Mostrando entradas con la etiqueta Bibliocausto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Bibliocausto. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de octubre de 2013

Fernando Báez,escritor venezolano: "Cualquiera que revise la corta historia de Internet verá que el 40% de su información ha sido desechada, borrada, alterada o intervenida".





 "Cualquiera que revise la corta historia de Internet verá que el 40% de su información ha sido desechada, borrada, alterada o intervenida". 

Entrevista al escritor venezolano Fernando Báez


Entrevista con Fernando Báez

4 de mayo, 2010

Tercera Información


Por Rubén G. Herrera




Historia universal de la destrucción de los libros (2004) es una de esas lecturas que cambian tu concepción de la historia, sociológica, antropológica, humanística, o simplemente del ser humano en el mundo, por la imposición arrasadora de esa lacra que es el pensamiento único, ese mal que invade la tierra como si hablásemos de una desertización autoimpuesta por la naturaleza.


Como excusa para arrancarle unas palabras a su autor, aprovechamos esa impotencia tras la lectura para retomar algunos aspectos abordados en el libro, y diversos enfoques de necesaria actualización. Este inmenso hombre borgiano de las letras decidió, o tal vez le vino encima, esta imposible tarea de defensa del texto escrito.


Además, ha sido recientemente el Día del Libro en España, y caprichosamente más que periodísticamente, quería hacer este particular homenaje a “las inmortales”.




- Usted cultiva la intrahistoria en su estado más puro: los libros perdidos.


Me ocupo de la destrucción cultural, en sus distintas formas: memoricidio, biblioclastia, etnocidio, aculturación, transculturación, iconoclastia. Se trata de expresiones de cómo se vulnera la institucionalidad de la memoria en la historia y personalmente siento mucho interés por las causas de este fenómeno y sus consecuencias. De los libros perdidos tengo un interés incluso desde mi infancia, pues fui víctima de una inundación que destruyó la biblioteca de mi pueblo natal en San Félix, Venezuela: mi primer recuerdo de libros son volúmenes que flotaban en las aguas del gigantesco río Orinoco para luego hundirse sin remedio.





- ¿Cabe éticamente distinguir la naturaleza destructiva del ser humano (no necesariamente vista como negativa, si no por ejemplo purificadora) con la destrucción funcionalizada e interesada de la verdad
?


Hay varios componentes en la agresión simbólica: la apropiación y conversión de cualquier símbolo de identidad que legitime el poder o la autoridad. Desde el paleolítico, el gesto más representativo era la destrucción del bastón de mando del jefe de un clan, la destrucción de sus ídolos y se mantuvo la idea de una violencia en la que se ponían todos los elementos de destrucción que posee el hombre al servicio de un proyecto cultural de subordinación e imposición. Aquí predomina una ética periférica: el único centro convalida sólo la dominación de los adversarios.


- ¿Cuánto tiempo le ha llevado la escritura de un libro de historia universal?


Han sido 10 años de ardua labor.


- ¿Cree que cualquier medio de comunicación libre debería ser consciente de que la destrucción (voluntaria, no natural) de la cultura es posible por activa y por pasiva, y que deberían actuar en consecuencia?


No sé si hay conciencia de este mal, porque lo coyuntural ha devorado lo necesario: nunca antes hubo tanto peligro como ahora de que el contenido de la libre comunicación pasara a manos de los nuevos instrumentos de destrucción que operan hasta niveles subliminales. Todos los días hay operarios de la amnesia que intentan convencernos de que estamos equivocados porque el pasado fue otro distinto del que conocimos. El memoricidio perfecto hoy es impecable, no deja rastros, se hace con el empuje transnacional de la espontaneidad y el evangelio de la comodidad y la autoridad.


- ¿Ha avanzado nuevos datos sobre el expolio cultural en Irak?


Por desgracia, sí. No hay presupuestos nacionales en Irak que contribuyan a la preservación del patrimonio cultural nacional, hay mucha desidia, luchas internas entre agrupaciones culturales, y presión de fundaciones privadas internacionales que intentan definir los proyectos y estrategias de formación del personal y de las instituciones. En el caso de los asentamientos arqueológicos, casi 100.000 en todo el país, siguen los saqueos y ha aumentado el tráfico ilícito de piezas antiguas que utilizan Kuwait para sacar los productos hacia EEUU y los mercados negros del arte. Los museos siguen en una situación de reapertura ocasional, con riesgos inconcebibles, además del número de funcionarios culturales y académicos asesinados.




- ¿Qué ha descubierto en los últimos años, que pudiera añadir en una nueva edición de su Historia universal de la destrucción de los libros?


El volumen siguió creciendo porque las traducciones me han animado a escribir con más detalle sobre temas como la hoguera de Savonarola, las grandes catástrofes de libros en China, los estragos por terremotos y causas naturales, y he ido revisando numerosa bibliografía mejor documentada sobre la inquisición y sobre las purgas ideológicas en el mundo. Además, pasar tanto tiempo en el mundo árabe me ha proporcionado elementos de juicio más minucioso sobre el gran daño que provocaron los mongoles en sus invasiones en el siglo XIII. En Siria, vine a descubrir una red de distribución de libros que iban directo a España y se perdió como consecuencia del desmantelamiento de esas organizaciones libreras. Conocer de cerca los archivos y bibliotecas de Mesopotamia, visitar Ebla me ha dado una mejor idea de las primeras bibliotecas del mundo.


- Somos conscientes de que no es fácil resumirlo pero, ¿cómo ve el impacto de los medios de comunicación internacionales sobre la realidad venezolana? ¿Es un intento de las multinacionales de minimizar la memoria de una revolución?


Ninguna interpretación que pase por el tamiz del apoyo empresarial es inocente. En medio de una crisis como la que viven las potencias industriales del mundo, es obvio que el caso de Venezuela genera ataques extremos porque las élites financieras no soportan, no toleran las alternativas contrarias a su visión acumulativa e irresponsable. Si uno se dedica en una sala situacional a estudiar los cinco principales proyectos mediáticos actuales, uno observa cosas extrañas: rescate del sacrificio como valor olvidado de salvación económica, identificación de los adversarios con terrores extremos o crímenes administrativos, fabricación de criterios desechables de autoridad moral, negación de toda diversidad que no admita el consenso occidental financiero y dentro de este contexto lo que llamaban los romanos damnatio memoriae o condena de la memoria de todo lo que no suponga la admisión de la equivalencia voto y rating. Hay una labor importante en la construcción de una idea de que los países exportadores de petróleo son islámicos, socialistas o anti-occidentales porque no quieren regalar sus recursos como lo hacían 60 años atrás.


- En una guerra, mueren civiles, soldados, se producen los hipócritas “daños colaterales”, expolios, torturas… pero también hay muchas acciones ilícitas que no se mencionan. Se sobreentienden violaciones de los derechos humanos pero ¿por qué especialmente cuando se destruyen libros no hay una crítica internacional que denuncie tales actos? ¿Por qué no una ONG de defensa exclusiva de los libros?


Porque se han separado las dimensiones criminales del genocidio y memoricidio, lo cual es un error. El poeta Heinrich Heine supo en el siglo XIX que quemar libros y asesinar personas son actos muy próximos, cuyas fronteras son ambiguas. En el fondo, sin embargo, el Derecho Internacional tiene una importante tarea de estimular legislaciones más severas contra la destrucción cultural y tengo la esperanza de que la UNESCO propicie un debate sobre este asunto donde se den los primeros pasos en la dirección donde países como Francia y Estados Unidos no teman asumir nociones como etnocidio y saqueo cultural, devolución de objetos culturales e inventario de los bienes culturales destruidos en los últimos 200 años. Se habla dePatrimonios del Mundo, pero una categoría de Patrimonios Perdidos del Mundo abriría la posibilidad de un catálogo de la riqueza simbólica que no conservamos, incluso creo que bastaría con descripciones porque decenas de naciones han perdido la mitad de sus legados históricos. Sí hay varias organizaciones no gubernamentales que se ocupan de los libros: hay muchos bibliotecarios haciendo grandes proezas todos los días sin presupuesto. Pero requieren mayor apoyo social.



Heinrich Heine


- El libro electrónico o e-book hará más fácil el uso y consumo de libros, pero ¿hará también más fácil su posibilidad de destrucción?


Hay nuevas vías de destrucción: las mismas tecnologías que contribuyen con la digitalización son vulnerables de manipulación y eliminación. Cualquiera que revise la corta historia de Internet verá que el 40% de su información ha sido desechada, borrada, alterada o intervenida. El libro electrónico traduce el estado de ánimo cultural, es la reivindicación del paso nuclear que se dio en la Biblioteca de Alejandría, pero bastaría un virus o la desactivación de la red por razones militares para dejarnos en el umbral de los límites de la globalización del conocimiento.


- Usted es experto en la manipulación y la impunidad de la memoria. En España, el tema del juez Garzón a juicio y la inútil Ley de Memoria Histórica están trayendo titulares polémicos cada día. Si en Alemania hoy cualquier juez podría abrir una investigación sobre el nazismo, ¿por qué cree que en España no se puede hacer lo mismo con el franquismo?


La memoria puede ser una herida abierta en la historia de los pueblos, incluso un rasgo de identidad. Donde uno encuentra traumas, es difícil el consenso, como sucede con Palestina e Israel, el problema Armenio o el Kurdo, pero no hay que perder de vista que todo esto tiene responsables y corresponsables. Sabemos que hay grupos interesados en la amnesia de los españoles, porque están acostumbrados a estos agujeros negros de la memoria del país, han sido los privilegiados de la transición, agentes y cómplices de la banalización de los severos problemas de derechos humanos ocurridos durante décadas y décadas, hablo de personajes de izquierda y derecha que contribuyeron al estado de impunidad que se ha vivido y con el que desgraciadamente todavía se vivirá un tiempo más. En la trama de complicidades hay que reconocer que influye el chantaje: se hace pensar que todavía la democracia no está madura y podría sobrevenir la división de España. Pero le digo que esta lucha deja claro que no hay democracia donde no hay justicia y tampoco hay democracia sin la democratización de la memoria colectiva. La unidad de España sólo se conseguirá por medio de la dignificación de su memoria histórica.


- ¿Estamos hablando de una funcionalización de la memoria de acuerdo a unos intereses, aún más allá de cómo se cuenta la historia (la cuentan los vencedores) y cómo se omite? Usted habla a menudo de “transculturización”. Sucede en todos los países y a todos los niveles? Lejos de los objetivos militares, ¿es un mal de la época contemporánea?


Todas las culturas han dividido el mundo en “nosotros” y “ellos”. A partir de este elemento han avanzado o retrocedido, exportando e imponiendo su sentido y su visión de la representación del poder. La transculturación es un proceso que puede ser lento o rápido de sustitución del marco de una cultura por otra, en una forma parcial o total: lengua, ideología, monumentos, rituales, costumbres. Es un mal de todos los tiempos, pero hoy opera lo que se conoce como nueva vulgata planetaria: hegemonía y homogeneidad del libre mercado como paradigma de civilización.





- ¿Cuánto tiempo cree que resistirá el modelo revolucionario Venezuela? Explicaba Ignacio Ramonet en Le monde Diplomatique cómo Estados Unidos está cercando Venezuela paulatinamente…


No lo sé. Comparto la inquietud de Ramonet, y añado mi preocupación severa por las diferencias internas de los grupos cercanos a Chávez, tengo la impresión y la certeza de que hay una resistencia de pequeños sectores del chavismo con mucha influencia que en lo profundo no desean grandes cambios, y hay grupos que obstaculizan cualquier esfuerzo que apoye las iniciativas populares. Le decía a una querida amiga cubana que la derecha avanza como la maleza en la selva por las grietas que deja la izquierda en sus hermosos proyectos.


- ¿Es posible un frente internacional? Es posible hegemonizar y organizar una resistencia internacional contra el neoliberalismo? Algunos autores, y a mí particularmente, me gusta denominar “Opinión Pública Internacional” a un actor internacional que está por configurarse, y que ya ha tenido sus intentos en el altermundismo o los grupos antiglobalización, o anteriormente en los Países No Alineados.


La crisis económica que vemos y que pone en peligro la estabilidad de todos los países supone una oportunidad de comprender la advertencia del sismo financiero actual. No es un asunto retórico sino de supervivencia: o nos unimos en la búsqueda de un modelo alternativo basado en la solidaridad y en la cooperación creativa o nos hundimos todos, porque después será difícil contener las pandemias y hambrunas. El descontento nos pone delante de un reto gigantesco: no es posible hacer política en esta época sin responsabilidad social, sin una ética donde no se confunda el estado con el modelo de ingresos, donde la inconformidad sea algo más que la insubordinación a visiones que ponen en peligro el futuro de la humanidad. Pensemos en el caso de África, con 7% de las reservas mundiales de petróleo, el 45% de la biodiversidad del mundo, 20% de las reservas de cobre, con 80 metales y minerales básicos para la industria, pero es la región más pobre y más dependiente: la mutilación causada por el colonialismo fue tan enorme que impidió una rehabilitación social hasta la fecha (esclavismo, saqueo, guerras, pandemias, etc). Hay 185 millones de pobres desnutridos sólo en el África subsahariana, que incluye la cuna de la humanidad. Van a morir 300.000 niños en lo que queda de este año 2010, yo me cuento entre los que piensan que tenemos que movilizarnos solidariamente desde ahora mismo. Hay bombas de tiempo social que estallarán en los próximos años y tenemos que trabajar duro para evitar más injusticia y muerte innecesaria.


- ¿Qué libro recomendaría sobre todo lo que hemos hablado (la memoria, la dictadura de la democracia, la destrucción de los libros…)?


Me gusta mucho un volumen colectivo titulado De volcanes llena: biblioteca y compromiso social, editado por Pedro López y Javier Gimeno Perelló. Es una obra donde todo se aborda con gran respeto por el lector. Asimismo ha sido magnífico el trabajo Biblioclastía de Tomás Solari, con investigaciones que pueden interesar a todos los lectores.





- Con la era digital, los depósitos de ideas ya no suponen un problema de espacio o de gasto de materiales. Paul Otlet, inventor de la documentación informativa tal y como la conocemos, sentenció, sin imaginarse algo como Internet o el cloud computing, que «la explosión informativa no es buena para nadie» y para ello ideó un sistema documental para los libros. ¿Es usted partidario de la sobreproducción informativa? ¿Hacia dónde vamos en materia de documentación? ¿Acepta la red de redes como macroestructura de información pese al control de la red de redes por parte de cuatro o cinco empresas? ¿Qué opina de que tal vez en el futuro toda la información sea compartida online?


No me inquieta la hipertrofia informativa, sino el hecho extraño del silencio sobre cómo esa información abundante pasa cada vez por menos manos que contratan o subcontratan su almacenamiento y distribución. Ciertamente, 5 empresas manejan el 99,7% de la información del planeta donde se reitera 45% el mismo mensaje o imagen. Se insiste mucho en que vivimos en la sociedad de la información, un término gestado por el sociólogo japonés Yoneji Masuda en 1981, pero casi nada se habla de los pocos países que producen esa sobreinformación predominante de corte intermediario. La existencia de una brecha digital tan abismal demuestra además que los usuarios verdaderos de esa información son una minoría, aunque en teoría todos pueden tener acceso. Si nos descuidamos, el sistema on line será privatizado y sectorizado en una suerte de latifundismo informativo.







Fernando Báez es bibliotecólogo, poeta, ensayista y novelista venezolano. Recibió el premio internacional Vintila Horia por su obra poética y ensayística. Es autor de La ortodoxia de los herejes, El bibliocausto nazi, Historia de la antigua biblioteca de Alejandría, Los últimos días de Martin Heidegger. Noam Chomsky consideró su Historia universal de la destrucción de los libros como «el mejor libro sobre este tema en mucho tiempo».



Publicado en: Tercera Información

Fecha: 04/05/2010



La destrucción cultural de Irak. Parte 1








La destrucción cultural de Irak. Parte 2



Espionaje masivo de datos: la verdadera historia. Conferencia de Fernando Báez en Brasil







Enlaces relacionados:





























Entrada actualizada el 28/04/2036
18 de julio de 2025
23 de julio de 2022




martes, 19 de enero de 2010

Diosdado Cabello,como gobernador de Miranda destruyó 62.262 libros pertenecientes a las bibliotecas públicas entre 2007 y 2008






Estimados Amigos

Navegando por la red conseguimos este texto y nos pareció pertinente compartirlos con ustedes


En el estado Miranda en el lapso 2007-2008, la infima cantidad de 62.262 libros fueron convertidos en pulpa de papel. Un paso previo para su metamorfosis en papel higiénico o servilletas. Aunque el suceso paso hace ya algún tiempo, nos hace preguntarnos cual es el tratamiento que reciben los libros en las bibliotecas publicas. de Venezuela en la actualidad.  Lo triste del caso es que nunca hubo un pronunciamiento oficial serio al respecto ni se tomaron las medidas disciplinarias correspondientes. Tampoco la la Red de Escritores de Venezuela se llegó a pronunciar al respecto. Un mal antecedente para eventos de este tipo, ya que se puede tomar como "jurisprudencia" para hechos destructivos similares. Es un flaco servicio hacia la cultura, un eufemismo para  este crimen cultural, el que se llevó a cabo en Miranda  mas aún cuando una de las premisas del actual gobierno es la de fortalecer la cultura y la lectura.Si esto pasó en el estado Miranda practicamente al lado de la institución rectora de las bibliotecas, que podrá estar pasando en el resto del país.


Novela de terror Drop de Koji Suzuki. En formato papel higiénico. La novela fue publicada en el 2009.


En Valencia hasta donde sabemos los libros no son enviados a recuperadoras de papel, son regalados al público que tiene la suerte de llegar el día en donde los libros a descartar son amontonados en mesas en la recepción de la biblioteca Manuel Feo La Cruz. Es un mejor destino pero es curioso ver que con lo pobre que es la dotación de esta biblioteca no atesoren estos libros. Otro enigma para nosotros es saber que hacen con el material donado. Ya en varias ocasiones hemos entregado material y nos ha sido imposible descubrir cual ha sido su destino. 

Para avivar el fuego de la polémica la nueva administración de la biblioteca pública de Valencia ha comenzado a eliminar los libros de contenido favorable al gobierno nacional o que sirvan de apalancamiento ideológico a este. Muchos lectores de este blog se preguntarán como pueden hacer eso en las bibliotecas; pues recordemos que el cargo directivo de la biblioteca es un cargo político asignado por el gobernador de turno. Y la formación profesional no importa. Actualmente en Valencia el cargo de Directora de la biblioteca pública Manuel Feo La Cruz lo ejerce una una abogada. Para complicar aún más las cosa  situación se han tomado medidas de eliminación de libros de contenido favorable al gobierno en otras zonas del país.

Koji Suzuki, autor de la novela Ring, con su nueva novela en formato papel higiénico.


Nuestro deber como amante de los libros es no permitir que sucedan hechos como estos y no dudar en denunciar a las personas que incurran en este crimen, sean funcionarios públicos o no y sin importar cual sea su filiación política. Las personas deben tener la posibilidad de decidir que tipo de libros leer. No permitamos que extremistas decidan el destino de nuestros libros y lecturas. Defendamos un ecosistema libresco variopinto y autosustentable.

La lectura es un acto soberano.Tu decides que leer.

Novela Drop. En un formato doblemente util.


No permitamos la destrucción de nuestro patrimonio común. Y recordemos siempre que los culpables de un crimen como este no merecen solidaridad alguna.  






*******







LA DESTRUCCIÓN DE LA CULTURA EN VENEZUELA .
Durante la gestión como gobernador de Diosdado Cabello 62.262 libros pertenecientes a las bibliotecas públicas de Miranda fueron convertidos en pulpa de papel entre 2007 y 2008. 




LA DESTRUCCIÓN DE LA CULTURA 






Por Laura Helena Castillo /
lcastillo@el-nacional.com

EL NACIONAL - Domingo 29 de Marzo de 2009 / Siete Días.







Entre 2007 y 2008, 62.262 libros de las bibliotecas del estado Miranda fueron vendidos como pulpa de papel. La operación quebrantó las normas de descarte de material elaboradas por la Biblioteca Nacional






Los dos tomos tapa dura de las Obras Completas de Rómulo Gallegos, editadas por Aguilar en 1959, pesan 1,2 kilogramos. Eso, a 0,35 bolívares fuertes por kilo (que es lo que paga una fábrica que desmenuza libros para venderlos como pulpa) suma 0,42 bolívares: las piezas más emblemáticas de la memoria cultural venezolana no valen ni un bolívar en el mercado del reciclaje de papel. Por peso, como el queso paisa, se vendieron no sólo muchos ejemplares de la obra de Gallegos, sino los de miles de autores que entraron en la lista de descarte de material de las 36 bibliotecas del estado Miranda que, entre 2007 y 2008, elaboró el Instituto Autónomo de Bibliotecas e Información de Miranda, Iabim, mientras Diosdado Cabello era gobernador. En total, sumaban hasta mediados de esta semana 62.262 libros, pero las auditorías continúan. 




Diosdado Cabello


"Al que llegue le compramos", es claro Carlos Montecristo, encargado de la Recuperadora 31-35 en El Tambor. El hombre describe su trabajo de disección: "Nos traen los libros y los rompemos para sacarles la pega y la portada. Seleccionamos el material, lo embalamos y lo mandamos al molino". A esa empresa devoradora de letras llevaron los textos que sacaron de las bibliotecas mirandinas. "Sí, los que venían eran de la gobernación, pero nosotros sólo los conocíamos de vista", advierte Montecristo. El destino final es la fábrica Repaveca, en Maracay, donde, entre otros productos, elaboran papel higiénico y servilletas reciclados. 





En Fahrenheit 451 de Ray Bradbury, había bomberos que quemaban los libros. En Venezuela nuestro pragmatismo convierte los libros en papel higiénico.



La operación de destrucción de libros (un bien caro y escaso en este país) quedó registrada en actas de auditoría, todas apiladas en cajas de cartón en la oficina de la presidencia del instituto, a las que les anexaron los cheques y los comprobantes de los depósitos por el monto que la Recuperadora 31-35 pagó a la institución del Estado. 




Desincorporar y descartar libros es un proceso natural en la renovación de cualquier biblioteca pública. Es, sobre todo, un asunto de criterio. Por eso es que, en ese tema, todo está normado, escrito y soportado por el Instituto Autónomo Biblioteca Nacional. Mientras el escritor Fernando Báez fue su director, en 2008, se actualizó el manual Descarte y Desincorporación de Materiales Bibliográficos en las Bibliotecas Públicas, a partir de uno ya existente. En el caso de Miranda, el problema está, precisamente, en el criterio irregular para desechar decenas de miles de obras y traer unas pocas a los estantes. No pertinente, excedente y mal estado fueron los tres juicios más comunes y muchas actas no especifican las razones del descarte. 



En la lista hay de todo: religión, historia, literatura, política, material braille, textos infantiles. El número de ejemplares representa 15% de los 401.000 libros que, según el Iabim, quedan en el estado, aunque debería haber 2.000.000 para atender a la mayoría de la población. Si buena parte del lote desechado se encontraba en un estado irreparable, entonces los sistemas de conservación de las salas públicas están en situación de catástrofe. 



Libros viejos que quizá terminen como noble papel higiénico.




Libros que sobran.




En San Diego de los Altos, a pocos metros de la casa donde nació el escritor Cecilio Acosta , está la Biblioteca Juana Margarita Revete, llamada así por la madre del humanista. El lugar sólo tiene una sala de recatadas dimensiones, con unos pocos mesones rodeados de niños con uniforme escolar, recién salidos de clases. Allá van a parar todos a hacer sus tareas porque en sus casas rurales el dinero se agota en la comida y no da para el alimento de la lectura. 




Del modesto lugar descartaron 1.213 libros, en septiembre de 2007 y julio de 2008. El acta especifica el motivo: excedente de material. Aunque ése es uno de los criterios aceptados para descartar, Emilia Martínez, la jefa actual de la biblioteca, se pregunta: "¿Cómo puede sobrar un libro en un sitio como éste? Si aquí, cuando le mandan a hacer un trabajo a un niño, se lo piden a todos los del salón y más bien nos hacen falta". 



El manual advierte que la transferencia o donación a otras salas de la red o el canje con otras instituciones en caso de que haya repetición excesiva de un ejemplar, son opciones que se evalúan antes del descarte definitivo, así como el retiro provisional a la unidad de preservación y conservación.


Pero, en la aniquilación mirandina las actas testifican que los 62.262 libros fueron a parar al molino, pabellón de la muerte de la cultura. 


De San Diego se llevaron, por ejemplo, Doña Bárbara de Gallegos (del que quedaron tres ejemplares); El otoño del patriarca, de Gabriel García Márquez (sólo existen dos); El ingenioso Hidalgo de Cervantes (hay tres); y hasta Conceptos elementales del Materialismo Histórico ("un libro tan buscado", se lamenta Martínez), del que sólo dejaron uno. Aunque más de cien personas visitan a diario esta biblioteca, se consideró que todos estos títulos (y mucho más) sobraban. 





Pero, además, descartaron La historia de Los Castores (una localidad mirandina) aunque el manual es específico sobre la materia: "Existen fondos que no deben ser descartados, tales como la colección estadal de la Biblioteca Pública Central o la sección de historia local de todas las bibliotecas".




Pero no sólo allí, montaña arriba, la brisa barrió al manual. En la Biblioteca Cecilio Acosta, la principal del estado, donde funciona la sede del Iabim, salieron de títulos de la Sala Estadal, donde se resguarda la memoria histórica de Miranda, tanto del hombre como de la entidad.



"La variedad de libros desincorporados es tan grande que uno pudiera imaginar que, en varias áreas, se hizo por ignorancia", dice María Elena Zapata, directora general del Iabim. 



Virginia Betancourt, quien fue directora de la Biblioteca Nacional de 1977 a 1999, va más al fondo: "Esta es una práctica común de los gobiernos totalitarios para los que la biblioteca pública es peligrosa, porque el uso de sus recursos contribuye a formar ciudadanos capaces de llegar a juicios críticos y a tomar decisiones personales.Es decir, a ser libres".


"Alicia en el País de las Maravillas y Gulliver son libros políticos".Fernado Baéz. Foto: Vasco Szinetar


"Memoricidios"

Fernando Báez sabe de libros maltratados. Se ha dedicado a documentar "bibliocaustos". Escribió, entre otros, el muy comentado Historia universal de la destrucción de los libros (Debate, 2004). En su condición de experto en "memoricidios", Báez viajó a Irak en 2003 y le impresionó cómo, durante la toma de Bagdad por tropas estadounidenses, comenzó un proceso de aniquilación por omisión, oscilante y superficial, que contravenía las cláusulas de la Convención de La Haya, de 1954 y de los Protocolos de 1972 y 1999. "Los soldados estadounidenses no quemaron los centros de intelectuales de Irak, pero tampoco los protegieron, y esta indiferencia dio carta blanca a los grupos criminales".

Pero aunque Báez fue director de la Biblioteca Nacional entre abril y diciembre de 2008 y esa casa es la gran normalizadora de la vida del libro público, afirma que nunca se enteró de lo que sucedía en el Iabim justamente en la época de su gestión. Ni el instituto envió los informes de gestión, ni el organismo a su cargo se los pidió. 


Indiferencia, como en Bagdad.
 





"A mí me interesaría conocer de cerca el caso de los descartes de esos materiales. No tengo los informes a la mano, nunca se me reportó nada parecido".





El tema me interesa mucho y lo anoté dentro de mis apuntes", asegura. Dice que fue muy poca la relación entre la Biblioteca Nacionaly el Iabim. Miriam Hermoso, presidenta del instituto, lo corrobora: "En los últimos años, el Iabim se divorció del ente rector. Por eso se presentaron debilidades en los fundamentos legales para la desincorporación de material". 


Si esta desconexión se dio en otras regiones, puede ser que estos casos de pérdida masiva de libros tengan réplicas en el interior.

Teo en la Recuperadora.



Héctor Rangel tiene 12 años de edad, estudia en la escuela Creación Caucagua y creció leyendo en la Biblioteca Adolfo Castillo las salidas a pasear de un niño llamado Teo. Él, que es poco lo que ha paseado en la vida, viajaba con las historias de Teo en el parque, en el circo, en el tren. "Vengo desde que tengo 3 años al rincón infantil. Cuando no sabía leer, escuchaba los cuentos y me los aprendía de memoria", recuerda. Pero Teo hizo su viaje final a la recuperadora porque la colección estaba en mal estado y nunca fue repuesta.


Fidel Cástro. Caricatura de Bogar Chancay



"En cuatro años sólo trajeron seis libros para niños", dice la jefa del servicio. El sexteto lo integran: La fortaleza perdida, de Fidel Castro en faceta de autor infantil, La política explicada a los niños y jóvenes, La historia de un caballo que era bien bonito, de Aquiles Nazoa y tres guías que no son para leer, sino para hacer ejercicios escolares. 




La Adolfo Castillo tiene otro problema: funciona desde 1988 en el edificio de la alcaldía y, aunque Cabello dio el lugar en comodato por 30 años al Iabim, el alcalde peseuvista de Acevedo, Juan Aponte, alega que el documento no es válido y que partidarios del actual gobernador, Henrique Capriles, convirtieron la sede en una casa de gobierno, por lo que pide el desalojo. "Estaban asesorando a asociaciones civiles, cuando la figura que promueve el Presidente son los consejos comunales. Eso no me conviene a mí políticamente", indica. Las cinco bibliotecas de Acevedo están en sedes en situación de comodato. 



En Caucagua hay letreros que dicen "Caucagua, reacciona, también vas a permitir que se lleven nuestra biblioteca". "Venimos todo el tiempo a hacer los trabajos con tranquilidad", dice Linda Sillet, de 16 años de edad. "Mi hija de 10 años lloró ayer. Vivimos cerca de acá y ella me preguntaba dónde podía ir sola a hacer sus tareas. `Mamá, tienes que ir a defender la biblioteca’, me pidió", dice Carolina Galindo. Y los testimonios en defensa del libro se apiñan en la puerta de la Adolfo Castillo, que funciona desde hace 44 años, mucho antes de que se editara la revolución. 





Por Laura Helena Castillo / lcastillo@el-nacional.com




Tomado de El Nacional









La sección ideológica y Alicia en el país de las maravillas




PHG/Raúl Romero




Durante la gestión del ex gobernador Diosdado Cabello no todo fue descarte de material bibliográfico en el Instituto Autónomo de Bibliotecas e Información del estado Miranda. De hecho, la administración de Henrique Capriles halló más bibliotecas -aunque más flacas- de las que dejó Enrique Mendoza y nuevas salas tecnológicas. Encontró, también, la novedad de la sección ideológica en cada sala de lectura, con la particularidad de que todos los textos tratan sobre una sola ideología: la del modelo propuesto por el presidente Hugo Chávez. A saber ¿Por qué soy chavista?, de Farruco Sesto; El código Chávez, de Eva Golinger; El socialismo venezolano y el partido que lo impulsará, de Alí Rodríguez Araque y Alberto Muller Rojas; así como libros escritos por Chávez, la edición de los Cinco Motores y algunos de sus discursos, entre otros.



Eva Golinger

 

Algunos Jefes de servicio le dijeron a Miriam Hermoso, presidenta del Iabim, que parte de la salida de los 62.282 libros de las bibliotecas del estado se debió a la búsqueda de espacio para colocar estos títulos. "Nadie va a sacar esos libros de ahí. Si se puede leer a Rómulo Bentancourt, ¿por qué no a Chávez? Las bibliotecas tienen que garantizar el derecho a la información de todos. Al llegar bajamos todas las fotos del presidente Chávez, eso nunca se había visto", dice Hermoso. Argelia Carvajal, estudiante chavista del municipio Acevedo, asegura que los materiales de la sección Ideo­lógica fueron destruidos en Caucagua. Pero el estante de la biblioteca de su comunidad sigue allí, sano y salvo. "Ellos habían sacado esos libros, en enero no estaban. Será que los volvieron a poner", asegura. Para Fernando Báez, presidente de la Biblioteca Nacional durante la razzia en Miranda y experto en la destrucción de libros, el asunto ideológico no ame­rita sobresaltos: "Alicia en el País de las Maravillas y Gulliver son libros políticos". Tal vez los Cinco Motores tienen más de los espejismos de Alicia en el Pais de las Maravillas de lo que parece.






La destrucción cultural de Irak. Parte 1
https://m.youtube.com/watch?v=MP2gmUKvaiM


La destrucción cultural de Irak. Parte 2
https://m.youtube.com/watch?v=r3cRo_TBuoI&pp=0gcJCcwJAYcqIYzv




Espionaje masivo de datos: la verdadera historia. Conferencia de Fernando Báez en Brasil
https://m.youtube.com/watch?v=-o-MhRstOjs&pp=ygUVZmVybmFuZG8gYsOhZXogbGlicm9z0gcJCfwAo7VqN5tD






*******






Richard MontenegroPerteneció a la redacción de las revistas Nostromo y Ojos de perro azul; también fue parte de la plantilla de la revista universitaria de cultura Zona Tórrida de la Universidad de Carabobo. Es colaborador del blog del Grupo Li Pohttp://grupolipo.blogspot.com/. Es autor del libro 13 fábulas y otros relatos, publicado por la editorial El Perro y la Rana en 2007 y 2008; es coautor de Antología terrorista del Grupo Li Po publicada por la misma editorial en 2008 , en 2014 del ebook Mundos: Dos años de Ficción Científica y en 2015 del ebook Tres años caminando juntos ambos libros editados por el Portal Ficción Científica. Sus crónicas y relatos han aparecido en publicaciones periódicas venezolanas tales como: el semanario Tiempo Universitario de la Universidad de Carabobo, la revista Letra Inversa del diario Notitarde, El Venezolano, Diario de Guayana y en el diario Ultimas Noticias Gran Valencia; en las revistas tangibles y electrónicas hispanas Fantastic-Films NeutrónAlfa Eridiani, Valinor, miNaturaTiempos OscurosGibralfaro, Revista de Creación Literaria y de Humanidades de la Universidad de Málaga y en la revista cubana digital Korad y en portales o páginas web como la española Ficción Científica, la venezolana-argentina Escribarte y la colombiana Cosmocápsula.


Entrada actualizada el 23 de julio de 2022

Enlaces relacionados:





























28/04/2026
13/03/2026
22/06/2024