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domingo, 15 de septiembre de 2024

Teófilo Tortolero, caliéntame con fiebre de tu buena compañía en Nirgua

 

Teófilo Tortolero. Fotografía de Héctor López Orihuela. Tomada de la Revista Auditorio Nº1. 1991


MI DÍA Y LA PUREZA 


Por Adhely Rivero


Para un joven la vida en el campo es trabajo y libertad. Pasión por la naturaleza. Sentarse sobre una silla de montar caballo es sagrado. Correr por la planicie y comprobar que la sabana es otro color del cielo. Mi padre apostaba por mi libertad y labores de llano. Mi madre decía: estudia una profesión para que trabajes en la sombra. Este sol derrite.




Teófilo  Tortolero. Fotografia Héctor Lopez Orihuela.


En 1968 llego a Valencia a estudiar en el Liceo Pedro Gual y luego en la Universidad de Carabobo, la casa que vence la sombra. Estaba leyendo y creando poesía. Por la Ciudad y la Universidad caminaban y trabajaban grandes poetas: Juan Sánchez Peláez, Vicente Gerbasi, Ana E. TeránTeófilo Tortolero, Eugenio Montejo, José Pepe Barroeta, Alejandro Oliveros, Reynaldo Pérez Só y Enrique Mujica.



Un día tuve la oportunidad de estrechar la mano de Teófilo Tortolero, me comunicó que me conocía mucho, y me quedé hablando toda la tarde, sabía que estaba delante de un ser de otra dimensión de lo humano. Se me hace imagen el tono pausado y la mirada apacible que delató el paisaje que le habitaba el alma. No fue fácil sobreponerme a no ser por un verso del poeta, me apartó del asombro y empecé a percibir el afecto que me une a su obra. Aquel verso que hoy recuerdo es de su libro: Demencia Precoz“Si comienzo a morir esta tarde/ caliéntame con fiebre/ de tu buena compañía”


Teófilo Tortolero


Y fue en este encuentro cuando recibí uno de los consejos que ha sembrado rigor en mi quehacer poético. Me decía Teófilo con insistencia, que lo aprendiera al instante como una guía para la vida: “Poeta, usted es joven, aprenda esto, recuérdelo siempre. Nunca le mienta a la poesía, no la engañe, porque tarde o temprano ella, la poesía, le pasará factura. Ella es la creación”.

Teófilo Tortolero venía de la luz de occidente, venía de Nirgua, del arraigo de esa comarca. 

Otro día lo fui a visitar a la casa del gran número visible, y nos tomó la noche como a viejos amigos. Entendíamos que “un pájaro era esa sed de vivir” y nos quedamos en las neblinas de sus asiduas andanzas “y la taberna resultó pequeña para celebrar” y la calle sostenía una garua a nuestro paso cuando íbamos camino a la casa, hablando con ánimo y poesía, y la sorpresa de que la plaza Bolívar era esa noche, lavadizo de un falso caballo de yeso que se derretía bajo la lluvia. Estaba empozado el tinte del bronce ficticio, bajo el reflejo de su cuerpo mojado. El poeta hundió sus blancas manos y se cubrieron de una pátina disuelta en el agua. El maestro escultor encargado de realizar la estatua ecuestre del libertador Simón Bolívar en la ilustre población de Nirgua, en proceso de fundición, se dejó persuadir por el presidente de la Asamblea Legislativa del estado Yaracuy, para montar un simulacro del caballo y su jinete para adelantar la inauguración, urgidos por mostrar la obra al pueblo ante la proximidad de las elecciones legislativas. El escultor Cardona tuvo que afrontar la justicia y pagar por su credulidad a los políticos quienes lo abandonaron.



El poeta Teófilo Tortolero para entonces estaba muy solo, había perdido contacto con los poetas de Valencia y del país. Se comunicaba por teléfono con Ludovico Silva y Alfredo Silva Estada, se encontraba enfermo y con una situación económica deplorable. Se mantenía en una constante angustia. Le propuse ir a El Nacional para que le hicieran una entrevista. Santos López, el poeta y periodista se vino a Nirgua conmigo y logró la entrevista que se publica y contribuyó a refrescarlo en el mundo literario. Hubo un nuevo acercamiento, pero con el aspecto económico todo fue en vano.

Nirgua / Yaracuy



Me encariñé con el poeta y su familia, lo visitaba cada 15 días y nos instalábamos en un bar de la plaza para conversar sobre sus poetas preferidos: Baudelaire, Rimbaud, Tagore y de lo que él pensaba sobre su arte poética…………………



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José Teófilo Tortolero, mejor conocido como Teófilo Tortolero, nació en Valencia, estado Carabobo, en 1936 y falleció en el pueblo de Nirguaestado Yaracuy en 1990. Fue director de los Departamentos de Literatura y Publicaciones de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. En las revistas "Zona Tórrida" y "Poesía" ocupó los cargos de Jefe de redacción en la primera y corredactor de la ultima. Fue fundador de la colección Separata del Departamento de Literatura de la Universidad de Carabobo.

En 1962 su libro "Demencia Precoz" obtiene una mención de honor en la bienal de Literatura "José Rafael Pocaterra". En 1982, bajo el seudónimo de Lino Blanco, su libro "El Día Perdurable y Otros Poemas" obtiene el primer premio de esta bienal.

Egresó de la máxima casa de estudios carabobeña con el titulo de  abogado pero su verdadera vocación siempre fue la poesía.

Su obra publicada esta conformada por los siguientes títulos:
  • "Demencia Precoz", edición del autor impresa por la Editorial Arte, Caracas, 1968.
  • "Las Drogas Silvestres", Universidad de Carabobo, 1968.
  • "55 Poemas". Antología de la Revista Separata. Universidad de Carabobo, 1981.
  • "Perfuma Jaguaro". Antología Español/Esperanto. Gobernación del Estado Carabobo,1985
  • "La Última Tierra". Ediciones del Gobierno de Carabobo,1990.
  • Antología Mínima". Selección de Luis Alberto Angulo.Revista Auditorio,Nº1. Valencia,1991.
  • "El Día Perdurable".Antología mínima. Cuadernos Cabriales Nª 52. 1991.
  • "El Libro de los Cuartetos". Selección de Orlando Barreto. Ediciones La Oruga Luminosa.San Felipe. 1994.
  • "El Día Perdurable y otros Poemas".Ediciones Poesía,Universidad de Carabobo, Valencia, 1997
Permanecen inéditos de este autor los textos que conforman el libro "La Campana Desierta".

Richard Montenegro


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Adhely Rivero. Venezuela.1954.

Lic. en Lengua y Literatura por la Universidad de Carabobo. Cursó estudios en la Maestría de Literatura Venezolana en la Universidad de Carabobo. Venezuela.

Poeta, editor. Fue jefe del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la U.C. Dirigió la revista Poesía. Coordinador del Encuentro Internacional Poesía de la Universidad de Carabobo. Director de las Ediciones Poesía. Coordinador de las Ediciones El Cuervo, traducciones, U.C.

PUBLICACIONES: 15 Poemas, 1984; En sol de sed, 1990; Los poemas de Arismendi, 1996; Tierras de Gadín, 1999; Los Poemas del Viejo, 2002; Antología Poética, 2003; Medio Siglo, La Vida Entera, 2005; Half a Century, The Entire Life, 2009, versión al inglés de Sam Hamill y Esteban Moore. Poemas (Antología editada en Costa Rica) 2009. Compañera, 2012. Poesíe Caré, Poemas queridos, 2016, Versión al italiano de Emilio Coco. Está representado en varias antologías nacionales y en la antología italiana La Flor de la Poesía Latinoamericana de hoy, tomo I, editada en Italia, 2016. La vida entera. Antología. Ediciones el Taller Blanco. 2021. Colombia. Frontera Invisible. Editorial Sultana del lago. 2022. Gente Íngrima. Editorial Sultana del lago, Zulia. 2023. Campo del alma. Traducción al alemán de Jonás Burghardt y Tobías Burghardt. E. Letra Grande. América. 2024. Sabanas en el cielo. Ediciones Rubiano. Inédito, en imprenta. Dios se está poniendo viejo. Antología. Inédito. Cajón de Peretos, poesía. Inédito.

Ha recibido los Premio Nacional de Poesía Cecilio Chío Zubillaga Perera. Carora, Venezuela. Premio Nacional de Poesía Universidad Rómulo Gallegos. Venezuela.

Premio Único de Poesía 40 Aniversario de la Reapertura de la Universidad de Carabobo. Premio Nacional de Poesía Universidad de Carabobo. Premio Beca del CELARG, de Poesía, con Rafael Cadenas.

Homenaje en la Revista Poesía 156. Condecoración en su Única Clase Alejo Zuloaga. 2009, Condecoración Chuchuíta Carvallo de Díaz, Ateneo de Valencia, 2023. Botón de FILUC. 2023.

Festival Internacional de Poesía de Medellín, Colombia, en 2007 y 2016. Festival Internacional de Poesía Al-Mutanabi en Suiza.2008. Festival Internacional de Poesía de Bogotá, Colombia. Festival Internacional de Poesía del Mundo Latino, México. Encuentro Internacional Poesía Universidad de Carabobo, Venezuela

Traducido al inglés, portugués, italiano, alemán, griego, francés y árabe.

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La Ultima Tierra de Teófilo... by Dimitri Lipo

La Última Tierra fue tomada de Poesía Venezolana

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lunes, 17 de diciembre de 2018

Teófilo Tortolero: Me separa del grupo de Valencia su sentido aristocrático de la poesía



Teófilo Tortolero. Fotografía De Anaxímenes Vera. Revista Auditorio.


Conversaciones en Nirgua .

Teófilo Tortolero sin darle razón a nadie escribe desde la última tierra

Teófilo Tortolero (Valencia, 1936) perteneció al grupo literario «Azar Rey» de Valencia (1968-69) junto a Eugenio Montejo. Obtuvo el Premio José Rafael Pocaterra (poesía) en 1981. Ha publicado, entre otros, los libros de poesía: Demencia Precoz (1968), Las Drogas Silvestres (1973) y 55 Poemas (1981).

Reside en Nirgua, Yaracuy, desde hace largo tiempo, junto con su familia, en donde nos concedió esta entrevista.

§


Fotografía del poeta Santos López.


¿Qué podrías decirnos acerca de esa escritura breve que tú mismo has cultivado y que caracteriza sensiblemente a la producción de los poetas más recientes del país?

La escritura breve, como toda escritura, obedece, como se dice a un choque, a un instante vital brevísimo, donde la comunión con lo ignoto se produce, y es preciso responder y dar a conocer la respuesta que no puede ser otra que palabras. Recordemos, por otra parte, que el músico y poeta
Mendhelson escribía canciones sin palabras. Luego, puede un poeta escribir las palabras cuyas canciones las oirán los elegidos.

Se ha hablado mucho de los poetas, o la escuela, de Valencia, a la cual tú, por cierto, perteneces junto con Eugenio Montejo, Alejandro Oliveros, Reynaldo Pérez Só, entre otros. ¿Qué te une o te separa de ellos y cuál crees tú que han sido los aportes fundamentales de ese grupo a la poesía nacional?

No hay tal «Escuela de Valencia»; solamente existió un grupo de poetas que convergieron sobre una concepción de la poesía que iba más allá de lo convencional y lo estatuido. En este «grupo», cada quien escribe a su manera y saca sus fantasmas a su manera, ¡Ay del que no tenga fantasmas y visiones en este mundo! «Azar Rey» fue un intento de reunir cantos disímiles siempre sobre una misma cosa, ya que la poesía es siempre el mismo drama: nacer, muerte, alegría, poesía o culminar la vida en un silencio que puede ser el último.

Me separa del grupo su sentido aristocrático de la poesía, su sentido poco pedestre de la misma; me separa su narcisismo. Mi poesía no es partidaria sino solitaria. Las coincidencias fueron cierto fervor, cierto furor para guardar alguna unidad y sobre todo, preservar la unidad y calidad del discurso poético.




De izquierda a derecha aparecen J.M. Villarroel París, Eugenio Montejo, Reynaldo Pérez Só, Alejandro Oliveros y Teófilo Tortolero




Notamos en tus poemas huellas muy hondas de Vallejo, Ramos Sucre, Gerbasi, ¿Cuál crees que haya sido las más importantes de tus influencias?

A decir verdad, mi poesía andaba un tanto descaminada; más seguí por un largo rato los pasos de los hermanos Vallejo, Neruda y Hernández. Aun cuando se me dijo que Miguel Hernández era un imitador de Quevedo, felizmente lo imitó. Y me atrevería tal vez a decir que sobrepasó al maestro. Tal era su amor a la tierra y a los animales, sobre todo a las cabras, y por sobre todo a su propia familia, a su mujer, Josefina Manreza. De Gerbasi me asombra su trato de la tierra, del lugar, de la bodegas, de los caminos, del Canoabo de su estancia, del desvelo. De Ramos Sucre la osadía por tratar seres imaginario como yo los trato a cada día.


Juan Liscano en 1980

En su Panorama de la Literatura Venezolana Actual Juan Liscano te caracterizaba como un poeta interiorista, existencial y nosotros en un artículo periodístico situábamos muchos de tus poemas en un ámbito de textos nocturnales ¿En verdad, crees tú que sean esos los tonos dominantes de tus poemas?

Sí, soy interiorista, pero todo ese interior mío, lo he tomado de lo que me ha dado la naturaleza, el aire, los ríos, la floresta, y más allá, cualquier pájaro que vuela y pasa por mi casa. Si esto es interiorista, soy interiorista. Mi poesía se enmarca en lo general, en lo diurno y lo nocturno, comprende la mitología griega, la mitología romana y latinoamericana.

Esos refugios imaginarios que conforman muchas veces tu poesía se erigen como una verdad alucinante que pretende negar, en gran parte, el lado hostigante de la realidad. 

¿Cuáles crees que sean las demandas críticas de la imaginación poética a una sociedad mal conformada como la nuestra?

Todos los refugios imaginarios de un poeta son válidos. Un poeta no tiene que darle razón a nadie, ni a Dios, de lo que escribe. En última instancia, el juzgador de toda conducta humana, es el hombre, también deleznable.

Creo en mi entorno que me da holgura y sentimiento. Creo en los naranjos, en los limoneros. Creo en las ardillas. Creo en las tejas. Creo en la mirada que me seduce. Creo en el brazo que me conduce a algo. Creo en el libro. También creo en ángel de Rilke. Amo los seres que, fuera de este mundo, como decía Baudelaire, ansiaban otro mundo mejor. Creo también en los perros tristes, en los perros pobres, en los vagabundos pero, sobre todo, creo en la bondad humana que no se agota aun cuando los Perros de la Guerra quieren exterminarla.

La poesía, aunque tiene algún destino, se dice que posee pocos lectores en este país, ¿Son responsables básicamente los poetas de que se les lea tan poco?

La poesía no se lee en este país, como no se lee el castellano, como no se leen los libros. Nosotros conocemos el spanglish que el castellano. La nueva poesía no es precisamente difícil, en el sentido de inasible o inaccesible. Lo que ocurre es muy simple: nos hemos acostumbrado a que nos hagan la poesía en Miami o en Disney World para que la consumamos. De allí que para mí tiene más mérito cualquier de un tango de Lepera que la poesía que les enseñan a nuestros escolares. De tal forma que nuestros educandos sabrán mucho más de las cosas que ocurrieron en Hollywood que lo sucedido en su propio territorio. Insisto por eso en que a nuestros jóvenes se les instruya en la verdadera literatura latinoamericana, y no solo eso, sino que se les diga que esta, es una de las más sobresalientes escrituras que existen en el mundo.

La poesía no es rentable para los editores, porque a la edad de consumo se le olvidó que el hombre es un ser trascendente, y como tal, pregunta por cada cosa, pregunta sobresaltado sobre el mundo y su circunstancia. Todos sabemos que nacemos; en el caso de la muerte, las reflexiones las han hecho los poetas. Es por ello que hay como un pudor de esconder la vida, o sea, de esconder la muerte detrás de la vida, sabiendo que la muerte nos aguarda a todos, y, como decía René Char, «Para cada uno la muerte tiene su mirada».

¿Cómo se vincula para ti el quehacer poético con los valores disolutos de la locura y la bohemia?

La bohemia acude en mi auxilio cuando quiero escaparme de tanta porquería humana. Como lo reconoce el Dr. Solanes yo soy un esquizóide, y no loco. Rozo por instantes la esquizofrenia, tratar de comprender la vida de aquellos tristes personajes que están enfermos. Luego paso por una espera. Me hago más sensato, más familiar, más tranquilo; sin embargo, no dejo de ser jamás, aquella molestia que me provocaron aquellos seres que en nombre de la cordura, me martirizaron.


José Solanes

¿Tiene alguna significación para ti vivir y escribir desde la provincia venezolana, desde aquí, desde este pueblo de Nirgua?

Sí, tiene mucha significación, tiene demasiada, tengo demasiado para lo que a mí se me ha concedido como mortal. Tengo un exceso de vida para lo que a mí se me ha concedido. Y no creo en Dios. El hecho de vivir en Nirgua significa tener colinas, vallados, quebradas, casas derruidas, lugares que el hombre no habita ya, bestias que el hombre jamás domará, animales que nunca tendrá, mujeres que
jamás volverán a su lecho, botines, tabaco, nubes que el cielo reclama, alcoholes que no beberá, sangre de toro, sangre de nadie, nieblas, neblina que el viento difuminará …


Nirgua. Fotografía ALBERTO J. SANCHEZ G.

La tradición y lo nuevo, el campo y la ciudad son términos extremos de una cultura en crisis ¿Qué opinas tú en torno al destino de esas dos vertientes de la cultura nacional y cómo incide esta en tu poesía?

Bueno mi escritura poética se hace a partir de un sentir, de una proposición venezolana. La cultura poética venezolana, particularmente la cultura de este pueblo, se hace a partir de un gentilicio, de personas que quieren este pueblo. La cultura de este pueblo es dramática. Porque aquí la autenticidad ha quedado en segundo plano y la verdad también, y los valores también, y lo más dramático de este pueblo es que las familias pudientes son las que manejan la cultura.


Fotografía del poeta Santos López.


Les voy a decir algo: siempre he puesto el nombre de Nirgua en alto y ahora pienso en un poema escrito hace ya tiempo:

Siempre se vuelve al sitio
de la adoración
al venado prisionero de patas febriles
en su campo de hostias y ortigas;
al rincón que guarda
la lagartija de veta azul

(…)

Me siento bien con todo lo que he hecho por mi medio.


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Esta entrevista a Teófilo Tortolero fue realizada por la revista de Arte y Literatura La Oruga Luminosa en 1989, un año antes de la muerte del poeta. Se encuentra publicada en su N°17/18, Agosto 1989, año 8, pp. 3-5, San Felipe, Yaracuy, Venezuela.


Tomado de Revista Poesía


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José Teófilo Tortolero, mejor conocido como Teófilo Tortolero, nació en Valencia, estado Carabobo, en 1936 y falleció en el pueblo de Nirguaestado Yaracuy en 1990. Fue director de los Departamentos de Literatura y Publicaciones de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. En las revistas "Zona Tórrida" y "Poesía" ocupó los cargos de Jefe de redacción en la primera y corredactor de la ultima. Fue fundador de la colección Separata del Departamento de Literatura de la Universidad de Carabobo.

En 1962 su libro "Demencia Precoz" obtiene una mención de honor en la bienal de Literatura "José Rafael Pocaterra". En 1982, bajo el seudónimo de Lino Blanco, su libro "El Día Perdurable y Otros Poemas" obtiene el primer premio de esta bienal.

Egresó de la máxima casa de estudios carabobeña con el titulo de  abogado pero su verdadera vocación siempre fue la poesía.

Su obra publicada esta conformada por los siguientes títulos:
  • "Demencia Precoz", edición del autor impresa por la Editorial Arte, Caracas, 1968.
  • "Las Drogas Silvestres", Universidad de Carabobo, 1968.
  • "55 Poemas". Antología de la Revista Separata. Universidad de Carabobo, 1981.
  • "Perfuma Jaguaro". Antología Español/Esperanto. Gobernación del Estado Carabobo,1985
  • "La Última Tierra". Ediciones del Gobierno de Carabobo,1990.
  • Antología Mínima". Selección de Luis Alberto Angulo.Revista Auditorio,Nº1. Valencia,1991.
  • "El Día Perdurable".Antología mínima. Cuadernos Cabriales Nª 52. 1991.
  • "El Libro de los Cuartetos". Selección de Orlando Barreto. Ediciones La Oruga Luminosa.San Felipe. 1994.
  • "El Día Perdurable y otros Poemas".Ediciones Poesía,Universidad de Carabobo, Valencia, 1997
Permanecen inéditos de este autor los textos que conforman el libro "La Campana Desierta".

Richard Montenegro


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23/05/25