Casa Comunal de San Diego, en la Quizanda en la Escuela Técnica Robinsoniana Francisco González Guinanden el Liceo Bolivariano Batallón 181 Aniversario de la Batalla de Carabobo  de Mariara y en la casa de la cultura de Chirgua. Estos centros de difusión cinematográfica  actualmente son inoperantes  y los espacios y equipos donados se que utilizan generalmente para otros fines. ¿Pero cual será la causa de que esta genial idea no cuaje en el estado?




En el 2012 la Universidad de Carabobo liquida a Fundacine, la razón de la liquidación fue que Daniel Labarca no votó por Jessy Divo de Romero en las elecciones rectorales, entidad dedicada a promover la cultura cinematográfica en el estado y administrador del Cine Patio Trigal. Y desde la segunda semana de enero de 2012 la sala de cine Patio Trigal fue cerrada por supuestas remodelaciones (que durarían un par de semanas según las declaraciones de la rectora Jessy Divo de Romero). Ya estamos en el mes de abril y aún esta sala no ha encendido sus proyectores. Podemos imaginarnos lo importante que es la cultura cinematográfica para nuestra universidad. 

El cierre de la sala duró  cuatro meses.

La nota de Alfredo Fermín dice lo siguiente: DESCONCERTADOS ESTAMOS con la información que nos trajeron los profesores Pedro Crespo, Faver Páez, Alberto Subero y Alexis Pavel, según la cual el Cine Arte Patio Trigal ha
sido cerrado definitivamente por problemas presupuestarios.
Si esto es cierto, quienes amamos el Séptimo Arte, habremos perdido la única sala que existe en el estado Carabobo para apreciar el cine de calidad. La Universidad de Carabobo
no puede perder esta extensión artística alegando problemas presupuestarios, porque podría ser el mismo argumento para clausurar la galería Braulio Salazary la Revista Poesía,
dos emblemas culturales del país. La comunidad artística espera que haya una rectificación de esta sorpresiva decisión.


Luego del Cierre de Fundacine y de las innumerables quejas emitidas por los amantes de la Cultura en Valencia. Jessy Divo de Romero se vio en la obligación de aliarse con el Circuito Gran Cine y reinaugurar la sala




En reinauguración fue presentada la película Tiempos de Dictadura, dirigida por Carlos Oteyza, quien  estuvo presente en la proyección  y obsequió al finalizar el filme  un cine-foro.


Hasta ahora la gestión del Cine Patio Trigal por parte Circuito ha estado por debajo de las expectativas del publico valenciano.


Si algo es palpable es que cada vez hay menos salas de cine en Carabobo.


Actual Fachada del Cine Arte Patio Trigal.





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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.


miércoles, 15 de junio de 2016

Invitación al Cineforo de la película "Tías" con John Petrizzelli



El Grupo LI Po tiene el gusto de invitarlos este El 24 de Junio de 2016 a las 10 am a la  proyección de la película Tías de John Petrizzelli en el Cine Arte Patio Trigal. Esta actividad será a beneficio del Cine Club Ingenieria. La entrada tendrá un costo de Bs 600 si es comprada antes del 24 de Junio y de Bs 650 el día del evento.


La actividad contará con la presencia del director John Petrizzelli que compartirá con los asistentes sus experiencias en la realización de este filme.

Para mayor información y compra de entradas pueden llamar al siguiente número telefónico; 0424 448 99 09

Están Cordialmente invitados


lunes, 13 de octubre de 2014

Reflexiones sobre Cine Arte Patio Trigal




Estimados Amigos 

Hace unos día se celebró otro aniversario más del Cine Arte Patio Trigal, exactamente el 29 de septiembre, y por esta razón compartimos con ustedes esta refelexión que  Rafael Simón Hurtado escribió en el momento del irregular cierre de la sala de cine en el año 2012.


Ahora es el momento de hacer un balance del alcance de la funcion cultural del Cine Arte Patio Trigal y como se ha articulado con la ciudad de Valencia tomando en cuenta el pasado, el presente y el futuro  de las actividades cinematográficas culturales en este ingrato burgo.


Disfruten del texto 


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8 de septiembre de 2012



Con la anuencia del administrador de este sitio, me permito colocar algunas reflexiones de espectador sobre la experiencia que, como sala de exhibición cinematográfica, ha sido para mí Cine Arte Patio Trigal, -y lo que debe ser-, respondiendo a la solicitud de los propios administradores y como punto central de la propuesta. Aclaro, que de ninguna manera son reflexiones expertas.



EL CINE, EN CUANTO ACTO DE MAGIA, existe para satisfacer la necesidad de la ilusión, que es, como se sabe, una indispensable necesidad humana. Cuando se escribe, se pinta, se componen o se ejecutan piezas musicales, se recrea la ilusión, es decir, se abre la puerta de la realidad por donde se ingresa a aquello que anhelamos como seres humanos hacia lo que creemos que es la belleza, o lo estético. De esta manera, quienes somos espectadores de la representación cinematográfica sabemos que el cine es una representación del mundo, mediante una ilusión; eso sí, viviendo esa ilusión como si fuese una realidad.



Cine Arte Patio Trigal, durante más de 20 años (incluidos sus períodos de cierre), ha contribuido a recrear esa ilusión, con la cual se ha confirmado que “las fronteras son inventos de los hombres, de acuerdo a la película La gran ilusión de Jean Renoir.




Ha habido aciertos, también errores; pero lo incuestionable ha sido que ese tránsito ha venido dejando una huella en la mirada del espectador.



Este foro puede ser un testimonio de esa huella.




Hoy, cuando se promueve la reapertura de la sala, por distintas vías y conforme a diferentes puntos de vista, se vuelve a insistir en las razones que han impedido que esa huella sea más profunda o que la pisada del espectador sea más frecuente.



Se cuestiona las decisiones de las autoridades universitarias, -actuales y pasadas-, en cuanto a la remoción o nombramiento de las directivas. Se discute sobre el acierto de algunas iniciativas que han conducido al cierre temporal de la sala. Una de las “quejas cronificadas” es la ausencia de público. En este sentido se habla de promoción insuficiente, de apatía del espectador, de las causas externas al propio cine, como un servicio de transporte público que desestimula la asistencia, sobre todo en las funciones nocturnas; del miedo a la inseguridad, que algunos admiten.



A ello se agregan la falta de iluminación callejera, la vigilancia nocturna, la pérdida en el poder adquisitivo de los salarios, la inflación, y hasta el cine mismo que, sometido a fórmulas ya superadas, no ha sido capaz de sortear la desbandada con mejor calidad de la que ofrecía en otras épocas.



Otro tema es el de la carencia presupuestaria institucional, que también otros aceptan como verdad y otros no. Del poco o inexistente apoyo de la empresa privada, sin que ello suponga la sustitución del gasto público…




Al parecer, de lo que nadie duda es sobre la calidad de las muestras, la necesidad de la propuesta y la efectividad de los convenios que, hasta ahora, han garantizado esas muestras. Incluso, hay quienes consideran que la presencia del profesor Daniel Labarca, -dentro de los cuales me incluyo-, fue fundamental para sostenerse y permanecer con criterios de un cine de arte. El profesor Daniel Labarca (con sus errores, que seguramente los tuvo, y sus aciertos, que son los más evidentes), mantuvo una iniciativa desde la pasión y el gusto personal por el cine.



En este punto de la historia, cuando la UC vuelve a abrir la sala, se renuevan las preocupaciones: ¿Se mantendrá el estatus de Cine de Arte? ¿Es idónea la directiva para asumir estas responsabilidades? ¿Es adecuada la nueva imagen que se le está dando a la sala?, por sólo nombrar algunas.



Todavía no tengo las respuestas para estas preguntas.



De lo que no tengo dudas es que debe ser la Universidad de Carabobo, con sus autoridades actuales y futuras, la responsable legal de la ejecución de una política cultural de exhibición cinematográfica. Es la institución la que debe actuar para desatar los nudos que han distanciado a los estudiantes, profesores y empleados, -y al público en general-, del ejercicio de la ilusión cinematográfica, según lo ha manifestado reiteradamente, por ejemplo, el periodista Alfredo Fermín en El Carabobeño.



Yo, como espectador, como amante del cine, puedo exponer mis pareceres, dar mi opinión, en cuanto a lo que este espacio debe ser. Someter mis juicios a la directiva con la esperanza de que puedan ser tomados en cuenta.

La nota de Alfredo Fermín dice lo siguiente: DESCONCERTADOS ESTAMOS con la información que nos trajeron los profesores Pedro Crespo, Faver Páez, Alberto Subero y Alexis Pavel, según la cual el Cine Arte Patio Trigal ha
sido cerrado definitivamente por problemas presupuestarios.
Si esto es cierto, quienes amamos el Séptimo Arte, habremos perdido la única sala que existe en el estado Carabobo para apreciar el cine de calidad. La Universidad de Carabobo
no puede perder esta extensión artística alegando problemas presupuestarios, porque podría ser el mismo argumento para clausurar la galería Braulio Salazary la Revista Poesía,
dos emblemas culturales del país. La comunidad artística espera que haya una rectificación de esta sorpresiva decisión.



Más allá del valor de la sensibilidad, de la creatividad, del conocimiento, de la comunicación y de la expresión humana que el Cine Arte Patio Trigal proporciona, mis planteamientos como espectador se dirigen a manifestar mis preocupaciones para que la sala no pierda su humanidad. Esta es una de las materias pendientes de la Universidad de Carabobo.



La naturaleza original de la proyección visual pública, es una propuesta de viaje, para la que se requiere que el espectador sea debidamente provisto de la atmósfera necesaria. 



Entendida cada sesión cinematográfica como una puesta en escena colectiva, ver una película, sin embargo, es un acto individual, que se reconoce en la finalidad última de llegar al momento mágico del encuentro con el contenido de la cinta.



Es así como el ritual de presenciar una película, debe rodearse de una particular forma de recibir, atender y guiar al espectador en un itinerario especial.



Ante la avalancha de las nuevas realidades, el cine universitario –y sus espacios de proyección-, desde la entrada misma tienen que trabajar para conseguir establecer esa diferencia, usando, incluso, algunas de las herramientas de las que se vale el cine llamado comercial, pero sin perder su espíritu.



El entretenimiento es cada vez más elaborado y exigente por la perfección de la imagen, al ambiente de proyección y a la comodidad que busca el espectador. Por eso es necesario desarrollar toda una cultura que tome en consideración una ubicación estratégica, que ya se tiene: el Centro Comercial Patio Trigal, en donde se pueda incorporar el centro comercial al cine, y no el cine al centro comercial. Un lugar rodeado de magia, desde que se ingresa al mismo centro comercial.




En esto puede contribuir la apertura de tiendas, librerías, exposiciones, que aborden el hecho cinematográfico. El diseño de los carteles, los anuncios en electrónicos de publicidad en lugares estratégicos del centro comercial, la comodidad de las antesalas, el cuidado de los cuartos de baño, la decoración con cuadros y esculturas, la atención de los acomodadores, el diseño del empaque para la venta de chucherías, la humanización del comercio de la imagen, con dignidad; la elaboración creativa de los anuncios en prensa, radio, televisión e internet, deben estar dirigidos a envolver al espectador de esa magia.



Y no me digan que sueño, porque no hago otra cosa que seguir uno de los postulados del propio cine.



Pero además, como acto social, la puesta en escena debe revelar una cultura que nos identifique a todos sin excepción. Aumentando estos atributos se puede competir en algunos aspectos con la televisión e Internet. 



A ello hay que añadir lo que es esencial a la exhibición: las películas. Aquí entra en juego la planificación de la creación, la clasificación de las películas por géneros, la tipología de los actores, las tendencias, los directores, en cuyo trabajo de expertos, no deben quedar por fuera las sugerencias del espectador.

Fachada nueva del Cine Arte Patio Trigal



Ante la iniciativa de reapertura ya propuesta, creo que se deben presentar aportes que den respuestas, además de los necesarios cuestionamientos.



El gran reto del Cine Arte Patio Trigal es presentarse como una propuesta para la intimidad respetuosa de la exhibición, en contra de los “grandes centros comerciales cinematográficos”; para poder vivir la ilusión de la que ya hemos hablado, desde la comodidad de nuestros asientos; un poco antes y un poco después…



Además del lucro financiero, al que no se le debe tener miedo, si fuese el caso, la sala debe cumplir con objetivos esenciales: culturales, artísticos o educativos. Las ganancias económicas que se obtengan por el uso del espacio como un recurso de autofinanciamiento (sala de usos múltiples, por ejemplo), debe y tiene que interesar en la medida en que ayuden a mejorar el cumplimiento de los objetivos anteriores.



Se debe aprender a vivir en un mercado competido ofreciendo servicios de calidad, humanizados. Por esa razón se debe tratar de distinguir a la sala no sólo por los criterios de programación, por la excelencia de su proyección y sonido, por la calidad física y el buen trato del material que se exhibe, por la seguridad y comodidad de sus espectadores, sino también por la eficiencia de los servicios adicionales que se ofrezcan, como los de información, crítica, publicaciones, en beneficio de la formación de un público.




Cine de Arte Patio Trigal debe hacer énfasis en lo alternativo como un atributo de distinción que la diferencia de otras salas, en medio de un comportamiento estandarizado, común. Lo alterno es una fortaleza con la que se debe hacer referencia a la variación, al cambio, a lo que es diferente, a lo tradicional, lo institucional, lo clásico. 



Esto no significa que se deba descartar el llamado cine comercial. Como sala alternativa, se debe presentar el cine comercial, y cualquier otra tendencia, con dinámicas de reflexión que permitan situar y comprender el contexto de realización de cada película; porque lo comercial no se contradice con lo estético y lo cultural. Una producción audiovisual cuyo interés es fundamentalmente económico, no la hace mejor ni peor, estética o culturalmente hablando. De la misma manera que una producción nacida de meritorios propósitos culturales o políticos, pueden ser tanto exitosas como desafortunadas, estética y comercialmente hablando.



Uno de los grandes retos a vencer es la propia cultura audiovisual como público, que tras años de ver el mismo tipo de cine y la misma televisión, seguramente estamos demasiado condicionados a satisfacer nuestro gusto con el mismo tipo de películas y programas.

El  nuevo recibidor del Cine Arte Patio Trigal



A ese cine que se ofrece ahora masivamente, al lado de la ropa, los comederos, los grandes estacionamientos, los bancos, los servicios de vigilancia y seguridad, que a veces no funcionan, y las comunicaciones de todo tipo, que nos mantienen convenientemente aislados, debemos oponer un cine que nos garantice el disfrute democrático y la comunicación; un cine que abra las puertas del mundo, sin sesgos de ningún tipo, un cine de la diversidad, que nos asegure nuestro propio imaginario, y que nos permita recuperar y proponer nuevas imágenes nuestras.



Otra propuesta es la desarrollar foros como éste, con becas servicios entrenados y supervisados por un personal que esté en capacidad de responder a las inquietudes de los espectadores, y en donde se genere un intercambio de opiniones y sugerencias para enriquecer la programación de la sala.



Las posibilidades son amplias, y aunque estoy consciente de los obstáculos, -financieros, culturales, sociales y hasta políticos-, pienso que la Universidad de Carabobo debe y puede procurar el encuentro, el diálogo, la participación, el reconocimiento, en procura del funcionamiento de la sala, de la formación de un público espectador crítico, pero tolerante; y más allá, en la configuración de un ciudadano culto, imaginativo, emprendedor y libre.



Perdonen lo largo.





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Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.





Orlando Chirinos, escritor: Beso de lengua me agarró por el cuello y me sentó.

Una entrevista de Marisol Pradas.



Conversación con el escritor venezolano Orlando Chirinos.

Entrevista realizada por Luis Alberto Angulo



INVITACIÓN A LA CHARLA SOBRE ORLANDO CHIRINOS


Entrevista a Rafael Simón Hurtado, Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt”




  Actualizada el 15 /11/2022



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Actualizada el 29/10/2023

 


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Rafael Simón Hurtado. " Al fondo la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá en MaracaiboEstado Zulia


Rafael Simón Hurtado

Escritor y periodista venezolano. Licenciado en comunicación social egresado de la Universidad Católica Cecilio Acosta (Maracaibo, Zulia). Ha obtenido el Premio Municipal de Literatura Ciudad de Valencia (años 1990 y 1992), el Premio Nacional de Periodismo Científico (2008),  el Premio de Periodismo “Jesús Moreno” (Universidad de Carabobo, 2009) y el Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt" (2016). Ha publicado el libro de cuentos Todo el tiempo en la memoria y las crónicas literarias “Leyendas a pie de imagen, croquis para una ciudad”. Fue editor-director de la revista cultural Laberinto de Papel y de las publicaciones de divulgación científica Saberes Compartidos y A Ciencia Cierta, todas de la Universidad de Carabobo. 



Ficha tomada de Letralia.