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martes, 30 de diciembre de 2025

Alberto Hernández: José Pulido con sus "Detalles metafísicos" oscurece o ilumina la sabia voz que clama desde la página en blanco

 

Imagen tomada de aquí



Un poema que escribí en el 2019. 

DETALLES METAFÍSICOS

Devolvería las fúlgidas entrañas de la luz despertando
si tuviera otra vez aquellos ventanales como trenes
que atrapaban pelusas del día diseminado
y se juntaban todos los momentos

Nubes y luna entonces advertidas en las formas del viento
y abajo la ardentía sensual de las corolas 
un sueño negro y triste en otoño no es lo mismo
que despertarse llorando en primavera

Todos los días vividos te daría si supieras
dónde están las canciones de los ángeles músicos
haría un mapa preciso en el alma para encontrar sus voces

derrocharías vida y muerte si no pudieras escuchar
los nítidos silencios de los ángeles mudos
como cuando deja de llover y el agua quiere que la miren



*******

Crónicas del Olvido

´DETALLES METAFÍSICOS´, DE JOSÉ PULIDO

**Alberto Hernández**


**´Metafísica: Parte de la filosofía que trata del ser en cuanto tal, y de sus propiedades, principios y causas primeras. Modo de discurrir con demasiada sutileza en cualquiera materia. Lo que sí se discurre´**

**Diccionario de lengua española**




**En ´Detalles Metafísicos´ los grandiosos espacios de la memoria se reducen hasta alcanzar el prodigio de una sensible verdad de sentimientos (…) la palabra poética al trascenderse a sí misma roza el rostro de la eternidad y convierte lo metafísico en un destello de luz**






1.-

Mirar lo imposible, lo inasible, lo que está más allá de lo físico, lo invisible al ojo común, lo que es posible advertir desde la memoria o desde ese ´destello de luz´ que la poesía le imprime a la existencia. ´El ser en cuanto ser´ o ´el ser y el no ser´ como un cuestionamiento, como el instante ontológico, el que se asoma al espíritu y allí respira: la metafísica, ese más allá de todo, detallada por la curiosidad de quien sabe que ese más allá es parte del instante, del momento en que las palabras se materializan, en el instante en que la voz que estaba apagada resuena para alentar el tiempo y el espacio. Modo de discurrir, como río material, líquido y metafísico de Heráclito, como la corriente que nos inunda y nos ahoga. O como los pensamientos traídos por los sentimientos y añadidos a lo invisible 



En este poemario de José Pulido encaramos ambos espacios, ambas inmaterialidades: el ser y el no ser, ese fenómeno que ilustra lo interior, lo que no vemos y puede convertirse en forma, en nombre, en sujeto que respira, en hombre, en mujer, en ese ´prodigio´ que es nacer, el que se consagra a la fe, a ese asunto tan delicado, tan sutil como es soñar desde una existencia intocada.

La poesía será siempre metafísica: un detalle que se aborda desde el vacío y transforma el espíritu, lo renueva o lo borra, porque la poesía –para algunos pensadores- puede ser peligrosa. En nuestro caso, en el que concierne al ser, el poeta recurre al equilibrio o se asoma al abismo. Pero también puede deshacerse de lo sombrío y revelarse iluminada, abierta a todos los sentidos, al alma y al cuerpo. Entonces es Ser. La poesía es un Ser que nos habita, razón por la cual José Pulido, ese incansable constructor de imágenes, de historias y de afectos, se nos muestra con este hermoso detalle donde cabe toda la belleza que lo sostiene, que lo habita sin descanso, porque el poeta no deja de decir, no deja de cantar, de escribir como si conversara con el lector o como si hilara un fraseo diario, cotidiano, extraído de su condición de hombre de la calle, de su casa memorial, de su niñez y su creencia en todo lo que significa la fe en lo eterno, en lo que algún día podremos ver de otra manera, convertidos en polvo metafísico.  

Sólo un poeta puede mirar más allá. Sólo un poeta hace visible lo invisible, pero también hace invisible lo visible. Un poeta es capaz de oscurecer o iluminar. Y de ese oscurecimiento emerge la sabiduría, la voz que clama desde la página en blanco y se revela en quien se le aproxima. Vivimos en un mundo extremadamente físico, vulgar muchas veces. Si retomáramos la sombra que nos sigue, seríamos capaces de cantar o contar lo que nos precede. En estos poemas de José Pulido está todo su ser: aquel que lo advierte en plena calle, bajo el sol genovés, pero también bajo la sombra de un árbol de su ciudad natal. Es universal y local. Es detallista de lo que siente y metafísico de lo que sabe ver y decir.

 
2.- 

Soplos cotidianos, poesía coloquial, poesía conversada. El autor es atajado por la vida de todos los días en la que lo metafísico está en las palabras anónimas, en quienes son parte de la audición del autor. Por eso dice: ´Los problemas de la casa/ son los mismos que sufre/ el universo´. He allí ese todo que parte de los familiar hasta convertirse en un aforismo, en una máxima que cabe en la boca de cualquiera que pasee por la plaza Miranda de Villa de Cura o se oiga en un café de Roma. Y mucho más allá de esa expresión, una terrible que también forma del diario devenir: ´…hemos estado fabricando infiernos´, una crítica que no soslaya la realidad de todos los siglos, pero muchos más los actuales donde el averno tiene múltiples caras. 


Nuestro autor revisa el ánima de un ser que sueña con un ´negro triste en otoño no es lo mismo/ que despertarse llorando en primavera´. Suerte de giro circadiano verbal en el que la metáfora se desliza hasta ´la zona en donde nada conocemos/ es mejor no pensarla porque existe…´. No se esfuerza la duda en aparecer, como en toda poesía, como en todo intento por encuadrar el mundo. 

Plaza Miranda de Villa de Cura. Fotografía de  de Henrique Avril.



Su yo interviene y se pluraliza: dos maneras de detallar lo que fue invisible, lo inmaterial. De esta manera Pulido nos avisa en estos versos entrecortados: ´Me he quedado agotando lo profundo (…) lo imaginado ya está en el lugar de llegada (…) La forma del vacío puede ser tan triste (…) hoy tampoco saldremos si te duelen las alas´.

Petruvska Simne y su esposo José Pulido

(Como un descanso, el libro nos ofrece en grafemas mucho más grandes una ironía y humor que en algunos poemas se enlaza con el resto de los textos. Dice así: ´Una oración en pleno camino de la lectura donde las galletas María y la Madre de Dios ruegan por nosotros en medio de un bolero en la radio.)

José Pulido: " Hago café al amanecer y dejo un poco para las cuatro de la tarde".  Café negro. Fotografía de Gabriela Pulido Simne.

Aquí lo demuestra: ´¿De qué hablas con tu esposa cuando beben café´.

3.- 
 
Instantes simbólicos en esta revisión humana desde la intuición aérea: ´Vi pájaros volando con angustia´, y dice como para él mismo: ´…las voces que hablan de toda materia inverosímil´.

Karl Krispin


De pronto, aparece el autor de ´La metamorfosis´, quien, de acuerdo con el ensayo de Karl Krispin Kafka paseaba en bicicleta por toda Praga. Aquí Pulido lo convierte en ´Kafka de la guarda´, ángel que se tropieza con Rilke en la puerta de un baño y allí ‘siguieron aguantando las ganas de orinar´. Verso crudo, abierto a cualquier interpretación. 

José Pulido no olvida su fe, su creencia cristiana, pero lo hace desde la desnudez de las palabras, desde lo que ya hemos advertido, desde la verdad desnuda de lo diario. 

En este segmento de un texto del venezolano podemos leer: ´La mujer ciega va llorando por toda la sala/ desvinculada de la hora del día/ su propia familia ha prohibido/ que se acerque donde hacen los milagros´. La imagen de Jesús es parte de esta breve historia incluida en un poema. 

Imagen tomada de aquí.



Insiste en esa profusa inclinación bíblica cuando exclama: ´…abundan los mensajes/ en las piedras más calladas´, aquella piedra que era Cristo, como tituló una vez Miguel Otero Silva. Jesús, personaje poético, inmaterial e inmortal, por tanto metafísico, parido por María, de carne y hueso.



4.-

Este es un libro la reencarnación. Un libro que nace y renace. Un libro renacido de las cenizas del silencio. Por eso dice: ´Ninguna pasión es infinita´. No obstante se pregunta: ´¿Qué hacer con el útero?´: la matriz de donde emerge la santidad o el portador del infiero. Y vuelve a ese ´él´ personal que envuelve al lector: ´…los huesos de la nostalgia (…) Estaba lleno de palabras´.




Y para remarcar lo anterior regresa a la infancia, allá en su pueblo donde están los afectos, la memoria y algunos olvidos: ´Los sábados nos escapábamos de la tristeza´, y en una transferencia anímica nos dice: ´Encierro el huracán en un poema/ encierro el dolor en un poema´.

Rodolfo IzaguirreImagen tomada de Climax.


Estos son ´los grandes espacios de la memoria´, como señala Rodolfo Izaguirre. Estos son los detalles metafísicos que José Pulido ha visto, ha descubierto desde la sencillez de los profundo, desde ese precipicio que aparece de pronto y se transforma en palabras.









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José Pulido. Fotografía de Gabriela Pulido Simne



José Pulido:

Poeta, escritor y periodista, nació en Venezuela, el 1° de noviembre de 1945.

Vive en Génova, Italia. 

En 1989 obtuvo el Segundo Premio Miguel Otero Silva de novela, Editorial Planeta. En el 2000 recibió el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, por su poemario Los Poseídos. Ha publicado cinco poemarios y nueve novelas. Desde el 2018 el Papel Literario de El Nacional creó la Serie José Pulido pregunta y publica las entrevistas que ha realizado a creadores y artistas.

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Alberto Hernández. Fotografía de Alberto H. Cobo.


Alberto Hernández, es poeta, narrador y periodista, Fue secretario de redacción del diario El Periodiquito. Es egresado del Pedagógico de Maracay con estudios de postgrado de Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar. Es fundador de la revista literaria Umbra y colabora además en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Ha publicado un importante número de poemarios: La mofa del musgo (1980), Última instancia (1985) ; Párpado de insolación (1989),  Ojos de afuera (1989) ganadora del 1r Premio del II Concurso Literario Ipasme; Nortes ( 1991), ; Intentos y el exilio(1996), libro ganador del Premio II Bienal Nueva Esparta; Bestias de superficie (1998) premio de Poesía del Ateneo de El Tigre y diario Antorcha 1992 y traducido al idioma árabe por Abdul Zagbour en 2005; Poética del desatino (2001); En boca ajena. Antología poética 1980-2001 (México, 2001);Tierra de la que soy, Universidad de Nueva York (2002). Nortes/ Norths (Universidad de Nueva York, 2002); El poema de la ciudad (2003). Ha escrito también cuentos como Fragmentos de la misma memoria (1994); Cortoletraje (1999) y Virginidades y otros desafíos.  (Universidad de Nueva York, 2000); cuenta también con libros de ensayo literario y crónicas. Publica un blog llamado Puertas de Galina. Parte de su obra ha sido traducida al árabe, italiano, portugués e inglés. 



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José Pulido: El poeta Alberto Hernández, ha vivido todos los exilios


































viernes, 14 de noviembre de 2025

José Pulido: La ida de Eduardo Liendo es la pérdida de otro pedazo de alma

 

Eduardo Liendo en tres tiempos


Estimados Liponautas

Hoy compartimos el texto que el poeta José Pulido escribió al escritor Eduardo Liendo (Caracas, 12 de enero de 1941-Caracas, 3 de julio de 2025), al enterarse de de su fallecimiento. El texto lo abre un poema que Pulido le escribió al iniciar el siglo XXI y lo cierra otro poema que le dedicó en el año 2023.


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EDUARDO LIENDO

Sencillez magnífica y voz hechicera
su dulzura cae como guillotina
sobre la cabeza ignorante
veo sus zapatos, el pavimento, desde abajo
capto un chaleco adornado  
quizás checoslovaco, rumano, gitano
invocando libertad para los ojos que ruedan por el piso
 
A veces buscaba su rostro en una biblioteca
donde retoñaba y florecía
como una primera edición de Hamlet 
o de Niétochka Nezvánova

pantalones con tirantes elásticos
añorando un tango, una partida de billar
prohibido sonar las elásticas contra tu cuerpo
si estás enfrascado en un silencio donde tu inteligencia
se elevará de nuevo como un cohete en nochebuena

sonrisa interior buscando entre las ruinas de la humanidad
un fulgor razonable
el mago que ha extraído de nuestros corazones
el significado propio del pasado en cada palabra
uno sintiendo que se está ahogando en un párrafo
de aguas ancestrales y te golpean
una ventana desgarrada de estrellas, una mesa 
de noche, un pedazo de altar, un rumor de abejas 
en el humo,
y un cocodrilo acostado bocarriba advirtiendo
que no te como porque estoy desganado
y por tu parte: agradeces el ámbito que su voz de embrujo ha creado
narrando con cada molécula de su identidad
la verdad más bella, la que nos escuece sin nostalgia



Eduardo Liendo. Fotografía de Vasco Szinetar. Serie Frente al espejo.




4 de julio de 2025

He estado esbozando esto porque no puedo dejar que nuestros amigos se vayan sin decir algo que no parezca un adiós. 


Imagen tomada de Somos tu voz. Fotografía hecha por Abraham Tovar.

EDUARDO LIENDO, TAN VERDADERO

No escribo para actuar públicamente. Si en algún aspecto de mi vida quiero ser auténtico es en mi actividad de escritor. No me interesa parecer un escritor. Es relativamente fácil parecerse a un escritor. Hay una cantidad de mecanismos que permiten inventar un escritor. A mí me interesa ser, que mis libros existan de verdad, que tengan lectores de verdad. Eso deseo. No tengo al respecto exageradas pretensiones. Sólo la de escribir alguna vez un libro que soporte dignamente el fuerte oleaje del tiempo sin irse a pique demasiado pronto.

En una de tantas noches soñé que había pensado algo así y el sueño quedó latente, pero hibernando. Presentí ese sentimiento de hallar o no la autenticidad como escritor. Lo viví como abstracción, como la bruma soñada, pero cuando leí ese párrafo lo supe de un modo concreto, se volvió un ritmo iluminador en cada palabra. 

Estaría hoy muy eufórico si hubiese sido obra mía ese pensamiento.
Pero me satisface igual, porque lo ha meditado y lo ha escrito Eduardo Liendo, un autor cuya creatividad es un talento incrustado dentro de una infinidad de talentos que le ayudan a cosechar buenos lectores, porque además, su canto es el de la sinceridad del hombre que ha soñado la vida y ha vivido el sueño con humildad de carne y hueso. Él cabalga la realidad lleno de magia.

Es difícil encontrar en la vida un escritor tan verdadero como Eduardo Liendo, él es la escritura como arte, como pasión, como amor y como identidad.

Hemos sido amigos desde los años setenta y nos encontrábamos tanto que nos hemos detenido a conversar en todas las parroquias de Caracas y frente a todos los paisajes que se volvieron nostalgia en esta época. Después, cuando Eduardo comenzó a trabajar en la Biblioteca Nacional tuvimos encuentros más profundos en la cercanía de los libros raros, de los libros cuya vejez no significaba muerte.

Lo entrevisté varias veces y lamento no tener a mano alguna de esas entrevistas, porque Eduardo Liendo era un maestro sincero y sólido usando la palabra. Uno de nuestros últimos contactos de antigua amistad ocurrió en el 2015 cuando tuvo la generosidad de presentar una breve y leve novela mía, jamás a la altura de las suyas pero que se contagió de literatura porque su voz le dio la bienvenida. Eso ocurrió en la Librería Lugar Común y muchos amigos se citaron allí para ver a Eduardo

Inclusive, yo aproveché esa circunstancia para estar con él otra vez. Admirarlo y quererlo. Había una Venezuela hecha de mujeres y hombres que creaban obras de arte, piezas de arte, páginas de arte conmovedoras, emocionantes, reveladoras que nos hacían sentir orgullosos de ser venezolanos. Una Venezuela hecha de gente especial. Nada mediocre en ellos. Nada fastuoso en ellos. Nada igualable en ellos. Y han muerto tantos. Con Eduardo yéndose es como si a uno le dijeran que al Ávila se le hundió una cumbre, que al Orinoco se le perdió una orilla. Hay que seguir leyendo sus libros. Hay que seguir queriendo su nobleza. 

Sí: a uno le falta otro pedazo de alma. Desaparecemos como rompecabezas de lo sublime con cada pieza maestra que se va. 

Pero todo permanece si se ama la obra que han dejado, la obra que servirá para reconstruir la calidad humana de un país.

Mis condolencias a la familia, a los amigos y a Venezuela.

PENSANDO EN EDUARDO LIENDO

Su sensibilidad es más portentosa 
que la de un colibrí viviendo
envuelto en miles de aleteos por minuto 
suspendido en una fragilidad eterna. 
Él puede amanecer desde el oriente de su alma
y atardecer sucediendo, inclusive, 
páginas de libros igual que en la vida

Nada oscurece su modo de mirar, 
dice la verdad naturalmente
Su reino es perfecto: 
la imaginación lo lleva y lo trae
no ha pasado un día sin que se convierta 
en otros seres y los deje deambulando 
en páginas donde el lector
sentirá que hay un Zeus caraqueño 
haciendo de las suyas

(Señora: pegado a la rocola
un hombre despechado repetía y repetía
canciones en la voz de Pedro Infante
y ese hombre decía que su despecho 
era culpa de usted
y lloraba con lágrimas que nunca habían rodado
en donde llorar y cantar es simultáneo
-¿Y cómo eran esas lágrimas, si me hace el favor?
-Como de cocodrilo, señora, como de cocodrilo)

Tiene una jungla de talento, 
su voluntad halló la tierra prometida
de la bella escritura y su sonrisa 
es una generosa sensación:
nunca extravió su básica dulzura de la infancia.
 
Difícil olvidar cuando usaba tirantes y se movía
en la Biblioteca Nacional como buscando el sitio,
el estante indicado para el enorme libro,
un clásico de la literatura: su corazón

Eduardo Liendo. Fotografía de Roberto Mata.



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José Pulido. Fotografía de Gabriela Pulido Simne



José Pulido:

Poeta, escritor y periodista, nació en Venezuela, el 1° de noviembre de 1945.

Vive en Génova, Italia. 

En 1989 obtuvo el Segundo Premio Miguel Otero Silva de novela, Editorial Planeta. En el 2000 recibió el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, por su poemario Los Poseídos. Ha publicado cinco poemarios y nueve novelas. Desde el 2018 el Papel Literario de El Nacional creó la Serie José Pulido pregunta y publica las entrevistas que ha realizado a creadores y artistas.


Enlaces relacionados:









viernes, 6 de diciembre de 2024


EL ALMUERZO
Un poema de José Pulido.

 

Clark Gable y Marilyn Monroe, en el set de The Misfits. 1960. Fotografía de Ingebort Morath. Coloreada.



Estimados Liponautas

Hoy tenemos el gusto de compartir con ustedes este poema del escritor venezolano José Pulido dedicado a un encuentro que tuvo con Arthur Miller y su esposa Ingebort Morath

Fotografía de Sam Shaw. 1957

Miller, dramaturgo estadounidense egocéntrico,  inseguro, comprometido en lo político pero no en lo moral, fue uno de los privilegiados que pudo tener a Marilyn entre sus brazos, recorrer sus caminos... y sin remordimiento alguno abandonarlos llenos de malsanos comentarios...


Cuanta razón tuvo nuestro padre, cuando dijo: Quien fue capaz de abandonar a Marilyn es capaz de abandonar a un hijo...


En realidad nos cae mal Arthur Miller...


Clark Gable y Marilyn Monroe, en el set de The Misfits. 1960. Fotografía de Ingebort Morath.


Disfruten de la entrada


Atentamente


La Gerencia


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20 de octubre


Un poema que hice con una entrevista en los años ochenta. En la fotografía, Marilyn retratada por Ingeborg Morath



EL ALMUERZO


Año 1981. Almuerzo con Arthur Miller

y su esposa la fotógrafa Ingeborg Morath


mi morbo latinoamericano nunca ha odiado los ojos azules

los de ella son un bellísimo universo despojado de nubes.

A Ingeborg no le molesta que le pregunten a su esposo

sobre Marilyn Monroe


Ella conoció a Marilyn antes de conocer a Miller

Marilyn posó para Ingeborg

cuya voz se mezcla con sus ojos azules para decir:

-Era una mujer fantástica


(Su sinceridad se siente verdadera, como cuando el cuerpo anuncia

que viene un dolor)


- ¿Usted no es fantástica?

-Cada una tiene una cosa distinta- susurra Ingeborg

con un libro de fotografías en la mano


Miller explica:

-No hay nada nuevo que pueda decir sobre Marilyn


Él no deseaba hablar de Marilyn

y cada vez que aparecía en la prensa

inclusive después de muerto

lo mencionaban así:

Arthur Miller, quien estuvo casado con Marilyn Monroe


Arthur extendió su mano al despedirnos

mano fuerte enroscada como rama en incendio.

Prolongación del cuerpo de Ingeborg: dedos largos ardientes


Y mucho después, de un modo muy patán,

dije a mis compañeros de trabajo:

esta mano estrechó la mano que…


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José Pulido. Fotografía de Gabriela Pulido Simne



José Pulido:

Poeta, escritor y periodista, nació en Venezuela, el 1° de noviembre de 1945.

Vive en Génova, Italia. 

En 1989 obtuvo el Segundo Premio Miguel Otero Silva de novela, Editorial Planeta. En el 2000 recibió el Premio Municipal de Literatura, Mención Poesía, por su poemario Los Poseídos. Ha publicado cinco poemarios y nueve novelas. Desde el 2018 el Papel Literario de El Nacional creó la Serie José Pulido pregunta y publica las entrevistas que ha realizado a creadores y artistas.

(Ha fundado y dirigido varios suplementos y revistas de literatura. Si se requiere información detallada sobre estas publicaciones, favor solicitarla a este  correo: jipulido777@gmail.com)

Forma parte de la Antología Por ocho centurias, XXI Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca, España, entre otras. Ha sido invitado a festivales en Irak, Colombia, Brasil, Chile, España y Génova. Participó, en 2012, como invitado de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos que se celebran en Salamanca. En el 2018 y en el 2019 invitado al Festival Internacional de Poesía de Génova. 

Publicaciones más recientes:

El puente es la palabra. Antología de poetas venezolanos en la diáspora.

Compilación: Kira Kariakin y Eleonora Requena, para Caritas.

Poeti Uniti per il Venezuela, Parole di Libertà  (Poetas Unidos por Venezuela, Palabras de Libertad) publicado por Borella Edizioni, evento respaldado por la Associazione culturale Orquidea de Venezuela, con sede en Milán.

Poemario Heridas espaciales y mermelada casera editado por Barralibro Editores.


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Arthur Miller a José Pulido: No hay nada nuevo que pueda decir sobre Marilyn



Destilando princesas.Un poema de José Pulido.


"LA INFANCIA DE TODOS SE ACABA"

Tres textos de Marilyn Monroe


QUERIDA NIÑA A LO MARILYN MONROE

Un poema de Gladys Ramos.


 

Marilyn, Yo diría que eres una adorable criatura.



MARILYN REPETIDA HASTA EL CANSANCIO.

Un poema de José Pulido.



MARILYN ENFERMA por José Pulido



"A veces creo que debí hacer más por Marilyn Monroe".

Una entrevista a John Huston


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QUERIDA SYLVIA

Un poema de José Pulido



EL NUEVO AÑO QUE SALE DE TI

Un mensaje de este mundo de José Pulido



SELVA INFANTIL PARA GERBASI

Un poema de José Pulido.



MI GATO SOLO.

Un poema de José Pulido.



CANTO DESPERDIGADO PARA UN SEÑOR.

Un poema de José Pulido a Rafael Cadenas.



LOS DIOSES FAMILIARES

Un Poema de José Pulido




CREO QUE VIAJAMOS AL FUTURO.

Un poema de José Pulido



TANTO SOÑAR Y SOÑAR.

Un Poema de José Pulido



ESOS VACÍOS CANTADOS .

Un Poema de José Pulido




EL BULEVAR un poema de José Pulido



MARILYN REPETIDA HASTA EL CANSANCIO.

Un poema de José Pulido.



NUNCA CONOCERÁS A HANNI OSSOT por José Pulido




NUESTRA POETA EN UNA ESTRECHA TARDE, un poema de José Pulido



COSAS DE ANTES, un poema de José Pulido



EN EL JARDÍN DE LAS HIGUERAS, un poema de José Pulido




MARILYN ENFERMA por José Pulido



CREO QUE TODO SE HA REVUELTO, SEÑOR.

Un poema de José Pulido.



CABRUJAS por José Pulido



Armando te fuiste y nos toca acompañarnos en este dolor.