Hoy le hacemos llegar el prólogo del libro ¿Por qué escriben los escritores?, una recopilación de entrevistas a escritores hecha por la periodista Petruvska Simne, donde a los escritores se les preguntó únicamente: ¿Por qué escribe usted?. El libro recopila 49 entrevistas hechas en los años 1995 y 2004. 21 entrevistas se hicieron el lapo 1994-1995, las 28 restantes se hicieron en el año 2004. Del total de escritores entrevistados, 26 ya han muerto para este año de 2025, es decir el 56, 061% ya han fallecido. Del total de entrevistado 20 eran de Caracas, (40,816%), 5 del estado Lara, 4 del estado Trujillo, 3 de Guárico, 3 de Anzoátegui, 3 de Aragua, 2 del estado Zulia. Los estados Barinas, Carabobo, Cojedes, Delta Amacuro contaron con un solo entrevistado. Hay dos escritores nacidos en el extranjero, uno en Portugal y él otro en España.
Venezuela tiene actualmente 28 431 239 habitantes. La región capital que incluye territorialmente al distrito capital y parte del estado Miranda tiene 3 943 901 habitantes. Maracaibo, capital del estado Zulia tiene 3 265 219 habitantes y Valencia, capital del estado Carabobo, tiene 2 396 582 habitantes.
Solo el 18,367% de los escritores entrevistados es mujer, 9 mujeres. Para el año 1995 en Venezuela el porcentaje de hombres fue de 50.10988% y el de mujeres 49,89012%. Para el año 2004 la proporción fue de 49.99965% para los hombres y 49,89012% para las mujeres. Para este año 2025 el porcentaje es de 50,2% para los hombres y 49,8% para las mujeres.
Este libro es el resultado del trabajo realizado en el Diario de Caracas, antes que cerrara en 1995. En aquel tiempo inicié una serie de entrevistas con escritores y les planteé una sola pregunta: ¿por qué escribe usted?. Cerca de cincuenta escritores respondieron y a través de sus respuestas mostraron su pasión por el oficio, confesaron diversas e interesantes maneras de ver el mundo, y ofrecieron al lector una visión sobre si mismos que los acerca mucho más a la gente.
Disfruté, por ejemplo, el entusiasmo de Denzil Romero, cuando le hice la sencilla pero inquietante pregunta. Antes de entregar su versión textual, me tejió una conversación donde relataba recuerdos de su infancia, la presencia de las tías y de esas otras mujeres que siempre trató de definir y que envolvían con encantador misterio su iceberg literario de la sexualidad.
Recuerdo la socarrona sonrisa de Salvador Garmendia, quien desestimaba la pregunta y al entregar el texto, prefería hablar de sus hermano Herman Garmendia, un gigante ate sus ojos, y de las lecturas que Herman le ofrecía al Salvador niño, aprendiz de escritor y lector, que se dejaba llevar por la sensible transparencia de su hermano. Tambien recuerdo el inteligente y fino humor de Elisa Lerner, quien no habló de las sobre las motivaciones meramente intelectuales, sino que repasó los recuerdos enriquecedores que conserva de la vida que compartió con su madre.
¿Por qué escribe usted?, parece una interrogante sencilla, pero es en realidad, una pregunta compleja, porque entra en el terreno de las cosas que no requieren explicación, sino que forman parte de lo que somos o de lo que queremos ser. A través de esas respuestas, supe que valía la pena ampliar el número de escritores, hasta conseguir la extensión y la solidez de un libro, que en definitiva también surge como producto de una función que parece elemental, pero que no es: establecer un acercamiento entre escritores y lectores.
Lo mejor de todo es que esta interrogante ha logrado reunir a un representativo grupo de escritoras y escritores venezolanos en torno de la iteratura, alrededor de su oficio, que muchas veces no los une. No es un secreto que los escritores casi nunca SE LEEN ENTRE SÍ: PARECEN EVITARSE. Este libro es un inventario de lo que ha hecho, imaginado y sentido ese ser humano tan especial que es el escritor. Alguien de quien se puede decir, sin ningú tipo de dudas, que ha perdido el paraíso para que los demas humanos no pierdan el lenguaje y la gente pueda seguir poniéndole nombre a la vida, y la creación siga utilizando el verbo como un instrumento divino y cotidiano.
Mi fascinación por la lectura me ha llevado a intentar comprender qué es lo que motiva al escritor en el momento justo de crear historias, porque los escritores hablan poco del oficio, de esa necesidad de armar tramas, de crear personajes y de explicar la vida y sus misterios a través de la poesía. Creo que ésta es una manera de agradecer el placer, el conocimiento y las emociones que siempre me ha proporcionado la lectura.
Quiero agradecer al poeta Rafael Arraiz Luca, porque en el mismo momento de publicar los primeros trabajos me señaló la posibilidad de convertirlos en un libro y nunca se olvidó de esa idea. Diez años después, cuando le propuse el proyecto, lo aceptó sin dilación y respaldó efectivamente su publicación. A cada uno de los escritores, poetas dramaturgos, y ensayistas que generosamente, sin pedir nada a cambio, colaboraron gustosos con sus escritos, permitiendo que este libro fuera una realidad, vaya mi más hondo agradecimiento. También a varios colaboradores desinteresados que pusieron en esto su aporte amistoso: a Carlos Tablante, por su generosidad, pues ayudó a la tarea de juntar autores en Caracas para las fotografías del poeta y fotógrafo Vasco Zsinetar; a Juan Carlos Siciliano y su esposa María Antonia, pues nunca dicen que no; a mi esposo porque siempre dice que sí; y a Victoria, Pablo y Gabriela porque cada me enseñan algo nuevo.
Petruvska Simne
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Petruvska Simne. Articulista y narradora. Trabajó como coordinadora de la edición 61 Aniversario del diario Últimas Noticias, en la revista de poesía Circunvalación del Sur, en publicaciones del XI Festival Internacional de Teatro de Caracas, así como en el suplemento cultural EI Otro Cuerpo, de El Ateneo de Caracas, encartado en El Nacional; y en las revistas BCV Cultural, La Palabra Pintada...
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Vasco Szinetar retratado por Diana López.
Fotográfo con estudios superiores de cine en la Escuela León Schiller de Lodz (Polonia) y en la International Film School (Londres).
Ha participado en innumerables exposiciones colectivas en ciudades como La Habana, Barcelona (España), Houston, Bogotá y Caracas.
Ha publicado libros de fotografía como Sesenta retratos (1987), Re-tratados: España 1974-2003 (2004), Periodistas (2010). Fue el curador de los libros Fotografía urbana venezolana 1850-2009 (2009) y 70 años de fotoperiodismo en Venezuela (2011).
La presente
antología recorre cuatro décadas de labores poéticas de Esteban Moore (1952),
desde su primer poemario, aparecido en 1982, hasta el más reciente, publicado
en 2019. Dichas labores se combinan con el trabajo en prosa, en forma de
ensayos y artículos, y con la traducción, en su caso de poesía y prosas en
inglés.
Jorge Luis Borges y Esteban Moore en 1975. Página 12.
Las lecciones,
postuladas e implícitas, del alto modernismo en literatura: Ezra Pound (Make it
New), James Joyce (Ulises, Finnegans Wake) y T. S. Eliot (La tierra baldía) son
el trasfondo o background en el que Moore se basa, junto a las corrientes,
tendencias y tradiciones locales (la gauchesca, la ciudad con sus “urbanidades”
como los Cafés porteños, y elementos y “zonas” de nuestra lengua como el
lunfardo, el mismo castellano rioplatense, etc.), para desarrollar su propia
voz, y su propia poética. En Jorge Luis Borges (1899-1986): el escritor poeta
–un ensayo publicado primero en diarios y revistas, y luego en un volumen–
Moore da cuenta de los múltiples elementos que confluyen o pueden confluir para
que se establezca un linaje original en una cultura. Para su concepción, “una
tradición literaria debiera ser concebida como un prolongado proceso dialogal en
el cual participan un conjunto de voces, propias y ajenas, las que a través de
la lectura, la traducción y la reescritura, actividades que constituyen un
indudable acto de interpretación y apropiación, se amalgaman en una voz
posterior, adquiriendo en la fusión nuevo sentido”. Agregando: “Las poéticas no
se imponen unas a otras: interactúan, cooperan, se hibridan, como en las
ciencias se fundan en aquello que las precede”.
Esta cuestión de
poéticas, que Moore entiende como “un debate estético que se ha extendido de
diversas maneras y formas hasta nuestros días”, se puede apreciar desplegada
–de la potencia al acto– a lo largo de sus libros en general, y de los de
poesía en particular: desde La noche en llamas (1982), Providencia terrenal
(1983) y Con Bogey en Casablanca (1987), pasando por Tiempos que van (1994) e
Instantáneas de fin de siglo (1999), hasta El avión negro (2007) y Las promesas
del día y otros poemas (2019). En todos estos libros se encuentra ese “acto de
interpretación y apropiación” constituido por “la lectura, la traducción y la
reescritura”. El presente libro intenta brindar una muestra de ello, compilando
medio centenar de piezas tomadas de todas estas publicaciones. Sólo se exceptúa
aquí a Partes mínimas uno / dos (2006), omitido debido a su integridad
“orgánica” como obra: setenta piezas, cuyo título lo constituyen versos de
poetas en otros idiomas, numeradas.
Los primeros
poemarios de Moore contienen, en general, versos breves y concisos, referidos a
un lugar y a la identidad, como el titulado con comillas, igual que el famoso
tango de Alfredo Le Pera y Carlos Gardel: “Mi Buenos Aires querido”; además, al
oficio: “Encargo para el poeta”; a otras personalidades de la poesía, como
“Alejandra”, dedicado a Pizarnik; e interrogaciones, exclamaciones y clamores a
la “Patria”, a tono con la época de muertes e incertidumbres en la que surgen.
Jorge Santiago Perednik, en Nueva Poesía Argentina durante la dictadura
(1976-1983), libro publicado en 1989 y reeditado en 1992-1993, compiló allí cinco
poemas de Moore: “Pregunta 2”, “Sueños del día”, “Ser somos qué?”,
“Transpiraciones” y “Muerte natural”, tres de los cuales se reproducen también
aquí. Con Bogey en Casablanca significa un salto cualitativo, una ampliación,
afianzamiento y robustecimiento de su voz, en tonos y temas; es el poemario que
más piezas aporta a la presente publicación: doce, incluyendo “Al margen de la
noche”, de factura lírica breve y sencilla, pasando por “Las calles” y “El
café” –tópicos a los que volverá, bajo otras formas, en un reciente volumen de
ensayos: Reunión de extraños: Borges, Buenos Aires, el café, Jack Kerouac y “Con Bogey en Casablanca”otras cuestiones–, hasta , una de sus más destacadas y
difundidas piezas, donde convive-combina la clásica película con –nuevamente–“Carlitos” (Gardel), en cruces temporales, entre imágenes y diálogos. De ahí
que colegas, poetas de generaciones y camadas anteriores y posteriores,
apreciaran temprana y favorablemente la poesía de Esteban Moore, desde Joaquín O. Gianuzzi y Elizabeth Azcona Cranwell, pasando por Luis Benítez y Jorge Rivelli, filiándola a lo que ha terminado denominándose para la poesía local
“generación de 1980”.
Los dos poemarios
siguientes, aparecidos en la década de 1990, siguen incorporando temas,
conjugando pasado y presente, referenciando lo urbano y lo rural, lo individual
y lo colectivo, con distintas jergas y términos. Títulos como “In vitro” y
“Lectura”, “Ángeles caídos” y “Breve vuelo transandino” ya indican una
dirección –o, cuando menos, alguna pista o intención–, donde Moore también
apela a las experiencias propias y al recuerdo, consolidando su voz, y
extendiendo su poesía –a veces, a lo largo de varias carillas– en versos más
extensos.
Finalmente, los
dos poemarios aparecidos en pleno siglo XXI, El avión negro y Las promesas del
día y otros poemas traen nuevas referencias al ambiente rural, como en “Mirá
eso, pronto no lo volverás a ver” y “Chacareros”, nuevamente apareciendo
elementos autobiográficos. Esto comentó el mismo poeta en una entrevista que le
hice en 2020: su infancia transcurrió en torno a la localidad de Lobos –lo que
daría contraste luego, al conocer la ciudad–, de donde emergen dos “símbolos”
de la cultura y la política, y de allí provienen cantidad de recuerdos. Contó:
“Nací de paso en Buenos Aires, en una clínica de Palermo. Sin embargo, pasé mi
infancia en las inmediaciones de Lobos, la tierra de los dos Juanes: PerónyMoreira. De aquellos días me quedan distintas imágenes: la llanura tendida de
la denominada cuenca del Salado castigada por la sequía y la inundación, el oro
de los campos de trigo en diciembre surcados por las grandes trilladoras, los
paisanos arreando la novillada, las fiestas criollas, las carreras cuadreras y
los domingos en los boliches de campaña. Pero, en 1961, con la excusa de darme
una mejor educación, me enviaron a vivir a Buenos Aires a la casa de mi abuela
materna. Entonces descubrí, aquello que en visitas ocasionales hasta entonces
no había advertido, la gran ciudad. Quedé deslumbrado. Por eso siempre recuerdo
aquellos versos de Guido y Spano, como si fueran propios: ‘He nacido en Buenos
Aires/ ¡qué me importan los desaires/ con que me trate la suerte!/ Argentino
hasta la muerte/ he nacido en Buenos Aires.’ Los escuché por primera vez en
1967”. Mientras que, por otra parte, “Asado en la Barra de Maldonado”, por
ejemplo, acude otra vez al recuerdo de una vivencia, aunque en tiempos más
recientes.
Entre las poéticas
y tendencias que encuentra durante y en la posdictadura, Perednik destacó,
entre las revistas que se fueron consolidando hacia 1979, a Sátura, aparecido
su primer número en 1980, “bajo la dirección de Fernando Kofman acompañado en
los primeros números por Mariano Aufgang y luego por Esteban Moore”. Y señala:
“Aunque tuvo un criterio de publicación amplio, es llamativa por lo poco
frecuente en un medio cultural como el argentino, afrancesado, la atracción de
los responsables por la literatura anglosajona y centroeuropea”. Moore, ya se
dijo, traduce la lengua inglesa –especialmente de Estados Unidos, y
particularmente la poesía de los beat–, y dicha actividad, junto a los libros
publicados en Argentina y varios países de América Latina, se aprecia en un
buen número de revistas en donde aparece, a lo largo de las décadas. Sólo para
hacer referencia al ámbito local, el Archivo histórico de revistas argentinas
(AhiRA) permite una rápida pesquisa en su web, para encontrar a Moore
traduciendo y publicando a Allen Ginsberg y a Jack Kerouac, escribiendo
reseñas, y publicado poesía propia en revistas de Buenos Aires y otras
ciudades: Contrapelo, El gran dragón rojo y la mujer vestida de sol, Unicornio,
La Pecera, Diario de poesía y Hablar de poesía. Ha sido y es una presencia
constante en el panorama poético argentino, y, también, latinoamericano.
La poesía de
Esteban Moore se despliega, entonces, como una voz, como una obra –lograda con
arte y oficio–, de libro a libro. Dialoga, y pone en diálogo obras, culturas y
lenguas, desde cada poema. Poema que, como postulara Octavio Pazen El arco y
la lira (1956), constituye la poesía misma. Es esta parte integrante de una
poesía nacional (o rioplatense) cuya amplitud y variedad, profundidad y
vitalidad ya ostenta más de dos siglos de vida –sumándole casi un cuarto de
este tercer milenio–. Moore recupera y reelabora la tradición –conserva y
supera, en el sentido mallarmeano (hegeliano) del término–, se enriquece con
múltiples lenguas, y genera su propia voz, poniendo en acto una “invención
verbal” (como dijera Terry Eagleton), opuesta al uso cotidiano y más o menos “funcional”
diario, al desgaste del idioma utilitario y corriente, y especialmente contra
la presente época, en la cual campea a sus anchas el “globish”, un inglés
(básico) “global”, neolengua funcional a los poderes económicos y políticos
establecidos –como señala, critica y polemiza Barbara Cassin en Elogio de la
traducción (2016)–, y donde el empobrecimiento del pensamiento y la expresión
en todos los estamentos y sectores sociales es notorio actualmente, promovido y
ultrasimplificado por acción y efecto de las plataformas y redes digitales, y
el “infotainment” de los monopolios comunicacionales. Ante tanta “memización”
audiovisual, ante tanto ruido y grito hueco, narcisismos y “aislacionismos”, la
poesía no renuncia a sus polifacéticas capacidades y poderes. Se constituye,
toma la palabra, y se ofrece a la lectura, al intercambio y al diálogo, base y
fundamento para una verdadera cultura.
Demian Paredes (1978) es escritor y editor. Sus trabajos de crítica y ensayo fueron publicados en revistas y libros como Perspectivas regionales, Hispamérica, Zama, Historia crítica de la literatura argentina, y sus entrevistas y trabajos de periodismo cultural en Otra Parte, Escritores del mundo, Letras, Liberarte, La Izquierda Diario, Perfil y el suplemento “Radar libros” del diario Página/12. Fue parte del Instituto del Pensamiento Socialista, que desde Ediciones IPS recuperó y relanzó la obra de León Trotsky y otros pensadores marxistas. Publicó, junto a Noé Jitrik, Siete miradas. Conversaciones sobre literatura (2018).
Esteban Moore (Buenos Aires en 1952). Poeta, ensayista y traductor. Autor de una decena de libros de poesía y varios volúmenes de poesía en traducción del inglés al castellano de distintos autores contemporáneos en lengua inglesa. Colabora con revistas y diarios del exterior y sus ensayos han sido reunidos en libro. Ha obtenido becas del Fondo Nacional de las artes.
Su obra ha recibido diversas distinciones entre ellas en 2012 la Orden Alejo Zuloaga, otorgada por la Universidad de Carabobo, Valencia Venezuela y en 2020 la Legislatura de la Ciudad Autóma de Buenos Aires lo declaró: Personalidad destacada de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en el ámbito de la cultura.
En poesía ha publicado: La noche en llamas (Buenos Aires,1982); Providencia terrenal (Buenos Aires,1983); Con Bogey en Casablanca (Buenos Aires, 1987); Poemas 1982-1987 (Buenos Aires,1988); Tiempos que van (Plus Ultra, Buenos Aires,1994); Instantáneas de fin de siglo (Graffiti, Montevideo, Uruguay, 1999, mención Honorífica Premio Municipal de Buenos Aires); Partes Mínimas (Editorial Martín, Mar del Plata, Argentina, 1999); Partes Mínimas y otros poemas (Buenos Aires, 2003, segundo premio de poesía, Fondo Nacional de las Artes); Antología poética (Buenos Aires, 2004, Colección Poetas Argentinos Contemporáneos, Fondo Nacional de las Artes), Partes Mínimas -uno/dos- (Alción, Córdoba, Argentina, 2006); El avión negro y otros poemas (Buenos Aires, 2007, Fondo Metropolitano de las Artes y las Ciencias), Veinte años no son nada (Alción, Córdoba, Argentina, 2010), Pruebas al canto (Textos de cartón, Córdoba, Argentina, 2012), Poemas -1982-2007- (Alción, Córdoba, Argentina, 2015), Selección Poética (Selección y prólogo Jorge Rivelli, Buenos Aires, 2019) y Las promesas del día y otros poemas (Córdoba, 2019).
Ha realizado la traducción de diversos autores de lengua inglesa: Lawrence Ferlinghetti, América desierta y otros poemas, Colección de Obras Representativas de la UNESCO (Ediciones Graffiti/Unesco, Montevideo Uruguay, 1996); James Laughlin, Los poemas de amor, (Mar del Plata, Argentina, 2001); Craig Czury, Tecnología Norteamericana y otros poemas (Buenos Aires, 2003); Charles Bukowsky, Una de las más ardientes y otros poemas (México,2004); Lawrence Ferlinghetti, Los Blues de la procreación y otros poemas ( Córdoba, Argentina, 2005); Sam Hamill, Ojos bien abiertos y otros poemas, (Valencia Venezuela, 2006); Jack Kerouac, Buda y otros poemas (Córdoba, Argentina,2008); John F. Deane, Lejano país y otros poemas (Córdoba, Argentina, 2011); Sam Hamill, Un canto Pisano (Córdoba, Argentina, 2011); Allen Ginsberg, Aullido y otros poemas (Córdoba, Argentina, 2012); Charles Bukowsky, Una de las más ardientes y otros poemas (Córdoba, Argentina, 2012), Raymond Carver, Vos no sabés qué es el amor y otros poemas (Córdoba, Argentina, 2015), Gregory Corso, Querido Villon y otros poemas (Córdoba, 2016), Breve selección de poesía norteamericana (Universidad de Puebla, México, 2016), Lawrence Ferlinghetti, La poesía como un arte insurgente (Córdoba, 2018); Gary Snyder, Selección Poética (Córdoba, 2021).
En su condición de cronista urbano ha dado a conocer: Librerías de valor patrimonial de Buenos Aires, (Dirección de Patrimonio, Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, diciembre 2003) y Pizzerías de Valor Patrimonial de Buenos Aires, (Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Buenos Aires, Junio 2006); ambos volúmenes realizados junto al artista plástico y escritor Horacio Spinetto.
En ensayo publicó: Primer Catálogo de Revistas Culturales de la Argentina (Ediciones Revista Cultura, auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Nación y la Federación de Revistas Iberoamericanas, Buenos Aires, enero 2001), ha dado a conocer en revistas y diarios textos sobre la obra de Alberto Girri, H.A. Murena, Horacio Salas, Lawrence Ferlinghetti, Allen Ginsberg y la poesía argentina contemporánea, reunidos en Versiones y apropiaciones (Córdoba, 2012), y Jorge Luis Borges: el escritor poeta (Buenos Aires, 2017) y Reunión de extraños: Borges, Buenos Aires, El Café, Jack Kerouac y otras cuestiones (Córdoba, 2020).
Ha colaborado con el ensayo ‘De la ranchería a la ciudad moderna’ en Argentina 1810-2010: Bicentenario, Secretaría de Cultura, Presidencia de la Nación, Buenos Aires, 2010 y ‘El bicentenario de la declaración de la Independencia y la tradición literaria argentina”, incluido en Independencia e integración nacional (1816-2016) Dos siglos de búsquedas, Fundación Banco Ciudad, Buenos Aires, 2016.
Ha participado los festivales de poesía: Internacional de Montevideo, Uruguay (1993); Internacional de Medellín, Colombia (1995, 2005, 2010); Rosario, Argentina (1994); Encuentro de Escrituras del Mercosur, Asunción, Paraguay (2002) Festival de Cali, Colombia (2005); Encuentro de Escrituras, Maldonado, Uruguay (2006, 2007, 2008, 2009, 2011,2012,2013, 2014), Semana de las letras y la lectura (Rosario, Argentina, 2007), Encuentro Internacional de Poesía de Valencia, Venezuela (2006, 2012); V Semana Poética Universidad de Dickinson, Carlisle, Pennsylvannia, EEUU (2007), Festival Internacional de Poesía de Bogotá, Colombia (2011); Festival Internacional de Córdoba (2012); Festival Internacional de Buenos Aires (2012), Festival Internacional de Lima (Lima, 2013), Festival Internacional de Poesía de Venezuela (Caracas, 2015) y fue invitado en 1990 a la escuela de poesía The Jack Kerouac School of Disembodied Poetics, fundada por Allen Ginsberg, donde inició un proyecto de traducción y en 1994, a la Schüle fur Dichtung in Wien , Viena Austria, donde expuso sobre poesía y traducción.
En 2005 y 2010 dictó en la Escuela de Poesía de Medellín seminarios sobre las poéticas de los Beats.
Colabora con publicaciones del país y del extranjero. Su obra ha sido parcialmente traducida al inglés, italiano, francés, alemán, lituano, portugués y Albanés e incluida en diversas antologías