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domingo, 6 de noviembre de 2022

LA DAMA DE SAL y otros poemas de Fernando Denis, el Homero del Caribe

Imagen tomada de Xataka.movil

 


LA DAMA DE SAL

 

La flor del pez se oscurece.

En el reloj de agua duerme la cóncava luz

que mueve sus agujas de hielo.

La espada se disuelve,

su nombre convertido en una ola

ya es también hierro enfadado bajo

la luna de agua.

 

Y mientras el mar teje su museo,

su colección de auroras

y de noches,

la dama de sal se yergue, ingrávida,

y permanece inmóvil junto al abismo insondable

con su leyenda:

 

“Yo soy el mar. Y el agua va y viene con mis recuerdos”.

 

 ***

SIRENA

 

                                                                     De una tela de John William Waterhouse

 

 

En las madrugadas interminables de los bosques

que enmarañan esta ciénaga,

yo soy la sirena, hija indomable de estas aguas

y de la infinita belleza de los peces que cubren de plata

los torbellinos y las cascadas.

A esta hora me baño en la orilla donde encienden mis ojos

las piedras preciosas,

y mi canto enternece las lunas rojas del trópico

y los lobos olfatean mis escamas.

 


8 dic 2010 - 9:45 p. m.

Fernando Denis: el Homero del Caribe




No lo voy a comparar con los recurrentes poetas malditos, ya que él se molesta con esa referencia y manifiesta la ignorancia que se tiene sobre éstos,..

No lo voy a comparar con los recurrentes poetas malditos, ya que él se molesta con esa referencia y manifiesta la ignorancia que se tiene sobre éstos, no obstante me llegan a la memoria los comentarios de cachacos en los cafés de la fría capital a finales de la década del 90, que decían: “Vive en agonía por el alcohol y dormidas callejeras, tiene un aspecto vagabundo”, incluso dudaban de su creación poética y, los ilustrados, lo comparaban, por la forma azarosa de su existencia, con el poeta francés del siglo XV François Villon: otro maldito. Fue lo primero que recordé, con ironía, al leer el titular de El Espectador: “Los periplos de un vagabundo”, referentes al poeta cienaguero José Luis González Sanjuán o Fernando Denis.


Fernando Denis forma parte de mi generación del universo blanco y negro del tablero, en esas calendas no se hablaba tanto de poesía, a pesar que en la región había muchos rapsodas y aedas, sino de peones, alfiles, escaques, celadas, gambitos, apertura española y defensa siciliana. Eran los últimos años de los 70, el juego ciencia iluminaba el panorama y la amistad fluía sin protocolos. Una tarde apareció Fernando Denis en la puerta de mi casa materna, observó una partida y después se ofreció a participar y desde esa época viene la amistad.




Paradójicamente, tres futuros poetas departieron en aquellos años mi mesa de ajedrez, Javier Moscarella, Samuel Serrano y Fernando Denis. A Samuel y Fernando les perdí el rastro durante mi exilio voluntario en México, una década después los fui encontrando uno a uno en los cafés y las calles bogotanas. A Samuel Serrano, un ciego que observa más que los videntes, le sigo su trayectoria académica y literaria en España, donde reside, y con Fernando Denis con frecuencia lo sigo encontrando en Bogotá o en Ciénaga, aún osado, con un ego a prueba de guerra, con reconocimientos de la crítica especializada, con buenos amigos de la cultura y cada día mejor posicionado como el Homero del Caribe, como él se autoproclama.

Tomado de El Espectador

Imagen tomada de Altazor.




LA CRIATURA INVISIBLE EN LOS CREPÙSCULOS

DE WILLIAM TURNER

 

 

¿No ves mi rostro enredado entre hilos de crepúsculos

haciendo estremecer los valles y las montañas?

El camino es la rueda del otoño atascada entre las nueces,

fuego de alas a orillas del tiempo.

Ya se acerca el cielo a la primera nota de las cuerdas,

ya el río es un ave dorada entre los juncos.

En el sueño del mundo hay astros que se despiertan,

y yo sobre el mar veo los buques incendiados,

castillos y murallas en ruinas sobre la hierba

donde antes estuvo el hombre

antes de sentir el destello de mis ojos azules.

 

Turner sabe lo que dijo el relámpago antes que la luz cegara la tarde.

 

Mis manos han rendido los colores de tus dos polos,

las almas que en el mar se ahogaron embellecieron este crepúsculo

y han llevado mi música por las arenas

hasta las bocas de los acantilados.

Acerca tu cuerpo, claro como un fruto bajo la lluvia,

y deja que tus labios se vuelvan de oro, ostenta este sol

que hiere los párpados del otoño,

besa esta eternidad que bebe con sus labios

todas las orillas del mundo.

No dejes que vuelvan a apagarse las antorchas,

que siempre haya un ciervo encendido en los espejos,

una pupila radiante del color de los pájaros

en las islas de Homero.

Ya casi es de noche en los rostros amargos de las estatuas,

y bajo las pasiones mortales tu nombre arde

y se cierne sobre el mar como el musgo sobre la roca

y salpica el ceniciento corazón de la primera estrella.


***

DÉDALUS

 

A todas las cosas que me oyen

yo soy Stephen el agobiante,

el soñoliento,

traje escarlata, raído, sin metáforas

años hace que escucho al que está ahí

abajo:

ojos de águila, músico y guardabosques

desde allí sueña con el mar envejecido,

canoso,

barba blanca salpicada de espuma,

el mar canta como una bruja en los bosques

donde su voz envenena los oídos

del viajero

algunas veces, ebrio

garabatea en la pared una leyenda,

observa la escalera de caracol, la torre,

le silva al pez rojo que pasa en el aire,

en cambio yo aquí arriba

declino

hacia todas las cosas,

desdibujo mi máscara, la incesante lucidez

que cubre mi rostro,

busco el talismán de una palabra,

anoche me encerré en la noche

y desperté sudando frío

soñé que tenía cabeza de pájaro

después me agarraron en la rama

soy Dédalus, el que tendrá tumba

para ser leída como un libro de viajes

veo anillos, corredores que giran

en la neblina de cobre

hasta mi cuarto de Dublín

amanece en un poema de Dante Gabriel Rossetti

se oye el cántaro bajo el cielo

se escucha un gorjeo.

Los poemas fueron tomados de Crear en Salamanca.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Juan Goytisolo:Los mapas antiguos no se regían por el norte cardinal, sino por el Oriente. Por eso orientarse significa lo que significa..

  
FOTO JAVIER LIZÓN / EFE



| 19 de Marzo, 2012
 
 

0. La palabra voladora. Los caraqueños que no se acercaron a escuchar a Juan Goytisolo un jueves en la noche quizás tendrían una excusa poderosa. Fue una lástima que tantos se perdieran la aparición de términos como “cleptocracia”, enterarse de que muchos árabes le van al Barcelona, saber que en Egipto aún se duerme entre muertos, oír de viva voz a un hombre que le dijo que no a Gaddafi, compartir la vez que no quiso salir en una foto con Arafat, saber que se negó dos veces a ir al Irak de Saddam Hussein y hasta aprender cómo se dice “hipócritas” en árabe.

Ante esos que suelen tratar el “asunto” árabe como una sola cosa, un escritor que ha vivido en casi todos sus paisajes posibles demarcaba claramente lo importante que es atender la singularidad, la diferencia, el contraste.

Es la ventaja que da tener respeto por las millas recorridas.

Goytisolo es un posible Ibn Battuta, aquel trotamundos del Islam nacido en 1304. Durante más de dos décadas recorrió Oriente y todos esos viajes fueron registrados por Ibn Yuzayy en la Rihla de Ibn Battuta. Todo cuanto se sabe de Battuta es gracias a este largo relato. Su vida es su leyenda y así se desplaza hasta territorios de lo fantástico que nos hacen creer que así eran las naciones del Islam de entonces. Sus viajes sumaron más leguas que los de Marco Polo.





Creo que el homenaje más hermoso al viajero árabe es otro: el aeropuerto internacional de Tánger se llama Ibn Battuta.

Las postales que se venden en las tiendas de los aeropuertos no reflexionan. Sólo acompañan a aquellos ausentes y a sus excusas, tomando un paisaje y repasándolo de nuevo.

La vida escrita de un viajero es una línea sobre otra.

El Prat, en Barcelona, podría llamarse “Aeropuerto Internacional Juan Goytisolo”.

1. El volumen de la verdad. Nada hace mejor la verdad que aparecer. “Si la información es un poder, la ausencia de información es un poder mucho mayor”, dice Juan Goytisolo en el segundo tercio de su no-conferencia en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos. El aforo no está tan lleno como merece la frase. A estas alturas nos ha hablado de Argelia, Egipto, Irán, Siria, Túnez, Yemen, Israel, Palestina, Irak, Libia

Se enteró de que Ibn Khaldoun ha sido traducido en Venezuela y subraya que eso lo alegra. “En España es un completo desconocido”. Pero Goytisolo no se deja llevar por impresiones inmediatas. Ha aprendido en su biografía –porque su vida es más que ese enorme periplo árabe– que la duda es una enseña eficaz. Y lo contagia cuando escribe. Cuando habla. Cuando calla. Nada hace mejor la palabra que ausentarse. “Si la información es un poder, la ausencia de información es un poder mucho mayor”, repite Goytisolo en el último tercio de su no-conferencia en Caracas.

Para todos nosotros, la Primavera Árabe se convirtió en una realidad cercana. Virtual, pero cercana. Todos los perfiles de Facebook y las cuentas de Twitter tenían alguna manera de anudarse a ese fenómeno y, al mismo tiempo, cada quien empezó a animarse a soltar en la red imágenes y palabras capaces de denunciar la injusticia que tuvieran más a la mano.

Pero la distancia cultural era otra cosa, algo más grande que los nexos invisibles con CNN y Al Jazzerah. Un asunto casi infranqueable.

2. El “asunto” árabe. Goytisolo ya no es un europeo insolándose en lo exótico de un paisaje ajeno, sino el intérprete necesario. Goytisolo ya no es el autor de España y los españoles, sino el primer teléfono que levantan los editores que quieren saber “de qué van ahora los árabes”. Goytisolo es más que un conferencista: es el referente real, gestionado por sí mismo, para esta parte del planeta donde la palabra empeñada necesita de la palabra escrita para ser legítima.

Eso le permite advertirnos que “en el mundo árabe, lo que descubrirán en un país no les sirve para otro. Es un patchwork, una colcha de retazos, un diagrama”. Su primera visita a Argelia fue en 1963, en el primer aniversario de la Independencia Argelina, donde empezó a sedimentar la experiencia que lleva a los escritores a articular enunciados infinitos con el tiempo: “La democracia es un camino largo, difícil y sembrado de trampas”.

Goytisolo nos recuerda que en Argelia se estaba ante el cambio de un modelo nacionalista, como los de Egipto, Irak y Siria, por una dictadura cuya otra opción era un Islamismo radical. “Argelia quería desafrancesarse sin entender que un país es una suma de las culturas que lo han conformado. Quisieron estimular el árabe clásico: el nivel del francés bajó, el del árabe no subió y el Islamismo radical se transformó en una guerra que no era una guerra civil, sino una guerra contra los civiles”.

En la extrema violencia los culpables ejercen sin rostro. Nos cuenta de una mujer a la que le habían matado su marido, pero ella no sabía decir ni quién lo había matado ni por qué. “Durante ese tiempo, la Asociación de Escritores de Lengua Árabe fue muy amable conmigo. No me afeité en todos esos días en los cuales nunca me crucé con europeos, porque los mataban”.

3. Alrededor de la media luna. Túnez. Lo visité en dos ocasiones”. Recuerda a Habib Bourguiba, muerto el año 2000 y presidente durante tres décadas, entre 1957 y 1987, cuando fue derrocado por Zine El Abidine Ben Alí. Túnez, ese país que “no importaba mucho durante el protectorado francés” por no tener la riqueza de otras naciones y que tenía quizás la mejor situación de la mujer en la sociedad de todos los países árabes, también hasta que “el golpe militar de Ben Alí se convirtió en una dictadura y luego en una cleptocracia”. Y el término “cleptocracia” se convierte en otro nexo cercano. Virtual, pero cercano.
“Escribí algo poco amable sobre Ben Alí”, dice Goytisolo sin necesitar aclarar que la escritura en contra del poder es una dinámica natural. “Iba a dictar una conferencia, donde hablaría algo a propósito de los cuatro califas justos”. Según los sunníes, los cuatro primeros califas del mundo islámico constituyeron una edad de oro y de justicia, un período que no ha podido ser igualado. “Yendo a la conferencia me di cuenta de que me seguían dos individuos. Era casi ridículo, pues volteaba y los veía disimular. Incluso los invité a tomar el café. No aceptaron”. La conferencia iba a dictársela a líderes de oposición, una docena quizás. Le alegró ver que había venido más gente hasta que le aclararon que el resto del auditorio eran policías de civil.

Un estado paranoico, nervioso.

Quienes llegan al poder con la resolución de las armas pocas veces son depuestos por la inteligencia, pero siempre la vigilan.

En un exceso de mi parte, me pregunto si a tantas butacas vacías no le vendrían bien algunos policías de civil.

4. Libia, la incómoda. “Libia. Libia… conocía a gente que había estado allí”. La distancia es una estrategia de las ideas. “El cónsul de España una vez fue llamado porque un español estaba detenido, acusado de intento de violación en la Plaza Verde. Era absurdo. ‘¿Qué hiciste?’, le preguntó. ‘Le guiñé un ojo’. La mujer era de la Guardia Femenina de Gadaffi y quiso mostrar su poder”. La única manera de salir del entuerto era que el acusado declarara que era homosexual y que en ese guiño no había el más mínimo deseo. Así era Trípoli.

En una ocasión lo llamaron para felicitarlo por un premio que había ganado. Hay egos que no tienen resquicios. Preguntó y preguntó hasta dar con lo que sospechaba: rechazó un premio gordo al enterarse que era pagado por la Fundación Gadaffi. “Tuve el apoyo de todos los escritores, quienes me hicieron saber que era quizás el primero en haberle dicho que no”.

Libia y Marruecos firmaron un acuerdo en 1984 que establecía una unión entre ambas naciones, que fue roto por el rey Hassan II durante los conflictos recientes. “Durante los años de la unión con Marruecos, no encontré a alguien que no volviera horrorizado por la segregación. El particular humor marroquí tenía un chiste que decía que se hacía un concurso: el primer premio era tres días en Libia; el segundo era diez días; el tercer premio un mes”. Todo el auditorio reía cuando la palabra apareció: crímenes. Buena parte del público tenía la guarda baja y dejó de reír de un solo golpe. Así es el numen: una palabra basta. “Todos conocemos los crímenes cometidos por el señor Gadaffi, un hombre recibido con honores en Europa y capaz de gritar ‘Matad a las ratas. Yo soy la República Popular’. No derramé ninguna lágrima cuando…”

5. Ciudades de los muertos. “Empecé a ir a Egipto desde joven y lo conozco prácticamente todo”. Arafa, ese cementerio habitado del cual ya ha escrito donde la gente lleva su cotidianidad entre los mausoleos y visitar a los muertos incluye pasar el fin de semana junto a las tumbas. “Tuve que dormir en un cementerio, algo que fue como una cura psicoanalítica, aunque allí estén enterrados los grandes poetas”. El auditorio ríe de nuevo, pero con más cuidado. Pronto hablará de Mubarak.

“Allí pude ver que la pobreza de los barrios de El Cairo es inhumana. Volví en 2008. Pensé que habría mejoras, pero la situación había empeorado. Los guardias de porra ganaban unos sesenta euros al mes. Quien ganara cien debía considerarse muy afortunado. La situación económica era inaguantable. Y entre las redes, los teléfonos móviles y Wikileaks… cuando me afirmaban que después de Siria se levantaría Argelia, yo les decía que sería Egipto”.

Entender al otro no consiste en adivinarlo a él, sino en prestarle suficiente atención como para poder adivinarse en él.

“Cuando los jóvenes estaban en la Plaza de Tahari manifestaban su descontento porque las elecciones se decantaron a favor de los Hermanos Musulmanes, pero además de segundos quedaron los salafistas. Los laicos habían quedado relegados”. En Egipto se habló de excesos como demoler el edificio de la radiodifusora por su forma fálica, temiendo que las mujeres se excitaran al verlo. Este tipo de tópicos alarmó a los coptos y a los sufíes. Pero los musulmanes mediaron. “Es obvio que el poder se decantará hacia ellos: estaban presentes, hacían…”.

Ahora el Concejo Militar Supremo, se ha instalado en el poder. “La dictadura es muy fácil. Basta con dar un golpe militar. Pero la democracia es un camino largo lleno de trampas. Miren España. El rey felón, Fernando VII. Derogación de la Constitución. Cortes Constituyentes. Primera República. La Restauración. El Golpe de Estado de Primo de Rivera. Segunda República. Guerra Civil y Franco. No hay que tener prisa: hay que educar a la población”.

El déficit educativo de los países árabes, señala, marca que el 48% de la población es analfabeta. “Los saudís invierten en mezquitas, no en escuelas ni universidades”. En Egipto las cosas no han seguido el curso que parecía que iban a tomar. “Pero no desespero. Hay una frase de Kant sobre la Revolución Francesa que dice que el año 93 no abolirá el año 89”.

6. La franja. Goytisolo hizo un seriado cultural de TV y uno de los temas fue la primera intifada. En árabe, esa palabra que tanto repetían las anclas de los noticieros a finales de los ochenta y principios de los noventa significa “levantar la cabeza”. Los miembros del equipo de técnicos del seriado, con Goytisolo a la cabeza, eran detenidos y expulsados de pueblos donde no les permitían filmar, pero cuando llegaban a esos poblados “incursionados” por los israelitas la gente se emocionaba. Sin embargo “sabíamos que afuera nos esperaban los israelitas”.

Es duro sospechar de quien está dispuesto a escucharte.

“Fuimos a parar a un cuartel. Ahí tuve un diálogo con un coronel que me preguntó ‘You are the Godfather of the group?’ y le respondí ‘Is not the mafia. Is a TV team”. No dijo cuándo sucedió, pero parecía ser antes de 1993. En ese año Yasir Arafat, líder de la Organización por la Liberación Palestina, reconoció el Estado de Israel en una carta a Isaac Rabin, el primer ministro israelí. Israel reconoció a la OLP como “representante legítimo del pueblo palestino” y así empezaron los Acuerdos de Oslo. “Yo pensaba que Eduard Said exageraba en su crítica, pero en efecto le habían dado un virreinato a la OLP. En el entorno de Arafat se construían villas lujosas en medio de chozas. Vino Palestina (Ni guerra ni paz) y le escribí a Said para darle la razón”.

La espada y la pared: “¿Política de Israel y Teocracia Saudí? No sé cuál de los dos es peor”.

Quizás esto ilustre mejor la posición de Goytisolo. “Volví con el Parlamento Internacional de Escritores. Arafat nos quería recibir. Manifesté mis reservas, pero el resto quería ir y fuimos. Le dije que lo saludaba no como presidente de Palestina sino como a un palestino más privado de libertad de movimiento. Él se extrañó. En el momento de tomar la foto, me hice a un lado manifestando alguna indisposición. Tuvo que tomarme de la mano y así me llevó hasta el grupo”.

Puesto en medio, con la duda como estrategia, escuchando antes de creer.

“No habrá paz hasta que no haya dos naciones. No se puede imponer una razón religiosa ante la política internacional”.

A favor de sus convicciones individuales, entendiendo la dimensión macro pero habitándola de un modo menor.

7. Mosaico ausente: Irak, Afganistán y Yemen (más brevísima pakistaní). “No conozco Irak. Fui invitado dos veces y no quise ir. No quería hacerme cómplice de una dictadura tan brutal como la de Sadam Hussein. Pero las invasiones americanas son ir de Guatemala a Guatepeor”. // “Nunca he estado en Afganistán, pero es el único país que los británicos no pudieron ocupar. Luego del fiasco que fue la URSS, estos de ahora saldrán con el rabo entre las piernas”. //  “Yemen es un país maravilloso. Pude ver la fragmentación en la zona norte, pero su arquitectura… hay casas de ocho pisos en medio del desierto. En un pueblo donde todos iban armados con kalashnikov me habían prevenido que raptaban a los turistas como negocio, pero sé dialogar. Les dije: ‘Soy del extremo occidente y allá hay un dicho que dice que la Fe es del Yemen y la Ciencia es del Yemen’. Nadie se metió conmigo”. // “Pakistán ya tuvo una presidenta y Francia no. Es algo para reflexionar, ¿no?”

8. El culto Irán y las cabezas de Siria. “Estuve en el periodo de apertura de Jatami. Me sorprendió verlos a todos leyendo. Chicas leyendo filosofía occidental y Simone de Beauvoir”.

El recuerdo de su estadía en Irán lleva a hablar de una rama del chiismo que, como siempre sufrieron el domino del poder y entienden que es fácil que el poderoso tienda a comportarse como un opresor, saben que mientras más fragmentado esté el Poder puede ser mejor utilizado. Justo el día antes, en Irán, el diputado Alí Motahari, ultraconservador islámico que se opone al presidente Mahmoud Ahmadinejad, conducía una suerte de interpelación en la cámara legisladora dirigida a la persona del mandatario. Es lo bueno de las ideas bien enunciadas: cada oyente se consigue los ejemplos en el bolsillo.

Pero hoy, a pesar del ruido iraní, el tema álgido es Siria. “En 1968 terminé de corregir Reivindicación del conde don Julián en Palmira”, dice Goytisolo trazando otra distancia. En esa época, en Siria ya gobernaba el Partido del Renacimiento Árabe Socialista bajo la figura de un estado de emergencia, pero aún no se había instaurado la hegemonía de la familia Assad. Aun así no tarda en afirmar que cuando la invasión de EE.UU. a Irak “ir a Siria era un alivio”.

En la llamada Mezquita de los Omeyas, en Damasco, dicen que está la cabeza de San Juan El Bautista, una figura reconocida por islamitas y cristianos. Allí, donde se resguarda la cabeza, estuvo un templo a Júpiter que, mucho antes, fue del dios sirio Hadad. “Allí están los hombres dándose fuertes golpes en el pecho. Los sunís, los chiís y los cristianos viviendo en paz, pero bajo una dictadura. Como en ningún otro lugar del mundo, imágenes de la Virgen María y escudos del Barca”

Dibuja un territorio en el cual las diferencias sostenidas durante siglos se supeditan a un poder enorme que impone sus caprichos desde el exceso, como las caderas de Salomé cuando la cabeza aún estaba unida al cuello de Juan El Bautista.

“Con treinta años de diferencia nada ha cambiado: se ha repetido una matanza como la de Hama en 1982”.

9. La Salomé de Homs, que estuvo en España y Sarajevo. “El peligro que hay ahora es que no hay una posibilidad militar de intervención exterior, como la que se hizo en Libia, que sabemos bien se hizo por razones poco santas”. La mención del extravío del presidente francés Nicolás Sarkozy se vio venir: “Francia tenía que lavar la vergüenza de aquellas vacaciones de su ministra, invitada por Mubarak y Ben Alí”.

Pero la no-intervención a veces…

Sarajevo es un ejemplo de la no-intervención. Salvo la ayuda a la República de México y URSS, la no-intervención en la Guerra Civil Española sólo ayudó a los franquistas. Ésa puede ser una forma de intervención más brutal”. Goytisolo se sorprende al ver en Sarajevo se repetía un grito que España había soltado décadas atrás: “Defiéndannos o dejen que nos defendamos”. Lo hace mientras fabula las memorias de un dictador apedreado por quienes antes lo besaban.

10. El viajero que escribe vs. Los hipócritas. Goytisolo tuvo noticia de un texto escrito por moriscos españoles que en el siglo XVI viajaban escondidos hasta La Meca. Llevó el material al Presidente del Consejo Europeo de Mezquitas, quien le dio el visto bueno. Tocaba emprender ahora con la embajada Saudí, quienes empezaron a darle largas al asunto. Goytisolo quería investigar los recorridos. “No me autorizaron porque no soy musulmán”. Entonces les recordó cómo durante un levantamiento de peregrinos chiís, junto a la piedra negra, llamaron a gendarmes franceses para que los apalearan. Y a ninguno de esos gendarmes se le plantearon problemas de conciencia.

Cerró la conversación diciéndoles “Munâfiq”, que es como los musulmanes llaman a los hipócritas.

En la mitad de nuestro encandilamiento, muchos se preguntaban qué vendría a decir Goytisolo, como si hubiera otra manera de saberlo que yendo a oírlo.

Pocos se acercaron.

Parte de los grandes aportes de Ibn Khaldoun, el autor que a Goytisolo sorprendió ver traducido en Venezuela, es haber instalado una noción de Historia, precursado la dinámica de los mercados e identificado un conflicto central en la relación ciudad versus desierto. No fue descubierto por Occidente sino mucho tiempo después.

En las más feroces polarizaciones de la historia del hombre, la única sensatez de Occidente ha estado en poner por escrito la experiencia para que se pueda volver a ella hasta que todo lo necesario alcance a coincidir con lo oportuno.

Goytisolo vino a decir que mucha gente en el mundo ha perdido el miedo a hablar. “Hay protestas todos los días y la gente planta cara. La semilla de la primavera árabe ha quedado ahí”, pero el lugar que ha conseguido para germinar no ha sido producto de una voz única, sino de colectivos en los cuales el rostro que lo identifica no está obligado a tener un solo nombre.

Antes de que el Mundo fuese redondo para todos, en los mapas las cosas no se regían por el norte cardinal, sino por el Oriente.

Por eso orientarse significa lo que significa.

(a Jorge Carrión)


Por Willy McKey 



Tomado de Prodavinci



 

sábado, 22 de octubre de 2022

HENRY MILLER: El pueblo estadounidense es el más desasosegado y el más insatisfecho en la Tierra


Imagen tomada de Infomag.



EXTRA

Noviembre, 2011



ENTREVISTA A HENRY MILLER



Por Néstor Lacorén



A veces las condiciones que el azar o el destino imponen para que ocurran ciertos hechos, es increíble. Cuándo en 1964, recién llegado a New York, subí a la terraza del 662 de la Avenida Driggs, en Brooklyn, para tomar fotos de Manhattan, fué la primera vez que este singular personaje, se apareció. Caía mucha nieve, y este hombre flaco y desgarbado, parecía estar en el centro de un círculo creciente de color blanco, que se agrandaba sin fin acercándose. Le pregunté quién era, y me dijo: “I’m Henry Miller, I was born in this house, I just came to pick up some books”. Emocionado, solo atiné a extender mi mano para estrechar la de él: “Hablas castellano?”, le pregunté. “También hablo francés”, contestó en español, con acento neutro. Yo tenía veinte años, había leído su “Trópico de Capricornio” y su “Trópico de Cáncer”, y lo admiraba.

 



-Mi nombre es Néstor y soy argentino.

HM-Tu país es muy lindo. Que haces aquí?

-Estoy enamorado de una chica.

HM-Eso está muy bueno!

-No te ofendes si te digo que por lo que he visto, tu país no me gusta mucho.

HM-Para nada! El que no se da cuenta, que en dos breves centurias ya nos estamos yendo prácticamente por el caño del desagüe y ahí nos jodemos, es un tonto. Y nadie se va a entristecer por eso, ni siquiera a esos que hemos ayudado a sobrevivir. En el breve instante de nuestra historia nos la hemos ingeniado para envenenar al mundo con nuestras ideas de progreso, eficencia y mecanización.

-Si mi amigo Bill el dueño del edificio, te escucha hablar así se ofenderá mucho.




HM- El padre de Bill, es el tejano, que le compró la casa a mi padre, y lo estafó. En todo caso el ofendido tendría que ser yo.

-Bill es un patriota, un nacionalista, y un héroe de la guerra de Corea.

HM-Los atacantes que vinieron del viejo mundo también se creían héroes, y fueron vistos como dioses por los aborígenes del continente. Pero muy pronto los indios se desilusionaron. Y aprendieron a tenernos miedo y odio, nosotros los caras pálidas, fuimos quienes les enseñamos a los salvajes a arrancarles la cabellera a los enemigos. Tal parece que fuimos concebidos entre la violencia y el odio, como si hubiéramos nacido para saquear, violar y asesinar.

-Vuestra historia no describe nada de eso, es más ni lo menciona.

HM-Nuestros libros de historia barnizan las crueldades, las abominaciones y la conducta inmoral de nuestros líderes. Casi todos aquellos hombres que forjaron nuestra gran democracia, fueron esclavistas. Ellos pusieron los nombres república y democracia, pero nunca la tuvimos; ni siquiera ahora.

-Comparados con los líderes de América Latina, los vuestros parecen casi decentes.

HM-Estás bromeando? O eres un cínico? Hace algún tiempo ví en un cuadro enmarcado las fotos de todos los vicepresidentes que hemos tenido, el cual puede haber servido para una exposición de la cursilería, algunos de ellos parecían criminales; otros imbéciles; y los demás simplemente idiotas. Y a decir verdad; los presidentes no parecían mejores.

-Negar que tuvieron algunos presidentes fuera de serie, como Lincoln o Washington tampoco es justo de tu parte.

HM-El nombre de Lincoln es muy reverenciado,aunque, en mi opinión, el fue con mucho el responsable de la guerra interna de secesión, él tuvo el poder para evitar la confrontación entre los del norte y los del sur. Aquella Guerra civil, como casi todas las de su tipo, fue una atrocidad, de la cual el país no se ha recuperado del todo.


Participar en la primera guerra mundial fué, dicho sea con dulzura, un gran desatino. Nada más vean ahora dónde esta aquel gran enemigo de la humanidad. Guerra y Guerra, desde mi más tierna infancia recuerdo todo aquello de la guerra: entre España y Estados Unidos, la guerra ruso-japonesa, Vietnam, y así sin cesar. Como Jean Giono dijo en su libro Refus D’Obeisance (El Rechazo a la Obediencia), el capitalismo se alimenta de guerra, no puede existir sin la guerra.

-Los capitalistas hacen cosas increíbles para la humanidad, como llegar a la luna.

HM-El viaje a la luna llamó por un momento, la atención al público. Sin embargo, hoy existe la sensación de que eso, el experimento, no tenía ningún buen propósito. El Pentágono se encargará de cosechar los beneficios. Muy pronto no habrá necesidad de uniformes, entrenamientos ni disciplinas militares. Nos quedaremos sentados, dondequiera que nos encontremos y desde ahí manipularemos las fuerzas más mortíferas.


Cuando digo que nos estamos yendo por el caño del desague, incluyo a todos nuestros imitadores a lo largo del mundo. Todos vamos a caer juntos. Y de ese holocausto tal vez solo sobrevivirán los primitivos y algunas especies de bestias salvajes. Sólo entonces, posiblemente, podamos ver que emerge una nueva humanidad.

-O sea que en tu opinión, la humanidad no esta en camino hacia tiempos mejores.



HM-No, para nada, nosotros los estadounidenses por ejemplo, desde los primeros tiempos hemos tenido nuestros gángters asesinos y politicos corruptos. Cuándo hubo un tiempo bueno, limpio, feliz? Según mis cuentas, nunca.

-Disculpa Henry, no creo que tu país, domine a todo el mundo por casualidad. No hay nadie capaz?


HM-Nadie, no solo los vicepresidentes fueron un montón de imbéciles y don nadies, sino también casi todo el país. Cuántos grandes escritores, grandes pintores, grandes músicos, hemos producido en estos siglos? Es más fácil acordarnos de haraganes famosos! Hace un tiempo tuvimos el circo de Watergate.


Al observar la reacción de la gente, uno puede suponer que nuestros políticos solo cometen errores triviales y que nunca cometieron ningún crimen. Muchas veces actuamos como si tuviéramos la convicción de que el mal puede ser erradicado de una vez por todas. Cuando Lincoln publicó su proclama de emancipación, pensamos que le habíamos puesto fin a la esclavitud. No habíamos imaginado los ghetos del norte, con problemas raciales más atroces que los del sur. Junto con los esclavos negros creamos también a los blancos, esclavos de la era de la máquina.



-Aún hoy, a pesar de lo que tu dices, cuando Estados Unidos habla todos escuchan.

HM-No creo que nos presten tanta atención, ya que está claro que, con toda nuestra palabrería sobre el progreso, tenemos una mente estrecha, somos prejuiciados y tenemos sed de sangre como siempre ha sido. Sólo con referirnos a la situación militar, especialmente el Pentágono es suficiente para sentir escalofríos. Esta guerra de Vietnam es una vileza, Tamerlane y Atila no son nada comparados con nuestros monstruos de los últimos días, armados con bombas nucleares y de napalm. Si Hitler fué un genocida, que somos nosotros?.



Nosotros hemos estado cometiendo genocidios desde el principio! A la carga con todo aquél que no esté de acuerdo con nosotros! Así ha sido contra indios, negros, y mexicanos. Y de pronto ahí está la televisión y el cine, y ahí está toda la violencia y brutalidad que es parte de nuestro amadísimo “progreso”. Y todavía nos preguntamos por qué, como nación y como pueblo nos estamos desmenuzando.

-Henry amigo mio, sigo insistiendo que los Estados Unidos es el país que hoy por hoy, “exporta” más democracia.y civilización que ningún otro en el mundo.

HM-Me pregunto, seriamente, si hay algo de la “civilización” estadounidense que sea digno de elogio. Y no encuentro nada. Las prisiones son antros de vicios. Las escuelas tienen asentaderas para aprender basura. Hoy los maestros le tiene miedo a los alumnos. Cada quién le teme a algo, en cadena, y así hasta llegar a los gérmenes. Ya se han vuelto muy comunes las conversaciones sobre enfermedades venéreas y la cultura de la droga, entre adolescentes. Igual pasa con la adicción por las drogas y el alcohol.

Somos una nación de adictos. Si hasta la abuelita se emborracha! Corrupción es la palabra que nos califica! Dónde están nuestros héroes? Hay que buscarlos entre los rangos deportivos. Nuestros verdaderos héroes, han sido asesinados y encarcelados.

-Seguramente que tu también tienes tus héroes preferidos.

HM-Como cualquier otra inmundicia, yo también tengo mis héroes, mis ídolos. Ellos forman un abigarrado grupo: John Brown, Ferry Harpers, Aguinaldo, el rebelde Filipino que luchó contra nosotros hasta su muerte; Charlie Chaplin, Martin Luther King, Louis Amstrong, Charles Lindberg, el general Robert E. Lee, Laurel and Hardy y miles más.

-Pero entonces amas a tu país! Ves algo positivo en él? O simplemente lo odias?

HM-Aunque mis palabras puedan sonar amargas y desagradables, yo no odio a los Estados Unidos ni a los estadounidenses. Entre los pueblos civilizados del mundo descubro al estadounidense como el más desosegado, el más insatisfecho, el idiota que puede cambiar al mundo a su imagen y semejanza. En el proceso de mejorar al mundo, como él tontamente lo imagina, lo está envenenando y destruyendo.

El poeta Walt Whitman se dió cuenta de todos esto hace más de cien años; él se refirió a nosostros como una nación de lunáticos. !Walt Whitman bien podría haber sido el más grandioso estadounidense que haya existido! Aquí te repito las propias palabras de Whitman, escritas hace como cien años: “Adelante mis queridos estadounidenses, conduzcan sus caballos más allá, !exicitación! !dinero! !politicos! Abran todas sus válvulas y dejen que prosiga columpiándose y exprimiendo a los demás. Muy pronto ustedes estarán bajo ese momento, que no podrán detener aunque quisieran”



Hay ciertos diálogos cuyas formas exigen la brevedad. Mi primer contacto con un escritor real, cómo Henry, fué intelectualmente valioso, más a nivel personal algo me llevó a dudar. Sospecho que las enseñanzas de mi madre, sobre tener códigos, y nunca fingir imparcialidad, me hizo desconfiar, de los principios de ciertos sajones, y Henry no fué la excepción. Súbitamente, los dos cesamos de hablar.

Mirando su cara avejentada, sentí que la situación se tornaba absurda, y tuve ganas de irme. Henry dándome la espalda se acercó al borde de la terraza, y empezó a orinar hacia la acera. Yo fingí estornudar y toser al mismo tiempo, y decorosamente me puse a orinar a su lado. “Podríamos ser amigos”, me dijo en voz muy baja. Yo asentí. Concentrados y en silencio, continuamos meando.

Néstor Lacorén Green Point, Brooklyn, 18 de Diciembre, 1964


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viernes, 14 de octubre de 2022

¿Cuánto le debía Venezuela al mundo en el 2012?


Imagen tomada de Entorno empresarial.



¿Cuánto le debe Venezuela al mundo?, por Victorino Márquez

Por Victorino Márquez | 14 de Marzo, 2012



“Recibo un país hipotecado”. Esta fue la frase del discurso de inauguración del período presidencial de Luis Herrera Campins (1979-1984) ante el Congreso que hizo titulares de prensa al día siguiente. Venía Venezuela del primer “boom” petrolero derivado del embargo que los países árabes impusieron a Occidente con motivo de la guerra del Yom Kipur (1973) y que disparó el precio del crudo a US$40 por barril.

Para determinar el monto de esa hipoteca, el Presidente Herrera recurrió no a un Economista sino a un Ingeniero: Juan José Bolinaga. Cuantificar los pasivos externos de Venezuela en esa época era una tarea compleja pues además de la deuda del gobierno central era preciso contabilizar la deuda contraída por los institutos autónomos y empresas del Estado que para entonces tenían capacidad para endeudarse en el exterior sin mayor control y era siempre la República la que terminaba pagando los platos rotos.

Cuentan que cuando el encargo estuvo listo, pero antes de ser entregado y divulgado, el Ingeniero Bolinaga recibió varias llamadas para pedirle un maquillaje de las cifras. Los adecos (socialdemocrátas), en una operación de “control de daños”, le pedían que subestimara la cifra de la deuda total, conscientes de que resultaba difícil justificar el aumento brutal del endeudamiento en un período de bonanza petrolera como el vivido durante Carlos Andrés I (1974-1979). Los copeyanos (socialcristianos), por su parte, en un intento de enterrarle el puñal más profundo a sus adversarios, le pedían que sobreestimara el monto de la deuda no fuera a ser que aparecieran unos pasivos ocultos. El Ingeniero Bolinaga se mantuvo firme y publicó las cuentas exactas en el célebre “Informe Bolinaga”.

Imagen tomada de Prodavinci.



Esta historia viene a cuento porque en los últimos días la prensa venezolana y los analistas financieros empiezan a mostrar preocupación por el aumento del nivel de endeudamiento de Venezuela durante los períodos presidenciales de Hugo Chávez.  Sin embargo, a la hora de medir el monto total de endeudamiento de Venezuela y el peso de la deuda en relación con el tamaño de la economía (Relación Deuda-PIB) se escuchan opiniones disímiles en una materia que debería ser más de hechos contrastables que de opiniones.
Fue así como, apoyado en la información recabada de Bloomberg, de las páginas del Ministerio de Finanzas y del BCV y del blog The Devil’s Excrement, me senté a hacer unos cálculos veloces de lo que le debemos al mundo y de la relación de esa deuda con el tamaño de nuestra economía.  Sumando todos los bonos en circulación emitidos por la República, PDVSA, Electricidad de Caracas y Sidetur tenemos US$ 62.740 millones. A esta cifra le agregamos US$ 6.206 millones de préstamos bilaterales de la República y otros US$ 4.000 millones de préstamos bancarios de PDVSA.  Por otra parte, tenemos el Fondo Chino que es deuda con privilegios sobre barriles de petróleo, por un monto de US$ 28.000 millones. No hay que olvidar por otro lado la deuda de PDVSA con sus proveedores (US$ 7000 millones aproximadamente) y los préstamos internos de la República denominados en moneda extranjera que ascienden a US$ 5.600 millones.  Y de último, pero no menos importante, está la deuda por expropiaciones a compañías extranjeras que hemos estimado conservadoramente en US$ 10.000 millones.  Lo anterior arroja un total de US$ 123.546 millones que podrían convertirse en US$ 135.564 millones si el gobierno cumple con el endeudamiento anunciado de US$ 12.000 millones para el 2012. Una tabla resumen del endeudamiento externo puede verse pulsando aquí.

Para poner en perspectiva esta cifra calculamos la relación Deuda-PIB en el caso venezolano. El PIB de 2011 asciende a  Bs. 1.057.508.137.000. Utilizando la tasa de cambio oficial en vigor (1US$=Bs. 4,3) la relación Deuda-PIB se ubica en 55%. Si en el 2013 el gobierno hiciera un ajuste cambiario del 50% (1US$=Bs. 6.5) esa relación se colocaría en 83%. Si el ajuste fuera de la misma magnitud que la última devaluación (2010), esto es de un 100% (1US$=Bs. 8.6) la relación quedaría en 110%. Los tres escenarios resultan bien distantes del 21,3% declarado por el Ministro Giordani a principios de 2011.

Imagen tomada de Prodavinci.




En uno de los libros más influyentes de finanzas públicas modernas “Esta vez es diferente: ocho siglos de disparate financiero”, (Princeton University Press, 2009) REINHART y ROGOFF se refieren a Venezuela –en forma un tanto severa- como “la campeona moderna del default soberano” y apuntan que para el momento de la última reestructuración de la deuda venezolana (1982) la relación Deuda-PIB era del 41,4%.  Sin embargo, hablar de una “zona de peligro” en materia de relación de Deuda-PIB que predisponga a los países a una cesación de pagos es complicado y la realidad es en la historia reciente han los países que han cesado en sus pagos registran relaciones Deuda-PIB bien divergentes. Para el momento del default en Argentina (2001)  esa relación era de 150% del PIB; la atribulada Grecia tiene actualmente una deuda que equivale a 127% del PIB; cuando México entró en cesación de pagos en 1982 esa relación era de apenas 46,7% y en el caso de Perú (1978) de 81%. Con todo y eso REINHART Y ROGOFF sostienen que los países emergentes con una relación Deuda-PIB superior a 100% corren un riesgo significativo de cesación de pagos.

Por esa razón, para determinar que tan comprometida está la capacidad de pago de un país, los economistas complementan la relación Deuda-PIB con la relación Deuda-Exportaciones. Para el 2001, esa relación para el caso argentino era de 500% mientras que el promedio mundial de los países que han entrado en cesación de pagos entre 1970 y 2008 es de 229%.  En el caso venezolano, esa relación es en la actualidad de 150%.  Otra relación que ayuda a medir la capacidad de pago de un país es la relación entre servicio de la deuda (lo que se paga anualmente por vencimientos de capital más intereses) y el nivel de exportaciones.  Para 2011 el servicio de la deuda representa el 15% de las exportaciones petroleras y el número se estima subirá a 20% en el 2013, todo ello asumiendo que el precio del petróleo se mantenga estable en US$ 100 (Barcalys).

Si bien éstas últimas relaciones indican que Venezuela tiene capacidad para seguir pagando su deuda con cierta holgura no es menos cierto que el tamaño de la deuda en relación con el PIB puede entrar en un zona poco confortable, especialmente si se utiliza una tasa de cambio más sincera, lo cual es probable que suceda en el 2013.  En un mundo donde los “cisnes negros” hacen acto de presencia con más frecuencia de lo deseable, y las percepciones  de riesgo cambian de la noche a la mañana, el peso de la deuda nos hace vulnerables, sobre todo teniendo en cuenta que nuestra capacidad de pago está atada a una sola variable: lo que suceda con el precio del petróleo.

No está demás recordar las palabras del economista Rudiger Dornbusch, estudioso de la macroeconomía del populismo, sobre la crisis mexicana : “La crisis tarda mucho más tiempo en venir de lo que pensamos y luego viene mucho más rápido de los que habíamos pensado. Esa es la historia de la crisis mexicana. Tardó por siempre y luego llegó en una noche”.


Imagen tomada de Prodavinci.


Tomado de Prodavinci.