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sábado, 27 de septiembre de 2025

Víctor Cadet: del homo erectus al homo radiophonicus en la Valencia de Pocaterra

 

VÍCTOR CADET desde el estudio de la radio en la Torre Da Vinci en la avenida Bolívar Norte|Fotografía de JOSÉ ANTONIO ROSALES


Estimados Liponautas

 

Sean bienvenidos a esta nueva entrega de nuestro navío digital. Hoy lo acercaremos a Víctor Cadet, un locutor venezolano y la labor que ha venido realizando desde hace tiempo, en Valencia, capital del estado Carabobo y ciudad natal del escritor José Rafael Pocaterra. Valencia, la de Pocaterra es una expresión usual de la escritora venezolana Marichina García Herrero.


Disfruten de la entrada


Atentamente


La Gerencia


José Rafael Pocaterra (1889-1955) siempre fue un escritor que estuvo en el ojo del huracán de los acontecimientos de su tiempo


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Víctor Cadet: el homo radiophonicus


Por Papel Literario

JUNIO 13, 2025 12:30 AM



En las venas de Víctor Cadet no solo corre sangre, sino también las ondas hertzianas de la radiodifusión, esas frecuencias invisibles que han tejido, durante medio siglo, un coro de voces, imágenes y emociones. Cincuenta años de trayectoria no son un simple almanaque de fechas, sino un archivo vivo de pasiones, donde la radio, la publicidad y las artes escénicas se entrelazan en un relato mítico. Cadet, un hombre que ha sabido ser a un tiempo narrador, actor y creador, encarna esa rara alquimia que transforma el efímero instante del arte en una resonancia perdurable.



Por RAFAEL SIMÓN HURTADO


Su madre, la gran maestra


Víctor Cadet reflexiona sobre su profunda conexión con la radio, influenciada por su madre, Haydée Cadet, una locutora que lo introdujo al medio desde niño al llevarlo a estudios de grabación. Aunque creció inmerso en este ambiente, su vocación no es solo herencia familiar, sino una pasión personal por comunicar. Define su rol como el de un “comunicador” más que un simple locutor, abarcando producción, musicalización y edición, con un enfoque global similar al teatro.


El apellido Cadet es sinónimo de radio en Venezuela. Yo diría que tiene denominación de origen, como dicen los españoles para referirse a la buena reputación de sus productos. Es una marca, heredada del legado de tu madre Haydée Cadet. ¿Cómo se metabolizó en ti ese legado desde tus inicios?



El legado de mi madre, Haydée Cadet, es una presencia constante en mi vida y mi carrera. Crecí escuchándola en la radio, con su voz llenando la casa todas las noches, transmitiendo en vivo con esa calidez y profesionalismo que la caracterizaban. Era una figura imponente, no solo por su talento, sino por su compromiso con conectar con la audiencia. Producir con ella Horizonte, un programa infantil, fue mi primera escuela. Ahí aprendí a estructurar contenidos, a entender el ritmo de la radio y, sobre todo, a respetar al oyente. Ese programa me enseñó que la radio no solo informa o entretiene, sino que puede ser un espacio de formación y cercanía. Mi madre me inculcó que la radio es un servicio, una responsabilidad. Ese legado se metabolizó en mí como un amor por el medio y un deseo de honrar su nombre, pero también de encontrar mi propia voz dentro de esa tradición.





¿Puedes enumerar las emisoras en donde has trabajado?


He tenido la suerte de trabajar en varias emisoras que me han enriquecido como profesional. Entre ellas están Radio Satélite, Radio Latina (estaciones de radios ya desaparecidas). En esta última hice programas culturales con la producción del artista plástico Wladimir Zabaleta y guiones del escritor Juan Calzadilla. Hasta la actualidad en Stereo 97. 9 FM, en donde recién celebré el primer aniversario. Cada una me ha dado una perspectiva distinta sobre cómo llegar a diferentes audiencias, desde las comerciales hasta las más alternativas.





Además de radio, has hecho publicidad, cine y teatro, has sido editor de la revista Rasgadodeboca, y eres amante de la música (¿Te gusta el reguetón?). Recuerdo presentaciones en la Escuela Teatro Ramón Zapata (Médico a palos, de Molière) y el Teatro La Campana, con Isidro Brachitta. ¿De qué manera estas experiencias han sumado en tu carrera como locutor y comunicador?


Todas estas experiencias han sido como piezas de un rompecabezas que me han ayudado a construir mi identidad como comunicador. El teatro, por ejemplo, con obras como Médico a palos en la Escuela Teatro Ramón Zapata o las presentaciones en el Teatro La Campana, me dio herramientas para manejar la voz, el ritmo y la emoción, que son esenciales en la radio. La publicidad me enseñó a ser preciso, a transmitir un mensaje en pocos segundos, algo que aplico al estructurar segmentos radiales. El cine me ayudó a entender la narrativa visual, que, aunque no se ve en la radio, influye en cómo imagino las historias que cuento. Editar Rasgadodeboca me dio un ojo crítico para los contenidos y una sensibilidad hacia las historias que resuenan con la gente. ¿Y el reguetón? (risas). Digamos que aprecio su energía y su capacidad para conectar con audiencias jóvenes, pero mi corazón está más cerca del jazz, la salsa y la música clásica. Todo esto me ha dado versatilidad para adaptarme a diferentes formatos y públicos, y me ha enseñado a ser un comunicador más completo, capaz de jugar con tonos, emociones y contextos.


Una vieja fotografía de la fachada de la  antigua sede de la Escuela de Teatro Ramón Zapata mucho antes de comenzrce a caer a pedazos.


La típica “voz de locutor”


La conversación aborda la evolución de la radio, centrándose en cómo las voces y los paradigmas han cambiado con el tiempo, influenciados por la herencia cultural y profesional, especialmente a través de su madre, Haydée Cadet, una pionera que rompió el estereotipo de la locutora como “adorno”, al destacar como productora. La voz femenina en la radio, antes ligada a la sensualidad, y la masculina, a un engolamiento forzado, evolucionaron hacia una naturalidad que refleja la autenticidad de las personas.


Escuela de Teatro Ramón Zapata el 10 de septiembre de 2023, cayendóse a pedazos.

Imagen tomada del Blog Informativo Valencia Hoy


En entrevista con la escritora Laura Antillano, tu mamá (Haydée Cadet) le confiesa sobre la imagen que los oyentes se hacían de su apariencia, gracias a su voz. Recibía cartas y llamadas amorosas, también regalos. Al cabo de los años, la voz en la radio ha evolucionado. En las mujeres ha evolucionado desde la sensualidad y en los hombres desde cierto engolamiento. ¿Cómo observas esta evolución?


Es cierto que la voz en la radio ha tenido una evolución marcada por los cambios culturales y tecnológicos. En la época de mi madre, la voz femenina solía asociarse con sensualidad o calidez maternal, y la masculina con una autoridad casi teatral, ese engolamiento que mencionas. Hoy, la radio busca autenticidad. Las voces, tanto de hombres como de mujeres, tienden a ser más naturales, menos impostadas, porque el público actual valora la cercanía, la honestidad, y, sobre todo, el mensaje. La sensualidad o la autoridad no han desaparecido, pero se expresan de manera más sutil, más conversacional. Creo que esta evolución refleja una audiencia que quiere sentir que el locutor es alguien como ellos, no una figura distante. Mi madre recibía cartas porque su voz creaba una conexión íntima; hoy, esa conexión se busca a través de un tono más cotidiano, pero igual de poderoso.


Escuela de Teatro Ramón Zapata el 10 de septiembre de 2023, cayendóse a pedazos.

La radio, “la gran sobreviviente”


Cadet destaca la importancia de la voz como herramienta para transmitir el mensaje sin “ruido”, y cómo la naturalidad y el contenido relevante, más que una voz impostada, capturan la atención del oyente. Describe la radio como "la gran sobreviviente" frente a otros medios, como la televisión y la prensa escrita, debido a su bajo costo, accesibilidad e inmediatez, comparándola con una "mochila" que se lleva a cualquier parte. Sin embargo, reconoce la competencia de las redes sociales y el impacto de los podcasts, que, aunque distintos, se benefician de la experiencia radial, pero pueden perder la esencia imaginativa de la radio al priorizar la inmediatez.


Una imagen que representa el estado de la libre expresión en Venezuela. Imagen tomada de aquí.



La radio es economía de recursos expresivos que desafía la imaginación. Después de la lectura, la radio obliga al ejercicio de la imaginación. ¿Es posible que la reinvención de la radio, ahora bajo el formato del podcast, se haya perdido el recurso esencial de la imaginación de quien escucha?


No creo que se haya perdido, pero sí se ha transformado. La radio tradicional te obligaba a imaginar todo: el escenario, los personajes, las emociones, solo con la voz y los efectos sonoros. Los podcasts, al ser más narrativos y a menudo más producidos, pueden ser más específicos, lo que a veces reduce el espacio para la imaginación del oyente. Sin embargo, los buenos podcasts, siguen apelando a esa chispa imaginativa, al uso de las pausas, la música y las descripciones evocadoras para que el oyente complete la imagen mental. El desafío es no saturar con demasiada producción; hay que dejar huecos para que la imaginación del oyente los llene. La magia de la radio, y del podcast bien hecho, sigue siendo esa capacidad de pintar con palabras.




El locutor, un “amigo cotidiano”


Dice Cadet que la radio mantiene su relevancia como hábito diario, especialmente en vehículos durante el “prime time” matutino, siendo un medio que acompaña y crea conexiones emocionales con los oyentes, quienes ven al locutor como un “amigo cotidiano”. Para captar la atención, enfatiza en la necesidad del uso del contraste, la variación en el discurso y la calidad del contenido, aplicando principios del arte y la narrativa periodística.


Generalmente, quien oye radio se mueve en distintos escenarios —la oficina o la casa—, con la voz de fondo como única compañía. ¿Cómo estructuras tus programas de radio? ¿Qué criterios sigues para enganchar al radioescucha?


Estructurar un programa es como contar una historia: necesitas un comienzo que atrape, un desarrollo que mantenga el interés y un cierre que deje algo en el oyente. Mi criterio principal es conocer a la audiencia: ¿quiénes son, ¿qué les preocupa?, ¿qué los motiva? A partir de ahí, diseño bloques que combinen información, entretenimiento y emoción. Por ejemplo, en un programa matutino, empiezo con algo ligero pero relevante, como una noticia local o una anécdota personal que conecte. Luego, alterno segmentos de música, entrevistas o reflexiones, siempre con un ritmo que no aburra. Para enganchar, busco ser auténtico, usar un lenguaje claro y crear momentos de interacción, ya sea con preguntas abiertas o invitando a la audiencia a participar a través de mensajes. También me gusta jugar con el tono: a veces serio, a veces humorístico, pero siempre cercano, como si estuviera hablando con un amigo.


Mensaje de Navidad de Radio Latina 1470 AM. Valencia - Venezuela. Año 1986.



Se ha elevado el nivel tecnológico de los medios de comunicación, y de la radio en particular, ¿crees que ha evolucionado en la misma medida el buen gusto en los contenidos?


No siempre. La tecnología ha democratizado la radio, permitiendo que más voces se escuchen, pero también ha traído una saturación de contenidos que no siempre priorizan la calidad. Hay programas que apuestan por el sensacionalismo o la repetición de fórmulas vacías para captar audiencia, lo que puede sacrificar el buen gusto. Sin embargo, también veo esfuerzos admirables: emisoras y podcasts que cuidan el contenido, que buscan educar, inspirar o provocar reflexión. El buen gusto no es solo estético; es respeto por el oyente, es ofrecer algo que enriquezca. Creo que la evolución tecnológica debe ir acompañada de una evolución ética y creativa para que el contenido esté a la altura.”


¿Qué te enamora de lo que haces, el medio o la relación con los destinatarios del mensaje?


Es una mezcla de ambos, pero si tengo que elegir, diría que la relación con los destinatarios. La radio es un medio increíble, con su intimidad y su capacidad de llegar a cualquier rincón, pero lo que realmente me enamora es saber que estoy tocando la vida de alguien, que mi voz puede acompañar, informar o hacer reír a una persona en su carro, su casa o su trabajo. Esa conexión, aunque no los vea, es mágica. Recibir un mensaje o una llamada de un oyente que te dice “gracias, eso que dijiste me llegó” es lo que hace que todo valga la pena.


Hay radios comunitarias, populares, educativas, alternativas, católicas y hasta rebeldes ( en que parte de Venezuela existe). Tomando en cuenta que el medio siempre le ha dado forma al mensaje, ¿podrías decirnos cómo definirías la radio que haces? ¿Cuál es la forma de tu mensaje?


Yo diría que hago una radio humana, cercana y reflexiva. Mi mensaje busca ser un puente entre la información, la emoción y la acción. No me interesa solo llenar el aire; quiero que lo que digo deje algo en el oyente, ya sea una idea, una sonrisa o una pregunta. Mi radio tiene raíces en lo comunitario, lo educativo, y, sobre todo, en lo cultural, influenciada por el legado de mi madre y por mi experiencia en emisoras diversas. La forma de mi mensaje es conversacional, con un toque de humor y mucha empatía, porque creo que la radio debe ser un espacio donde todos se sientan incluidos, sin importar de dónde vengan.


¿Crees que sea necesario trivializar el discurso para llegarle a la gente?


No, no es necesario. Simplificar no es lo mismo que trivializar. Puedes hablar de temas profundos o complejos con un lenguaje accesible, sin perder sustancia. Trivializar es subestimar a la audiencia, asumir que no están listos para ideas grandes. Creo que la gente está sedienta de contenidos que respeten su inteligencia, pero que se presenten de manera clara y relatable. La clave está en encontrar el equilibrio: ser claro sin ser simplista, ser entretenido sin ser frívolo.


La masividad de las transmisiones audiovisuales en la actualidad, ¿es una dificultad, o, por el contrario, abre nuevas oportunidades?


Es una oportunidad enorme. La masividad audiovisual puede ser un desafío porque compite por la atención del público, pero también abre puertas para integrar la radio con otros formatos. Por ejemplo, los podcasts y las transmisiones en streaming permiten llegar a audiencias globales, algo impensable hace unas décadas. Además, la radio puede aprovechar elementos visuales en redes sociales para complementar su mensaje sin perder su esencia sonora. La clave es adaptarse sin traicionar la intimidad que hace única a la radio. Es un momento para experimentar y llegar a más gente de formas nuevas.


Haydée Cadet



¿La radio tiene su propio público? Antes, tu mamá recibía cartas, y atendía llamadas, lo que le permitía medir su audiencia.


Sí, la radio tiene un público fiel, aunque hoy se mide de formas diferentes. Antes, las cartas y llamadas, como las que recibía mi madre, eran la forma de sentir el pulso de la audiencia. Hoy, tenemos redes sociales, mensajes de texto, métricas digitales. Pero el público de la radio sigue siendo especial: es gente que busca compañía, que valora la voz humana en medio de un mundo lleno de pantallas. Ese público sigue ahí, y aunque las formas de interactuar han cambiado, la conexión emocional es la misma.


¿Cuáles crees que han sido las habilidades que te han ayudado a hacer la radio que te gusta?


La empatía, sin duda, es la primera. Entender qué necesita o siente la audiencia es clave para conectar. También la versatilidad: saber pasar de un tono serio a uno ligero, de informar a entretener. La improvisación es otra habilidad importante; en la radio, las cosas no siempre salen como planeas, y tienes que reaccionar en el momento. Y, por último, la disciplina. La radio exige preparación, constancia y respeto por el tiempo del oyente. Todo eso, combinado con una pasión genuina por el medio, es lo que me ha permitido hacer la radio que amo.


César Miguel Rondón

César Miguel Rondón dice que él tiene años oyendo que la radio tiene el tiempo contado. ¿Cuál es la fuerza de la radio?


La fuerza de la radio está en su intimidad y su accesibilidad. Es un medio que no necesita que pares tu vida para consumirlo; te acompaña mientras conduces, trabajas o cocinas. A diferencia de otros medios, la radio crea una relación personal con el oyente, como un amigo que siempre está ahí. Además, su capacidad de adaptarse, ya sea a través de podcasts o plataformas digitales, demuestra que no está muriendo, sino evolucionando. Como dice César Miguel Rondón, la radio lleva décadas “agonizando” y sigue más viva que nunca porque conecta con lo esencial: la voz humana y la imaginación.


El preámbulo de los padecimientos actuales de los venezolanos.



Venezolano en el mundo


Víctor Cadet emigró a Uruguay, por lo que la conversación abordó la experiencia de la migración, destacando el impacto emocional y cultural de dejar un entorno familiar como locutor de radio en Venezuela, donde es conocido, para llegar a un país como Uruguay donde todo es inédito, incluyendo los modismos del mismo idioma. Describe la dificultad de empezar "de cero", en un lugar sin recuerdos ni conexiones personales, comparando la experiencia con “quemar las naves”. “Aunque dolorosa, es enriquecedora”. Destaca el fuerte sentido de comunidad y pacto social en Uruguay ( País que padeció un dictadura terrible, que llegó a violar el territorio venezolano de la embajada, razón por la cual gobierno venezolano de la época rompió relaciones diplomáticas con Uruguay, país que actualmente  tiene una ley que proteje a los criminales  de estado. Todo un ejemplo a seguir😟😞), donde se respetan normas de convivencia, y subraya la rica vida cultural de Montevideo, con numerosos teatros en actividad, y la estabilidad democrática, donde oposición y gobierno dialogan sin conflictos insalvables.




Disturbios en una nueva jornada de protestas en Venezuela

https://m.youtube.com/watch?v=IKWRVFPz7W8&pp=0gcJCRsBo7VqN5tD


A pesar de vivir en la actualidad en Montevideo, Uruguay, Víctor se mantiene en contacto con Venezuela, a través de su espacio “El Éxito del Ayer”, en Stereo 97.9, en Valencia; con su cuenta en X @victorcadet en la que registra las efemérides musicales de aniversarios significativos en el mundo de la música, y el recuerdo de artistas y obras icónicas. Y, sobre todo, con la gestión que lleva adelante la Fundación Haydée Cadet.



Mediante esta institución desea resguardar y compartir el legado cultural de Haydée Cadet. Un archivo sonoro, con aproximadamente 200 cintas grabadas, casetes, CDs y guiones de programas radiales. Una hemeroteca con recortes de prensa sobre la Venezuela folclórica y cultural, organizados meticulosamente durante más de 30 años.  Una discoteca, con entre 4.000 y 5.000 vinilos, algunos de los años 40, con material único no disponible en plataformas como YouTube. Y la “biblioteca borgiana”, que conserva libros y revistas especializadas en folclor, música, literatura venezolana, arte y publicaciones culturales.


La fundación, ya registrada, tiene como objetivo principal digitalizar y escanear todo el archivo (cintas, vinilos, hemeroteca y libros), para hacerlo accesible a investigadores y al público en general. Es el legado de una mujer carismática, que supo vender programas culturales en la radio comercial, un logro notable para su tiempo.


Esta labor es una “misión de vida”, no sólo por su valor personal, sino por su relevancia para la cultura venezolana y la humanidad.



https://www.elnacional.com/2025/06/victor-cadet-el-homo-radiophonicus/



El Credo de Aquiles Nazoa #AquilesCuento

https://m.youtube.com/watch?v=HaVRbpHB1W8&pp=ygUMdmljdG9yIGNhZGV0





Víctor Cadet Cultura en frecuencia modulada

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Rafael Simón Hurtado. " Al fondo la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá en MaracaiboEstado Zulia


Rafael Simón Hurtado

Escritor y periodista venezolano. Licenciado en comunicación social egresado de la Universidad Católica Cecilio Acosta (Maracaibo, Zulia). Ha obtenido el Premio Municipal de Literatura Ciudad de Valencia (años 1990 y 1992), el Premio Nacional de Periodismo Científico (2008),  el Premio de Periodismo “Jesús Moreno” (Universidad de Carabobo, 2009) y el Premio Nacional de Literatura “Rafael María Baralt" (2016). Ha publicado el libro de cuentos Todo el tiempo en la memoria y las crónicas literarias “Leyendas a pie de imagen, croquis para una ciudad”. Fue editor-director de la revista cultural Laberinto de Papel y de las publicaciones de divulgación científica Saberes Compartidos y A Ciencia Cierta, todas de la Universidad de Carabobo. 


Enlaces relacionados:













































martes, 19 de agosto de 2025

Yuri Valecillo y sus días en la Escuela Ramón Zapata

 





Mis días en la Escuela Ramón Zapata


 

En Valencia la de Venezuela existe una vieja edificación situada en la Plaza Sucre y vecina de edificio de la gobernación y el Teatro Municipal donde funciona o funcionaba la Escuela de Teatro Ramon Zapata en ese lugar también dictaban un taller de fotografía que duraba un año, en mi caso realicé dos talleres quizás por mal estudiante, quizás por hacer uso del material fotográfico que en esa época era muy barato, además estaba un par de ampliadoras buenísimas y un par de maestros sencillos y tremendamente buenos precisamente como maestros Luis Martínez y el maestro José León.




A los dos les debería haber reconocido hace mucho, los esfuerzos y el tiempo que gastaron en este hoy fotógrafo para su formación en un oficio tan maravilloso.  

Cámara Zenit. Imagen tomada de Ramón de la Rocha.


Eran días donde yo llegaba con un par de cámaras fotográficas, una soviética y otra fabricada en la también extinta República Democrática Alemana. 

Cámara Práktica. Imagen tomada de Las fotos de Xavier.

Los talleres eran prácticos y con algunas cargas teóricas donde libros recomendados se pasaban de mano en mano para leerlos y descubrir en el pequeño espacio del laboratorio. En esos días descubrimos entre todos, los asistentes al curso, las maneras de observar, registrar y leer lo que más tardes descubriremos como objetos o situaciones a fotografiar.

Capitolio de Valencia o Gobernación. Costado occidental.



El taller era un espacio donde además de aprender y aprehender, estaban al alcance de tu mirada, y de tus manos y de tu sentido y capacidad de mirar, la próxima fotografía. La intuición se despertaba, se hacía propia, se establecían códigos algunos más simpáticos que otros. Todo salpicado con la visión de un chico de 16 o 17 años que podía observar a las chicas que para ese entonces veía como las más hermosas y risueñas de su pequeño mundo.



Por ahí pasamos muchos de los que hacemos o hicimos de la fotografía nuestro sustento y nuestro pacto social con un mundo del que apenas estábamos saboreando las primeras cucharadas. A Luis Martínez y al Maestro José León les tendría que informar que aún que ellos fueron unos extraordinarios militantes de izquierda y según veo más que revolucionarios eran unos extraordinarios rebeldes modelo Camus



Albert Camus es considerado principalmente un rebelde, más que un revolucionario en el sentido tradicional. Su filosofía se centra en la rebelión individual contra el absurdo de la vida y la búsqueda de significado a través de la acción y la solidaridad, más que en la revolución social organizada. "El Hombre Rebelde" explora esta idea, mostrando cómo la rebelión puede ser tanto un acto de afirmación individual como una fuerza para el cambio social. Fuente IA.

Plaza Sucre vista desde el costado del Capitolio de Valencia.



Y es que estoy seguro que aunque el partido de gobierno o sea el PSUV haya decretado de hecho por acción u omisión y hayan pecado de pensamiento, palabra, obra y omisión para que la vieja casona frente a la Plaza Sucre esa donde funcionó durante muchos años, ese espacio importante para la formación de actores y fotógrafos en la ciudad de Valencia la de Venezuela fuera dejada sin mantenimiento y abandonada a los elementos , sin el más mínimo cariño por parte de ninguna de las administraciones del Estado Carabobo.

Los talleres de fotografía no existen ya como objetivo de enseñanza gratuita para artes, y solo un grupo de valientes dicta clases en el antiguo Liceo Pedro Gual. Lejos muy lejos de donde habitan la mayor parte de los que todavía estudian en un área que no les brinda identidad. No es una edificación para los estudiantes de teatro, no tienen capacidad y tampoco posibilidad de discutir, razonar en sus pasillos, en sus áreas de esparcimiento, no tienen lugar para proponer u organizar una pieza, un concierto, una obra de teatro (hace tiempo ya , que la gobernación destruyó su anfiteatro. Las cursivas son del editor).

Liceo Pedro Gual en Valencia en la avenida Bolívar norte.


No cuentan con una biblioteca, no hay posibilidad de tomar un transporte que los traslade a la zona sur de la ciudad. Vale la pena recordar a Luis Martínez y al maestro José León  y sus aportes a la enseñanza. Y valdría la pena de cuando en cuando recuperar algo de su rebeldía para exigir un espacio para los estudiantes de teatro. Valdría la pena intercambiar experiencias con el Teatro Arlequín y con el Teatro Municipal (en Valencia más de uno te objetará esas sugerencias Yuri, las cursivas son del editor). Valdría la pena decir que un actor se prepara, valdría la pena señor gobernador que no solo el espectáculo de la plaza pública sirviera para llevarse un aplauso. Valdría la pena entender que después de Maduro y los suyos la nación venezolana seguirá existiendo y que el espectáculo continuará a pesar de ustedes.

El maestro Luis Martínez con lentes oscuros, el tercero de derecha a izquierda.



Tóquense el corazón y recupere la vieja casona de la Plaza Sucre, asesórese, busque aliados y recupere lo que nunca se debió haber perdido.

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Yuri Valecillo, fotógrafo nacido en Valencia, la de Venezuela dándose lo que ahora es un gusto mantuano en Venezuela en el 2019: Tomarse un café. Hace algún tiempo el café era sumamente costoso en Venezuela, en esta tierra los alimentos alcanzan precios que rozan las nubes aunque últimamente los precios han bajado un poco.

Yuri Valecillo nació en Valencia en 1961. Desarrolla su actividad de manera continua en el diseño gráfico. Publica actualmente en más de veinte medios de Europa y América Latina, cuenta con 41 exposiciones individuales de fotografía y más de cincuenta portadas de revistas y libros, colaborador incesante en medios de Venezuela y América Latina, habla y lee francés, expositor de la Cátedra de Fotografía para la Revista Generación (México). Ha impartido cursos y talleres de fotografía en la Universidad de Carabobo (Venezuela). Coordinador de Fotografía de la revista Rino (México), Colaborador de la revista El Cotidiano (UAM), Cofundador de la Revista Generación, cuenta con varios escritos publicados.




Enlaces relacionados:




25/04/2026

martes, 12 de septiembre de 2023

La Escuela de Teatro Ramón Zapata se cae a pedazos ante la mirada impávida del gobernador Lacava

 

Imagen tomada del Blog Informativo Valencia Hoy



Ender Reyes 

Estimados Liponautas

Normalmente no publicamos más de una entrada por día, pero debido a la gravedad del asunto hoy compartimos con ustedes este llamado que hizo Jogreher Vargas, qquien para ese momento era docente de la Escuela de Teatro Ramón Zapata. Todas las fotografías excepto la primera son del año 2019. La fotografía que abre la entrada es de Ender Reyes y fue tomada el 10 de septiembre de 2023. Por lo que se puede deducir el gobernador Lacava ha sido incapaz de tomar las medidas necesarias desde el 2019 para salvaguardar el patrimonio cultural de todos los valencianos.


Recordemos que la sede de la escuela de teatro es la Casa de Hernández Monagas, que es patrimonio arquitectónico, histórico y cultural de Valencia , del estado Carabobo y de Venezuela desde el 16 de agosto de 1968. Esa antigua casona esta a un lado de la Plaza Sucre y a un costado del capitolio de la Gobernación del estado Carabobo.


Esperamos que con esta publicación podamos remover algunas conciencias y el gobernador Lacava tome las medidas que necesitamos y que se dedique menos a estar subiendo posteos a las redes sociales digitales.



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Yo, Jogreher Vargas, Docente Suplente Activo de la Escuela de Teatro "Ramón Zapata", me siento sumamente afligido por la situación tan deplorable en la que se encuentra nuestra institución (ÚNICA escuela de oficio teatral del Edo. Carabobo).



Un grupo de estudiantes, docentes y artistas de la entidad nos hemos abocado a la realización de un conjunto de actividades profondo para la continuidad y recuperación de nuestros espacios. Es por ello que optamos por llevar a cabo un Ciclo de Microteatro pautado para el día 24 y 25 de Mayo del año corriente. Sin embargo, el día de hoy, 24, se nos ha notificado por medio de un comunicado de la Secretaría de Educación, LA ABRUPTA Y DESMOTIVADA CANCELACIÓN de nuestra planificación por parte del Director de Educación para las Artes y Cultura Licdo. Reinaldo Arvelaez. Reitero, SIN EXPLICACIÓN, más que una simple hoja de papel, que nos INFORMABA la cancelación de las actividades. 



Por esta razón, hago un llamado a todos los docentes, estudiantes y artistas que hacen vida en nuestra querida escuela (la cual ha mantenido su vigencia durante más de 50 años) y los que han sido formados en ella a alzar su voz como signo de protesta contra este acto arbitrario que contribuye a que impere la penuria, decadencia, oscuridad y abandono en cada espacio cuyo estado muestro en las  siguientes fotografías: