**a mi hermano Hernán y a mi primo Carlos Hernández**
1.-
Mi padre murió el 26 de octubre de 1968 en Guacara. Unos meses antes, en Valle de la Pascua, mi primo Carlos Hernández, para aquellos días teniente de la Efofac, le había regalado el libro “Leo Más allá de la anécdota”, escrito por Eduardo Montes y publicado por Ediciones Casa de la Cultura de Los Teques, estado Miranda, ese mismo año de 1968.
Recuerdo que mi padre, Baltazar Hernández Loreto, se empeñó en que yo lo leyera. Siempre, mucho antes de saber de Leoncio Martínez a través de esas páginas, él hablaba del poeta y humorista como si lo conociera. Me decía de sus dibujos en “Fantoches”, de sus textos humorísticos, pero sobre todo de su poesía.
También me decía de su rencor contra Rafael Caldera, quien se sintió ofendido por “Leo” y le dio una paliza al también periodista y escritor venezolano, agresión que lo llevó a la muerte, porque el autor de “Balada del preso insomne” nunca se pudo recuperar de los golpes recibidos por las hordas universitarias del FEI.
Es un librito de 45 páginas, un opúsculo, una joyita que conservo no sólo por Leoncio Martínez, a quien siempre he admirado, sino por el gesto que representó el que mi primo, un joven militar, le haya obsequiado esas páginas a mi padre. Y que él, mi padre, me lo haya acercado como parte de una herencia, pues está en mi poder, no porque yo quiera retenerlo sino porque ese libro es mi padre y él me lo confió.
Eduardo Montes cuenta parte de la vida de Leoncio Martínez, un autor cuya inteligencia define el carácter seriamente festivo y analítico del intelectual venezolano que pasó por la angustia de una terrible dictadura como la de Juan Vicente Gómez. Y quien no tenía temor de burlarse del poder, cuestión que le costó persecución y cárcel.
Por esa razón mi viejo, que no murió viejo, lo tenía tan cerca. Igual solía hablar de Francisco Pimentel, “Job Pim”, una suerte de “partner” de “Leo”. Un par de jodedores, cultos jodedores de una Venezuela terrible, muy parecida a la que nos circula por las venas hoy.
Mi hermano mayor, Hernán Hernández Marrero, lo conservó un tiempo. Solía declamar los versos de Leo, suerte que tuvo de estar cerca de esa poesía conversada que aprendió a declamar con los sonidos del violín del poeta Ángel Eduardo Acevedo en sus tiempos de estudiante en Valle de la Pascua, antes de marcharse a San Juan de los Morros.
Pero el libro me quedó a mí. Y desde ese mismo año lo he cargado en el morral, que es mi casa. Se me pierde, lo encuentro, lo extravío entre tantos libros y vuelve a aparecer, como hoy cuando les cuento esta historia que siempre me conmueve, porque así como “Leo” vivió el exilio a mí me tocó un poquito de eso a comienzo de los años 70, pero sin el dolor que sufrieron las generaciones anteriores en los tiempos de Gómez y Pérez Jiménez y el que viven muchos de nuestros compatriotas por la desgracia que le ha tocado sufrir a nuestro país desde 1999.
Tanto mi padre como Hernán solían leer en voz alta el poema “Balada del preso insomne”. Esa lectura me ha marcado siempre. Está en mis oídos. Está en este día a día que nos rasga en estos tiempos aciagos.
3.-
Para los lectores: Eduardo Montes no existió, era el seudónimo de alguien cuyo nombre no se ha sabido. Los trabajos que aparecen en el libro fueron tomados del diario El Nacional, según escribió en el preámbulo Benjamín Arocha, quien añadió:
“Que nos excuse el autor del documentado ensayo, a quien nos fue imposible localizar para pedir la debida autorización.
A Manuel Martínez y a Luis Peraza, fieles amigos y discípulos del humorista, le debemos el entusiasmo para que esta edición se lograra. Así como también nuestro reconocimiento a Iginio Yépez y a Gabriel Bracho Montiel”.
Seguidamente, una carta de Peraza a Arocha en la que agradece la publicación, y entre otras cosas: “Tu proyecto de llevar el folleto “Leo más allá de la anécdota”, escrito por Eduardo Montes para el gran diario “El Nacional”, es un acto de justicia venezolanista con ambición antialdeana”.
Una nota en la que Peraza cuenta episodios en los que Leo tiene presencia. Al final de la esquela, este trazo: “Como juego juvenil Manuel en Caracas y yo en Acarigua, empezábamos a reírnos de los caudillos tradicionales. Nosotros somos núcleos”.
El ensayo de Montes recoge la biografía de Leo. Pero el libro también contiene los poemas “Balada del preso insomne”, “El tren” y “Barataria”.
«Cromointerferencia de color aditivo», la obra de Cruz-Diez del aeropuerto de Maiquetía.1978.
Un día, cuando toda esta locura pase, será necesario reeditarlo.
Aún oigo la voz de mi padre bajo el inmenso tamarindo de mi casa del Llano:
“¡Ah, quién sabe si para entonces,
ya cerca del año 2000
esté alumbrando libertades
el claro sol de mi país!”.
Queda a los lectores buscar este poema y leerlo completo con la fecha actual, con el mismo ánimo con que lo leía mi viejo antes, un poco antes de morir.
10 de octubre de 2017
Balada del preso insomne - Leoncio Martinez
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Alberto Hernández, es poeta, narrador y periodista, Fue secretario de redacción del diario El Periodiquito. Es egresado del Pedagógico de Maracay con estudios de postgrado de Literatura Latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar. Es fundador de la revista literaria Umbra y colabora además en revistas y periódicos nacionales y extranjeros. Ha publicado un importante número de poemarios: La mofa del musgo (1980), Última instancia (1985) ; Párpado de insolación (1989), Ojos de afuera (1989) ganadora del 1r Premio del II Concurso Literario Ipasme; Nortes ( 1991), ; Intentos y el exilio(1996), libro ganador del Premio II Bienal Nueva Esparta; Bestias de superficie (1998) premio de Poesía del Ateneo de El Tigre y diario Antorcha 1992 y traducido al idioma árabe por Abdul Zagbour en 2005; Poética del desatino (2001); En boca ajena. Antología poética 1980-2001 (México, 2001);Tierra de la que soy, Universidad de Nueva York (2002). Nortes/ Norths (Universidad de Nueva York, 2002); El poema de la ciudad (2003). Ha escrito también cuentos como Fragmentos de la misma memoria (1994); Cortoletraje (1999) y Virginidades y otros desafíos. (Universidad de Nueva York, 2000); cuenta también con libros de ensayo literario y crónicas. Publica un blog llamado Puertas de Galina. Parte de su obra ha sido traducida al árabe, italiano, portugués e inglés.
Corrupción, abuso, propaganda: es hora de que nos desentendamos de El Sistema
Mientras la orquesta insignia de Venezuela y su director Gustavo Dudamel llegan a Londres, ¿el plan una vez admirado que los nutrió se ha convertido en una fachada de un estado criminal?
Gustavo Dudamel conducts the Simón Bolivár Youth Orchestra of Venezuela at the BBC Proms in 2007
SISI BURN
Jessica Duchen
Lunes Enero 06 2025, 7.30pm GMT, The Times
"Dance at the Gym" (Mambo) - West Side Story 1961/2021 Supercut
"¡MAmbo!” La Orquesta Juvenil Simón Bolívar, vestida con sus colores nacionales, bailando y gritando, estaba interpretando las Danzas Sinfónicas de West Side Story de Leonard Bernstein en los Proms. El público estaba extasiado. ¡Qué jóvenes músicos tan maravillosos, recién salidos de la educación musical transformadora de El Sistema (ES)! Nos enamoramos de ellos. ¿Quién no lo haría?
Eso fue en 2007, el mismo año en que Simon Rattle dijo de ES que era “nada menos que un milagro… Desde aquí, veo el futuro de la música para todo el mundo… Ha salvado muchas vidas y seguirá salvándolas”.
Desde entonces, la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela (OSBV), como se convirtió en la Orquesta Juvenil original, ha crecido y su director principal, Gustavo Dudamel, se ha convertido en una superestrella internacional. Es director musical de la Filarmónica de Los Ángeles y en 2026 se convertirá en director musical y artístico de la Filarmónica de Nueva York.
La SBSO y Dudamel darán dos conciertos en el Barbican de Londres durante una gira europea de tres semanas para celebrar el 50º aniversario de ES. Pero sólo cinco días antes, el 10 de enero, Nicolás Maduro será reinaugurado como presidente de Venezuela para un tercer mandato, después de una elección de la que ha sido acusado de haber robado. El director ejecutivo de ES, Eduardo Méndez, hablando conmigo desde Caracas, describe el hecho de que la gira de aniversario coincida con la de ES como una “coincidencia”.
Desde las elecciones del 28 de julio, en las que se prohibió a la líder de la oposición, María Corina Machado, presentarse como candidata, Dudamel ha sido blanco de protestas por el “lavado de cara al arte” de un régimen bajo el cual Venezuela ha enfrentado el colapso económico, el hambre y la violencia. La Corte Penal Internacional está llevando a cabo una investigación sobre presuntas violaciones graves de los derechos humanos en Venezuela. Alrededor de una cuarta parte de la población se ha ido. En lugar de hablar de “la situación”, los venezolanos han comenzado a hablar de “la represión”.
Cuando Dudamel dirigió la Orquesta Sinfónica Nacional Infantil de Venezuela (NCSOV) en el Carnegie Hall de Nueva York el 2 de agosto, un grupo de protesta llamado Human Rights Foundation colocó un camión afuera con carteles que decían: “Maduro robó las elecciones” y “Gustavo Dudamel, ¿por qué estás en silencio? ¿Hasta cuándo servirás como títere y secuaz de Maduro?”. Protestas similares tuvieron lugar más tarde en Los Ángeles y nuevamente en Nueva York en noviembre.
Sin embargo, en 2017, el director publicó un artículo de opinión en The New York Times en el que se pronunciaba contra la violencia en Venezuela después de que un joven músico fuera asesinado por las fuerzas de seguridad. ¿El resultado? El desprecio público de Maduro y, días después, la oficina del presidente canceló la gira de Dudamel y el NCSOV por Estados Unidos.
Cartelera de protesta por el silencio del director de orquesta venezolano Gustavo Dudamel sobre el régimen de Nicolás Maduro.The Human Rights Foundation lorry in New York
Pero para ES y sus orquestas, la música y la política son inseparables. ES, que recibe más de dos tercios de su financiación del gobierno nacional, es parte del Estado venezolano y se gestiona desde la Oficina del Presidente. A partir de 2018, su junta directiva está dominada por figuras importantes del régimen, entre ellas el hijo de Maduro, Nicolás Maduro Guerra (que fue flautista infantil en ES), y la vicepresidenta, Delcy Rodríguez.
En los últimos doce años, las orquestas de ES han viajado con frecuencia en misiones políticas, por ejemplo a la ONU, acompañando a políticos de alto rango. Maduro ha elogiado las giras de las orquestas por “enamorar al mundo”, y si eso no es propaganda, no sé qué lo es.
El papel de propaganda se remonta a décadas atrás. Fundada en 1975 por José Antonio Abreu, el músico y político fallecido en 2018, ES tenía una misión idealista: brindar educación musical gratuita a los niños, afirmando que los ayudaría a salir de la pobreza a través de la creación musical, en la que también aprenden a aspirar, trabajar duro y ser compañeros. Llegó a cerca de un millón de jóvenes. Abreu fue elogiado como un gran humanitario.
Hasta que de repente dejó de serlo. En 2014, el académico británico Geoff Baker, tras años de investigación en Venezuela, publicó un libro que exponía el lado oscuro de ES. Ahora Abreu quedaba desenmascarado como “el ogro filantrópico”.
El arquitecto Frank Gehry con Maduro y Dudamel en 2014
Los problemas se extendieron de arriba abajo. Según varios ex músicos de ES, exiliados y que hablaron anónimamente, la idea de que ES saca a los niños de la pobreza era principalmente “un mito”: la mayoría eran de clase media. “Cuando salíamos de gira por Europa, la gente nos preguntaba: ‘¿Cómo escaparon de las calles?’”, dice uno, describiendo su origen como “realmente normal”. El supuesto elemento de transformación social, señala otro, se introdujo sólo bajo el predecesor de Maduro, Hugo Chávez, que llegó al poder en 2002, como un medio para asegurar la financiación.
Otro músico dice: “No les importaba el desarrollo de los niños. Usaban a los niños mayores para enseñar a los más pequeños, por lo que muchos sufrieron lesiones debido a la mala enseñanza”. Numerosas denuncias de abuso sexual en ES surgieron en artículos, blogs y redes sociales durante la explosión del movimiento #MeToo.
Y todos los músicos dijeron que si alguien intentaba irse, Abreu lo consideraría como una “traición”. Una vez que huyeron de Venezuela, no podrían regresar. Cuando se les preguntó qué temían que pasara si lo hacían, uno dijo: “Cualquier cosa, hasta que los mataran”.
Gustavo Medina dirigió la Orquesta Nacional Infantil durante ocho años antes de Dudamel. Ahora está exiliado. Abreu, dice, era experto en manipular a la gente, explotando sus debilidades: “Sus objetivos se aplicaban con una idea maquiavélica: el fin justifica los medios. Cuando la gente escucha a la orquesta tocando tan hermosamente, es difícil imaginar el precio insoportablemente alto que se pagó para llegar a eso”. ¿Para qué fue todo eso? Medina sugiere: “Quería ganar el premio Nobel de la Paz”.
El compositor y guitarrista Alfonso Montes, también exiliado, relata: “Yo era director de asuntos culturales internacionales de Venezuela cuando Chávez llegó al poder. El ministro de Cultura me preguntó si podía hacer un documento denunciando a Abreu. Le dije: ‘Puedo, pero no quiero que se destruya la idea de que los niños de Venezuela hagan música’.
“Chávez buscaba formas de deshacerse de Abreu. Entonces alguien le aconsejó que usara ES a su favor, ya que daba una buena imagen. Por eso Chávez decidió quedarse con él. Abreu solía decir que la música salvaría al mundo y te haría una mejor persona, pero las prácticas que aplicaba en su organización eran todas corruptas”.
Gustavo Dudamel y José Antonio Abreu sonriendo juntos antes de un concierto.2008. REUTERS/JORGE SILVA
Los músicos con los que hablé habían disfrutado de su infancia en ES y recuerdan las lujosas giras de hace 15 o 20 años. “Se alquilaban aviones y acompañaban a los miembros de la familia del personal o a sus glamorosas 'secretarias'”, dice uno de ellos.
Otro asegura que había “jets privados para el conductor”. “Todos se alojaban en hoteles de cinco estrellas”, dice un tercero, “y recuerdo que en el Festival de Lucerna cenamos con unas 200 personas en un restaurante, donde todos pidieron langosta. Fue un gasto desorbitado. Eso creó la imagen de que en Venezuela todo estaba bien”.
Todo eso se ha marchitado. Pedro M. Burelli es un ex miembro del directorio ejecutivo de la empresa petrolera estatal Petróleos de Venezuela SA. “La industria petrolera solía ser un pilar de Venezuela, creando un gobierno rico”, dice. “Cuando los precios del petróleo eran altos, Chávez inyectó dinero en El Sistema. Pero bajo Maduro, el sector petrolero ha sido destruido. La corriente principal que ahora mantiene al gobierno en marcha son las actividades ilícitas: producción de narcóticos y minería ilegal a un nivel de ecocidio en sitios de patrimonio mundial de la Unesco. El dinero que tiene el estado proviene de fuentes ilegales.
“Es casi una farsa que cuando la gente en Venezuela tiene hambre, o está en la cárcel, o se va del país, se diga: 'Miren esta música tan buena'. Pero incluso El Sistema está diezmado. Miles de jóvenes que participaron se han ido de Venezuela. Ahora América Latina está llena de ellos, tocando sus instrumentos en las esquinas de las calles”.
Gabriela Montero: “Ya no es moralmente aceptable acoger orquestas propiedad de estados rebeldes y operadas por ellos”. Anders Brogaard
La pianista y compositora venezolana Gabriela Montero lleva 15 años sin poder regresar a su país. “Mi país está secuestrado por un régimen de criminales transnacionales, sujetos a sanciones internacionales y a una investigación en curso por parte de la CPI”, afirma.
“Se enriquecen mientras la mayor parte del país apenas sobrevive, robando elecciones para aferrarse al poder. A lo largo de los 25 años de vigencia del proyecto chavista, nuestros músicos han sido reclutados por el mismo aparato estatal para presentar una imagen internacional convincente de cohesión social interna. Pero esto oculta una sociedad que sufre los horrores del fracaso estatal y el exilio masivo. Hoy en día, ya no es moralmente aceptable albergar orquestas propiedad de estados rebeldes y operadas por ellos como mecanismos de poder blando e influencia”.
¿Estaban justificadas las protestas estadounidenses contra Dudamel? Burelli opina que “Dudamel tiene una reputación internacional y debería haber alzado la voz para alertar al mundo sobre lo que está sucediendo”.
El director se encuentra en una posición imposible: condenado si no habla, cancelado, o peor aún, si lo hace. Cuando se le pidió un comentario, un representante de Dudamel dijo: “Gustavo no representa al gobierno actual de Venezuela de ninguna manera, y la Fundación de Derechos Humanos no ha proporcionado ninguna prueba de sus afirmaciones en ese sentido. Al igual que Gabriela Montero, Gustavo siente profundamente por quienes sufren en Venezuela. Sin embargo, a diferencia de Montero, cree que El Sistema es una de las fuerzas más poderosas de cambio positivo en su país y en todo el mundo”. ¿
La gira de la orquesta tiene como objetivo blanquear el régimen con arte?, le pregunto a Méndez. “Todos los que asistan a nuestros conciertos no solo verán cómo tocamos Mahler”, responde. “Sentirán esta energía del pueblo latinoamericano, estos venezolanos que vienen aquí. Y creo que eso es lo que la gente quiere ver”.
ES, añade, se ha tomado muy en serio las acusaciones de abuso sexual y de otro tipo y ha introducido medidas de protección, incluida la formación del personal: “Cada núcleo [organización local] de ES tiene ahora una oficina de reparación y protección, compuesta por gente de la comunidad. Tenemos conexiones con Unicef y otras ONG que ayudan”. Mientras tanto, varias organizaciones internacionales inspiradas en El Sistema o que llevan su nombre no están afiliadas a Venezuela y muchas consiguen buenos resultados.
Hay pocas señales de que los locales o promotores internacionales estén dispuestos a reconocer que puede existir un problema. La empresa de gestión musical Askonas Holt (AH), con sede en Londres, ha organizado giras para las orquestas y coros de ES desde 2007.
Gustavo Dudamel & Simon Bolivar Symphony Orchestra – Bernstein: West Side Story: Mambo
En respuesta a la reciente petición de Montero de que la compañía deje de trabajar con ellos, un portavoz de AH dijo que la gira actual “comenzó su andadura mucho antes de cualquier plan para una inauguración en Caracas y no hay ningún vínculo entre ambos eventos”.
También se refirieron a trabajar con “salas de conciertos de toda Europa que quieren presentar El Sistema y que no ven sus presentaciones como un reflejo de un gobierno o partido”. Las protestas de la compañía sobre el momento parecen ingenuas, dado que todas las tomas de posesión presidencial en Venezuela en los últimos 25 años han tenido lugar el 10 de enero, cada seis años, la última en 2019.
Queda una última pregunta: ¿cómo puede considerarse eficaz una reivindicación de décadas de transformación social a través de la educación musical cuando esa sociedad se acerca al colapso? El Sistema, las orquestas y Dudamel pueden ser grandes anuncios publicitarios para Venezuela, pero ¿es Venezuela realmente un buen anuncio para ellos?
“No podemos seguir vendiendo la idea de que la música transforma la sociedad mientras ignoramos convenientemente el papel que la propaganda musical juega en la misión ideológica de Venezuela”, concluye Montero. Es difícil no estar de acuerdo.
Solicitamos ayuda para nuestro amigo César Díaz, profesor titular de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Carabobo, que en este momento presenta un estado delicado de salud que implica un costoso tratamiento y la realización de diversos exámenes de manera URGENTE destacando más de manera especifica una Resonancia abdominal con contraste venoso y énfasis calangiográfico.
Aquí les dejamos los elementos necesarios para hacer postales alusivas a la situación venezolana.
Si divulgan la situación que padecemos por las llamadas redes sociales digitales o por el tradicional correo, virtual o postal, se lo agradeceremos. Obviamente esta es una petición que le hacemos a los liponautas que no sean venezolanos y que no estén en el país porque hacerlo en Venezuela es una condena segura de terrorismo.
En un país sumido en la represión, una madre venezolana, vive un día aterrador cuando presencia desde su ventana cómo sus vecinos son llevados presos tras protestar pacíficamente. Desesperada, contacta a su hijo, un joven guardia nacional, para confrontarlo sobre su papel en el sistema opresivo. Mientras el miedo y la tensión crecen, La madre deberá elegir entre el silencio o arriesgarlo todo para defender la verdad.
La Verdad: Un cortometraje con un mensaje a las fuerzas armadas de Venezuela
Tensión, frustración y muchas otras emociones son las que provocan los poco más de cuatro minutos que dura el cortometraje La Verdad, una pieza con un mensaje enfocado en las fuerzas armadas de Venezuela.
Ambientado en las protestas postelectorales, narra una conversación entre una mujer que presencia una represión violenta y su hijo, un uniformado de la Guardia Nacional.
El director de la obra, Alejandro Solanilla, dijo en entrevista concedida a El Carabobeño que el objetivo de es que el contenido llegue a los militares del país. “Todos estamos sufriendo, todos la estamos pasando la mal, ¿qué más hay que esperar?”.
La frustración de no poder luchar en las calles de Venezuela al estar como migrante en Estados Unidos, fue su inspiración. Además de alzar la voz porque no pueden hacerlo dentro del país.
El título “La Verdad” se refiere a que existe solo una, aunque se trate de ocultar. Solanilla señaló que los funcionarios y sus familiares también enfrentan la misma realidad del resto de los venezolanos, y por eso el mensaje es para ellos.
El mayor desafío que tuvo durante la realización del cortometraje fue el riesgo al que se expuso todo el equipo, basado en la censura impuesta en Venezuela. También hacer el trabajo con la actriz Elba Escobar, a quien agradeció por aceptar la propuesta. “Sé que es muy delicado y que no todo el mundo está dispuesto a jugársela, pero ella leyó el guion y me dijo que sí, que quería ser parte de esto, que ella también quería hablar de esto”.
La Verdad sin fines económicos
Este es un proyecto profesional que asumió por completo el director, con la meta de que el mensaje llegue a todos los venezolanos, dentro y fuera del país, que les toque el corazón y hacerlos reflexionar.
La obra fue grabada una parte en Puerto Rico y otra en Estados Unidos en jornadas de ocho hora por dos días. “Todo fue financiado por mí y lo logré con pocos recursos y el apoyo de amigos”.
“La Verdad” se estrenó este jueves 5 de diciembre en YouTube y cualquier persona puede verlo de forma gratuita.
Mientras estudiaba artes audiovisuales en la Universidad Arturo Michelena de Carabobo en 2014, participó activamente en las protestas de calle. En ese momento hizo un cortometraje sobre las personas que se iban del país y ese sentimiento de que quizás no volverían. Luego le tocó vivir esa experiencia al irse a Norteamérica donde comenzó a trabajar en diferentes áreas hasta que llegó la oportunidad de hacer lo que le apasiona.
Fue así como realizó el documental “La Voz de los Migrantes”, junto a Sergio Noel y Adrián Salas, que fue la primera pieza de este tipo de otras que ha hecho. También ha dirigido videos musicales y comerciales. Su sueño es hacer un largometraje en Venezuela.
Durante sus años en el exterior ha conocido a muchos venezolanos que trabajan en grandes proyectos. “Existe un club gigante de personas demasiado talentosas de nuestro país que están detrás de proyectos que jamás te imaginarías”.