Mostrando entradas con la etiqueta Investigación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Investigación. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de octubre de 2024

El 'Miedo a hablar' está matando la ciencia en Venezuela

 




27 de septiembre de 2024


'Miedo a hablar': investigadores temen el fin de la ciencia en Venezuela


La falta de financiación y de libertad académica en medio de una represión política deja a los científicos sin esperanza y pensando en un éxodo del país.




Por Lucas Taylor


El presidente venezolano, Nicolás Maduro, habla en una marcha a principios de agosto tras las controvertidas elecciones del mes anterior. Crédito: Maxwell Briceno/Reuters


Mientras el presidente Nicolás Maduro continúa con su ofensiva contra la oposición política, los investigadores venezolanos están considerando cada vez más abandonar el país. Su gobierno ha detenido a más de 1.600 personas, incluidos estudiantes y profesores, desde que el Consejo Nacional Electoral lo declaró ganador de las controvertidas elecciones presidenciales de julio, según Foro Penal, una organización de derechos humanos con sede en Caracas. Edmundo González, que se presentó contra Maduro en las elecciones, huyó a España el 8 de septiembre para evitar ser arrestado.



Los científicos, algunos de los cuales hablaron con Nature bajo condición de anonimato porque temen represalias del gobierno, dicen que la investigación venezolana ya estaba censurada y no contaba con fondos suficientes antes de las elecciones, pero que prevén que las cosas empeorarán aún más. Señalan un proyecto de ley aprobado por el gobierno de Maduro el mes pasado que regula las organizaciones no gubernamentales (ONG), de las que algunos investigadores dependen para obtener financiación o para ayudar a publicar sus investigaciones. Este último capítulo del reinado de Maduro podría significar el fin de la ciencia independiente en el país, dicen.


“Tengo miedo de hablar con usted”, dijo a Nature el biólogo jubilado Jaime Requena mientras se preparaba nervioso para abandonar el país, temiendo que las autoridades le confiscaran el pasaporte para impedir su partida. “Aquí la ciencia se está yendo al traste rápidamente”.


La administración de Maduro no respondió a una solicitud de comentarios.


El Ministerio del Poder Popular para la Ciencia y la Tecnología de Venezuela ha informado que unas 24.000 personas están empleadas en investigación y desarrollo . Sin embargo, esa cifra es una sobreestimación porque incluye a cualquiera que tenga un título y al personal que limpia y mantiene los laboratorios, dice Requena, quien ha estado monitoreando el número de científicos en el país . En 2004, cuando la ciencia en Venezuela era más estable, solo había unos 7.100 científicos participando activamente en la investigación en el país, dice Requena, quien es miembro de la Academia Venezolana de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales.


Como el Ministerio de Ciencia ya no publica información clara y confiable sobre sus gastos, Requena evalúa la producción científica en revistas científicas como un indicador de la salud de la ciencia venezolana. Un análisis aún no publicado que realizó el año pasado sugiere que ahora hay, como máximo, 1.200 científicos todavía en actividad.


Partiendo en masa

Las protestas estallaron después de que Maduro fuera declarado ganador de las elecciones presidenciales de julio. La Unión Europea, Estados Unidos y la mayoría de los países sudamericanos cuestionaron la legitimidad del resultado y exigieron a Maduro que publicara el recuento completo de los votos.

Una mujer que lleva una bandera venezolana en la cara y golpea una olla durante una protesta en Puerto La Cruz arde en llamas el 29 de julio tras las controvertidas elecciones presidenciales. Crédito: Samir Aponte/Reuters 


La economía venezolana ha estado en crisis desde que Maduro asumió el poder en 2013. El producto interno bruto del país cayó de unos 373.000 millones de dólares en su punto máximo en 2012 a unos 44.000 millones de dólares en su punto más bajo en 2020 y ahora se ha recuperado ligeramente hasta alcanzar los 106.000 millones de dólares. La financiación nacional a la ciencia representa alrededor del 0,3-0,4% de esa cifra (el promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos es del 2,7%). Se estima que casi 8 millones de personas —alrededor de una cuarta parte de la población de Venezuela— han huido para evitar la violencia, el hambre y la pobreza.


Los científicos jóvenes se han marchado en masa en busca de una educación de alta calidad o de perspectivas profesionales estables. Los que se quedan son en su mayoría investigadores de mayor edad (la investigación de Requena sugiere que la edad media es de 55 años) que gozan de estabilidad financiera o pueden utilizar conexiones internacionales para conseguir financiación.


Pero también los investigadores de mayor antigüedad se han ido. María Eugenia Grillet, una bióloga de 64 años que estudia la epidemiología de las enfermedades transmitidas por mosquitos, se mudó a Colombia en diciembre de 2023 para evitar los cortes de energía y poder realizar investigaciones con libertad, entre otros factores. Antes de eso, había sido investigadora en la Universidad Central de Venezuela en Caracas, donde ganaba 70 dólares al mes. “La vida cotidiana es muy dura para todos y va a empeorar dada la situación política”, afirma.


En escasez


Las instituciones públicas de investigación y las universidades, que emplean a la gran mayoría de los científicos que permanecen en Venezuela, tienen dificultades para mantener sus puertas abiertas debido a la falta de ingresos del gobierno y a la mala gestión de los presupuestos educativos y científicos por parte de funcionarios designados políticamente, según los investigadores. Los equipos, los suministros y el personal son escasos.


“Pero el problema no es sólo la financiación”, dice Cristina Burelli, directora de SOSOrinoco, un grupo de defensa de los derechos de los animales en Caracas que trabaja con investigadores que documentan de forma anónima la degradación ecológica de los bosques del país. “Es la desinstitucionalización y la desprofesionalización de la industria”, añade. “Es el esfuerzo deliberado por eliminar a cualquiera que sepa algo, a cualquiera que pueda cuestionar al gobierno”.


La libertad académica en el país comenzó a desaparecer bajo el gobierno del predecesor de Maduro , Hugo Chávez, cuyo gobierno, en nombre del socialismo del siglo XXI, tomó el control de la financiación que antes había sido otorgada directamente a los investigadores por empresas privadas. Chávez también dio a los "consejos comunales" -grupos de ciudadanos locales- el poder de establecer los presupuestos universitarios y elegir a los rectores universitarios.


Una ley aterradora


Hoy, personas que estudian temas que potencialmente presentan un problema de publicidad para Venezuela —el resurgimiento de enfermedades que antes estaban erradicadas o la contaminación de la selva amazónica como resultado de la minería ilegal , por ejemplo— dicen a Nature que trabajan de forma anónima, o desde otro país donde están fuera del alcance del gobierno, o autocensuran lo que publican.


Los investigadores están preocupados por la aprobación de una ley que los grupos de derechos humanos han calificado como proyecto de ley anti-ONG. Aprobada el 15 de agosto, esta legislación obliga a las ONG a compartir con el gobierno venezolano información sobre su financiación, que a veces se concede a proyectos de investigación. Según la ley, esto es para garantizar que los grupos de la sociedad civil no promuevan “el fascismo, la intolerancia o el odio por razones raciales, étnicas, religiosas, políticas, sociales, ideológicas o de género”.


Los investigadores que hablaron con Nature dicen que la ley le da al gobierno la discreción de procesar a cualquiera con cuyos motivos no esté de acuerdo. “Los académicos de [las principales universidades] están absolutamente aterrorizados por la ley anti-ONG y por lo tanto son silenciados”, dijo un grupo de investigadores venezolanos a Nature en un comunicado después de solicitar el anonimato.


Requena dice que la ciencia en Venezuela está un paso más cerca de su muerte. “La ciencia garantiza que no estemos aislados, que nuestros cerebros puedan unirse para producir cosas que ayuden a toda la humanidad”, dice. “Da una sensación de ser parte de la humanidad, y no puedo imaginar no sentirme parte de la humanidad”.


Documento: https://doi.org/10.1038/d41586-024-03144-4



Tomado de Nature



Enlaces relacionados:


Venezuela desde hace 15 años tiene una tasa negativa de producción de conocimiento, pero lo importante es Yulimar Rojas y la Vinotinto





sábado, 30 de diciembre de 2023

Venezuela desde hace 15 años tiene una tasa negativa de producción de conocimiento, pero lo importante es Yulimar Rojas y la Vinotinto

 



Venezuela es el único de los grandes países latinoamericanos con tasa negativa de producción de conocimiento


En un artículo del Boletín de la ACFIMAN se estudia cuantitativamente el progreso y estado actual de las actividades de investigación en el país durante el período 1970-2022, usando como variable bibliométrica el número de artículos y obras publicadas


Las comparaciones son antipáticas pero necesarias cuando se trata de medir avances en áreas neurálgicas para una nación, como lo es el sector de ciencia, tecnología e innovación. Esto fue lo que se hizo en una publicación de la edición más reciente del Boletín de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales de Venezuela (ACFIMAN), donde se evidencia “la dramática realidad de la investigación y desarrollo y, en general, de la generación de conocimiento en el país”.


En el artículo “Producción de conocimiento en Venezuela 1970-2022”, se sostiene que “la empedernida y exclusiva caída desde 2009, que ya lleva 15 años, es sin duda lo más deslustrado en la historia del quehacer científico, tecnológico y humanístico de Venezuela”. Los autores de este estudio cuantitativo son el doctor Ismardo Bonalde, investigador titular y jefe del Laboratorio de Temperaturas bajas del Centro de Física del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) e Individuo de Número de la ACFIMAN; y Barbara Montañes, licenciada en Física de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y Profesional Asociada a la Investigación (PAI) del IVIC.


Variable bibliométrica




Según los autores, desde 2009 Venezuela es el único país (de los 14 con mayor producción) con tasa negativa de generación de conocimiento en América Latina y el Caribe: pasó del quinto lugar en 2006 al décimo primero en 2022. Para este análisis, se compara a Venezuela con Brasil, México, Argentina, Chile, Colombia, Perú, Ecuador, Cuba, Uruguay, Costa Rica, Panamá, Paraguay y Bolivia. Al utilizar como variable bibliométrica el número de artículos y obras publicadas (y analizar sólo a aquellos con más de quinientas publicaciones anuales en los años recientes), más de la mitad de los países independientes del subcontinente (33) y de los territorios caribeños dependientes (14) fueron excluidos.


En 2017, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) propuso más de doscientos indicadores para monitorear los avances en ciencia, tecnología, innovación e industria a nivel mundial. Bonalde y Montañes se decantaron por artículos y obras (artículos regulares, resúmenes arbitrados, artículos de revisión, notas y reportes técnicos, reportes de casos médicos, libros y capítulos de libros), por ser el indicador de la generación de conocimiento que se usa con mayor frecuencia. Para el estudio, usaron la base de datos Science Citation Index (que en 1997 pasó a ser Web of Science, WoS), con una gran extensión en cuanto a cantidad de revistas clasificadas (más de 34 000 en todas sus colecciones) y tiempo (desde el año 1900).


Remando en dirección opuesta

“Siempre se pueden emplear otras maneras de evaluar, pero es importante y necesario que sean objetivas y cumplan con estándares internacionales para hacer comparaciones válidas”, aclara el doctor Bonalde. “Sería un error aislarnos y empezar a definir nuestros propios conceptos y valores, que nadie más va a utilizar”.


Según el académico, “cualquier variable numérica o bibliométrica puede ser cuestionada si el análisis es desfavorable. Pero pudiéramos evaluar, como una forma indirecta de medida, cómo la generación de conocimiento impacta directamente al sector productor de bienes y servicios y a las actividades culturales y humanísticas. En Venezuela, la producción de conocimiento es extremadamente baja según parámetros bibliométricos. También es muy pobre el desarrollo del sector productivo y de todo lo relacionado a la cultura y sociedad. Sin embargo, el desarrollo del conocimiento en el país ha estado bastante desvinculado del crecimiento industrial y comercial, por lo que no podemos usar tal asociación como medida”.


Más del 1 % de la producción de conocimiento

Venezuela es el único de los grandes países latinoamericanos con tasa negativa de producción de conocimiento

Pasillos de la UCV (Wikipedia)

De acuerdo con la investigación, las universidades venezolanas concentran el 75 % de la producción nacional de conocimientos.


De las siete universidades y un instituto de investigación analizados (Universidad Central de Venezuela, UCV; Universidad de Los Andes, ULA; Universidad Simón Bolívar, USB; Universidad del Zulia, LUZ; Universidad de Carabobo, UC; Universidad de Oriente, UDO; Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, UCLA y el IVIC), la UCV, con 23,1 % del total, supera a las demás. Le siguen la ULA (15,7 %), el IVIC (14,2 %) y la USB (13,4 %), una de las más pequeñas del grupo.


“Aquí debemos leer con cuidado los resultados”, explica el doctor Bonalde. “La UCV y la ULA (así como también la UC, la UDO, la UCLA y LUZ) son mucho más grandes que el IVIC y de mayor tamaño que la USB”.


En el ámbito nacional, se tomaron como referencia aquellas instituciones académicas que contribuyen con más del 1 % de la producción total de conocimiento.


Áreas de conocimiento predominantes

El hecho de que estas siete universidades y el IVIC acaparen la producción de conocimiento -en un universo de más de cien instituciones académicas en todo el territorio nacional- “implica que la inmensa mayoría de las organizaciones educativas universitarias en el país no tienen las condiciones ni los recursos adecuados o no están diseñadas para desarrollar actividades de creación de conocimiento. Esto debe revisarse”, sugieren los autores.




En el artículo publicado en el Boletín de la ACFIMAN, Bonalde y Montañes opinan que debe reforzarse la ingeniería, que obtuvo un 23,9 % del total de las publicaciones por áreas del conocimiento. Aunque creen que las ciencias naturales (69,2 %) y la medicina (43 %) están en la cima de la clasificación por razones justificadas, “una relación fuerte de los medios académicos y sus áreas de ingeniería con el sector productor de bienes y servicios es absolutamente necesaria para apoyar al sostenimiento de la economía”.


Históricamente, cada sector (ciencia e industria) se ocupó de crecer por su cuenta, “hasta 2008 la ciencia y hasta comienzos de este siglo el sector empresarial”, recuerda Bonalde. “El Gobierno nunca actuó como catalizador de esa relación, ni directa ni indirectamente. Por el contrario, el Estado se dedicó a financiar a las universidades e institutos y a subsidiar al sector empresarial. Con esos avales económicos, no hubo necesidad de encuentros: la universidad no necesitaba recursos privados o empresariales y el sector productor no necesitaba ser competitivo”.


Caso Locti

Una buena política fue la promulgación de la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (Locti) en 2001, especialmente su reforma del 2005. No obstante, su impacto no fue evidente. “Funcionó en favor de la academia y el sector productor por poquísimos años. En 2010 el Estado cortó esa iniciativa y desde entonces ambos sectores, académico e industrial, transitan (aunque no necesariamente como consecuencia de ese rompimiento) por el sendero de la miseria y el desconcierto”, insiste el Individuo de Número de la ACFIMAN.


Incluso, durante los años de mayor disponibilidad directa de recursos Locti (2007-2009), la producción de conocimientos se desplomó. Justo en 2007, Colombia desplazó a Venezuela del quinto lugar en la clasificación regional y subió su índice de producción hasta alcanzar a Argentina y Chile en pocos años. “Aquí vemos un ejemplo de la relevancia de tener a disposición indicadores de comportamiento, como lo es el estudio presentado por nosotros”, dice Bonalde. “Tengo la certeza de que la Locti fue una iniciativa de avanzada en comparación con otras implementadas en la región latinoamericana. Creo que no se le dio el tiempo suficiente a la Locti de 2005 (o una versión mejorada para los intereses de la ciencia y la industria) para ver el efecto seguramente muy positivo que hubiese tenido. Ahora la empresa nacional está en recesión y presionada fiscalmente”.


La diáspora venezolana


Los autores también evaluaron la contribución de la diáspora venezolana a la producción total de conocimiento. Para ello, consideraron todos los artículos con autores cuyas afiliaciones refieren a una institución venezolana y a otra extrajera, sin un autor cuya afiliación fuese solamente a instituciones venezolanas o que indicase a una instancia venezolana como dirección permanente.


Los resultados indican que la participación de los venezolanos radicados permanentemente en el exterior sin colaboraciones en Venezuela es cercana al 20 % hoy en día. El rápido aumento (casi 2,5 veces) del aporte de la diáspora en 2016 coincide con la salida de un gran número de ciudadanos con formación de posgrado a países como España, Ecuador y Estados Unidos (EEUU).


Para Bonalde, la contribución de la diáspora debe ser individualizada y conocida “para no incluirla como parte de nuestro desarrollo (aunque pobre) local. Las instancias gubernamentales y tomadoras de decisiones deben tener claro el estado y la condición local de nuestras áreas científicas, sociales y humanísticas para decidir correctamente el rumbo de las mismas”.


Venezuela es el único de los grandes países latinoamericanos con tasa negativa de producción de conocimiento


Fachada del Centro de Física del IVIC (www.ivic.gob.ve)

Una oportunidad


El panorama es calamitoso: deterioro político, económico y social del Estado, caída sostenida del Producto Interno Bruto (PIB), malas políticas de financiamiento, daño a las estructuras generadoras de conocimiento, inadecuadas formas para mantener en el país al talento profesional y quiebre de la calidad de vida de esa reserva humana.


¿Se vislumbra una luz al final del túnel? El doctor Bonalde confía en que sí. “Ahora mismo, como nunca antes, los académicos y empresarios están conscientes de la necesidad de un acercamiento, en el peor momento histórico para ambos sectores, y tienen la mayor disposición para hacerlo una vez se recuperen las condiciones apropiadas”.


“Producción de conocimiento en Venezuela 1970-2022” está disponible en el Boletín de la ACFIMAN (Volumen: LXXXIII, Número: 2, Año: 2023, Páginas: 1-11).


Tomado de la ACFIMAN




Producción de conocimiento ... by Dimitri Lipo




Enlaces relacionados:













Enlaces relacionados:


“Balada del preso insomne”, por Leoncio Martínez




El quincuagésimo cuarto aniversario de la revista Poesía y sus homenajes




Mario Briceño Iragorry: 2024 Y LA USURPACIÓN DEL VOTO POPULAR




El poeta Armando Rojas Guardia a Yoyiana Ahumada Licea: La poesía en Venezuela tiene el empeño y la tarea contracultural de oponerse a la barbarie.




JUAN CARLOS MÉNDEZ GUÉDEZ a Rafael Arráiz Lucca: Creo que los militares venezolanos deberían tener mayor participación política de que la que tienen.




La Cuba sin mascarilla



Jaime Ballestas, “El hombre más malo del mundo” a José Pulido: Venezuela fue devorada por hienas



Boves, Castro y Chávez: LOS ANTIHÉROES por Pedro Berroeta



¡Dios santo, cómo aprendí lavando pocetas, Nicolás!



Kafka, la calle y la policía



MANIFIESTO DE AMANTES DE LA CIENCIA FICCIÓN EN VENEZUELA CON MOTIVO DE LOS RECIENTES HECHOS OCURRIDOS EN EL PAÍS DESDE EL MES DE ABRIL DE 2017



Yuri Valecillo y la cacería de brujas en la escenografía de las ciudades



El Plan revolucionario de lectura en Venezuela fue un gran fracaso avalado por muchos escritores

ESCRITORES CON PIEL DE LECTORES/ Richard Montenegro



La Gran Fiesta de los Libros. Por Luis Britto García



CRÓNICAS INVERTIDAS SOBRE PARAÍSOS ARTIFICIALES.

UNA RESEÑA DEL LIBRO "FANTASMAS" DE LUIS LAYA.

Por José Carlos De Nóbrega



William Osuna, poeta venezolano: Ofrecemos un reto: imponerle la paz con canto y poesía en nuestro idioma y en otras lenguas a un sector de la derecha fascista venezolana.



Don Pedro Berroeta, escritor venezolano: "Aquí lo que ha faltado es gobernar con el ejemplo. Ha faltado austeridad".






miércoles, 19 de diciembre de 2012

Nuevo perfil y nuevo tratamiento para el Chagas







Por Estrella Gutiérrez

La enfermedad de Chagas puede contraerse por ingerir alimentos contaminados, en zonas urbanas y no necesariamente pobres. Investigadores venezolanos avanzan hacia su cura.



Luz Maldonado contrajo el Chagas por un alimento y en una zona urbana de clase media-alta de Caracas.
Crédito: Estrella Gutiérrez/IPS

CARACAS, 17 dic (Tierramérica).- El mal de Chagas, tercera enfermedad infecciosa de América Latina, cambia de rostro y se urbaniza, mientras un nuevo tratamiento abre una luz para millones de afectados.

El cambio de rostro lo ejemplifica la venezolana Luz Maldonado, una profesora de 47 años que hace cinco contrajo la enfermedad por beber un jugo contaminado, en un brote que infectó a 103 personas en una escuela de Chacao, municipio de clase media y alta de Caracas. Un niño murió y la vida de los demás se alteró para siempre.

Las microepidemias por contagio alimentario son nuevas y, según fuentes científicas consultadas para este artículo, agravan la virulencia porque miles de parásitos ingresan de golpe al torrente sanguíneo. Las mayores se detectaron en 2005 en Brasil, en diciembre de 2007 en Caracas y en 2010 en la cercana localidad de Chichiriviche de la Costa.

Maldonado convive con cefaleas, edemas y erupciones, problemas de articulaciones, pérdida de memoria, taquicardias, insomnio y depresión, en buena parte efectos colaterales de los medicamentos contra el parásito.

Detrás del Chagas está el Trypanosoma cruzi, un parásito unicelular transmitido por insectos hematófagos que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a entre 17 y 20 millones de personas en América Latina.

Además, casi 25 por ciento de la población regional está en riesgo de contraer la enfermedad, que mata anualmente al menos a 50.000 personas.

Según la OMS, el mal de Chagas es una de las 13 enfermedades tropicales más desatendidas, la tercera de origen infeccioso en América Latina, detrás del sida y la tuberculosis, y la parasitosis de mayor morbilidad e impacto socioeconómico en la región. Solo Uruguay fue declarado, a mediados de este año, libre del insecto que la contagia.

Las cifras son relativas porque muchos casos “nunca son diagnosticados", dijo a Tierramérica la jefa de inmunología del venezolano Instituto de Medicina Tropical (IMT), Belkisyolé Alarcón de Nola.


 

Esas personas no tuvieron síntomas o se achacaron a otros males. Mueren décadas después por un incidente cardiaco o cerebrovascular, sin vincularse al Chagas, dijo la médica e investigadora que coordina en Venezuela el seguimiento de los pacientes con ese mal.

Ahora "quedó superada la imagen de un mal rural y de pobres”, dijo. "Podemos tener casos en cualquier altura, latitud o estrato, y debemos modificar la manera de enfrentar a los vectores”.

La urbanización "invadió áreas silvestres de los vectores”, dijo Nola. Caracas, enclavada en un valle a 1.000 metros de altura, “tiene una especie de dedos verdes que se adentran en ella y que son las áreas más accesibles para que los vectores lleguen a las viviendas”, explicó.

Las talas y quemas de bosques "dejan con poca alimentación a los chipos”, como se llaman aquí los insectos transmisores, que en otros países reciben nombres como vinchucas, talajes, chinches, barbeiros, chirimachas, pitos o chichas.

“Tenemos vectores por todas partes y más con el cambio climático, porque cuanto más se calienta la tierra, más se favorece la producción de insectos”, abundó.

Habitualmente, los insectos infectados pican a la gente y al llenarse defecan allí mismo. La persona se rasca y así las heces ingresan al organismo por la picadura o por otros orificios, como los ojos, al llevarse las manos a ellos.

En Caracas, “existe un mal vector, el Panstrongyilus geniculatus, que es torpe y defeca tardíamente”, detalló Nola.

Pero ese "mal vector" se está adaptando. "Atraído por las luces de las viviendas en zonas urbanas y periurbanas, entra por las ventanas a las cocinas, merodea por utensilios y alimentos y evacua donde le place”, citó como ejemplo.

En la transición a la infección oral, “ha habido muchos pequeños brotes, muchos sin diagnosticar”, aunque ninguno como el de Chacao, “por ser plenamente urbano y por el número de afectados”, que consumieron jugo de guayaba con heces infectadas en la escuela municipal.

Dos tipos de cepas originan el mal de Chagas. Una afecta desde México hasta el norte de América del Sur y otra desde Brasil al extremo austral. Las primeras dañan sobre todo el corazón. Las segundas dañan además el esófago y el colon, detalló la doctora en parasitología del IMT.

Esta enfermedad tiene tres fases: la primera, aguda, de casos “con síntomas y cuadros muy floridos” y otros suaves o confundibles con otras dolencias. La segunda es indeterminada o asintomática.

En la tercera, crónica, "el tejido miocárdico se destruye y no se regenera, y es sustituido por tejido fibroso. El corazón aumenta de tamaño y su contracción ya no es efectiva, inyecta menos sangre al pulmón y cae paulatinamente en insuficiencia cardiaca”, explicó Nola.

Hay solo dos medicamentos indicados por la OMS para erradicar los parásitos: el nifurtimox, de 1960, y el benznidazol, de 1974.

Pero la erradicación es parcial cuando los parásitos se alojaron en tejidos profundos y en la fase crónica.

Además, el tratamiento crea daños colaterales. “Los que provocan más temor son los efectos neurotóxicos”, detalló Nola, “porque generan molestias de neuropatía periférica, con sensación de frío, de calor, los pies muy sensibles, grandes cefaleas", describió.

Pero los hallazgos de dos investigadores venezolanos, Julio Urbina y Gustavo Benaim, llevaron a Argentina y Bolivia a realizar pruebas clínicas basadas en sus experimentos, mientras en Venezuela “aspiramos a hacer un estudio piloto también”, afirmó Nola.

Benaim, jefe del laboratorio de señalización celular y bioquímica de parásitos del estatal Instituto de Estudios Avanzados, dijo a Tierramérica que el objetivo es “atacar al parásito sin afectar al humano, como hace el tratamiento actual” y “lograr drogas para la fase crónica, ahora inexistentes”.

El estudio se basó en una propiedad del Trypanosoma cruzi: no presenta colesterol en sus membranas, sino el esterol ergoesterol. "Si acabas con el esterol, que le es indispensable, acabas con el parásito", sentenció.

Existen medicamentos efectivos para inhibir la síntesis del ergoesterol, como el posaconazol, aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, aunque solo para hongos con ese esterol.

Los investigadores vincularon esto con otro hecho clínico: pacientes chagásicos cuyas arritmias eran tratadas con amiodarona mejoraban sustancialmente. "La aplicación en los parásitos es bestial, el efecto es letal para ellos", detalló entusiasmado Benaim en su laboratorio.

La amiodarona ya se usa para tratar arritmias y 30 por ciento de los afectados por Chagas en Estados Unidos la reciben. “No es inocua”, pues contiene yodo, pero sus efectos secundarios son muy inferiores a los del tratamiento actual, según Benaim.

“Averiguamos el mecanismo de acción del posaconazol y la amiodarona; se sabía que ambos eran inhibidores de esteroles, pero demostramos que la amiodarona además trastorna la regulación del calcio de los parásitos”, explicó.

“Su combinación produce un efecto que se potencia, permite bajar las dosis y limita los efectos colaterales”, describió.

Otro nuevo fármaco contra la arritmia, la dronedarona, con menos yodo y más eliminable, se probó también en su laboratorio y “resultó muy exitoso, tiene más potencia y con efectos más rápidos” para aniquilar el parásito, reveló Benaim.

Un artículo sobre el nuevo tratamiento fue publicado en octubre en Nature Review Cardiology. Además del Chagas, puede funcionar en otras parasitosis, como la leishmaniasis.

"Un buen inhibidor de los esteroles puede acabar con esas enfermedades parasitarias, vistas como enfermedades de pobres, y desatendidas por ello", apuntó el científico venezolano. En esos casos "no es negocio investigar tratamientos, es la triste realidad".


Publicado con la autorización de Tierramérica

Tomado de Tierramerica 


Actualizada el 29/01/2024



lunes, 18 de julio de 2011

Científicos británicos vinculan la elaboración de hachas de la cultura Achelense con el origen del lenguaje




Como hacer una hacha



Un núcleo de piedra (A) es golpeado con un martillo (B) a fin de separar lascas de piedra afilada. En la fabricación de herramientas Oldowan (C, arriba) las lascas (a la izquierda en la foto) se utilizan como simples herramientas de corte y el resto (a la derecha en la foto C) es un residuo. En la fabricación de herramientas Achelense (C, abajo), la estrategia de separación de lascas se utiliza para dar forma al núcleo en una forma deseada, tal como un hacha de mano. Ambas formas de fabricación de herramientas están asociadas con la activación de la corteza premotora ventral izquierda (PMV, en foto D), pero la fabricación de herramientas Achelense activa regiones adicionales en el hemisferio derecho, incluyendo la circunvolución supramarginal (SMG) del lóbulo parietal inferior (PMV a la derecha en la foto), así como el área de Broca (BA 45). Imagen de Aldo Faisal, Dietrich Stout, Jan Apel, Bruce Bradley. The Manipulative Complexity of Lower Paleolithic Stone Toolmaking. PLoS ONE, 2010; 5 (11): e13718 DOI: 10.1371/journal.pone.0013718)

Vía: ABC | EFE | 4 de noviembre de 2010

Un equipo de científicos británicos ha establecido un vínculo entre la producción de herramientas por el hombre del Paleolítico y el desarrollo del lenguaje.

El diseño de las herramientas de piedra comenzó hace más de dos millones de años con lascas muy primitivas y culminaría hace medio millón de años en hachas elegantes y perfectamente afiladas.


"Ha sido objeto de amplios debates entre los arqueólogos por qué se tardó tanto en desarrollar herramientas más complejas. ¿Se debió a la insuficiente destreza manual o es que no éramos lo suficientemente inteligentes para pensar en técnicas mejores?", afirma Aldo Faisal, neurólogo del Imperial College londinense.


sábado, 5 de febrero de 2011

Descubren un extraño sistema solar compuesto por seis planetas


Esquema que compara las órbitas de los 6 planetas del nuevo sistema solar con las órbitas de Mercurio y Venus




Un equipo de 39 investigadores provenientes de 16 instituciones científicas logró encontrar un sorprendente sistema solar formado por seis planetas que giran en torno a una estrella muy parecida a nuestro Sol.

El descubrimiento fue posible gracias al uso de la sonda Kepler de la NASA, estimándose que la investigación realizada en torno a este nuevo sistema pueda proporcionar valiosa información para la caza de nuevos exoplanetas y, de manera especial, aquellos similares a la Tierra y que se encuentran en la denominada “zona habitable”.

El nuevo sistema solar (Kepler-11) se encuentra ubicado a unos 2.000 años luz de distancia, lo conforman cinco planetas que tienen una masa entre 2,3 a 13,5 veces la de la Tierra y cuyas órbitas en torno a su estrella dura menos de 50 días (similar a la órbita de Mercurio). El sexto planeta parece ser bastante más grande (los investigadores no han logrado determinar su masa con exactitud), siendo su órbita bastante más amplia alcanzando los 118 días.

Según Jonathan Fortney, profesor de astronomía y astrofísica en la Universidad de California Santa Cruz, el sistema cuenta con tres planetas masivos que se asemejan a Neptuno y Urano; mientras que los otros tres son más ligeros sin que puedan ser comparados con nada existente en nuestro sistema solar.

Debido a la cercanía con su estrella los planetas serían muy calientes, los dos interiores podrían tener mayoritariamente agua (cubierta por una fina capa de hidrógeno y helio); en tanto que los más alejados son menos densos que el agua, lo que sería un indicio de que su atmósfera este compuesta por hidrógeno y helio.



Tomado de Fayerwayer



Actualizada el 29/01/2024