Mostrando entradas con la etiqueta Sergio Quitral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sergio Quitral. Mostrar todas las entradas

domingo, 25 de enero de 2026

Los diádocos ciegos y tuertos de Reynaldo Pérez Só : Su poesía y legado en la Venezuela bolivariana

 




Escoger caraotas

Escoger caraotas raya con la escritura:

se vierten los granos en el agua de la paila

y las palabras en la hoja de papel;

y luego se saca el grano que flota.

Exactamente, toda palabra flotara en el papel,

agua congelada, y la plomada su verbo:

pues para escoger las caraotas, se sopla en ellas,

y se bota lo ligero y vacío, la paja y el eco.


2

Con todo, en el escoger hay un riesgo

que entre los granos pesados entre

un grano cualquiera, piedra o indigesto,

un grano inmasticable, que rompa una muela.

Incomparable, si se trata de escoger palabras:

la piedra da a la frase su grano más vivo:

obstruye la lectura defluente, fluctual,

provoca la atención, la atrae con el riesgo


Joao Cabral de Melo Neto

Versión al español de Reynaldo Pérez Só



Ciegos y tuertos del rey bizco

Una mirada a la poesía y legado de Reynaldo Pérez Só en 40 años (*)




Sergio Quitral



I. Reynaldo Pérez Só y la creación de un modelo



La importancia literaria de Reynaldo Pérez Só no radica tanto en haber creado un estilo original —aunque lo hizo— como en haber creado a sus discípulos: a los reynaldianos, a su tribu, a sus lectores. Esta afirmación es central para comprender un ecosistema poético específico: el que separa el universalismo diverso de las décadas de 1970 y 1980 de la uniformidad estilística que comienza a imponerse en el nuevo milenio en Venezuela, donde emerge con claridad lo que podría llamarse el modelo reynaldiano.


J. M. Villarroel París, Eugenio Montejo, Reynaldo Pérez Só, Alejandro Oliveros y Teófilo Tortolero.

No se trata aquí de una imputación moral ni estética al poeta, sino de una constatación: su poética se convirtió en un modelo reproductivo, especialmente eficaz dentro de un sistema pedagógico —talleres, universidad, revistas— que tendió a fijar ese modelo como forma dominante.



Para morirnos de otro sueño
Reynaldo Pérez Só
2780 Visualizaciones desde el 15 abr de 2021 hasta la fecha de publicación de esta entrada.


El estilo reynaldiano posee un sello reconocible: el desplazamiento del paisaje interior al exterior; una técnica de contención y parquedad; la indecisión del lenguaje; una dificultad deliberada de transmisión; un arco visual más sonoro que referencial; una poesía abstracta, táctil, rugosa, donde el sonido y la textura del lenguaje prevalecen sobre el significado explícito. Muchas de las nuevas voces han encontrado en este modelo un modo cómodo y legitimado de decir lo propio, convirtiéndose —sin plena conciencia— en extensiones de ese decir precario, visual y hermético que tiene en Reynaldo su origen.

Reynaldo Pérez So en París. 1968. Fotografía de Orlando Aponte.


Aquí el problema no es la existencia del estilo, sino su hegemonía.


II. Talleres, planarias y la reproducción del estilo



Recuerdo un libro de Psicología de bachillerato, de Ignacio Burk, cuyo capítulo más sugerente se titulaba “Cómase a su profesor” (página 464). Allí se hablaba de la planaria: un organismo del género de los triclánidos similar a un pez plano con dos ojos simétricos enfocados hacia arriba capaz de reproducirse desde cualquier fragmento de sí mismo y, lo más extraordinario, de copiar las conductas de aquellos que devora. Si una planaria se alimenta de otra, absorbe no solo su cuerpo sino también sus aprendizajes, que quedan fijados en su comportamiento.

Ignacio BurkImagen tomada de aquí.


Gran parte de lo que he leído en la poesía venezolana reciente me recuerda a esa planaria: como si la suma de múltiples estilos hubiese derivado en uno solo, uno que terminó por devorar a los demás.


Mi percepción es que la acción de los talleres literarios —y su reverencia casi ritual a la vida cultural de los años setenta, a sus revistas, a su mitología— con Reynaldo Pérez Só en el centro, ha gestado involuntariamente esta uniformidad. Se instaló la idea de que ese momento fue irrepetible y modélico, y se intentó perpetuar no su diversidad sino una forma de decir, la de Reynaldo.

Grupo literario Tráfico. De izquierda a derecha: Rafael Castillo Zapata, Alberto Márquez, Igor BarretoYolanda Pantin, Armando Rojas Guardia y Miguel Márquez. Foto: Vasco Szinetar.
Imagen tomada de Pinterest.

El mito de que Venezuela sigue siendo un país de gran poesía es parcialmente falso. Existen voces valiosas y poetas relevantes, sin duda, pero ningún período reciente ha logrado reproducir la densidad, variedad y coexistencia de estéticas que caracterizaron a las décadas del setenta y el ochenta. La diversidad dio paso a la repetición unívoca. De lo múltiple a una voz predominante.

Grupo Guaire.


Witold Gombrowicz hablaba de una mala conciencia del escritor moderno: “es como si nuestros escritores durante su desarrollo hubiesen ocultado algo y como consecuencia de esta ocultación no fuesen capaces de ser absolutamente sinceros” (pág. 29 , “Diario”, Editorial Cuenco de Plata). Lo que aquí se oculta, a mi juicio, es de ocultar a los otros, de una incapacidad de leer con exigencia, de confrontar lo distinto, sumada al efecto planaria: un sistema menos demandante que aquel universo abundante y conflictivo que hoy ha desaparecido.


III. Estilo, paisaje y la pérdida del riesgo

La poesía venezolana fue durante largo tiempo una poesía del paisaje: Bello, Pérez Bonalde, Ramos Sucre, Gerbasi. Los poemas a El Niágara, la zona tórrida, la selva, el canto continuo del mundo exterior. Hoy ese paisaje ha sido sustituido casi por completo por la angustia interior. El objeto se ha convertido en el yo. El paisaje ha pasado a ser el individuo. Salvo en la música popular folclórica, que por su inmediatez y su amor a la tierra  dan en el canto llanero loas continuas al mundo natural y al paisaje. Quizá el regreso futuro de millones de venezolanos permita una reconfiguración de esa memoria paisajística ausente. Por ahora, dominada por la interioridad. 



Reynaldo Pérez Só (Venezuela)
1274 Visualizaciones desde el 11 jul de 2011 hasta la fecha de publicación de esta entrada.

El poema “Escoger frijoles” de João Cabral de Melo Neto ofrece una enseñanza decisiva. Escribir implica limpiar, elegir, retirar lo ligero. “Escoger frijoles limita con escribir/se echan los granos en el agua del barreño/ y las palabras en la hoja de papel/y después se tira lo que sobrenada /En efecto toda palabra sobrenada en el papel/y después se tira fuera lo ligero /pues para escoger ese frijol, soplar sobre él y tirar fuera lo leve y hueco, paja y eco.” Pero el poema da un vuelco: Pero ese escoger frijoles entraña un riesgo: /el de que entre los granos pesados, entre/un grano cualquiera, piedra o indigesto, /un grano inmasticable, que rompa un diente. /Seguro que no en el escoger palabras: La piedra da a la frase su grano más vivo:/obstruye la lectura fluctuante, fluvial/azuza la atención, la pesca con el riesgo. la piedra indigesta, el grano que rompe el diente, es necesario. La piedra da a la frase su grano más vivo; interrumpe la fluidez y obliga a la atención. Eliminarla sería empobrecer el poema. 


En poesía, a veces el poeta mismo es esa piedra: lo distinto, lo incómodo, lo verdadero. El taller, cuando funciona como máquina reproductiva, tiende a eliminar la piedra en nombre de la corrección, del estilo compartido, del consenso. Allí comienza el problema.

Reynaldo Pérez Só. Fotografía de José Antonio Rosales


El taller literario moderno —desde el Iowa Writers’ Workshop (1936) hasta su llegada a Venezuela en 1975 con el CELARG y figuras como Ludovico Silva, Alfredo Armas Alfonzo, José Balza, Ida Gramcko, Juan Calzadilla— es una herramienta valiosa. Reynaldo Pérez Só proviene de esa escuela y fue un gran promotor cultural: impulsó talleres, lectura, formación, comunidad. Su aporte institucional es innegable.


Pero junto a ese logro se consolidó un modelo estilístico dominante.

¿Qué es el estilo? “No lo que se dice”, sino “cómo se dice”. Es el ropaje, la respiración, el pulso. Como señala Johannes Pfeiffer, en el estilo el “qué” queda absorbido por el “cómo”. ( pag 42, Johannes Pfeiffer, “La poesía”, FCE, sobre el estilo ) Cuando reconocemos el mismo corte de verso, el mismo sonido, el mismo silencio, sabemos que estamos ante un club, una insignia, una fórmula.

Adhely Rivero, Carlos Osorio y Reynaldo Perez Só frente al departamento de Literatura, el "bunker". Fotografía de José Antonio Rosales(coloreada). 

Imagen tomada de la revista Laberinto de Papel.


Entre Reynaldo y sus epígonos existen diferencias claras. Quienes han trabajado consistentemente el paisaje son Luis Alberto Crespo y Adhely Rivero, ambos expresan el mundo interior con lo exterior, y logran integrar el modelo a un paisaje personal —desierto y llano— con mayor solvencia y consistencia, especialmente el Adhely de sus primeros libros. Este último ha logrado entrelazar consistentemente a través de su obra desarraigo y epifanía que va del extrañamiento del paisaje a la absorción y soledad del mundo urbano, en otras palabras hacia la resignación.  Carlos Osorio representa quizá al discípulo más logrado de Reynaldo: en ambos el intimismo se transforma progresivamente en una misión ética, en ambos el intimismo está asociado a una voluntad, al rictus, a un deber ser, y en el caso de Osorio progresivamente a través de sus cuatro primeros libros, el niño cede paso ante el padre, la ingenuidad y pureza inicial va cediendo hacia la adustez y la tiranía, adquiriendo su poesía el peso de una misión: hacer hablar al padre (que es ominoso, oscuro, aconseja y juzga) para obtener a través de una suerte de trasposición, padre convertido en hijo, su total redención.  

 

Adhely Rivero. Fotografía de Vasco Szinetar.


Reynaldo concebía la poesía como súbdita del ojo: la función espacial del poema, su silencio, estaban pensados para la lectura visual, no para la declamación. Sin embargo, muchos de sus continuadores practican una poesía teatralizada, ceremonial, casi litúrgica. Allí surge una disonancia profunda.



Reynaldo es fuerza centrípeta: sosiego, timidez, parquedad. Sus epígonos, aun conservando la forma, avanzan en una deriva centrífuga: del recogimiento al grito, del silencio al aplauso, de la contención a la externalidad.

En la fotografía, de izquierda a derecha, Víctor Manuel Pinto, Tannia Maruja García, José Mestre Infante y Vielsi Arias Peraza. Imagen tomada de Radio América

Tras su salida del departamento de literatura, la maquinaria continuó en piloto automático. Generaciones posteriores —Adhely Rivero, Carlos Osorio, Arnaldo Jiménez, Cynthia de Santis, Norys Nicoliello, Azul Urdaneta, Pedro Aparicio Velázquez; luego Néstor Mendoza, Víctor Pinto y su círculo— reconocieron en la voz de Reynaldo su propio modelo. La era del viejo alea iacta est , queda así configurado un estilo. Lo que cambia es lo que queda por decir, el contenido. 

Freddy Ñañez y el Homenaje a la  revista Poesía en EXPOESÍA

Otros universos estéticos fueron Oliveros, Peláez, Barroeta, Tortolero, Calzadilla, Montejo, Castro, Palomares— no generaron epígonos duraderos. Quizá porque no convirtieron su estética en modelo pedagógico pese al caso de Calzadilla que trabajó impartiendo talleres en el CELARG. Alejandro Oliveros dejó un caso singular sin taller: Alí Pérez, discípulo a “motu proprio” confesional, cuya poética es un continuo diagnóstico de sí mismo, un retrato en placa de rayos equis de su vida, enfermedad y miedo en Villa de Cura. Otros casos aislados, como Harry Almela, dialogan más con Rojas Guardia y con Tráfico y Guaire. Poesía del sonido, de la evocación sonora, del discurso eufónico, del vuelo etéreo, de un estado parecido a la catarsis pero sin fe, parecido al arrobamiento pero sin amor, en una suerte de onanismo platónico.

Teófilo Tortolero. Fotografía de Héctor López Orihuela. Tomada de la Revista Auditorio Nº1. 1991

El destino de las poéticas sin esa piedra de la que habla Melo Neto, sin riesgo, sin hueso trágico, es el de la evaporación y el olvido, y a veces el problema está en la forma. Deslastrarse de una forma estilística dada, ayudaría a la originalidad, aunque según Harold Bloom la influencia es una condición inevitable, conflictiva y profundamente psicológica, no una transmisión pacífica de ideas (Ver “La angustia de las influencias”, 1973) la influencia no es una inspiración sino una carga, ir contra ella nos hace conscientes del peligro de la forma. 

José Barroeta. Fotografía de Héctor López Orihuela


Este ensayo no busca impugnar una obra ni un legado, sino señalar un problema mayor: cuando una poética se convierte en modelo único, la literatura pierde su conflicto, su aspereza y su verdad. La piedra vuelve a ser necesaria.



Homenaje a Reynaldo Pérez Só (8vo Festival Mundial de Poesía 2011)
72 visualizaciones  desde el 28 ago 2013 hasta la fecha de publicación de esta entrada.



*Nota: Conocí a Reynaldo en 1983 cuando comencé en la Universidad. Pensé en la palabra legado tal cual su significado: compartir y continuar valores, creencias y experiencias vitales. Tomé la fecha más cómoda de 1985-2025 para explicar su influencia en la literatura en el transcurso de cuarenta años.  




*******


 



Reynaldo Pérez Só. Caracas, 1945 – Valencia, 2023. Poeta, ensayista, traductor, editor, profesor y médico. Se desempeñó como Jefe del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. Fue co-fundador de la revista Poesía, la cual dirigió durante varios años. Entre sus libros de poesía destacan: Para morirnos de otro sueño (1971); Tanmatra (1972); Nuevos poemas (1975); 25 Poemas (1982); Matadero (1986); Reclamo (1992); Px (1996); Solonbra (1998) y Rosae rosarum (2011). Su vida y su trayectoria literaria fueron reconocidas por el Festival Mundial de Poesía de Venezuela y el Encuentro Internacional POESIA Universidad de Carabobo. Pérez Só es Premio Nacional de Literatura (2019 – 2020).


Tomado de la Revista Poesía.



*******






Sergio Quitral nació en 1964, en Chile, estuvo residenciado en Venezuela desde 1980 hasta el año 2015 cuando siguió el consejo de Los Prisionarios en Tren al sur. Profesor egresado de la Universidad de Carabobo en Ciencias Sociales. Ensayista en temas de arte y poesía, colaborador de "Tuna de Oro" y revista "Poesía" en la UC. Profesor de Arte del Centro Piloto Luis Eduardo Chávez, del Ateneo de Valencia. Libros publicados: "La promesa que nos hace la Noche", 1er. Premio Bienal "Roque Muñoz", editado por Secretaria de Cultura Gobierno de Carabobo, en la colección María Clemencia Camarán (2002). "La balsa de Medusa" Colección Primer Libro Poesía de la Universidad de Carabobo (2002). "Aquel Viento sin Nombre", edición personal Hermana Poesía (2004). "Sobre tigres, hombres y sueños" Premio Conac, Poesía Concurso Nacional de las Artes, edición "Cada día un libro" (2006)  “El reino del pájaro silencioso”, Colección Breves Contemporáneos, editorial El Perro y la Rana, 2009.Caracas. El fuego protector", editorial El Perro y la Rana, 2013,Caracas.

Enlaces Relacionados:



El Autorretrato de Reynaldo Pérez Só y su tardío homenaje



Reynaldo Pérez Só: la poesía no es más que un instante de oración, muy íntimo sin ninguna utilidad meramente física, un dar sin peso materializado



Recital Poético en Homenaje al poeta valenciano Reynaldo Pérez Só, en la Casa Steinworth de San Cristóbal, el 11 de agosto 2023



“PX”, DE REYNALDO PÉREZ SÓ: LECTURA DE LA AGONÍA



Pedimos una pequeña ayuda para nuestro amigo el poeta Reynaldo Perez So, Premio Nacional de Literatura 2021.



ADHELY RIVERO EN SOL DE SED



Los 53 años de la Revista Poesía: Cauce y camino de los ríos encontrados



Fáver Páez: "Te concibo intraducible y desnuda como un poema de Reynaldo Pérez So..."

Tres poemas





































22/03/2026

viernes, 20 de diciembre de 2024

José Carlos Denóbrega y las hormigas en el laberinto

 



Estimados Liponautas


Hoy compartimos con ustedes este texto que publicó nuestro amigo Sergio Quitral, el pasado 4 de octubre recordando a José Carlos De Nóbrega, a un año de su partida.


José Carlos, aquí, nos sigue acompañando... 


*******

Sergio Quitral


4 de octubre 

 

Las hormigas en el laberinto


Hoy, hace un año, se fue un gran amigo, José Carlos Denóbrega. Palabras dirigidas a ese publico para el que Denóbrega escribía sus cartas desesperadas con la promesa de llevarlos a lo más alto, abierto y panorámico de cierta literatura suya en la que parecía sentirse cada vez más a gusto y dueño de su estilo. Dejo pendiente la lectura de un ensayo a Reynaldo Perez So y otro sobre sus días juveniles . Sus ensayos eran brillantes, aunque también tenían ese algo de boxeo de sombras, y muchas veces las palabras se retorcían como una cuerda que gira sobre si misma para ser menos explícitas y más engañosas. Lo recuerdo leyendo sus escritos como si fuesen más para él mismo que para los otros. A veces sus ensayos adquirían un tono confrontativo como si sospecharan de un enemigo en alguna parte, quizá en él mismo. Era artista y erizo, y escribir lo ponía frente a su doble critico menos tolerante. En el oficio de escribir el artista quiere o no quiere dejarse ver. En ese caso era lo segundo. Su país de escritores que hablan de otros escritores es propio de este Carlos que se ocultaba entre madejas de significados  salvo al final cuando era inevitable, porque estaba abierto, machacado y expuesto como un insecto a la vista de todos. Siempre lo recuerdo como era en los años ochenta cuando lo conocí. Más risueño que en la madurez, aunque ya estaba el personaje nervioso, encorvado, fumando siempre. Imagino que evocaba a sus mayores, a otros que admiraba porque eran también solitarios, repetitivos, de leer el diario, de tomar café  y tener rutinas sagradas como lo fueron sus muchos años de trabajo. Me admiraba su resistencia a no dormir o dormir poco. Era noctámbulo desde siempre, sin embargo, el tiempo ha pasado y pasará como si nada ocurriera bajo el sol, todos recorremos ese mismo camino de las hormigas que no saben lo que hay más allá o no les interesa, y sin embargo, lo queramos o no, todos llevamos un fragmento de nuestro viejo amigo Carlos a cuestas. Escribí esto porque Carlos quería algún día reconstruir sus días juveniles, hacerle honor a nuestro tiempo, a esos días de cine y café en la extinta fuente de Soda el Frapé y a esas noches de vagar y vagar por la ciudad con sus luces de neón con olor a caucho y pollo frito, o quizá sea mejor que todo quede así como siempre ha sido...

José Carlos De Nóbrega. Fotografía ochentosa de Sergio Quitral



*******




José Carlos De NóbregaEnsayista y narrador venezolano (Caracas, 1964 - Valencia, 2023). Licenciado en educación, mención lengua y literatura, de la Universidad de Carabobo (UC). Forma parte de la redacción de la revista Poesía, auspiciada por la misma casa de estudios. En 2007 su blog Salmos compulsivos obtuvo el Premio Nacional del Libro a la mejor página web.

En 2015, fue profesor invitado por la Universidad de Salamanca para dictar un curso sobre literatura venezolana, auspiciado por la Cátedra Ramos Sucre de la USAL y el CENAL.


Ha publicado dos volúmenes de ensayo: Sucre, una lectura posible (Universidad de Carabobo) y Textos de la Prisa (Gobernación del estado Carabobo) en 1996. Los libros de ensayos Derivando a Valencia a la Deriva (2007) y Salmos Compulsivos por la Ciudad (2008, versión digital en www.letralia.com) han sido publicados por las editoriales “El Perro y la Rana” y “Letralia” respectivamente. En mayo de 2008, la Editorial Letralia publicó Para machucar mi corazón: Una antología poética de Brasil (serie Transletralia, versión digital en www.letralia.com), de la cual es el compilador y el traductor. En 2011 apareció el libro de ensayos Salmos Compulsivos, bajo el sello editorial Protagoni, c.a..


El Fondo Editorial Fundarte publicó el libro de cuentos El Dragón Lusitano y otros relatos, en 2013. En 2014,


Fundarte hizo públicas dos traducciones a saber: los libros de poesía Las imaginaciones / El soldado raso. de Ledo Ivo y la novela La Pasión según G.H., de Clarice Lispector. También tradujo Dispersión / Indicios de Oro, del poeta portugués Mário de Sá Carneiro.


Ha colaborado en diversas publicaciones periódicas: Poesía, La Tuna de Oro, Tiempo Universitario, Letra Inversa del diario Notitarde, Laberinto de Papel, Revista Nacional de Cultura, Imagen, suplemento Letras del diario Ciudad Ccs, el diario Vea y Fauna Urbana.



*******






Sergio Quitral nació en 1964, en Chile, residenciado en Venezuela desde 1980. Profesor egresado de la Universidad de Carabobo en Ciencias Sociales. Ensayista en temas de arte y poesía, colaborador de "Tuna de Oro" y revista "Poesía" en la UC. Profesor de Arte del Centro Piloto Luis Eduardo Chávez, del Ateneo de Valencia. Libros publicados: "La promesa que nos hace la Noche", 1er. Premio Bienal "Roque Muñoz", editado por Secretaria de Cultura Gobierno de Carabobo, en la colección María Clemencia Camarán (2002). "La balsa de Medusa" Colección Primer Libro Poesía de la Universidad de Carabobo (2002). "Aquel Viento sin Nombre", edición personal Hermana Poesía (2004). "Sobre tigres, hombres y sueños" Premio Conac, Poesía Concurso Nacional de las Artes, edición "Cada día un libro" (2006)  “El reino del pájaro silencioso”, Colección Breves Contemporáneos, editorial El Perro y la Rana, 2009.Caracas. El fuego protector", editorial El Perro y la Rana, 2013,Caracas.

Enlaces relacionados:


**José Carlos de Nóbrega: Crónica de una memoria imborrable en la distancia**





A José Carlos De Nóbrega en su despedida...,por Solange Rincón



Marichina García Herrero: José Carlos De Nóbrega, era un gran Señor Escritor, un intelectual maltratado, enamorado de las almas de la vida, de sus amigos y de sus mujeres




José Carlos De Nóbrega: Vivimos en un mundo donde se premia la mediocridad y la mayoría se inclina ante el poder, que está administrado por una burocracia estúpida e indolente





La soledad del escritor José Carlos de Nóbrega

Por Sol Linares





Mi muy Querido Señor Escritor José Carlos De Nóbrega.

Por Marichina Garcia Herrero





ESOS AMIGOS DE UNO PARA JÓSE CARLOS DE NÓBREGA

Por José Pulido





JOSÉ CARLOS DE NÓBREGA: MUCHAS GRACIAS POR TU POESÍA

Por José Pulido





UN ACERCAMIENTO A LA VIDA DEL PSIQUIATRA PEDRO TÉLLEZ CARRASCO





UN ACERCAMIENTO BIOGRÁFICO A TEÓFILO TORTOLERO





Fáver Páez: Un acercamiento bioliterario





Pedro Téllez. Un cotilleo bioliterario.





ELOGIO AMISTOSO AL ESCRITOR RAFAEL SIMÓN HURTADO





CON CLAUDIA VIENDO A SALAMANCA NUBLADA





LAS PIERNAS BIEN TORNEADAS DE LA ESCRITORA SOL LINARES





VEN Y ENLOQUECE: EL DESIERTO EDITORIAL EN CARABOBO





EL HUMO DEL CIGARRILLO ME HACE LLORAR

El escritor venezolano Carlos Yusti en la publicación mexicana "Humo Sólido" n° 3





ELOGIO RETICULAR DEL LIBRO EN RÚSTICA Y SUS ALREDEDORES





"No pretendo con la presente superar a Cortázar contándole a su señorita en París sobre hermosos conejitos vomitados"

CARTA A CLARICE LISPECTOR CON MOTIVO DEL QUINCUAGÉSIMO CUMPLEAÑOS DE G.H.





ANA ENRIQUETA TERÁN O EL CORAZÓN DEL ÁGUILA





CHEO, GABO Y MAYRA:UN ELOGIO POR PARTIDA TRIPLE

DESDE CASI MIS CINCUENTA AÑOS





CONSEJO A UN JOVEN POETA, A UNA DAMA VACILANTE Y VALS FÚNEBRE PARA HERMENGARDA

3 POEMAS DEL POETA BRASILEÑO LEDO IVO





LA CARICIA DEL ANTICRISTO REVISITADA.

Una reseña del libro “Nietzsche: la moral como envenenamiento. Metafísica, historia y nihilismo”

Por José Carlos De Nóbrega





CRÓNICAS INVERTIDAS SOBRE PARAÍSOS ARTIFICIALES.

UNA RESEÑA DEL LIBRO "FANTASMAS" DE LUIS LAYA.

Por José Carlos De Nóbrega





Crónicas patibularias o el mundo de José Carlos de Nóbrega





Blasina de Los sauces. Un cuento de José Carlos de Nóbrega





"Confesiones de un poeta" por Ledo Ivo. Una traducción de José Carlos de Nóbrega





Los Salmos de color canela

Un acercamiento al libro "Salmos compulsivos" de José Carlos De Nóbrega





El Presidente ha de prestar atención de las demandas de las Fuerzas Vivas sin ofender a las Fuerzas Bolsas

EL PRESIDENTE.

Un texto de Aníbal Nazoa





Invitación al recital de EN/CLAVE POËTICA





LAS CELESTIALES: UNA PARODIA DE LOS DISCURSOS AUTORIZADOS





25 POEMAS: UNA REEDICIÓN EN LOS AFECTOS por José Carlos De Nóbrega





Invitación a las presentaciones de los libros: Palabras españolas de origen Árabe de Aref Accad y Salmos Compulsivos de José Carlos De Nóbrega





Invitación a la charla: "Dos textos lúcidos sobre el diablo"





Conversatorio sobre la obra literaria y fotográfica de Juan Rulfo





Presentación de los poemarios "Mareas" y "caballo de escoba" de los escritores Mirih Berbín y Arnaldo jimenez





Invitación a una charla sobre la novela Blanco Nocturno de Ricardo Piglia





BESTIARIO Y ENSOÑACIÓN DE RICHARD CAMACHO por José Carlos De Nóbrega





Invitación: Elogio panorámico a Reynaldo Pérez Só




ELOGIO PANORÁMICO A REYNALDO PÉREZ SÓ por José Carlos de Nóbrega





¡EL GRUPO LI PO VIVE!

por José Carlos De Nóbrega





LA ODISEA LÚDICA DE RICHARD MONTENEGRO

Un acercamiento al libro 13 fábulas y otros relatos

por José Carlos De Nóbrega





INSERCIÓN DE LA REVISTA “POESÍA” EN EL PANORAMA POÉTICO VENEZOLANO DE LOS ÚLTIMOS TREINTA AÑOS por JOSÉ CARLOS DE NÓBREGA





REVISTA POESIA: APROXIMACION AL AMPARO DE LA ESTRIDENCIA.





PRESENTACIÓN DEL CUADERNO Nº 4 DEL PARLATINO: "REPÚBLICA SAHARAUI: TRES MIRADAS". LIBRERÍAS DEL SUR VALENCIA, SÁBADO 11 DE DICIEMBRE DE 2010





UN PÚBER TERCO ARRIBA A 14 AÑOS:

RAFAEL SIMÓN HURTADO LA REVISTA LITERARIA EN MINIATURA"MUESTRAS SIN RETOQUES"





Una Jornada Lúdica sobre la Literatura en el Liceo Pedro Gual en Valencia, la de Venezuela





Descarga la Antología Terrorista del Grupo LI PO





JUAN CALZADILLA,CAMARADA DEL AMANECER





ACENTO DE CABALGADURA O LA TILDE QUE PREFIGURA EL DECIR

por JOSÉ CARLOS DE NÓBREGA





"Voy a extrañar varias cosas de Venezuela: la gente que conocí, el paisaje, el acento, la múltiple aplicación de la palabra "vaina", y también las largas explicaciones del presidente Hugo Chávez Frías"

CRÓNICAS LIBRESCAS. Parte III/III: Un acercamiento a la Feria Internacional del Libro de Venezuela (FILVEN, 2007)





"Nos asamos en la pre­sentación de Laura Antillano"

CRÓNICAS LIBRESCAS. Parte II/III: Un acercamiento a la Feria Internacional del Libro de Venezuela (FILVEN, 2007)





"Chávez no es corrupto, muchos de los que lo rodean si"

CRÓNICAS LIBRESCAS. Parte I/III: Un acercamiento a la Feria Internacional del Libro de Venezuela (FILVEN, 2007)





REVISITA AL CÓMIC, LA CIENCIA FICCIÓN Y LA FANTASÍA EN VALENCIA:

NOSTROMO Y OJOS DE PERRO AZUL.

Parte III/III





REVISITA AL CÓMIC, LA CIENCIA FICCIÓN Y LA FANTASÍA EN VALENCIA:

NOSTROMO Y OJOS DE PERRO AZUL.

Parte II/III





REVISITA AL CÓMIC, LA CIENCIA FICCIÓN Y LA FANTASÍA EN VALENCIA:

NOSTROMO Y OJOS DE PERRO AZUL.

Parte I/III





Andrés Mariño Palacio y Salvador Garmendia: dos voces de la diáspora. Parte II /II.





Andrés Mariño Palacio y Salvador Garmendia: dos voces de la diáspora. Parte I /II.





Invitación a charla del Grupo Li Po sobre cómic, ciencia ficción y fantasía





ALEJANDRO ROSSI (1932-2009). CUATRO TEXTOS BREVES y una nota de José Carlos De Nóbrega





Andrés Mariño Palacio. Reseña Biográfica.

Texto de José Carlos De Nóbrega e Ilustración de Orlando Oliveros





PRESENTACIÓN DEL LIBRO "SALMOS COMPULSIVOS POR LA CIUDAD" DE JOSÉ CARLOS DE NÓBREGA. POR GUILLERMO CERCEAU





INVITACIÓN A LA PRESENTACIÓN DE MI LIBRO "SALMOS COMPULSIVOS POR LA CIUDAD"





UN POEMA DE VINICIUS DE MORAES:BALADA DE LOS MUERTOS DE LOS CAMPOS DE CONCENTRACIÓN (Traducción de José Carlos De Nóbrega)





"TEOREMAS DE LOS ADIOSES Y LOS AJUSTES DE CUENTA"





LÍNEAS AGRADECIDAS A III FILVEN 2007





AFICHES EQUÍVOCOS DE GUILLERMO CERCEAU & LUIS MAVILLA.





GUILLERMO CERCEAU, CRONISTA FORENSE DE ELEFANTES Y CIRCOS.

UNA RESEÑA DEL LIBRO EL ELEFANTE MUERE





"LA CIUDAD NOVELADA DEL POETA GUANAREÑO JOSÉ JOAQUÍN BURGOS O DE LA SUAVE LLUVIA DEL PIANO"





DANIEL DI MAURO Y SUS TÍTERES EN LA LIBRERÍA KUAI MARE






222/03/2026